Una camiseta del legendario jugador de béisbol Babe Ruth pulverizó el récord de la venta deportiva más cara jamás vista en una subasta.
La camiseta, con los colores de los Yankees de Nueva York, fue comprada por más de 21 millones de euros, incluidos comisiones y gastos, en una venta organizada por la casa de subastas Heritage Auctions.
La subasta en línea duró varias semanas. Desde finales de julio se daba por hecho que la túnica del “Bambino”, uno de los apodos de Babe Ruth, rompería el récord.
La prenda destronó a una carta de béisbol de otro jugador de los Yankees, Mickey Mantle, vendida por más de 11 millones de euros en agosto de 2022, en otra subasta organizada por Heritage Auctions.
En lo que respecta a equipamiento usado en uno o más partidos, el récord lo estableció en septiembre de 2022 la camiseta que vistió Michael Jordan en el primer partido de la final de la liga de baloncesto NBA de 1998. Se vendió por más de 9 millones de euros en una subasta de Sotheby’s.
Símbolo del auge de este mercado, antes de 2022 ningún objeto deportivo de colección había sobrepasado el techo simbólico de más de 9 millones de euros.
Babe Ruth (1895-1948) vistió la camiseta subastada en un histórico encuentro contra los Chicago Cubs en la final de la Serie Mundial de 1932.
La cantante Nezza interpretó el himno nacional de Estados Unidos en español el pasado sábado por la noche durante un partido de béisbol en el Dodger Stadium, un gesto que generó reacciones divididas entre los aficionados y abrió un nuevo capítulo en el debate sobre la representación de las comunidades inmigrantes en el deporte profesional.
La artista de pop latino y R&B, de 30 años, interpretó una versión oficial del himno —"El Pendón Estrellado", traducida en 1945 por la compositora Clotilde Arias— frente a una multitud vestida de azul Dodger. La presentación, de apenas 90 segundos, fue celebrada por muchos, pero también despertó cuestionamientos después de que Nezza compartiera un video en redes sociales donde un empleado del equipo le pedía cantarlo en inglés.
"Este es mi momento para mostrarles a todos que estoy con ellos, que tenemos una voz y que todo lo que está pasando no está bien. Estoy super orgullosa de haberlo hecho. No me arrepiento", declaró la cantante.
El equipo de los Dodgers no ha emitido una declaración oficial sobre el contexto migratorio ni las redadas recientes del ICE en vecindarios cercanos al estadio. Sin embargo, en respuesta a la polémica, un portavoz aseguró a AP que "no hubo consecuencias ni resentimientos por parte de los Dodgers respecto a su actuación. No se le pidió que se fuera. Estaríamos encantados de tenerla de vuelta".
Pese a ello, Nezza afirma que tras su presentación, su mánager recibió una llamada de un empleado no identificado indicando que ella y su equipo no eran bienvenidos nuevamente.
Numerosas celebridades, como Becky G, Kehlani, Chiquis, Ava DuVernay y Jason Mraz, salieron en defensa de Nezza. "Piensen en quién llena su estadio", expresó Becky G a través de Instagram, en un mensaje dirigido al equipo.
El jugador puertorriqueño Kiké Hernández también expresó su indignación por la situación migratoria en redes sociales. "No puedo soportar ver a nuestra comunidad siendo violada, perfilada, abusada y destrozada", escribió en una publicación en inglés y español.
El Dodger Stadium se encuentra en el histórico barrio de Chávez Ravine, donde cientos de familias —en su mayoría mexico-estadounidenses— fueron desplazadas en los años 50 para dar paso a la construcción del estadio. Aunque el equipo ha sido símbolo de inclusión en otras etapas, como al firmar a Jackie Robinson o Fernando Valenzuela, la relación con la comunidad latina ha sido ambivalente.
Actualmente, la franquicia cuenta con una base de aficionados mayoritariamente latina, ofrece transmisiones en español y celebra eventos de herencia hispana, como 'La Noche de Los Dodgers'. Sin embargo, algunos fans consideran que estas iniciativas no compensan el silencio del equipo ante temas sociales de relevancia.
Llamados al boicot y alegaciones de censura
Usuarios en redes sociales han llamado al boicot del equipo, señalando una aparente incoherencia en su postura pública. Citan, por ejemplo, que los Dodgers emitieron un comunicado en 2023 condenando los ataques de Hamas, pero han permanecido en silencio ante las redadas migratorias recientes.
También circulan en redes videos donde empleados de seguridad piden a los aficionados cubrir camisetas con mensajes políticos o retirar pancartas. Una de las afectadas fue Emeli Ávalos, quien portaba una camiseta con la frase "Abolish ICE" y afirmó que fue obligada a cubrir parte del mensaje.
Según las políticas del estadio, se prohíben "carteles o pancartas de cualquier tipo" y vestimenta considerada ofensiva o política a criterio exclusivo del club.
Nezza, aunque agradecida por el respaldo, asegura que no planea regresar al estadio. "Esto simplemente me ha mostrado cuánta fuerza hay en la comunidad latina", dijo. "Tenemos que ser la voz ahora mismo".
Para alcanzar los límites del deporte, batir récords y enganchar todavía más a la audiencia, hay que exprimir cada aspecto del mismo, desde el cuerpo de los atletas a las herramientas que utilizan en los partidos. Botas de fútbol, zapatillas de baloncesto, tecnología en camisetas... Y en Estados Unidos ahora las miradas están puestas en el béisbol y en el nuevo e innovador diseño de un bate llamado Torpedo que ha revolucionado la primera semana de la mayor competición del país y del mundo, la Major League Baseball.
La idea del béisbol es sencilla: un jugador, denominado pitcher, lanza una pelota al bateador del equipo rival y éste debe enviarla lo más lejos posible. En esa acción, más allá de la fuerza, elasticidad y talento de ambos deportistas, el bate y la pelota son los elementos extra. La pelota tiene poco en lo que evolucionar, pero los expertos, y en concreto uno que pertenecía a los New York Yankees, han descubierto que un cambio en el diseño del bate ha terminado transformando los números de varios bateadores, que acumulan récords de golpeo en los primeros encuentros del curso.
¿En qué consiste este cambio revolucionario? Normalmente, el bate de los jugadores va creciendo en diámetro desde el mango hasta el extremo, teniendo la mayor cantidad de masa al final. Durante los más de 100 años de vida del béisbol, y salvo alguna excepción, ha sido así. Han cambiado los colores o el tipo de mango, pero la idea de ir de menos a más en cuanto al peso y la masa del palo siempre ha estado ahí. Hasta ahora.
El creador
El año pasado, Aaron 'Lenny' Leanhardt, analista de los Yankees, licenciado en ingeniería eléctrica en la Universidad de Michigan y doctor en física por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, se inventó el bate Torpedo. La idea nació hace tres años tras algunos comentarios de los jugadores. Estudió el tipo de golpeo de sus bateadores y vio que la mayoría impactaba la pelota desde la mitad del palo y no desde el extremo, así que decidió probar algo bastante simple: si golpean desde la mitad, ¿por qué no ponemos más masa en esa zona? Así nació el Torpedo, denominado así por su forma y porque a los americanos todo lo suene bélico les enamora.
El Torpedo es legal, confirmada su validez por la propia liga. Sigue siendo «una sola pieza de madera maciza, lisa y redonda», como manda a artículo 3.02 de las normas de la MLB (Major League Baseball). Pesa lo mismo que el modelo anterior, entre 900 gramos y un kilo, y no supera el límite máximo de 6,6 centímetros de diámetro y de 106 de longitud máxima (los bates que utilizan los profesionales miden entre 85 y 90 centímetros). Lo que cambia es la zona que pesa más y tiene más madera.
«Se trata simplemente de hacer el bate lo más pesado y gordo posible en la zona donde intentas golpear la pelota de béisbol en la mayoría de ocasiones», explicó recientemente Leanhardt, la persona más famosa de la liga ahora mismo. «Es un proyecto que ha tardado dos años en hacerse realidad», insistió,
Los datos
La idea de 'Lenny', que durante el cambio de temporada ha dejado los Yankees y se ha convertido en coordinador de campo de los Miami Marlins, ha situado a los Yankees como el equipo con más home runs de la primera semana. Acumulan 19 en sólo cinco partidos, llegando hasta nueve, récord histórico de la franquicia, en el duelo contra los Milwaukee Brewers, el cuarto de la temporada. Ese día batieron el récord de home runs en las primeras cuatro jornadas de competición. Tienen el mejor ratio de bases conseguidas por bateo y su promedio de home runs por encuentro es de 3,80. Para que se hagan una idea, los Dodgers, segundos en este apartado, acumulan 2,25 y los Cardinals, terceros, 1,83. Es decir, los Yankees consiguen el doble de home runs cada noche que la mayoría de franquicias de la liga.
Los récords van contagiando poco a poco al resto de la liga, donde ya se va probando el Torpedo. Algunos se niegan, contentos con sus números con el modelo anterior, pero para otros es una revolución. «Lo están empezando a usar en toda la liga», aseguró Cody Asche, el entrenador de golpeo de los Baltimore Orioles. «Es horrible, aunque veremos lo que dicen los datos. Nunca he visto algo así», aseguró Trevor Megill, pitcher de los Brewers.
De momento, las estadísticas van cargando de razón a Leanhardt. El Torpedo puede revolucionar el béisbol, y apenas parece cuestión de tiempo que el nuevo artilugio termine siendo moneda de uso común para todos los equipos.