España está a cuatro puntos (para no depender de nada más) del Mundial del próximo año. El sábado 15 en Georgia y el martes 18 en Sevilla ante Turquía se juega finiquitar una clasificación que tiene muy de cara. Y en la lista que ha ofrecido este viernes Luis de la Fuente no hay grandes novedades más allá de la presencia de Lamine Yamal y la ausencia, segunda consecutiva, de Álvaro Morata.
Será la presentación, en el partido de Sevilla, de la nueva camiseta de España, y sobre eso ha girado el vídeo con el que se han dado a conocer los internacionales. El morbo, después de lo que sucedió en octubre, estaba en saber si llamaría a la estrella del equipo. Pues sí. Lamine Yamal, que recuperó su mejor versión el miércoles contra el Brujas, está en la lista. La pubalgia sigue ahí, pero si no ocurre nada raro este fin de semana, el lunes llegará a Las Rozas. Igual que Dani Olmo, que también se tuvo que marchar lesionado en octubre.
La gran ausencia (con permiso de Pedri, que no puede ser llamado al estar lesionado) es la de Morata. El capitán no acude a la selección por segunda ventana consecutiva. En su lugar, se mantienen Samu y Borja Iglesias, que ya estuvieron en octubre. También mantienen su puesto Marcos Llorente y Pablo Barrios, certificando el buen momento del Atlético.
Vivian cubre la baja de Le Normand y regresa también Fabián, ya recuperado de su lesión. Otra de las novedades es Pablo Fornals, que acude precisamente porque no está Pedri.
La lista completa
Porteros: Raya, Remiro y Unai Simón.
Defensas: Marcos Llorente, Laporte, Cubarsí, Huijsen, Pedro Porro, Grimaldo, Cucurella y Vivian.
Centrocampistas: Mikel Merino, Aleix García, Fabián Ruiz, Zubimendi, Pablo Fornals, Baena, Barrios y Fermín.
El 22 de marzo de este año, minutos después de que España, en su primer partido del año, perdiera por 0-1 contra Colombia, en el chat de Whatsapp de uno de los periódicos más leídos de España había bromas. "Una selección de frikis". "Vaya broma de selección". "Así no vamos a ningún sitio". Sacado de un chat interno, que no tiene más importancia, ese 22 de marzo el sentimiento general de la hinchada podría resumirse con algunas de esas frases. Sin embargo, cuatro días después, en el Bernabéu contra Brasil, y pese a no ganar (3-3), España ofreció los primeros síntomas de lo que sería este 2024 que el lunes cerró con una victoria en Tenerife contra Suiza. Ese día, el 26 de marzo, ante Vinicius, Rodrygo y compañía, ya dejó dudas en los agoreros. Pero mejor ir por partes, que será más claro.
Frente a Colombia, Luis de la Fuente dispuso el siguiente once: David Raya, Pedro Porro, Vivian, Laporte, Grimaldo, Zubimendi, Merino, Pablo Sarabia, Gerard Moreno, Oyarzabal y Joselu. Eran los suplentes y jugaron contra uno de los equipos más en forma en el mundo en ese momento. Contra Brasil, se vio a este equipo: Unai Simón, Carvajal, Le Normand, Laporte, Cucurella, Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo, Lamine Yamal, Nico Williams y Morata. Es decir, exactamente el mismo equipo que jugó la final de la Eurocopa el 14 de julio, y que levantó el trofeo después de un campeonato inmaculado, llevándose por delante a Croacia, Italia, Albania, Georgia, Alemania, Francia e Inglaterra. Ese 14 de julio, el chat de ese periódico, y en todos los chats de todos los periódicos, decían cosas muy diferentes.
Ha sido un 2024 para el recuerdo. Han sido 17 partidos en total, y sólo esa derrota, en el primero, contra Colombia. El resto, dos empates (el mencionado de Brasil y contra Serbia en septiembre, en la jornada inaugural de la Liga de Naciones) y los otros 14 ganados. Han sido 41 goles a favor (2,4 por partido) y 13 en contra. Pero ha sido, sobre todo, la explosión de un proyecto que se inició en ese amistoso del Bernabéu.
Mejor redistribución
Ahí fue donde emergió el doble pivote, Rodri y Fabián, la posición de mediapunta para Dani Olmo, que la ha compartido con Pedri en función de las lesiones y, sobre todo, con los dos extremos. La irrupción, a finales de 2023, de Lamine, y la confirmación de Nico hicieron que el seleccionador tomase la decisión de que el equipo iba a jugar con ellos, y la mejor redistribución del resto del grupo era la que puso contra las cuerdas a Brasil, jugando, a ratos, realmente bien. La Eurocopa, y en este otoño la casi inmaculada fase de clasificación para los cuartos de final de la Europa League han confirmado las bases de un proyecto al que se le adivina un gran objetivo a medio plazo: el Mundial.
Porque, además de esa base, estos seis últimos partido han servido para despejar demonios. David Raya ha cumplido más que bien ante la ausencia de Unai Simón. Pedro Porro parece, ya por fin, preparado para suplir a Carvajal, que no volverá a jugar hasta septiembre. Vivian es un recambio bueno para Le Normand. Zubimendi iguala a Rodrigo, pero es que además, Casadó, el último en llegar, iguala a Zubimendi con todos los matices que se quieran. Mikel Merino es parecido a Fabián, y Oyarzabal, el autor del gol de la final, es el jugador número 12. Por si fuera poco, gente que no tendrá continuidad seguramente como Ayoze o 'los Bryan' ofrecen soluciones puntuales que el entrenador saluda con entusiasmo.
Yeremi y Pedri.AFP
Y todo esto en mitad del desgobierno. Porque la selección absoluta ha permanecido ajena al vacío de poder que existe en la Federación, y que debería terminar el próximo 16 de diciembre, cuando sea proclamado el nuevo presidente. La primera labor, sea quien sea, será mejorarle el contrato a Luis de la Fuente. La segunda, dejarle trabajar sin entrometerse. Si el equipo ha rendido así alejado de los despachos, la lógica indica que así debe seguir siendo.
El seleccionador, entretanto, afronta el parón más largo. Son cuatro meses sin convocatorias, pero a De la Fuente, al que sus críticos, que los hay, afean el hecho de reclamar abiertamente su mejora de contrato, dice que no se va a permitir mucho descanso. «No hay tiempo. Hay que seguir viendo partidos, hacer el seguimiento a los jugadores para que cuando vengan, sepan que lo que les pedimos les ayuda a ser mejores», dijo el pasado lunes. Algo de tiempo encontrará para arreglar alguna pequeña avería en el quirófano.
España se medirá a los Países Bajos en la eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Naciones que se disputará el próximo mes de marzo tras el sorteo realizado en la mañana de este viernes en la sede de la UEFA en Nyon. El primer partido para el equipo de Luis de la Fuente será a domicilio, el día 20, mientras la vuelta será en España, previsiblemente en Mestalla, el día 23, para realizar un homenaje a las víctimas de la DANA.
Las otras eliminatorias que ha deparado el sorteo son: Dinamarca-Portugal Alemania-Italia y Croacia-Francia. Los cuatro vencedores jugarán la Final Four del torneo, en una sede por determinar, del 4 al 8 de junio. De hecho, ya se conoce el orden de las semifinales y, si España elimina al equipo de Ronald Koeman, se enfrentará en esa penúltima ronda al vencedor de la eliminatoria entre Croacia y Francia. En el otro lado del cuadro, la semifinal saldría de los enfrentamientos entre Dinamarca y Portugal y Alemania e Italia.
El rival de España fue segundo en su grupo de clasificación tras Alemania, con un balance de dos victorias (ante Bosnia y Hungría), tres empates (Alemania, Bosnia y Hungría) y una derrota, por la mínima ante Alemania como visitante. Semifinalista de la última Eurocopa, donde cayó ante Inglaterra con un gol en el minuto 90. El grupo de Ronald Koeman fue uno de los que mejor fútbol desplegó, junto a España, en el torneo del pasado verano.
La última vez que España y Países Bajos se enfrentaron fue en 2020, con el estadio cerrado por la pandemia y con un empate (1-1) en un momento extraño. "Va a ser muy difícil, aunque en realidad todos los rivales eran tremendamente difíciles. El objetivo es revalidar el título de una competición que es importantísima", afirmó Luis de la Fuente en declaraciones a los medios oficiales de la Federación.
Como no quiere equivocarse, Luis de la Fuente a veces se pasa de frenada. Nada grave, pero fue muy llamativa su primera respuesta. "Nos jugamos muchísimo contra Albania. Nos jugamos prestigio, reconocimiento, seguir mejorando... Vamos a afrontar este partido como si fuera el último, pensando sólo en ganar". Más allá de la grandilocuencia, algo excesiva teniendo en cuenta que es el tercer partido de la primera fase, que España ya es primera de grupo y que Albania es el rival menos peligroso del grupo, lo cierto es que el seleccionador se va a tomar en serio el partido.
Eso no quiere decir que vayan a jugar los titulares. De hecho, los cambios se anuncian masivos. "No pensamos en quién puede descansar, mañana a posteriori seguramente diréis ha descansado este, o el otro... Vamos a hacer una alineación pensando en quiénes son los mejores jugadores para el plan de juego que tenemos", ha dicho el técnico, al que también le preguntaron cómo había sentado en la concentración la petición de inhabilitación de seis años por parte del TAD para el presidente, Pedro Rocha.
"Tenemos un escudo y una piel muy gorda. En la concentración pensamos sólo en fútbol. No nos afecta para nada", ha respondido, y no se ha vuelto a hablar del tema. Sí se ha vuelto a hablar de quién va a jugar y quién no. "No soy de inventos, si puedo uso los jugadores en sus puestos. Quiero que se sientan todos igual de importantes". Dijo el seleccionador albanés, Sylvinho, que España podría ganar la Eurocopa con su segundo equipo. "Siempre se agradece que se hable bien de uno, pero no podemos relajarnos. A los jugadores, tras cada entrenamiento, siempre les decimos: 'mañana esto se puede mejorar'".
Tampoco la preocupa al seleccionador que Nacho acabe de cerrar su fichaje, que Dani Olmo anunciase que haría lo mismo antes del final del torneo y que muchos otros no sepan dónde van a jugar el año que viene. No le preocupa casi nada al seleccionador, tranquilo con un equipo que funciona y que, más allá de Albania, espera ya rival en octavos de final el próximo domingo en Colonia.