El seleccionador prepara ilusionado su estreno ante Noruega y evita los rumores sobre David De Gea.
El seleccionador, Luis de la Fuente.EFE
En la primera rueda de prensa previa a un partido, Luis de la Fuente estuvo tranquilo. Agradeció a Málaga el recibimiento (unas 200 personas rodeaban la puerta del Hotel Posada del Patio justo antes de que el autobús saliera del entrenamiento) y pasó por todos los focos de interés con naturalidad. Sin aspavientos, sin una frase más alta que otra y con una educación exquisita, mostró la ilusión que le provoca el estreno.
Hubo de afrontar la pregunta sobre Gavi y Ceballos, que tuvieron un encontronazo (más bien, fue una embestida del barcelonista al madridista) en el último clásico. No lo contó, pero les hizo hacer las paces, como los niños pequeños. “Me vas a permitir que no cuente el cómo, pero sí la consecuencia, y la consecuencia es que son dos jugadores que sé que van a dejarse la vida el uno por el otro“, refirió el nuevo seleccionador, al que no le gusta que no esté Haaland. “Siento mucho su lesión”, dijo en serio, y bromeó: “Si yo te dijera que no me preocupa ver a Haaland mañana en el campo y tú me dijeras que me crees, mentiríamos los dos”.
“He visto miradas de emoción en todos los jugadores”, explicó, tendente como es a frases algo grandilocuentes. No abrió el entrenamiento de este viernes al público de Málaga porque, dijo, le quedan cosas por trabajar de cara al partido. Corrió el rumor, por cierto, de que hace unas semanas llamó a De Gea y el portero del Manchester United vino a decirle que sólo quería venir a la selección si era para jugar de titular. Le preguntaron directamente por eso: “No aireo las conversaciones privadas, ya lo sabéis. Ni con los jugadores ni con nadie”.
MORATA, FELIZ
El capitán, en esta concentración, es Álvaro Morata, que siguió a De la Fuente ante los medios. “Estoy aquí para ayudar a los más jóvenes, hacerles entender lo importante que es esto”, contó con esa rapidez verbal de la que siempre hace gala. “Veo a la gente muy ilusionada. El míster es una persona muy cercana, que le gusta darle cariño a sus jugadores, todo el mundo tiene ganas de competir y de luchar por un puesto, así que es una etapa ilusionante”, concluyó
El segundo desafío de la era Chus Mateo era otra historia. Nada de un rival de segunda fila como Dinamarca. Enfrente, un ogro de últimamente, Georgia y sus guerreros curtidos en mil batallas, y un escenario ante el que cumplir. También de los que alzan, pues el Santiago Martín de La Laguna fue la caldera necesaria, el espíritu de selección que despiertan estos héroes de las Ventanas. Y, de repente, España se divirtió. Como hacía tiempo. [90-61: Narración y estadísticas]
Porque se acumulaban las frustraciones, el largo desierto tras la época dorada que apenas tuvo el oasis del oro europeo de 2022. De todo eso quiere renacer España, reivindicarse como este domingo en Tenerife. Una noche tan redonda, como una borrachera, que tardará en olvidarse. Y eso que todo empezó fatal.
Del shock a la euforia. Del corazón encogido cuando un gigante, con la mirada perdida, al borde del desmayo, apenas podía mantenerse en pie. Great Osobor, líder en su debut en Copenhague, se quebró de mala manera la rodilla cuando apenas llevaba un minuto en pista. Era el colmo de las malas noticias, de un comienzo de partido errático, sucumbiendo ante el plan sabido del rival. A lo que manda la sabiduría y la dureza de Shengelia, capaz de jugar por su país dos partidos en menos de 24 horas y recorriéndose media Europa. Y la eficacia de Gio Shermadini, en su último partido internacional después de 18 años, precisamente en el escenario que le sigue disfrutando cada jornada de ACB.
Yusta intenta anotar ante Shengelia y Shermadini.Ramón de la RochaEFE
Se comprobó España maniatada, 10 abajo, cargada de faltas. Y en una penetración rival, una colisión y la lesión de Osobor, que silenció el Santiago Martín. Entonces, la rebelión. Izan Almansa (el mejor, acabó con 12 puntos, nueve rebotes, tres robos, tres tapones...) se quitó las legañas, Lluís Costa tomó las riendas y Oriol Paulí fue la revolución. Se contagió la selección de su propio rock and roll y acompañaron las muñecas. Triples de Busquets (dos), Paulí, Salvó, Yusta... Carreras, defensas al límite y un rival que ahora fallaba hasta los tiros libres. Un parcial de 24-4 para cerrar 14 arriba una primera mitad repleta de emociones.
La clave era mantener el ardor, esa «intensidad» que reclamó el nuevo seleccionador en la previa como única vía para competir ante la experiencia rival. España corría y Georgia seguía con la lengua fuera. Aunque los triples ya no entraran con tanta facilidad, acudían los chicos de Chus Mateo como lobos al rebote ofensivo. Y no dudaron cuando olieron sangre: fue un ko técnico.
Regado de espectáculo, de contras fugaces en las que Pauli tiraba dos caños. De tapones en el cielo de La Laguna de Izan Almansa, demostrando lo que se sospechaba: ya está para la elite. De puntos, cómo no, de Santi Yusta, el único que estaba presente el pasado verano en Limasol, cuando esta Georgia arruinó todo el Eurobasket. De más triples (10 puntos de Francis Alonso en cinco minutos finales) y de una ventaja que se fue a los 25. Un triunfo como revancha del pasado, de presente y también de futuro, pues será vital en las cuentas para estar en el Mundial de 2027.
"Ilia va a llegar donde ningún deportista de combate ha llegado nunca". El equipo de Ilia Topuria tiene clara la progresión del Matador. No hablan de los logros del luchador en el octógono sino de la proyección mediática que han ido cuidando desde los inicios de su carrera. "Topuria es un producto perfecto con un equipo muy bien preparado que han sabido aprovecharlo", valora Mario G. Gurrionero, director estratégico de CEG, asesores de Comunicación para Deportistas de Élite.
Topuria, en su momento imagen de un perfume de Dolce & Gabbana, acaba de firmar un nuevo acuerdo de patrocinio con Adolfo Domínguez, además de los que cuenta con Estrella Galicia, Future o Venum, entre otros. Llegarán dos o tres nuevas marcas "grandes" a finales de año y HBO planea una serie sobre su figura. "Sólo otro peleador lo ha hecho antes y se trata de Connor McGregor", explican desde el equipo del luchador la trascendencia que está alcanzando la imagen del hispanogeorgiano para que las plataformas audiovisuales se interesen por el Matador.
Nadie podía imaginar, salvo él, que de colocar hamacas en las playas de Alicante se llegara a convertir en el deportista mundial, entre otros muchos logros, con mayor engagement en redes sociales o, lo que es lo mismo, el que mayor arrastre genera desde el mundo virtual con 230 millones de reproducciones sólo en Instagram. Y eso tiene un precio y no es pequeño y hace que parezca que mover un mundo conservador como es el de las marcas parezca algo sencillo.
Desde el entorno del luchador explican que las conexiones con los patrocinadores no son aleatorias sino que deben ir alineadas con los principios del propio Topuria. Así, en lo que respecta a la alimentación, que es uno de los sectores que más recurre a su imagen, siempre se tienen que promocionar valores saludables. Como ejemplo ponen Mucho, la bebida que el peleador ha desarrollado con Estrella Galicia, que no tiene azúcares ni cafeína. "Hemos preferido crear nuestro producto que firmar con cualquier multinacional", apuntan.
La conexión que ha creado con los jóvenes desde el inicio de su carrera es especial. Si no basta con ver cómo los integrantes de la selección española, otros iconos deportivos mundiales, a los que visitó en la Ciudad del Fútbol de las Rozas antes del partido del combinado nacional en Elche frente a Georgia, le saludaban admirados como si fueran ellos los niños que les apelan en cada entrenamiento a puerta abierta del equipo de Luis De la Fuente. No obstante, revelan desde el equipo del Matador que su público no es puramente masculino y tiene más de un 30% de penetración entre las mujeres.
Topuria saluda a los jugadores de la selección.Ángel Martinez/RFEFEFE
"Es inmaculado", califica Gurrionero como la gran ventaja del luchador. El especialista en comunicación de deportistas de élite no se refiere únicamente al récord, casi irreal, en la UFC: 17 victorias, 15 antes del fin del combate y cero derrotas. Habla también de la imagen que proyecta como persona. "No se ha metido en grandes charcos", explica sobre la importancia de una actitud modélica a la hora de generar confianza en las marcas.
Lo que resulta llamativo en Topuria es que ese impacto mediático lo ha generado desde un deporte de contacto como las artes marciales mixtas, un entorno que no siempre ha estado bien acogido por los patrocinadores, pero que recientemente está cambiando gracias, principalmente, al peleador hispanogeorgiano. "Los deportes de combate han venido para quedarse, y la gente joven los consume mucho", apuntan desde el equipo del Matador.
La moda de los deportes de contacto
Topuria golpea a Volkanowski.Getty
Con Topuria, la atención mediática española ha vuelto a un ring, "tras un valle" de 50 años según apunta Gurrionero y también la de los patrocinadores, lo que no garantiza que la desaparición de su figura o, incluso una derrota, pueda reducir esa "ola a la que hoy se han subido las marcas". Puede ser una inversión "cortoplacista", justifica el especialista en comunicación y cree que esta se centra más en su figura que en el deporte en sí mismo. No obstante, valora que el impacto de Topuria apenas tiene precedentes en el mundo del deporte.
Más allá de su arrastre publicitario, el Matador es consciente de que su legado está en el octógono. Por ello, los múltiples ofrecimientos que le pueden llegar, se deben realizar siempre fuera de sus training camps, los periodos de preparación para un combate, que suelen durar sobre las 12 semanas. De ahí, también que haya invertido más de dos millones de euros en su centro de entrenamiento. Una cantidad que no sale únicamente de las peleas que ha realizado en la UFC, aunque en la última ante Oliveira, debido al aumento de su estatus en la compañía, se haya podido elevar hasta los cuatro millones de dólares. "Cae bien, encanta a todo el mundo y las marcas se aprovechan de ello, veremos cuando pierda", cuenta Gurrionero. Si pierde...
Con la derrota de Paula Badosa frente a Iga Swiatek España se despidió de entrada de la Billie Jean King Cup. Antes, Magda Linette había superado a Sara Sorribes, dejando al equipo que dirige Anabel Medina en una situación muy comprometida. Cinco veces campeona de la Copa Federación, antigua denominación de este torneo, España, que vio aplazada la serie este jueves debido a la DANA acaecida en Málaga, presentó oposición en ambos partidos, pero sin poder sumar un punto que le condujese al menos a pelear su suerte en el partido de dobles. Las jugadoras españolas lucieron en su equipación el lema "Fuerza Valencia" y un crespón negro en su camiseta. Se guardó un minuto del silencio antes del inicio del cruce.
Sin disfrutar de su mejor temporada, Swiatek, ahora número dos del mundo tras ser superada por Aryna Sabalenka, marcó distancias en el tercer parcial para certificar el pase de Polonia a cuartos de final, donde se enfrentará este sábado a la República Checa. Venció por 6-3, 6-7 (5) y 6-1, en dos horas y 38 minutos, mucho más entera que su adversaria físicamente.
En el día de su 27º cumpleaños, la española neutralizó las tres primeras pelotas de partido al resto, pero se fue con una doble falta. Swiatek agradeció el apoyo de los seguidores de su país, bulliciosos en las gradas no colmadas del Martín Carpena, y elogió el trabajo de Linette: "Es mucho más fácil saltar a la cancha con una victoria", dijo.
Su compatriota venció a Sara Sorribes por 7-6 (6), 2-6 y 6-4, en tres horas y 51 minutos. La número dos española volvió a hacer gala de la combatividad que la distingue, valor insuficiente esta vez después de dejar escapar una clara ventaja de 3-0 en el tercer parcial.
Anabel Medina recibió un homenaje en su despedida como capitana, tras siete años al frente del equipo.