McGregor, de 34 años y que espera su cuarto hijo junto a su pareja Dee Devlin, fue acusado de agredir sexualmente y con “violencia” a una mujer en un baño del Kaseya Center de Miami durante el cuarto partido de las Finales NBA
Conor McGregor durante el descanso del cuarto partido de las finales de la NBA.RHONA WISEEFE
El especialista irlandés de artes marciales mixtas Conor McGregor fue acusado este jueves de agredir sexualmente a una mujer en el pabellón de Miami durante un partido de las Finales de la NBA entre los Heat y los Denver Nuggets, y el ‘Ultimate Fighting Championship’ (UFC) informó en un comunicado de que está “buscando detalles adicionales sobre el incidente”.
“La organización está al tanto de las recientes acusaciones vinculadas con Conor McGregor y seguirá buscando detalles adicionales relacionados con el incidente. UFC dejará que el proceso legal siga antes de realizar ulteriores comentarios”, escribió en el comunicado.
McGregor, de 34 años y que espera su cuarto hijo junto a su pareja Dee Devlin, fue acusado de agredir sexualmente y con “violencia” a una mujer en un baño del Kaseya Center de Miami durante el cuarto partido de las Finales NBA, según asegura ‘TMZ’.
El medio estadounidense, que cita informaciones de la abogada Ariel Mitchell, asegura que la mujer fue forzada por McGregor a entrar en un baño del estadio y que el boxeador la besó contra su voluntad e intentó tener una relación sexual con ella. La mujer, según su versión, consiguió liberarse y escapó del baño.
Los abogados de McGregor negaron dichas acusaciones, informa ‘TMZ’.
McGregor se encontraba en Miami para realizar un anuncio promocional de un espray para aliviar el dolor y fue abucheado por el público cuando saltó a la pista durante el descanso del partido.
Momento en que la mascota de los Heat acaba malherida en el suelo tras el puñetazo de McGregor.RHONA WISEEFE
La persona que encarnó a la mascota, que no fue identificada, fue atendida por las asistencias médicas del pabellón y está en recuperación en su casa tras los golpes de McGregor.
Hace unos meses, Chris Rock lanzó su último especial de stand up para Netflix, 'Selective Outrage' y tuvo durante una hora a millones de espectadores esperando a que hablara, que analizara y sobre todo que bromeara sobre la bofetada que recibió Will Smith durante la ceremonia de los Oscar de 2023. ¿Qué hizo en cambio? Un bloque largo, larguísimo sobre O.J. Simpson. Uno de tantos, otro más. Han pasado casi 30 años de su caso, pero el ex jugador de fútbol americano era hasta este jueves, día de su muerte a los 76 años, un personaje primordial en la cultura estadounidense, especialmente en esa comunidad negra que vivió lo ocurrido con estupefacción.
El 12 de junio de 1994 su ex esposa Nicole Brown, de la que se había divorciado dos años antes, y un amigo de ésta, Ronald Goldman, aparecieron muertos a cuchilladas en las escaleras exteriores del jardín de la casa donde vivía ella y los dos hijos del matrimonio. Aquel doble asesinato conmocionó al mundo, más con lo ocurrido en los meses posteriores.
Cuatro días después, la policía emitió una orden de busca y captura contra él. La persecución para su detención por la autopista de Los Ángeles fue emitida a una atónita y multitudinaria audiencia por la televisión.
El seguimiento del suceso se convirtió en tema estelar en la programación de las televisiones americanas y el 'juicio del milenio', como se vino a denominar la vista penal contra la ex deportista, fue transmitida en directo desde el 24 de enero de 1995. Por el tribunal pasaron 58 testigos de la acusación, y diez miembros del jurado fueron sustituidos por diversos motivos. Acusado de doble asesinato, la vista finalizó nueve meses después y el 3 de octubre fue declarado "no culpable" y puesto en libertad después de que no aparecieran pruebas concluyentes en su contra.
En septiembre de 1996 volvió a los tribunales para enfrentarse como acusado en un proceso civil por iniciativa de los familiares de su ex esposa y de Goldman. En febrero de 1997 fue declarado responsable del doble asesinato y se le impuso una indemnización de 33,5 millones de dólares.
De estrella a arruinado
Antes y después de aquellos hechos su vida fue diametralmente opuesta. De joven, pese a los problemas familiares -sufrió raquitismo de niño, estuvo en un correccional por robar- supo hacer un lugar en la NFL, convertirse incluso en el MVP de 1973 con los Buffalo Bills y lanzarse al estrellato a base de películas y anuncios. Pero pasó una vejez de pura bancarrota y penurias.
Incluso no pudo evitar acabar entre rejas cuando en 2007 fue arrestado en Las Vegas por secuestrar y robar a mano armada a dos coleccionistas de objetos deportivos. En 2017 recibió la libertad condicional y luego fue diagnosticado de cáncer, motivo final de su fallecimiento.
Es la gimnasta con más títulos: cuatro oros olímpicos, ha hecho saltos y movimientos que nadie había logrado antes, hay cinco que llevan su nombre y quiere añadir un sexto en estos Juegos de París. Pero en su medallero olímpico, al mismo nivel que todo lo logrado en lo deportivo, cuenta también su renuncia en los Juegos de Tokio hace tres años: retirarse a tiempo de una competición y admitir que un atleta no es un ser invencible y que, también para ellos, la salud mental está por encima de la resistencia física.
Simone Biles (Ohio, 27 años) es en estos Juegos de París 2024 como una diosa que vuelve al Olimpo. Es una de las grandes estrellas llamadas a triunfar en el evento, de las deportistas que más expectación genera, tras su retirada en los Juegos de Tokio. La prensa francesa no escatima en elogios a la atleta, a la que llaman «la superstar de la gimnasia, la mejor de todos los tiempos», como la aclama el periódico Les Echos, económico. El deportivo L'Équipe aborda también el retorno de Simone Biles, a la que se refiere como «un icono en vías de redención», que en París se vengará del lado amargo que vivió en Tokio.
La atleta estadounidense no estuvo presente en la ceremonia de inauguración que se celebró en el Sena. Ausente en el barco de su delegación bajo el diluvio universal del viernes, la prensa francesa sigue atentamente cada uno de sus movimientos. Como su entrenamiento el pasado jueves en el Arena Bercy, donde arrancan hoy las pruebas de gimnasia artística.
Un nuevo movimiento
De momento, la gimnasta norteamericana va a intentar apropiarse de un nuevo movimiento, y así bautizar seis con su nombre: se trata de una pirueta realizada por otro deportista. Campeona olìmpica, quiere rizar el rizo, y si completa limpio este giro, será nombrado en su honor.
Hoy se hace selfies en los entrenamientos y luce sonrisa renovada, pero estos últimos años no han sido fáciles para la gimnasta estadounidense. Se retiró en los Juegos de Tokio por un bloqueo psicológico que le llevó a padecer los llamados «twisties». Esto sucede cuando los deportistas pierden el sentido del espacio y de la dimensión cuando están girando en el aire. Cabeza y cuerpo se desconectan. En una de las pruebas de Tokio, Biles tuvo problemas para aterrizar y fue entonces cuando decidió abandonar para centrarse en su superación mental.
«Si piensas en todo lo que he tenido que pasar durante los últimos siete años, te das cuenta de que nunca debí haber formado parte de otro equipo olímpico (...) No quiero que ningún otro atleta olímpico pase por esto», dijo la deportista entonces.
A esto se añade que la estadounidense tuvo que testificar, junto con otras tres deportistas, por los abusos sufridos por Larry Nassar, ex médico del equipo de gimnasia femenino de EEUU. «He ganado en total 25 medallas en Mundiales, siete en Juegos Olímpicos, y soy una superviviente de abuso sexual». Así se presentó Biles ante el comité del Senado estadounidense que investigaba el escándalo.
Biles, sobre la barra de equilibrios del Bercy Arena.AFP
La declaración prosiguió entre lágrimas. Acusó a la Federación de Gimnasia de Estados Unidos (USAG), y al comité olímpico y paralímpico de EEUU de saber desde «mucho antes» que había sufrido abuso. En 2018 la atleta ya había confesado haber sido víctima del ex médico, que ha sido condenado por abusos cometidos durante décadas a más de 200 gimnastas.
«recordarme que aún puedo hacerlo»
Estos tres años su futuro ha sido una incógnita, pero decidió volver: «En realidad, nadie me obliga a hacerlo», explicó la deportista al anunciar que regresaba a París. «Me levanto todos los días y elijo trabajar en el gimnasio y rendir sólo para recordarme a mí misma que todavía puedo hacerlo».
La competición femenina arrancará este domingo en el citado Arena de Bercy, con las pruebas clasificatorias, y seguirá el próximo martes con la final por equipos, antes de la decisión del concurso general individual que tendrá lugar el jueves.
Considerada como la mejor gimnasta de todos los tiempos y ganadora en total de 37 medallas, Biles tiene una poderosa trayectoria deportiva. Al poner sobre la mesa los problemas de salud mental que afectan a los atletas, se coloca la más grande de sus preseas: la de evidenciar que otro de los valores de un deportista olímpico no está en presumir de las fortalezas, sino en reconocer las propias vulnerabilidades.