La tensión de Samuel Sánchez, un campeón olímpico, en Dubái: ”Caen trozos de metralla, el ruido es como el de una mascletá”
Un campeón olímpico de ciclismo, atrapado en la angustia de Dubái debido a la guerra. «Estamos con una calma tensa, sin saber muy bien lo que pueda suceder. En las primeras horas nos alarmamos con los mensajes de alerta y las explosiones que se oían a lo lejos», explica el asturiano Samuel Sánchez (48 años), ganador de la medalla de oro de ciclismo en ruta en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, que desde comienzo de enero reside en Dubái (Emiratos Árabes Unidos). El ex ciclista se marchó a esta ciudad, afectada por la guerra, junto con su esposa, para acompañar a su hijo mayor, que trabaja allí en una multinacional de publicidad.
«A mí, el pasado sábado, el comienzo del conflicto me pilló cerca del estrecho de Omán, donde había ido con la familia a pasar el día montando en bicicleta. Entonces nos llegaron mensajes de alerta, aconsejándonos que no saliéramos de casa. Luego vimos misiles, fogonazos en el cielo, el humo de los impactos y cómo caían restos de metralla. Es un gran ruido que te sorprende y te asusta. Lo más parecido es el sonido que se escucha en una mascletá», recuerda para EL MUNDO el ex ciclista asturiano, que reside cerca de Bussines Bay y Downtown.
Samuel Sánchez, que abandonó el ciclismo profesional en 2017, espera que baje la tensión en Oriente Próximo y no desea transmitir alarmismo por lo que sucede ahora en Dubái: «El Gobierno de Emiratos, el consulado y la Embajada española nos tranquilizan diciendo que los objetivos de los misiles de Irán son las bases militares, no las ciudades. También nos aseguran que las líneas de defensas de Emiratos están respondiendo bien... pero nunca sabes lo que pueda suceder».
Comercios abiertos
El ex corredor que triunfó en el equipo de Euskaltel-Euskadi (fue segundo en el Tour de Francia de 2010 y en la Vuelta a España de 2009) ha recibido en las últimas horas llamadas de ánimo de amigos, familiares y de la presidencia del Principado de Asturias. Asegura que la situación en Dubái no es angustiosa: «La vida aquí es relativamente tranquila, la gente puede hacer casi todas las actividades cotidianas. Están abiertas las tiendas, los supermercados, los establecimientos de comida, las gasolineras... Eso sí, muchas empresas han acordado el teletrabajo, los colegios están cerrados y las clases se hacen vía online».
«Hay un ambiente tenso, de vez en cuando en el cielo se ven las marcas de cómo interceptan algún misil. Nos recomiendan que no salgamos a la calle. Todo esto es preocupante, pero la ciudad no se ha paralizado», añade el ganador de cinco etapas en la Vuelta a España y una en el Tour de Francia.
El ex ciclista español advierte de que la situación en Dubái no se puede comparar con el miedo que pueden padecer en ciudades de Irán e Israel: «Aquí no han caído misiles, han aparecido drones interceptados, se escuchan las detonaciones, pero yo creo que esas explosiones están como a una distancia de 20 o 30 kilómetros. Existe el peligro de que caiga algún resto a la población, pero de momento, la vida apenas está alterada. Las noches las pasamos con cierta tranquilidad».
EFE
El medallista de oro en los Juegos de Pekín recalca que la Embajada española tranquiliza a la comunidad española de Dubái y que ellos se mantienen en contacto por grupos de whatsaap y redes sociales.
Samuel Sánchez abandonó Asturias a principio de año, pero su intención es venir periódicamente a España, algo que ahora es imposible debido al cierre del espacio aéreo de Emiratos Árabes. Él espera que pronto se reabra el aeropuerto de Dubái.
«Antes de que comenzara este conflicto, yo tenía previsto volver a España el día 9 de marzo, porque necesito ir a Asturias y resolver algunos asuntos en Madrid. A ver si pudiera ser. Nuestra idea es seguir en Emiratos durante un tiempo. Mi mujer y yo nos vinimos a principios de año para acompañar a un hijo que trabaja aquí. Nos gusta la ciudad y estamos cómodos. Tenemos otro hijo que estudia en Londres y esperamos que pronto se una a nosotros», añade un ex campeón olímpico que ahora se encuentra inquieto por la incertidumbre de Dubái.


