Un implacable Márquez iguala el récord de victorias de Nieto
Marc Márquez es implacable. Por mucho que tras su victoria en Tailandia bromeara con su hermano con la opción de intercambiarse el primer y el segundo puesto conseguido en el arranque del Mundial en la cita de Argentina, a la hora de la verdad, por mucho que Álex liderara la mayor parte de la prueba, no pudo evitar volver a subirse otra vez a lo más alto, por mucho que esta vez tuviera que trabajar de lo lindo para conseguirlo. Por eso, no es nada raro que le hiciera el gesto de sacarse el sombrero ante su pilotaje mientras iba celebrando su nueva victoria, la número 90 en su carrera y que le permite igualar a todo un mito como Ángel Nieto, a quien homenajeó con la tan clásica como espectacular corona de laurel y una banda con un mensaje muy claro: «Gracias Ángel».
«Estoy súper contento de conseguir igualar al gran Ángel Nieto, esta victoria va dedicada a él y a toda su familia. Ha sido y es una persona muy importante para el campeonato tanto en España como en el campeonato y es un honor haber podido igualarlo», señaló Marc nada más acabar la prueba.
EFE
«Ha sido una carrera implacable, me he ido largo, no tenía mucha confianza en el neumático trasero, vi que Álex controlaba y pensé 'bueno, un segundo puesto puede estar bien', pero, al final, vi que podía ir mejor. Es difícil atacar a tu hermano, la primera vez no me salió bien, pero en la segunda la cosa ya fue mucho mejor. Estoy impresionado con el nivelazo que ha marcado en estas primeras carreras», recalcó ante las cámaras el mayor de los Márquez, quien se afianza como líder del Mundial con 74 puntos en su casillero.
El recuerdo a Rossi
«Estoy muy contento, he acabado lleno de mosquitos por todos lados. Cuando Marc se fue largo, me dije 'venga, tengo ritmo, voy a liderar'. Traté de controlar la distancia, mantener la constancia y tener el ritmo alto, lo di todo, pero, al final Marc me adelantó. Trate de apretar, pero ya era imposible. Me siento muy feliz, porque creo que he estado más cerca que nunca de mi primera victoria en un Gran Premio y hay que seguir trabajando así», explicó por su parte Álex Márquez al término de la carrera.
No en vano, los cuatro segundos puestos conseguidos en este arranque del campeonato entre las sprint races y los domingos de Gran Premio le permiten estar en el segundo puesto de la clasificación, con 58 puntos, a 16 de su hermano Marc y con una ventaja de 15 puntos sobre un Pecco Bagnaia que fue finalmente cuarto en las Termas de Río Hondo.
El tercer escalón, en este caso, lo ocupó un Franco Morbidelli que llevaba desde el Gran Premio de España de 2021 sin estar en el podio y que logró regresar a él desde las filas del VR46, a lomos, cómo no, de una Ducati. «El equipo tiene una gran conexión con este lugar y ha sido muy bonito conseguirlo», aseveró el italiano en referencia a un Valentino Rossi que, en 2015, vivió su primer encontronazo serio con Marc Márquez en las Termas de Río Hondo.
AFP
En esta ocasión, el mayor de los Márquez firmó en Argentina su pleno número 28 (victoria, pole y vuelta rápida, con un tiempo tremendo de 1:38.243), igualando de esta manera a todo un mito de las dos ruedas como el australiano Mick Doohan. Para ello, tras un arranque tan fulgurante como de costumbre, tuvo que saber aguantar y esperar el momento oportuno para asestarle a su hermano un golpe definitivo, mientras su moto le hacía algún que otro extraño, solucionado, eso sí, con su habitual solvencia.
Los Márquez, de nuevo, coparon las dos primeras plazas de un Gran Premio de Argentina en el que el resto de pilotos españoles quedó mucho más descolgado y en el que Marco Bezzecchi se fue al suelo prácticamente en la salida. Pedro Acosta acabó la prueba en novena posición, Joan Mir fue décimo, Álex Rins, duodécimo, Maverick Viñales, decimotercero, Raúl Fernández, decimosexto y Fermín Aldeguer, quien arrastraba una long lap desde el sábado, finalmente, decimoséptimo. El Gran Premio de las Américas, a finales de este mismo mes, será una nueva oportunidad para refrendar o mejorar sensaciones.