Las lágrimas de Brahim y los 17 minutos para un penalti que le perseguirá en Marruecos: "Está en shock"

Las lágrimas de Brahim y los 17 minutos para un penalti que le perseguirá en Marruecos: “Está en shock”

Cuando el árbitro Ndala Ngambo señaló el punto de penalti en el minuto 97 de la final de la Copa África entre Senegal y Marruecos, comenzó una cadena de acontecimientos surrealista en la que Brahim estaba en el epicentro de casi todos ellos.

El héroe marroquí y máximo goleador de la Copa África fue el objeto de la pena máxima y el encargado de patearla 17 minutos después. "Tuvo demasiado tiempo antes de lanzar, lo que debe haberlo perturbado", comentó el técnico marroquí, Walid Regragui. Senegal había decidido retirarse del campo al considerar que habían sido perjudicados por la anulación de un gol tras una presunta falta a Achraf, minutos antes, y luego les pareció que el agarrón al 10 marroquí no había sido suficiente para merecer ese castigo.

Así, en el minuto 114, el delantero de origen malagueño, colocó el balón en el punto de penalti y cogió carrera para lanzarlo ante Edouard Mendy, mientras en el otro extremos del campo seguía la pelea entre los hinchas senegaleses y la policía. Pese a que amagó con disparar con potencia, Brahim decidió intentar un panenka que adivinó el portero senegalés y lo acunó suavemente en sus brazos. "Fue su elección, no podemos cambiar lo que pasó... es muy duro haber estado a un minuto de ser campeones", declaró Regragui.

La ejecución y lo que ocurrió posteriormente, sin celebración de la parada por parte de los jugadores senegaleses, ha sido objeto de críticas en la prensa marroquí y de infundados rumores en redes sociales sobre si el fallo fue provocado.

"¿De verdad alguien piensa que, a un minuto del final y con un país entero esperando este título desde hace 50 años, podemos ponernos de acuerdo en algo así? Él quiso marcar y yo hice mi trabajo parándolo, nada más", salió al paso de esos comentarios el portero senegalés mientras que fuentes próximas a Brahim aseguran que no piensa en eso sólo está triste por haberlo fallado.

La acción dejó tocado al jugador que fue sustituido poco después por su técnico por el jugador del Villarreal, Ilias Akhomach. Pero todo se precipitaría con el gol de Pape Gueye poco después y la victoria final de Senegal ante los anfitriones en el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.

Infantino le entrega al delantero la bota de oro del torneo.

Infantino le entrega al delantero la bota de oro del torneo.Themba HadebeAP

Terminado el encuentro, el delantero del Real Madrid no pudo contener las lágrimas y con la cara descompuesta debió subir al estrado a recibir de las manos de Gianni Infantino la bota de oro como máximo goleador del torneo con cinco tantos. Marcó en todos los partidos del campeonato hasta semifinales, pero falló en el momento más crítico para su selección.

Una maldición en los penaltis

Puede ser una maldición la que sufre Marruecos con las penas máximas en una Copa África que no ganan desde hace 50 años. En 2019 fue Ziyech el que falló una pena máxima que les apeó de los octavos de final ante Benín, en 2023 le tocó a Achraf marrar un penalti que podría haber dado vida a su equipo ante Sudáfrica y ahora Brahim.

Desde su entorno trasladan que el futbolista está recibiendo sólo cariño por parte de los aficionados marroquíes. Apuntan a que gracias a él, llegaron a la final de la Copa África. "Está en shock, pero esto le hará más fuerte", comentan a EL MUNDO fuentes próximas al jugador que aseguran que sigue comprometido al máximo con Marruecos.

Senegal se lleva la Copa África en una final insólita: se retiró del campo por un penalti a favor de Marruecos que falló Brahim

Senegal se lleva la Copa África en una final insólita: se retiró del campo por un penalti a favor de Marruecos que falló Brahim

África es un continente tan pasional como peculiar y eso se reflejó en una loca final de la Copa África en que Senegal fue capaz de romper el guion que daba ganador al anfitrión Marruecos incluso con un penalti polémico señalado por el VAR en el último suspiro del tiempo reglamentario. En sus botas tuvo Brahim Díaz la posibilidad de hacer campeones a los alauitas desde el punto del penalti, pero su decisión de lanzar 'a lo panenka' acabó con el balón en las manos de Edouard Mendy y dando una vida extra a Senegal que el jugador del Villarreal Pape Gueye convirtió en la victoria en la prórroga.

La final se agitó de manera explosiva por dos decisiones arbitrales tan polémicas que llevaron a Senegal a retirarse a su vestuario. Fue primero un gol anulado por una falta previa de Seck a Hakimi que señaló el colegiado congoleño Ngambo un tanto exagerada. Después, Brahim cayó en el área por un agarrón de Diouf que tampoco pareció suficiente, ni siquiera para el árbitro hasta que vio la jugada en el VAR y señaló penalti. Esa decisión servía en bandeja la ocasión a Marruecos de ganar la Copa África y eso incendió el banquillo de Senegal. Pape Thiaw mandó a sus jugadores retirarse del campo en una decisión histórica.

La Federación de Senegal ya había denunciado en un comunicado las maniobras lo que consideraba maniobras turbias de Marruecos: falta de seguridad para sus jugadores, hoteles de peor nivel, impedimentos para asignarles campos de entrenamiento en Rabat... y el penalti fue la gota que colmó el vaso. En el 90+9, tras discusiones con el árbitro y entre banquillos, solo Mané se quedó en el campo, pidiendo a sus compañeros que volvieran. Como si fuera el único que creía en que el cancerbero del Chelsea podía parar ese penalti y mantenerlos vivos.

Los jugadores de Senegal se retiran al vestuario.

Los jugadores de Senegal se retiran al vestuario.AFP

Brahim, que había generado esa oportunidad histórica, le pidió el balón a En-Nesyri y, ante el portero del Chelsea y con todo Marruecos conteniendo la respiración, se jugó un lanzamiento 'a lo panenka' que, mansamente, atrapó el guardameta. De la gloria al infierno.

Tan noqueada quedó Marruecos que ya no pudo alzarse. El peso de llevar a la espalda la ilusión de todo un país que había esperado 50 años para volver a ganar una Copa África les pudo. La condición de anfitrión y la de favorito fueron emociones que se sumaron a la incomodidad que les creó Senegal desde el arranque. De hecho, en el minuto 5 respiraron de alivio cuando Bono salvó el remate de Pape Gueye a bocajarro en un saque de esquina. El ex guardameta del Sevilla, que ya fue héroe en las semifinales atajando dos penaltis a Nigeria, volvió a aparecer para sostener a su equipo, al que le costaba estirarse.

Senegal sabía que si tenía la pelota y el control del juego dejaba a los alauitas sin su mejor baza: las transiciones rápidas. En eso se esforzó, como también lo hizo el lateral zurdo del West Ham, Diouf, en parar a Brahim Díaz. A quien apuntaba a ser MVP de esta Copa África y también Bota de Oro, le costó entrar en juego porque el balón nunca lo tenían sus compañeros.

Cierto es que ese dominio senegalés se veía atrapado en muchos momentos en la tela de araña que tejió Regragui con Saibari, El Aynaoui y El Khannous. Sus robos tenían un destinatario claro: Abde. En el ala izquierda donde habían detectado una debilidad porque Pape Thiaw no había tenido más remedio que hacer debutar al joven central de Niza Antoine Mendy. Abde, pillo, intentó buscarle las cosquillas pero toda la zaga de los leones de Teranga acudía en su auxilio.

Necesitaba Marruecos que apareciera Brahim para encontrar a El Kaabi, incluso que Hakimi se proyectara, aunque bastante tenía con sujetar a Sadio Mané. Senegal parecía más cómodo, tanto que pasada la media hora Ndiaye le cogió la espalda a Mazraoui, como si de un Everton-City se tratara, y se plantó para librar un mano a mano con Bono que, de nuevo, ganó el portero. Si la selección marroquí seguía viva, se lo debía a él, porque era incapaz de gobernar la final y empujar a que se jugada en campo senegales.

Al filo del descanso se estiraron los dos equipos y pisaron más las áreas con menos miedos. Marruecos, a latigazos, otra vez con Abde, que puso un centro al punto de penalti que se le escapó al central del Marsella Aguerd. La respuesta, esta vez, fue una transición de Senegal, con Jackson en la frontal del área descargando a Mané en la banda izquierda para que buscara disparo. No es ya el jugador decisivo que asombró en el Liverpool, pero le queda magia. Ya en el añadido, Ndiaye volvió a intimidar, pero esta vez el tiro flojo desde la frontal de Camara hizo contener la respiración al público, más por reiteración que por el peligro que representaba.

Tras el descanso, el duelo se abrió algo más y la primera ocasión la tuvo Marruecos con una asistencia de El Khannous entre los centrales para El Kaabi, que intentó armar un zurdazo ante Mendy que le salió desviado. Se habían engrasado y otra recuperación de Brahim volvió a poner en problemas a Senegal. Trazó una diagonal y asistió a El Kaabi, pero rebañó Sarr y, aunque su rechazo lo cazó Abde, su remate no pudo encontrar puerta. Se lanzaban los anfitriones a solventar el partido en la media hora que tenían por delante.

El parón por la herida sangrante que sufrió el pivote marroquí de la Roma, El Aynaoiu, animó a los seleccionadores a mover sus banquillos en los últimos 15 minutos. Thiaw buscó la veteranía de Seck y Ismaila Sarr y el colmillo de la jovencísima estrella del PSG Mbaye. No tardó en retrucar Regragui mandando al campo a Tarhghaline y al ex sevillista En-Nesyri.

Había dos opciones: ser conversador y no perder la Copa en los últimos minutos o buscar ser campeón antes de que el colegiado congoleño Ngambo pitara el final. La lesión de Masina noqueó a Marruecos, y de eso se aprovechó Senegal, que encadenó dos jugadas de gol. La primera, un disparo cruzado de Mbaye, la salvó de nuevo Bono. La segunda acabó en el fondo de la portería pero, con mucha polémica, la anuló el árbitro por falta previa de Seck a Hakimi que Senegal protestó.

El jugador del Villarreal Pape Gueye celebra el gol que marcó.

El jugador del Villarreal Pape Gueye celebra el gol que marcó.AFP

Sin embargo, el capítulo más polémico llegó ya con el tiempo cumplido. En el noveno minuto del largo añadido, y tras avisar el VAR, Ngambo señaló un penalti por agarrón de Diouf para derribar a Brahim. Las protestas de los senegales, que acusaban al madridista de exagerar ante el contacto, apenas se escuchaban ante un estadio enloquecido.

El fallo de Brahim fue un golpe emocional tan fuerte que sacó a los marroquís del partido y, a los cinco minutos de arrancar la prórroga, un zurdazo de Pape Gueye puso en ventaja a Senegal. Contra todo pronóstico, a los leones de Teranga la polémica les había dado alas. Solo reaccionó Marruecos en el 104 con un cabezazo de En-Nesyri a centro de Abde, pero fue Cherif quien, a puerta vacía, falló lo que hubiera sido la sentencia de los senegales.

Pape Thiaw, ex del Alavés y recién llegado al banquillo: así es el seleccionador más joven de la Copa África que maneja la ‘dinamita’ de Senegal

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La Copa África 2025 no ha deparado ninguna sorpresa. Marruecos, Senegal, Nigeria y Egipto se jugarán el título como corresponde a su condición de favoritas. Sin embargo, alguna ha llegado en los banquillos. Por primera vez en la historia, las cuatro semifinalistas están dirigidas por entrenadores africanos y, entre ellos, el más joven del torneo: Pape Thiaw. El senegalés, a sus 44 años, busca llevar a la gloria a un equipo plagado de estrellas que lideran Mané y Koulibaly cuando acaba de cumplir un año al frente de los Leones de Teranga.

Thiaw se sentó en un banquillo nada más colgar las botas en 2018 tras recorrer campeonatos en Europa sin demasiado brillo. Delantero centro, llevó una vida nómada que arrancó con 17 años en Francia, en el St. Étienne, por el Lausane suizo y el Dinamo de Moscú para regresar al Metz, con quien logró el ascenso a la Ligue 1. Desde allí llegó a la Liga. En el verano de 2004, Dimitri Piterman lo fichó para impulsar el ascenso del Alavés. El aval eran ocho goles jugando tan sólo 14 partidos como titular la temporada anterior, y que formaba parte de la selección senegalesa -aunque fuera como suplente- que dio la sorpresa en el Mundial de Corea y Japón de 2002 ganando a Francia, empatando con Dinamarca y Uruguay y dejando a Suecia en el camino en los octavos de final. Su avance lo cortó en cuartos Turquía, pero la proeza estaba lograda. Solo lo habría logrado Camerún en el 90, y pasó casi una década hasta que Ghana lo logró en Rusia y Marruecos en Qatar.

Ese cartel no le sirvió para sobrevivir en España los cinco años que había firmado. En Vitoria apenas marcó cinco goles y, cuando llegó el descenso, fue cedido al Lorca Deportiva en Segunda. Su aventura, ya como agente libre, la terminó en 2009 en Murcia, esta vez en el Atlético Ciudad en Segunda B. El fútbol le llevó a Senegal y a las Islas Reunión, donde colgó las botas en 2014.

El impulso de la Copa Africana de Naciones

Cuatro después, llega al banquillo del Niarry Tally y, pese al descenso, en 2022 la Federación le da las riendas de la selección A, la formada solo por futbolistas que juegan en campeonatos africanos y que pueden disputar la Copa Africana de Naciones. Es en esa competición donde labrósu futuro. En 2023 se proclamó campeón al vencer a Argelia en penaltis.

Unos meses después, se convierte en asistente en la absoluta de Aliou Cissé, que había sido su capitán en el Mundial de Corea y que había guiado a Senegal a su primera Copa África en 2022. Eso no evitó que, en octubre de 2024, fuera destituido y Pape Thiaw elevado a seleccionador. «Es un modelo a seguir de resiliencia y perseverancia, demostrando a las nuevas generaciones que, con trabajo duro y determinación, todo puede llegar», alabó la federación.

Su primer reto, llevar a Senegal al Mundial de Estados Unidos, lo ha logrado. Se las verá con Francia, Noruega y Bolivia, Surinam o Irak. Antes, tiene que responder a la exigencia de conquistar el segundo trofeo continental. "Cuando me duermo cada noche, sueño con la Copa África", reconocína hace unos días. Para ello tiene dinamita.

Porque a los Mané, Koulibaly o el guardameta del Chelsea Edouard Mendy, ha sumado el empuje de una nueva generación con el centrocampista del Villarreal Pape Gueye, los atacantes del Everton y el Bayern Ndiaye y Nicolas Jackson y, sobre todo, la jovencísima perla de 17 años del PSG Ibrahim Mbaye. «Es una bendición que debemos proteger», confiesa un entrenador que sabe que tiene pólvora para ganar, primero a Egipto, el próximo miércoles y esperan a Marruecos o Nigeria en la final.

Brahim Díaz, el futbolista que apenas cuenta para el Madrid y que hace historia con Marruecos: cuatro goles en cuatro partidos

Brahim Díaz, el futbolista que apenas cuenta para el Madrid y que hace historia con Marruecos: cuatro goles en cuatro partidos

Pocos jugadores pueden decir esta temporada que llevan más minutos con su selección que con su club en la mitad de duelos. Menos aún que hayan marcado el cuádruple de goles con el equipo nacional que con la entidad con la que entrenan a diario. Quién le iba a decir esto a Brahim Díaz (Málaga, 1999), cuando en marzo de 2024 andaba deshojando la margarita entre España y Marruecos hasta decantarse finalmente por el país de su abuela paterna. El malagueño es el pichichi y la estrella de esta Copa África que se celebra en el país magrebí y cuya selección es una de las favoritas para conseguir el trofeo.

Volviendo a los datos de este curso, el 10 de Marruecos lleva 605 minutos disputados con el combinado nacional en ocho encuentros, sumados los últimos 85 que disputó contra Tanzania. Esta temporada, Brahim apenas ha jugado 484 minutos en 18 encuentros, seis de Champions y 12 de Liga, con el Real Madrid. Mientras que en un sitio es la estrella y el líder del equipo, en el otro apenas resulta un revulsivo puntual. "Está en un buen momento y entiende lo que se espera de él porque es un jugador clave", elogió su técnico en el combinado nacional, Walid Regragui.

El entrenador destaca la inteligencia del malagueño en el último tercio del campo, donde se deciden los partidos. Y él lo demuestra con goles y asistencias. Brahim ha marcado cuatro tantos en la Copa África, uno por partido, el primer futbolista que alcanza ese hito con la camiseta roja y verde en la historia de este torneo. Precisamente un tanto suyo fue el que le dio la clasificación a los Leones del Atlas ante Tanzania en octavos de final. Aunque el primer control y el regate del delantero son maravillosos, Masalanga, el portero tanzano, falla estrepitosamente en el primer palo tras el disparo del delantero. "Estoy feliz de poder marcar goles con Marruecos y quiero agradecer a mi familia su apoyo permanente", declaró tras el duelo.

Sin embargo, uno lleva con el Real Madrid y fue en la manita que el Madrid endosó al débil Kairat Almaty en Champions. El malagueño, que llegó al equipo blanco del Manchester City, no pasa por su época de mayor protagonismo en las filas blancas. De hecho, habría que volver a aquel marzo de 2024 en el que eligió Marruecos pese a estar en la prelista de Luis De la Fuente para entender la decisión de un jugador que la rompió en Milán y que sus minutos en el equipo blanco han ido disminuyendo año a año desde su llegada en enero de 2019.

"Había que mejorar en calidad y en el banquillo. Tras el Mundial, ya empecé a trabajar en ese tema", cuenta Regragui el inicio del fichaje de Brahim para Marruecos. Ese trabajo incluyó "muchos" viajes para convencer a una "pieza clave" en el ataque marroquí según alaba la prensa local. Hasta que el delantero malagueño, en un momento en que tuvo abiertas las puertas de ambas selecciones y pese a que había jugado en todas las categorías inferiores de España, se decidió por Marruecos. "Reconozco que tuve miedo. Es la decisión más difícil para un jugador. El pueblo marroquí le estará siempre agradecido", apuntó Regragui en una entrevista previa.

El jugador celebra un tanto con Marruecos.

El jugador celebra un tanto con Marruecos.PAUL ELLISAFP

El 10 debutó oficialmente el 22 de marzo de 2024 en un partido amistoso frente a Angola y disputó 87 minutos. Cuatro días después, frente a Mauritania, completó el encuentro, pero su despegue llegó en los encuentros de clasificación del Mundial, en junio de 2024, en los que sumó sus primeras asistencias ante Zambia y Congo. Y ya en los encuentros de clasificación de la Copa África comenzó su andadura goleadora con siete tantos en cuatro partidos. Hoy su cifra se eleva a 12 y dos pases de gol.

Agradecimiento y cariño

"Son dos países que amo, España y Marruecos. He crecido en España, Málaga es mi ciudad, y tengo raíces marroquíes por mi familia. Lo he decidido así. Me han brindado una oportunidad, tienen las mismas ganas que yo, me han dado cariño y amor". Así agradeció Brahim la pelea que realizó el país de su abuela para incorporarle a sus filas y quiso devolver el cariño a uno de sus compañeros, el lesionado Ounahi, levantando su camiseta con el gol que clasificaba a Marruecos para los cuartos de final que les enfrentarán este viernes a Camerún. Con la ausencia del 8, la responsabilidad recaerá en las espaldas de un futbolista que ha adoptado otro rol con su selección, la de líder y la de nunca bajar los brazos. Aunque esto último también lo demuestra a diario en su club.

¿Puede un gobierno dejar a un país sin selección de fútbol? La insólita medida de Gabón que castigará la FIFA

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¿Puede quedarse un país sin selección nacional de fútbol por decisión de su gobierno? Antes de contestar, hay que tener en cuenta un dato: los 193 estados reconocidos por la ONU tienen equipo nacional de fútbol, posean o no arraigada tradición futbolera. El pasado mes de agosto se sumó Islas Marshall, una nación compuesta por cinco islas, 29 atolones y alrededor de 40.000 personas. Esa es la razón que ha convertido en insólita la decisión del Gobierno de Gabón de suspender a su selección tras el ridículo en la Copa África.

El Consejo de Ministros se reunió el 31 de diciembre, después de la última derrota ante Costa de Marfil (2-3) tras perder una ventaja de 2-0, y anunció la estrambótica resolución. «Teniendo en cuenta la deshonrosa actuación de Las Panteras en la Copa África, y considerando los efectos multiformes en las antípodas de los valores de ética y ejemplaridad de la V República, el Gobierno decide: la disolución del cuerpo técnico, la suspensión del equipo nacional hasta nueva orden y la exclusión de los jugadores Bruno Ecuele Manga y Pierre Emerick Aubameyang.

Además, el Gobierno solicita a la Federación Gabonesa de Fútbol que asuma toda su responsabilidad», recogía el comunicado en el que, de manera evidente, queda demostrado que el fútbol no hay olvido. Al varapalo ante Costa de Marfil se habían unido antes las derrotas ante Camerún (0-1) y Mozambique (2-3). «Es una parte de la identidad nacional lo que se ha roto», aseguró el presidente Brice Clotaire Oligui Nguema.

El precedente de Eritrea

Gabón, que volvía a la Copa África tras no clasificarse en 2023, se queda sin selección, hasta nueva orden y con sus dos estrellas señaladas. Para Aubameyang, que acudió al torneo con problemas físicos a sus 36 años y que ha jugado 86 partidos internacionales en los que ha marcado 40 goles, la razón del fracaso en Marruecos es más profunda. «Creo que los problemas del equipo son más profundos que la persona insignificante que yo soy», dijo en sus redes sociales.

La decisión del Gobierno de Gabón no tiene precedentes. Nunca la injerencia política había alcanzado a suspender la existencia de un equipo nacional hasta que la federación de fútbol se plegara a los cambios que, desde el gobierno, se estimaran oportunos. Hasta ahora, la única intervención gubernamental que había sacado a un equipo de las competiciones por voluntad propia la había protagonizado Eritrea, que retiró a su selección de las competiciones internacionales por miedo al riesgo de fuga, a que sus futbolistas, al viajar a países extranjeros, acabaran desertando y pidiendo asilo. Esa decisión, llevó a la FIFA a impedirle participar en la clasificación para el Mundial de Estados Unidos, Rusia y Canadá. En esa carrera sí estuvo Gabón, que no logró plaza.

Las Panteras se enfrentan ahora a sanciones que pueden marcar su futuro. De acuerdo con los Estatutos de la FIFA, las asociaciones miembro deben administrar sus asuntos de forma independiente y sin interferencias externas. El artículo 14 establece que la injerencia gubernamental puede derivar en sanciones, incluida la suspensión del país de todas las competiciones internacionales. Es decir, la FIFA tiene tolerancia cero ante cualquier decisión externa que afecte a la gobernanza deportiva.

Guelor Kanga marca ante Costa de Marfil, el 31 de diciembre en Marrakech.

Guelor Kanga marca ante Costa de Marfil, el 31 de diciembre en Marrakech.AFP

Son muchos los ejemplos en los que el máximo organismo internacional ha cerrado las puertas a selecciones por este motivo. Una de ellas, la República Democrática del Congo, que mañana jugará los octavos de final ante Argelia. En febrero de 2025 fue sancionada porque el Gobierno tomó el control de la sede de la Federación y todas sus instalaciones deportivas, además de intervenir sus cuentas. En mayo, una vez restituida la independencia federativa, la sanción le fue levantada.

Otro castigo aún pesa sobre Pakistán y El Salvador y Kenia han estado también en situación similar, que la FIFA levanta cuando certifica que la injerencia ha cesado. No es el caso de las sanciones que impone por razones 'políticas'. Alemania, Japón o Yugoslavia fueron apartadas de competiciones por su intervención en conflictos bélicos, y Sudáfrica por el apartheid. Actualmente, Rusia está excluida desde 2022.

El peso del apellido Zidane para el pequeño Luca: "Mi familia está orgullosa de mi"

El peso del apellido Zidane para el pequeño Luca: “Mi familia está orgullosa de mi”

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"Toda mi familia está orgullosa de mí y me apoya en todas mis decisiones. Mi abuelo está contento de que esté en Argelia". Luca Zidane (27 años) se encuentra feliz de jugar en la Copa de África, cita en la que figura como uno de los principales reclamos mediáticos, y de ser una de las piezas valiosas de una seleccción llamada a ejercer un papel protagonista en el campeonato que se celebra en Marruecos.

El hijo menor de uno de los futbolistas más brillantes de la historia de Francia e ídolo del madridismo, se estrenó el pasado miércoles en el torneo como titular. Su estreno fue notable y sus intervenciones propiciaron la victoria de Argelia por 3-0 ante Sudán, con dos goles de Riyad Mahrez y uno de Ibrahim Maza. Zinedine Zidane estuvo en el palco viendo el partido. Hoy (18.30 horas), la formación magrebí se jugará la primera plaza del grupo E ante Burkina Faso, que ganó 2-1 a Guinea Ecuatorial.

Luca Zidane es portero desde niño, cuando su padre y su hermano mayor, Enzo, lo colocaban en esa posición durante los partidos de fútbol en familia. Se formó en la cantera del Real Madrid , pudo elegir entre España y Francia, pero prefirió Argelia, el país de origen de sus abuelos paternos. El pasado 19 de septiembre, la FIFA hizo oficial su cambio de nacionalidad deportiva.

El portero del Granada (esta temporada ha disputado 14 encuentros y encajado 18 goles ) ha conseguido la titularidad de Argelia un par de meses después de incorpararse a la selección para disputar los partidos de clasificación para el Mundial de 2026, contra Somalia y Uganda. El técnico, el bosnio Vladimir Petkovic, confió en él tras a lesión de Alexis Guendouz, titular desde 2023, que milita en el Mouloudia de Argel.

El hijo del ex internacional galo compite ahora con Anthony Mandréa, portero del Caen, un club de la tercera división de Francia, y con Oussama Benbot, arquero del USM Alger.

En las últimas semanas, los responsables de la selección argelina han protegido al portero del Granada del revuelo que rodea su estatus y, sobre todo, su apellido. "Luca es como todo el mundo, como todos los jugadores. Se ha integrado bien. Es nuevo con nosotros, no se complica la vida, intenta darlo todo por el equipo. Y no creo que preste mucha atención al ruido mediático... Bueno, es cierto que su nombre es una carga pesada", aseguró el capitán Riyad Mahrez, estrella de la selección, bigoleador y decisivo en el estreno contra Sudán.

Luca Zidane apenas se ha expuesto ante la prensa. Durante la primera concentración en el pasado octubre dijo: "Estoy muy contento de estar aquí. Es un orgullo para mí y lo daré todo al 100 % para que el pueblo argelino se sienta orgulloso", informa Afp. Ahora, Luca peleará por la conquista de la Copa África, un título que Argelia ya logró en 2019.

El éxodo masivo de la Copa África: 135 jugadores dejan sus ligas europeas para buscar la gloria en plena temporada

El éxodo masivo de la Copa África: 135 jugadores dejan sus ligas europeas para buscar la gloria en plena temporada

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En un mundo del fútbol en el que los clubes mueven cantidades millonarias, son las federaciones las que imponen su ley. La Copa de África, que comienza mañana en Marruecos y que se prolongará hasta el 18 de enero, es una clara prueba de ello. Que las grandes ligas estén en plena temporada no va a evitar que hasta 135 futbolistas que militan en equipos que pelean en sus competiciones tengan que dejar de lado por unas semanas la Liga, la Premier, la Bundesliga, la Serie A o la Ligue 1 para defender sus respectivas selecciones nacionales.

Inicialmente estaba previsto que la competición, que ya experimentó un cambio de sede cuando Guinea fue despojada de su organización, se jugara el pasado verano, pero la ampliación del Mundial de Clubes a 32 equipos acabó por provocar un cambio de fechas, decidido ya en junio de 2024.

La competición que se va a ver más afectada por este éxodo va a ser la Ligue 1. En su caso, 49 futbolistas que juegan para equipos franceses se van con sus respectivos combinados nacionales. Entre ellos, destaca especialmente el nombre de Achraf Hakimi, del Paris Saint Germain, galardonado como mejor futbolista africano de este año, quien defenderá los colores de una selección marroquí erigida en una de las favoritas para llevarse el torneo. Y no sólo por su condición de local. No en vano, el equipo contará también con jugadores que militan en LaLiga como Ez Abde o Sofyan Amrabat, del Betis, Azzedine Ounahi, erigido últimamente en uno de los grandes puntales del Girona, el futbolista del Villarreal Ilias Akhomach o el madridista Brahim Díaz.

Sunderland, el más perjudicado

Otra de las grandes favoritas es Senegal, la que se nutre de más jugadores de las grandes ligas europeas, un total de 21, entre ellos Pape Gueye, también del Villarreal, o Pathé Ciss, del Rayo, a los que se les suma la valiosa experiencia de un Sadio Mané que juega actualmente en el Al Nassr. La vigente campeona, Costa de Marfil, ha decidido dejar en tierra a otro hombre del Villarreal: Nicolás Pepé.

Los otros futbolistas de equipos españoles que han sido convocados por sus respectivas selecciones son Cedric Bakambú, del Betis, y Pickel, del Espanyol, por la República Democrática del Congo; Randy Nteka, del Rayo, y David Carmo, del Oviedo, convocados por Angola; Akor Adams y Ejuke, del Sevilla, reclutados por Nigeria; Etta Eyong, del Levante, y Boyomo, de Osasuna, que se van con Camerún, y Omar Mascarell, del Mallorca, demandado por Guinea Ecuatorial.

El equipo que se ha visto más perjudicado por la Copa de África es el Sunderland, de la Premier. El conjunto inglés, que ha sido capaz de encaramarse a la octava plaza de la tabla pese a que ascendió de categoría al término del pasado curso, se ha visto obligado a dejar de contar con seis de sus futbolistas. Talbi ha sido convocado por Marruecos, Masuaku y Sadiki, por la República Democrática del Congo, Reinildo, por Mozambique, Habib Diarrá, por Senegal, y Betrand Traoré, por Burkina Faso. Por lo menos, aún podrá contar con Adingra y Noukeu, después de que Costa de Marfil y Camerún, respectivamente, decidieran no incluirlos en sus listas.

Nombres ilustres

Hay varios nombres ilustres que reclamarán atención, como Mohamed Salah, quien ha debido dejar momentáneamente el Liverpool para defender los colores de la selección de Egipto. Inquietante la situación del formidable delantero, cuya continuidad con los reds está en duda debido a su mala relación con el técnico Arne Slot.

Otro de los destacados que disputará esta Copa de África será el nigeriano Victor Osimhen, que juega desde septiembre de 2024 para el Galatasaray. Tras una temporada contando con él como cedido, los turcos se hicieron definitivamente con sus servicios el pasado verano tras pagar 75 millones de euros al Nápoles.

Solo cuatro de las 24 selecciones que van a disputar esta edición no cuentan en sus filas con ningún futbolista que milite en alguna de las cinco grandes ligas europeas. Hablamos de los combinados nacionales de Uganda, Botsuana, Sudán y Comoras. Este último, precisamente, será el protagonista junto con Marruecos del encuentro inaugural de este torneo, mañana a las 20.00 horas en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.

Escándalo en Camerún: 62 jugadores suspendidos por doble identidad o edad falsa, entre ellos un internacional

Escándalo en Camerún: 62 jugadores suspendidos por doble identidad o edad falsa, entre ellos un internacional

Actualizado Miércoles, 13 marzo 2024 - 11:02

La federación camerunesa de Fútbol (FECAFOOT), presidida por Samuel Eto'o, ha suspendido a 62 jugadores de su liga por irregularidades administrativas, principalmente por identidades dobles y fraude de edad. Entre ellos se encuentra Wilfried Nathan Douala, un jugador que acudió a la Copa África en Costa de Marfil.

Antes del torneo, en el que Camerún cayó en octavos de final, sorprendió en la convocatoria del entrenador Rigobert Song la presencia de Duala, un jugador desconocido del club de segunda división Victoria United sin experiencia internacional y que supuestamente tenía 17 años.

También hubo muchos comentarios en las redes sociales sobre si realmente era un adolescente cuando aparecieron las primeras imágenes del jugador.

Una investigación del diario francés Le Monde afirmó que Douala había jugado anteriormente en la liga de Camerún usando el nombre de Alexandre Bardelli y tenía más de 21 años. Le Monde dijo que había pedido a la federación de Camerún que explicara la irregularidad antes de partir hacia Costa de Marfil, pero que FECAFOOT se había negado a comentar. Douala no jugó en la Copa de Naciones pero fue miembro registrado del equipo.

Las regulaciones del torneo establecen que si se ha cometido un fraude o falsificación, la asociación nacional correspondiente será suspendida de participar en las siguientes dos ediciones de la Copa de África.

Para cualquier error administrativo en el registro de jugadores, la asociación nacional correspondiente será suspendida de participar en la próxima edición, agregan las reglas.