Athenea del Castillo: “¿Lo de Athenea del Caudillo? Me da risa, ¿qué vas a hacer?”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 22:38

«Soy feliz». Así explica Athenea del Castillo (Solares, 2000) la razón de su sonrisa permanente aunque en el vestuario del Real Madrid la llamen «vinagre» o «gruñilda» por insoportable cuando no gana. Con trabajo mental, ha aprendido a domar ese gen competitivo y a «sumar» desde el once o agitando los partidos desde el banquillo. Eso es lo que espera hacer ante Alemania en la final de la Nations League ahora que ha convencido a Sonia Bermúdez.

¿Cómo fue verse fuera de la primera convocatoria?
Creo que es cuestión de gestión. Si no estás trabajada mentalmente puedes verlo de otra manera, pero soy futbolista profesional y trabajo también los momentos difíciles. Me preparo... Y aquí estoy.
¿Y qué sintió cuando la llamaron a mitad de convocatoria?
Era mi cumpleaños. Entrar por la lesión de Salma, con la que me llevo muy bien, fue duro. Pero me llamaron y me puse en modo trabajo.
Ha cambiado su rol tanto en la selección como en el Real Madrid. ¿Cómo lleva ser la revulsivo?
Es verdad que puedo agitar partidos, lo que es importante para cualquier entrenador. Siempre miramos a las once que salen de inicio, pero para mí son igual de importantes los cinco cambios y quienes no participan. Como cualquier jugadora, quiero disputar los 90 minutos. Pero hay que gestionarlo y aprender.
¿Cómo encaja eso con su carácter ganador?
Gestionándolo. Si me lo hubieras preguntado hace cinco años te diría: 'Quiero jugar siempre'. Ahora entiendo mejor los contextos, los momentos de forma, los planes del entrenador... Igual quiere una primera parte más de control y una segunda más vertical. Antes odiaba no jugar. Lo he trabajado con mi psicóloga, porque esto no es darle a un botón. Han tenido que pasar años y muchos enfados. Ahora, a la niña de 19 años le hubiese ahorrado un montón. He aprendido algo que no tenía.
¿Cuándo descubrió que necesitaba ayuda de una psicóloga?
Empecé a trabajar con ella cuando fiché por el Real Madrid y empecé a venir más a la selección. Ahí la exigencia era distinta: competir cada tres días, ganar, jugar bien y mantener un nivel alto. Mentalmente no estaba preparada. Si perdía el domingo, me podía tirar dos o tres días vinagre. Arrastraba el enfado y llegaba mal al partido del miércoles. Ahí entendí que necesitaba ayuda.
¿El carácter le lastraba?
No tanto en el juego, pero no distinguía entre la futbolista y la persona: si acababa enfadada un domingo, me lo llevaba a casa, y también al entrenamiento. Era gruñilda, incapaz de pasar página. Pero en fútbol compites constantemente y tienes que cambiar el chip.
Ahora que es capitana del Real Madrid y ya veterana en la selección, ¿advierte de esto a las jóvenes?
Sí. Siempre les digo a las niñas que soy gruñilda, pero también que es bueno sacar el gen competitivo.
¿Le impidió disfrutar?
Sí, hubo momentos en que mi gen competitivo me lo impedía. Me ponía demasiada presión. Eso lo vas metiendo en la mochila y te hace no disfrutar de tu trabajo. Hoy disfruto y aprendo cada día.
Ha cogido el dorsal 7 del Real Madrid, ¿pesa?
No. Es el número más importante de la historia del Real Madrid.
¿A qué 7 ha visto jugar?
A Cristiano. Recuerdo algo de Raúl, pero a Cristiano. Siempre ha sido mi ídolo. Mi número favorito es el 10, en la selección lo llevé cuando no estaba Jenni, pero, igual que en el Barça es más especial, porque lo llevó Messi, ahora Lamine..., en el Real Madrid es el 7. Y, en cuanto vi esa oportunidad, no la podía dejar escapar. Era mi sueño: jugar en el Madrid y llevar el 7 de Cristiano y Raúl es lo más.

Venimos de un clásico con tensión y una goleada 4-0. ¿Cómo se gestiona esa rivalidad en la selección?
Aquí todas tenemos el mismo objetivo: ganar la Nations League. Lo que pasa en el Clásico se habla, pero sin darle mucha importancia. Me conocen, y saben que necesito un tiempo para según qué cosas.
Nunca jugaría en el Barça ni en el Atleti. ¿Se ve fuera de España?
Tengo contrato hasta 2028 y mi sueño es ganar un título con el Real Madrid. Mi foco está ahí. Pero el fútbol inglés me encanta.
¿Hay antimadridismo en el fútbol femenino?
Sí, creo que lo hay. Pero me centro en lo que depende de mí, del club y de mis compañeras para acercarnos al Barça y a los títulos.
¿Da 'envidia' el modelo del Barça?
No diría envidia; es un espejo en el que mirarnos. Pero en el Real Madrid lo tenemos todo.
Falta jugar en el Bernabéu...
Nosotras siempre decimos que el Bernabéu para cuándo, pero es cierto que también tenemos que dar. Aún no llenamos el Di Stéfano.
¿Ha podido conocer ya a Xabi?
A él no, espero saludarlo y hacerme una foto en el cóctel de Navidad.
Hay runrún en torno a su figura...
El Madrid implica exigencia: ganar y ganar bien. Forma parte del club.
¿Ve mucho fútbol masculino?
Sí, me encanta todo el fútbol.
¿Le sorprendió el cambio de seleccionadora?
Sí, como a todos. Pero me centro en rendir para estar en las listas, sea quien sea la seleccionadora.
¿Conocía a Sonia Bermúdez?
No. Me pareció cercana y, por haber sido futbolista, nos entiende bien.
¿Les sirve lo que pasó en la Euro para preparar la final con Alemania?
La realidad es que a 90 minutos no hemos ganado Alemania. Es verdad que tenemos ese partido reciente, pero es un equipo muy competitivo, con grandes jugadoras. Nos sirve, pero nosotras hemos cambiado.
¿Alguna vez ha pensado que debería haberse mordido la lengua?
No. Siempre que sea con respeto, digo lo que pienso. No dejo de ser natural.
¿Qué aprendió de la polémica de aquella foto con su novio en Cuelgamuros?
Nosotros le dimos naturalidad, porque no se hizo con ningún fin político. No tenía ninguna intención. Fue una foto que se subió y ya está.
¿Revisa más lo que publica?
Un poco más, quizá. Soy poco activa en redes, pero a veces sí que pienso: ¿para qué vas a subir esto, para que se hable más de la cuenta?
¿Y lo de Athenea del Caudillo?
Me da risa, en realidad, porque ¿qué vas a hacer? Mejor no darle importancia. Soy bastante pasota en ese sentido. Solo me importan las críticas o los comentarios que me hagan mejor jugadora y persona.
¿Las trenzas son sus 'pinturas de guerra' para los partidos?
Me quedan bien (risas). Me las hago solo para los partidos. Me cuesta una media hora, sola ante el espejo. Me hago siete trenzas, mi número de la suerte, y es mi rutina para concentrarme.

Sonia Bermúdez advierte de la peligrosa “mentalidad” de Alemania: “Firmaría ganar 0-3, pero el partido quedará abierto”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 21:36

España es la número uno del ranking FIFA, subcampeona de Europa y vigente campeona de la Nations League pero, en esta final atípica a doble partido ante Alemania, la seleccionadora no quiere que haya confianza. A las germanas se las ha puesto en aprietos en los últimos enfrentamientos, pero solo fueron capaces de ganarles en la Eurocopa con un gol de Aitana Bonmatí en el minuto 113 de la prórroga, y eso da una idea de lo duro que pueden hacer el partido de ida en Kaiserslauten.

"Es uno de los mejores partidos que se pueden ver y vamos a salir a ganar, aunque sabemos que queda otro partido. Vamos a ir 90 minutos a 90 minutos, pero sabemos que se va a decidir por detalles. Yo firmaría ganar 0-3, pero sabemos que es difícil. Quedará abierto y tendremos que pelearlo en el Metropolitano", explicó Sonia Bermúdez, haciendo el enésimo llamamiento para que se llene el estadio el próximo martes.

De Alemania lo saben casi todo. "Es un equipo muy compacto, muy bien trabajado. Queremos tener el balón y que no nos transiten", confesó la seleccionadora. Olga Carmona, una de las capitanas, dio algún detalle más. "Estamos puliendo detalles en las dos áreas, en ataque y en defensa, porque sabemos que es un rival duro al que solo hemos ganado una vez y que tienen jugadoras determinantes como Bühl, Brandt o Anyomi", explicó la lateral del PSG.

Una de las incógnitas que guarda España es qué jugadora estará en la punta del ataque, si será Esther o Alba Redondo, o apostará por sorprender con Clàudia Pina o el debut de Edna Imade. "Yo tengo claro quién va estar ahí", dijo la seleccionadora con una sonrisa.

Lo que se sacude Bermúdez es la responsabilidad de ganar. "Ahora parece normal, que todo el mundo nos exige ganar, pero no hay que acostumbrarse, porque todos se preparan bien y cada día te estudian mejor", recordó para mantener los pies en el suelo.

El Valencia refuerza la dirección deportiva con tres fichajes a las órdenes de Gourlay que aportarán “visión de futuro”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 21:28

El Valencia refuerza su estructura deportiva tras la salida de Miguel Ángel Corona. Lo advirtió el CEO de fútbol, Ron Gourlay, hace unos meses y se ha materializado tras su regreso de Singapur. El presidente Kiat Lim ha dado luz verde a la incorporación de Lisandro Isei, Hans Gillhaus y Andrés Zamora, tres hombres a los que el Gourlay conoce perfectamente y a los que confía la "visión de futuro" en el mercado de fichajes que cree debe tener el Valencia para fortalecerse en los próximos años.

El objetivo, según anunció el club en un comunicado, es "impulsar el crecimiento deportivo y la mejora competitiva a lo largo de las próximas temporadas" tanto de la primera plantilla como de la Academia.

Lisandro Isei será el director de captación y 'scouting' del club, una figura en la cúspide del nuevo organigrama. Fue director de 'scouting' en el Al-Ahli de la Saudi Pro League, donde coincidió con el CEO de fútbol. Antes había trabajado en el Charlotte FC de Estados Unidos y para distintos clubes europeos como el Willem II y el FC Dordrecht.

Gillhaus, por si parte, será jefe de 'scouting' tras trabajar en clubes como el PSV Eindhoven, Chelsea, Arsenal y Atalanta. Además, ha sido director técnico del Zulte Waregem de Bélgica y coordinador de la red de 'scouting' europea del Sunderland.

Mientras su tarea se desarrolla en Europa, Andrés Zamora ejercerá como 'jefe de scouting' para Sudamérica, donde ya fue ojeador jefe de San Lorenzo de Almagro, del AVS Futebol de Portugal y del Olympique de Marsella también para el sur del continente americano.

Según indicó el club, estas incorporaciones están alineadas "con la visión de futuro del presidente Kiat Lim" y también "reflejan" el compromiso del club para prepararse "para responder a los retos que plantea el mercado de fichajes a nivel nacional e internacional.

Una chilena de Hugo Duro resuelve para el Valencia un derbi en el que saltaron chispas

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 23:20

Hugo Duro no se rinde jamás, es irreductible. Un jugador de brega continua en el área, un 9 que atrae centrales como un imán y capaz de hacer lo más difícil. En un derbi igualado, él se inventó cómo romperlo en el minuto 80. Peleó el balón con Manu Sánchez, la salva con el pecho para que le caiga a Gayà que, al primer toque, se lo cuelga al área y decide engancharla de chilena. La plasticidad hizo explotar Mestalla, que no veía una victoria del Valencia desde septiembre. [Narración y estadísticas: 1-0]

Se pareció mucho el derbi a lo que se imaginaba ahora que los dos equipos sin vecinos también en la parte baja de la clasificación. Intensidad, dureza e ideas claras de las grietas por las que podían hacerse daño. Si Corberán pensaba en crecer desde las mejores sensaciones que dejó el duelo ante el Betis, Calero encontró la forma de evitarlo. La debilidad de este Valencia está en el inicio del juego. Se ofusca demasiado y comete errores. Pepelu es el faro al que se encomiendan, pero con Carlos Álvarez mordiendo sus tobillos y la amenaza de Etta Eyong e Iván Romero rondando, todo se hacía más difícil.

Aun así logró estirarse con una salida en largo que acabó en un remate sin fe de Gayà. Un disparo de fogueo frente a la ocasión que erró Oriol Rey. La genialidad la protagonizó, cómo no, Carlos Álvarez lanzado a la carrera para pinchar un balón en largo a la espalda de Copete que sirvió a Toljan para que cruzara un centro al corazón del área que el centrocampista mandó a la grada.

Entró en calor el Valencia encontrando la forma de salir de esa presión tan alta buscando los carriles. Thierry fue capaz de escaparse y sirvió un centro a Lucas Beltrán, pero su remate lo salvó Ryan y el rechazo a Danjuma se le fue muy alto. Agitar al Levante llevándolo de lado a lado era un camino. El otro era encontrar al argentino entre Matías Moreno y Dela. Lo hicieron, pero faltó la ayuda al remate de Diego López, menos afilado, y Danjuma mucho más vigilado.

Se sostenía el Levante sin sufrir en exceso, como si solo necesitaran mantener la calma hasta que el rival se desordenara. Si no aparece Dela para salvar bajo palos el remate de Javi Guerra desde la frontal del área pequeña, el plan se hubiera hecho trizas a la media hora del partido. Thierry había vuelto a burlar a Manu Sánchez para asociarse con Beltrán y que sacara un centro que enganchó el canterano. Casi la misma jugada se repitió al filo del descanso, pero esta vez el tiro, más lejano, lo escupió Carlos Álvarez.

Gol anulado a Diego López

El Valencia subió un punto su intensidad al inicio de la segunda parte y Corberán envió a Hugo Duro al campo para hundir a los granotas en el área. Suya era la pelota y suyo fue el gol que no subió al marcador. Danjuma colgó un balón al borde de la corona del área que peinó Copete para que empujara Tárrega ante Ryan. No lo logró pero apareció Diego López. Muñiz Ruiz y el VAR helaron Mestalla cuando lo anularon por un fuera de juego milimétrico del pie de Copete.

Un punto ya tenía valor para el Levante, pero en el minuto 70 Calero refrescó el ataque de su equipo, buscando más movilidad con Brugué y Koyalipou. Retrucó el banquillo valencianista con Rioja, que se lamentó enseguida por cómo remató su primera pelota solo en el punto de penalti al cuerpo de uno de los centrales granotas.

Pero el Valencia estaba tan cerca que el gol llegó de la manera más plástica que deja el fútbol: de chilena. Hugo Duro, hombre de fe, peleó y ganó. En diez minutos, los granotas ya solo pudieron responder con un testarazo de Koyalipou que salvó Tárrega casi en la escuadra bajo palos. Aún tuvo una más en una carrera de Morales ante una mala salida de Agirrezabala que cruzó en exceso y Toljan no llegó para empujarla. No iba a ser la noche en que el Levante, por primera vez en la historia, asaltara Mestalla, que se volcó en proteger a su goleador en una tangana final propia del resquemor de un derbi.

Sonia Bermúdez echa mano del gol de Edna Imade para la final de la Nations League Femenina ante Alemania

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 12:05

La delantera de la Real Sociedad Edna Imade es la principal novedad de la lista de España para la final de la Nations League que disputará a doble partido el próximo viernes 28 en Kaiserslautern y el martes 2 en el Metropolitano de Madrid

Sonia Bermúdez ha convocado a 25 jugadoras entre las que destaca, además de Imade, los regresos de Leila Ouahabi y Esther González, así como la continuidad de las jóvenes Clara Serrajordi y Eunate Estralaga, así como la de Jenni Hermoso, a la que la seleccionadora no dio mucho minutos en las semifinales ante Suecia.

Edna Imade estaba desde hace tiempo en el foco de la Federación, pero no podía ser convocada porque no había culminado su proceso de nacionalización. Nacida en Marruecos hace 25 años cuando su madre huía de Nigeria, se crió en Sevilla. Jugó en el Carmona hasta los 14 años, pasó por el fútbol sala hasta que, a los 19, la fichó el Málaga. La buscó el Cacereño en Segunda y su talento la llevó a Primera con el Granada. Su crecimiento llamó la atención del Bayern, que la ha incorporado y cedido a la Real Sociedad.

Imade es la tercera máxima goleadora de la Liga F con siete tantos, detrás de las culés Pawor y Clàudia Pina, con 8, y fue elegida como la mejor jugadora del mes de octubre, pero no podía debutar con la selección porque, hace hasta muy poco, su único pasaporte era nigeriano.

Porteras: Cata Coll, Adriana Nanclares y Eunate Estralaga.

Defensas: Ona Batlle, Olga Carmona, Irene Paredes, Mapi León, Jana Fernández, María Méndez y Leila Ouahabi.

Centrocampistas: Alexia Putellas, Laia Aleixandri, Fiamma Benítez, Aitana Bonmatí, Vicky López y Clara Serrajordi.

Delanteras: Jenni Hermoso, Mariona Caldentey, Esther González, Claudia Pina, Eva Navarro, Cristina Martín-Prieto, Athenea del Castillo, Edna Imade y Alba Redondo.

Las mil vidas de Julián Calero, de policía contra la violencia de género al relator del 11-M y la dana: “En el fútbol he comido caviar y también mortadela”

Actualizado Jueves, 20 noviembre 2025 - 23:36

No le recordarán, pero al lado de Fernando Hierro en el banquillo de España en el Mundial de Rusia estaba Julián Calero (Parla, Madrid, 1970). También junto a Lopetegui en aquel Oporto de la Champions. A este apasionado del fútbol que siempre mira el lado brillante de la vida, la Primera División le ha llegado a los 55 años con el Levante, un club con estrecheces económicas. Es de lenguaje llano, cercano al aficionado y tan empático como cuando, como policía local en Madrid, vivió el 11-M. Cree en el poder de la experiencia, por eso supo qué hacer tras la dana. Hoy le toca debutar en un derbi ante el Valencia en Mestalla, otro capítulo más del libro que escribe.

Su lenguaje es muy directo, casi viral. No sé si se llega mejor así a los jugadores
Uno tiene que saber dónde está. En una rueda de prensa, estoy hablando para mi afición y quiero que me entiendan. Les hablo en un idioma llano, que ellos entiendan lo que quiero explicar. Y luego están los jugadores. Los vestuarios son muy heterogéneos. Tengo desde licenciados a gente que tiene lo básico, y tengo que hacer que todos me entiendan. Hay que hablar su idioma, soltar un taco y usar palabras que ellos manejan entre ellos. Yo les escucho y así me acerco a ellos.
Parece que los entrenadores tienen que medir sus palabras con los jugadores, no pueden criticarlos...
Sí podemos, pero no debemos. Es importante que, cuando hay un conflicto, intentes no hacerlo más grande. En mi caso, mi forma de resolverlo es a posteriori, sin la excusa de que estamos a 500 pulsaciones. En este mundo parece que al entrenador se le puede decir de todo, parece que siempre es el culpable, el tonto que menos sabe, y resulta que es el que más sabe, más que los jugadores. Creo que ahí falta un poco de educación deportiva, como con los árbitros.
Fue futbolista muchos años, ¿tuvo esos comportamientos? ¿Gestionar el egoísmo es lo más difícil en Primera División?
Hay muchas cosas muy difíciles. El problema de los jugadores son los entornos. Está en mis planes reunir, por ejemplo, a las parejas de los jugadores para que entiendan un poco por qué los entrenadores tomamos decisiones. De 25 jugadores solo juegan 11, más del 50% no lo hace. Si tengo a 14 enfadados, pues tengo un gallinero terrible. Entonces, tienes que hacer que sientan que se les respeta. Y se respeta a un jugador tratándole igual tanto si juega como si no juega.
¿Un técnico puede ser egoísta?
Nunca pienso en mí, solo en mi equipo. Si funciona, soy feliz. Si tengo que elegir entre algo para mí o para mi equipo, siempre mi equipo. Si tengo que elegir entre que critiquen a mis jugadores o me critiquen a mí, siempre me voy a poner de frente. Los valores de un entrenador tienen que ser contrarios al egoísmo.
¿Se ha encontrado algún entrenador que lo sea?
Probablemente sí tuve alguno un poco más egocéntrico, pero la verdad es que dependemos de los jugadores. Ser entrenador es muy difícil. Mira, tienes que ser un poco padre, un poco psicólogo, un poco maestro duro para meter normativa. Tienes que ser un poco planificador, entender de preparación física, tener un buen discurso para convencer. ¿Tú crees que es posible que una persona reúna tantas condiciones y todas buenas? Es muy difícil.
Estuvo con Lopetegui en el Oporto y en el Mundial de Rusia con Fernando Hierro. Usando sus palabras, aquello era caviar, que cambió por mortadela para entrenar en solitario.
He tenido altibajos en mi carrera. Es verdad que puedes pensar en por qué me fui del Oporto al Oviedo en Segunda, o de allí al Navalcarnero en Segunda B, pero a veces hay que luchar en la vida por lo que quieres, y yo quería entrenar, disfrutar de la profesión a mi manera. Por eso he comido caviar en forma de un Mundial, que es algo increíble, o de 18 partidos de Champions, y también la mortadela de Segunda B con un placer tremendo, porque me gusta el fútbol.
Ese Mundial no sería fácil tras el despido de Lopetegui...
Fernando Hierro fue el pacificador. Consiguió, al menos, volver a una cierta estabilidad que nos permitiera competir. De hecho, el primer partido con Portugal fue muy bueno, pero la situación no era sencilla. Ese caviar me lo regaló Hierro.
No ha tenido ofertas fáciles: en el Burgos prestó dinero a los jugadores, al Cartagena lo cogió último y al Levante, obligado a ascender...
Sí, son retos y me encantan. A veces pienso por qué soy tan torpe y me lo pongo tan difícil. Me emocionó. Por ejemplo, tras la primera conversación que tuve con el propietario del Levante, le dije a mi mujer que este era mi sitio. Porque intuyes las cosas. Y no me equivoqué porque terminamos ascendiendo.
Ha contado que tiene déjà vu que le ayudan a tomar decisiones...
También se llama experiencia, y solo vale si la usas y la usas bien. Por ejemplo, si al Levante lo hubiera cogido cuando empecé a entrenar, me hubiera pegado el tortazo.
Entrenador por vocación, ¿y policía municipal?
Eso no fue vocacional. Veía el final de mi carrera y tenía que seguir comiendo y viviendo. Y entonces un amigo me dijo que salían plazas en el Ayuntamiento de Madrid. Las pruebas físicas las pasaba muy bien y me metí a cuchillo a estudiar el temario. Me recuerdo en el coche oyendo una cinta que yo mismo me había autograbado con los temas de la Constitución, los derechos y deberes fundamentales. Me enamoré de ser policía. Los últimos años fueron en la unidad de atención y prevención a la violencia de género. Estaba en el turno de noche e iban todas las mujeres maltratadas. Aquello fue una etapa en mi vida brutal. No la cambiaría.
¿La plaza del policía sigue ahí?
Estoy en excedencia, aunque por la edad que tengo, va a ser complicado que vuelva. Tengo un grupo con mis compañeros, que son muy cariñosos y, además, les gusta que hable de ellos, que me sienta orgulloso de ser policía, porque hay quien reniega. Yo no.
¿Sigue escribiendo un libro?
Voy a ratos. Se llama Fútbol al rescate. Va despacito, porque estoy intentando hacer una conexión en mi vida de todas las cosas que no me han pasado por casualidad, pero parecen casualidad. ¿Por qué llego al Mundial de Rusia si Lopetegui era el seleccionador y yo había dejado de estar con él para irme con Hierro al Oviedo? Pues resulta que en los últimos tres días va Hierro al Mundial y yo, con él. ¿Todo esto es casualidad? No lo creo. Creo en la espiritualidad y en que somos dueños de nuestro futuro, que vamos moldeando con decisiones.
¿Y cómo la maneja?
Creo mucho en las energías positivas. Me levanto por la mañana y lo primero que hago es ponerme música con el teléfono para generarme positivismo. También medito para recargar mi calma interna, que procuro trasladar al equipo.
¿Y a ese libro alguna vez se plantea ponerle un final para publicarlo?
Sí, me lo planteo, pero es difícil mientras esté entrenando, porque surgen capítulos: se llaman Levante, dana, ascenso. Quiero contar por qué me van pasando las cosas.
Una de ellas fueron los atentados del 11-M
Cada vez que veo Atocha desde fuera, siempre me acuerdo del humo saliendo cuando llegamos.
¿Estaba en una jornada normal?
Entrábamos a las 7.00 horas y el atentado fue a las 7.40 para ser exactos. Yo había salido de patrulla, pero íbamos a tomar un café con otros compañeros a las 7.15, 7.30 horas más o menos en la Puerta de Alcalá. Entonces oigo en nuestra radio decir que hay un atentado en Atocha. No pertenece a mi distrito, sino al de al lado, pero desde donde yo estaba a la estación era un minuto en la moto. Veo salir a los compañeros corriendo y nos fuimos. Cuando subíamos el túnel de Alfonso XII nos encontramos el humo de la estación. Llegamos los primeros. Mi jefe y yo nos metimos y vimos la segunda bomba, que alertamos de ella, porque estaba debajo de un banco y en los cursos de antiterrorismo que tuvimos en la academia nos enseñaron a cómo detectarlas. Estuve allí desde las 8 de la mañana hasta las 12 ayudando a quien se podía, sacando cadáveres, muriéndose de gente en los brazos, intentando ayudar en lo que podías a los médicos... Era una barbarie. Es difícil de explicar porque parecía una película de terror, pero mal hecha. Una barbaridad.
¿Y la dana?
Nosotros vinimos ese día a Buñol a entrenar, pero por la tarde volábamos a Pontevedra. Cuando llegamos a la ciudad deportiva, en el aparcamiento tuvimos que quitarnos las zapatillas porque, más o menos, el agua nos llegaba a la altura de los tobillos, pero nos dijeron que hasta cierto punto aquí puede caer una de esas de vez en cuando. Lo que pasa es que la cosa fue in crescendo. Normalmente, el cuerpo técnico se suele ir sobre las tres y media. Aquel día nos fuimos dos horas antes. Dijimos que comíamos en casa y nos íbamos al aeropuerto. Esas dos horas nos salvaron la vida. En dirección a mi casa, en Chiva, la riada se llevó mucha gente, pero nosotros pasamos antes. Estaba lloviendo mucho, se cortó la luz, no había cobertura y, en nuestra ignorancia, intentamos salir para ir al aeropuerto, pero cuandolo hicimos, el agua pasaba por encima de los coches, y gracias a que mi casa está en alto. Fue brutal porque nos quedamos incomunicados un día y medio, sin poder salir de casa, el preparador físico, que vive al lado, mi hija, mi perro y uno que encontramos y adoptamos. No nos tocó ese día.
¿No sabían nada de lo sucedido?
Solo que había mucha agua y pensamos que habría muertos, porque la velocidad a la que bajaba era tremenda, pero no imaginábamos que iba a ser tan brutal. Durante un día y medio fuimos ignorantes, hasta que recuperamos las comunicaciones. Al día siguiente, sin saber nada, hicimos una barbacoa para comer, porque no teníamos luz y para aprovechar todo lo que se había descongelado de la nevera. Incluso el helicóptero pasó por arriba pensando que estábamos haciéndole señales. No sabíamos la magnitud de lo que había ocurrido todavía. A partir de aquello me he comprado una radio de pilas y una linterna.
¿Le removió lo vivido en Atocha?
Cuando ya nos damos cuenta de la magnitud, nos vamos a ayudar y nos metemos en mitad del fango y vimos la barbarie, porque había gente muerta, brazos enterrados, una barbaridad. En ese momento me mantuvo la tranquilidad que me daba saberme manejar en esas situaciones, la experiencia. La gente estaba muy nerviosa y yo decía 'tranquilos, esto aquí, esto allá. No, tú no cojas eso, vente para acá, vamos a tirar todos de aquí'. Mantuve la calma entre los nervios, porque cuando estás tranquilo tomas mejores decisiones. Por eso en los partidos no me permito estar muy nervioso, porque tomaría malas decisiones.
¿Cómo se consigue?
Hay trabajo psicológico, porque si los demás solo ven una cosa y tú logras ver más, estás en mucha ventaja. Ten en cuenta que el entrenador debe tomar decisiones rápido y, sobre todo, bien. Y eso es lo difícil.
Al Valencia solo se ha enfrentado una vez, en Copa con el Cartagena y expulsaron a su hijo.
Fue una jugada decisiva. Ganábamos 1-0 y le expulsaron porque el árbitro pensó que había hecho una entrada violenta. Luego se vio en la televisión que no, que ni le toca, pero como no había VAR... Terminó remontando el Valencia 1-2, pero aquel fue el punto de inflexión en ese equipo y en la segunda vuelta fuimos el mejor equipo, y veníamos de ser últimos.
¿Cómo es entrenar a un hijo?
Complicado. De hecho, yo siempre dije que no quería entrenarle. Pero él me lo puso fácil, porque jugó muy bien. Era ya era un jugador importante cuando yo llegué y por eso le ponía. A nivel personal, fue una experiencia única, pero me alegro también de que solo fuera ese año porque seguramente a la larga te trae más dificultades y más problemas que beneficios.
Dígame el jugador que va a liar en Mestalla
Me gustaría decirte un jugador, pero yo creo que si el Levante hace algo, va a tener que ser basándose en el colectivo, en la fuerza del equipo.
Es el primer entrenador que no permite que su club le hable de renovación...
Cuando yo vea que el equipo está bien, hablaré con quien haga falta. A lo mejor soy un poco antiguo, pero creo que primero se da y luego recibes. Mi objetivo es salvar al equipo, lo tengo entre ceja y ceja, y eso no quiere decir que no quiera renovar. Todo lo contrario. Lo que hago es eximir a mi club de una decisión que pueda pesarle. Si esto termina en una renovación, que sea porque todo el mundo está muy contento. Porque, ¿y si desciendes? ¿Con qué cara me presento yo a decirle a mis aficionados que sigo? Primero se cumplen los objetivos.
La resurrección de Dani Olmo camino del Mundial y el 'Pepito Grillo' de Luis de la Fuente: "Nos han recordado lo difícil que es ganar"

La resurrección de Dani Olmo camino del Mundial y el ‘Pepito Grillo’ de Luis de la Fuente: “Nos han recordado lo difícil que es ganar”

No esperaba España sufrir ante Turquía y eso frenó la euforia. No hubo grandes celebraciones en La Cartuja, un estadio más frío de lo que se esperaba, apenas un "objetivo cumplido" y alguna sonrisa. "Llevamos 31 partidos sin perder y estamos en el Mundial. Aunque no lo parezca estoy muy feliz", tuvo que recordar Luis de la Fuente.

No empató la selección porque se confiara de inicio, más bien por lo contrario. Empezó a encarrilar el partido muy pronto bajo la batuta en ataque de Dani Olmo, pero no lo liquidó y, en la segunda parte, los turcos le pusieron en problemas. "Nos han recordado lo difícil que es ganar y estar al nivel que nos encontramos. A veces tiene que aparecer ese 'Pepito Grillo' que te diga que no es fácil", admitió el riojano, que acabó el partido contrariado.Que Turquía le pusiera los pies en el suelo, pese a encadenar una racha histórica de 31 partidos sin perder, lo ejemplificó cuando pareció negar el saludo al cuarto árbitro. "No me he dado cuenta. Estaba pendiente de los jugadores", se justificó en sala de prensa.

Había optado De la Fuente por salpicar el once con jugadores que han quedado en la unidad B en esta clasificación y el primero que lo aprovechó fue Olmo. Resucitó justo a tiempo.

En el minuto cuatro, aprovechó un centro de Cucurella para marcar su duodécimo gol desde que, en noviembre de 2019, debutó con España. Para encontrar el anterior, hay que remontarse a la semifinal de la Eurocopa ante Francia. A Olmo, el brillo que logró en Alemania le duró lo que tardó en aparecer una lesión muscular. Le amargó su llegada al Barça y le costó la titularidad en la selección.

Sigue siendo un fijo en las convocatorias de Luis de la Fuente, pero ha ido perdiendo minutos y necesitaba una explosión que le reivindicara. Se perdió buena parte de la pasada Nations League, jugó 26 minutos en la semifinal ante Francia y ni uno en la final con Portugal. Después los números apenas mejoraron, por eso saltó a La Cartuja dispuesto a aprovechar una titularidad que se le había negado en toda la fase de clasificación.

De hecho, en los cinco partidos anteriores apenas había disputado 19 minutos en el primero ante Bulgaria. En la goleada ante Turquía no jugó y, en la siguiente ventana, en octubre, tuvo que marcharse de la concentración por molestias en el primer entrenamiento. Por eso esta era su última oportunidad. En el partido en Tiflis ante Georgia estuvo en el banquillo pero, con la clasificación en el bolsillo, el seleccionador le dio el premio de la titularidad, aunque fuera acostado en la banda izquierda. Olmo le respondió con el gol y un par de claras ocasiones que acabó salvando el guardameta Bayindir.

"En la primera parte pudimos marcar más goles. Tenemos que mejorar a balón parado", reconocía el catalán que justificó por qué España no celebró de manera eufórica la clasificación. "Quizá tengamos un sabor agridulce, porque queríamos acabar invictos y con la portería a cero. Pero estamos contentos, con ganas de que llegue el Mundial y, en marzo, la finalísima ante Argentina", advirtió.

Fue Olmo el exponente de los cambios que completaron Marcos Llorente, Aleix García o Jeremy Pino. El lateral del Atlético quiso reivindicar la hazaña de volver a disputar un campeonato del Mundo. "Cuando entras en la rueda de ganar por muchos goles y empatas, parece que te queda un sabor agridulce, pero hay que mirar atrás y celebrar. Es un momento muy bonito", reivindicó un futbolista al que se le han vuelto a abrir las puertas de la selección.

Los goles de Oyarzabal

Cuando el partido se complicó, quien apareció fue el jugador talismán del seleccionador: Mikel Oyarzabal. España ya echaba cuentas de cuándo fue la última vez que perdió un partido de clasificación para un Mundial como local. Y es que no ha ocurrido nunca. Desde 1950, la selección nunca ha caído camino de un campeonato del Mundo. De hecho, de su última derrota hace 32 años. Fue en 1993 en Copenhague buscando estar en USA 94. Que Turquía, en Sevilla, fuera capaz de poner un 1-2 era un lunar en una trayectoria impoluta que hizo torcer el gesto a todo el banquillo.

No ponía en peligro la decimotercera clasificación consecutiva, pero España soñaba con hacer pleno de victorias, algo que solo han logrado Noruega e Inglaterra. Lo buscó hasta el último segundo, convirtiendo en héroe al meta turco, pero tendrá que conformarse con sumarse al grupo de selecciones que no han perdido, donde están Francia, Países Bajos, Suiza, Bélgica, Croacia y Dinamarca.

La mirada está puesta ya está en dos citas. La primera, el sorteo del 5 de diciembre, en Washington, donde España conocerá sus rivales. Serán cuatro bombos con 12 países cada uno y España estará en el primero, junto a los tres anfitriones y las mejores selecciones del ranking FIFA, encabezadas por la selección junto a Argentina, Francia, Inglaterra, Portugal, Países Bajos, Brasil, Bélgica y Alemania.

La segunda, la finalísima ante Argentina en marzo en Doha. "Nos hace mucha ilusión, pero quedan cuatro meses de mucho trabajo", advirtió De la Fuente.

El Valencia cierra sus cuentas con beneficios, incrementa su capacidad para acudir al mercado y se impulsa desde el Nou Mestalla

El Valencia cierra sus cuentas con beneficios, incrementa su capacidad para acudir al mercado y se impulsa desde el Nou Mestalla

La salud económica del Valencia CF sigue siendo delicada, pero parece haberse estabilizado tras años de pérdidas y duros ajustes. El consejo de administración presentará el próximo día 17 de diciembre a los accionistas en junta general unas cuentas que ha cerrado con un beneficio de 2,2 millones de euros antes de impuestos. Es el segundo ejercicio que, de manera consecutiva, no se arrojan pérdidas.

Si bien los beneficios son un indicador de la estabilización económica, es la reestructuración de la deuda y la activación de las obras del Nou Mestalla lo que impulsan los balances. El club ha reducido en los últimos cinco años su fondo de maniobra negativo hasta dejarlo en 20 millones frente a los 74,5 del pasado ejercicio. Eso supone capacidad para, como describió Ron Gourlay hace unos meses, poder acudir a los próximos mercados con el fin de fortalecer la parcela deportiva. Ya lo hizo el pasado verano, con un crédito de 30 millones que se invirtió en la contratación de jugadores.

A pesar de que el resultado de explotación ha crecido en 7,8 millones, pasando de 16 millones a 23,8, los resultados del equipo se siguen trasladando los ingresos. La cifra de negocio decrece en 3,2 millones de euros por la reducción de los ingresos por derechos televisivos al caer en la clasificación los dos últimos años, a lo que se suma el pago por el préstamo de CVC. Sostiene la caída la partida de competiciones, que crece en 2,3 millones gracias a la venta de entradas el día del partido tras limitar el número de abonados. Esos tampoco fallan, y la cifra de ingresos por abonos sube ligeramente de los 16,2 a los 16,8 millones. Otros dos millones crece la partida de comercialización, publicidad y patrocinios: de 16'4 a 18 millones de euros.

En cuanto a los gastos, se han incrementado hasta los 114,5 millones, entre otras cuestiones, por destitución de Rubén Baraja, que provocó un aumento de los costes de la plantilla.

También aparece un incremento en el coste financiero de la deuda. Frente a los 17,5 millones se pasa a 22,4. La razón explica el club que son los costes de cancelación y los ajustes a los que la refinanciación a largo plazo ha obligado. Según las cuentas que presentará la entidad, la deuda total del club ha crecido de los 300 a los 382 millones, aunque ahora tiene que afrontar a largo plazo 302 millones, lo que supone un desahogo. Contra esa deuda , el club ha aumentado el valor de sus activos: a corto, más tesorería (31 millones), y a largo, las obras del Nou Mestalla, que aumentan su valor en 47,5 millones.

Retomar los trabajos ha permitido apuntarse una reversión del deterioro que había sufrido el nuevo estadio, la pérdida de valor que, en el caso del suelo, supone sumar dos millones más y 14 en el caso del valor del edificio.

La clave de la financiación

La operación firmada a través de Goldman Sachs para reactivar las obras del recinto de la Avenida de las Cortes después de 15 años ha sido la más importante ejecutada en el ejercicio. El club explica a sus accionistas que el repago del préstamo al fondo de titulización constituido se cubrirá con los "ingresos futuros del nuevo estadio" con "toda solvencia". La previsión con la que trabajan es que los ingresos "se multiplique por tres".

Ese fondo de titularización se ha constituido con la emisión de bonos por importe de 237 millones de euros a 28 años (tres años de carencia y a un tipo fijo del 5,82%) y un contrato de crédito por 85 millones de euros a 5 años (tipo variable de Euribor +3,5%, si bien los dos primeros años, durante la construcción, el tipo queda fijado en el 5,545%). De este crédito, hasta el 30 de junio de 2025 solo se había dispuesto de 21'2 millones de euros.

A través de ese fondo, el Valencia detalla que destinará parte del importe que ingrese por la venta del terciario del Nou Mestalla a posibles contingencias en la construcción del estadio. Asimismo, parte de los ingresos que se obtengan por la venta de Mestalla se utilizarán para amortizar deuda.

Ahora bien, si las previsiones de explotación fallan, el fondo de titularización tiene como garantías para cobrarse: una hipoteca sobre el Nou Mestalla, derechos del club de los ingresos de explotación de los estadios, parte de los fondos del terciario vendido a Atitlan, y los posibles ingresos que abonen los seguros por retrasos en la construcción.

El club ya tenía pignorados los derechos de televisión para hacer frente a CVC y los préstamos de Peter Lim, que también tiene los cinco primeros millones de la venta de jugadores, y la Ciudad Deportiva de Paterna con Haciencia, por una reclamaciones sobre el IRPF.

Presupuesto sin ventas

El Valencia presentará en su junta general de accionistas del próximo 17 de diciembre un presupuesto de 102,17 millones para la temporada 2025/26 que ajusta, por primera vez, sin contemplar ventas de jugadores.

Es cierto que en "hechos posteriores al cierre", contempla la venta por 25,4 millones de Mosquera y Yarek, y también la compra de Ugrinic y Copete por 6'9 millones. El coste de la plantilla crece hasta los 86 millones.

Pero lo que cuadra el presupuesto sin ventas forzadas es la contabilización de los ingresos que, por el terciario, pagaría Atitlan: 37 millones de euros. El Valencia puede reflejarlos por dos razones: porque avisó a la Liga de la operación para que incrementara su fairplay este verano y porque ha depositado en la tesorería del Ayuntamiento de Valencia los casi 12 millones del coste del polideportivo de Benicalap, compromiso que debía cumplir.

La España perfecta que tritura estadísticas: “Tenemos jugadores de una dimensión histórica”

Actualizado Sábado, 15 noviembre 2025 - 21:40

«Podría decir que he estudiado en Harvard la filosofía del fútbol, pero soy más básico. Nuestra fortaleza es que nadie conoce mejor que nosotros el fútbol español. Tenemos jugadores de una dimensión histórica, es un privilegio dirigirlos». Así resumió Luis de la Fuente la trayectoria de su España, que ya mira al Mundial del próximo verano relamiéndose. Le falta un pasito que nadie se atreve a menospreciar, pero que se antoja de trámite viendo cómo este equipo tritura estadísticas. De momento, ya supera con 30 partidos sin perder a la España gloriosa de Vicente Del Bosque entre 2010 y 2013.

¿Cómo va siquiera a soñar Turquía hacerle un 0-7 a una selección que es «contundente en defensa y con una pegada tremenda»? No puede ser modesto el seleccionar porque los datos son incontestables. España ha encadenado 12 partidos marcando al menos dos goles. En esta fase de clasificación han sido 19, con una media de casi cuatro por jornada, y la portería la ha dejado a cero. A expensas de lo que ocurra en el último encuentro, Suiza e Inglaterra son los únicos equipos que no han recibido un gol en esta clasificación. Los ingleses y Noruega, además, tampoco han perdido ningún partido.

La responsabilidad de este éxito la pone De la Fuente en la espalda de sus jugadores. «Hay tantos futbolistas buenos... Es un lujo, un privilegio dirigir a un grupo que no se cansa de mejorar, fantásticos profesionales y buenas personas», insistió. Quizá el técnico riojano tenga mucha responsabilidad, al menos, en la apuesta invariable por alguno de ellos. Mikel Oyarzabal es el mejor ejemplo. Como falso nueve, ante Georgia marcó el gol 100 de la era De la Fuente. En total, con España suma 21, 15 con este seleccionador, lo que significa que ha anotado el 15% de los tantos españoles en los últimos dos años y medio. 2025 está siendo su año, porque suma, entre la Real y la selección, 25 goles. «Estoy aquí para lo que Luis pida. Sabemos lo difícil que es estar y la competencia que hay, así que lo importante es estar listo para cuando llegue su momento», explicó el donostiarra, siempre con perfil bajo fuera del campo y dentro, ayer, con el brazalete de capitán, marcando y asistiendo.

Precisamente a Ferran Torres le regaló el tercero de España. «Me ha puesto perfecta», reconocía el valenciano, que suma 23 goles y se cuela, junto a dos mitos como Sergio Ramos y Di Stefano, en la lista de los diez máximos goleadores. «Es un sueño estar ahí e igualar a dos defensas. Vamos a por más y a subir en esa tabla», se marcó como reto el Tiburón.

Cada vez más acostumbrado a celebrar está Martín Zubimendi, que suma tres goles, pero mira más allá, al juego colectivo y las mejoras que puede aportar. No le falta razón a De la Fuente de que sus hombres siempre están pensando en la mejora. «En la presión no hemos estado del todo bien. En las vigilancias en la segunda parte, nos hemos dejado llevar... Hay cosas que mejorar. Por momentos nos ha quitado la pelota y nos ha metido un poco atrás, pero el equipo ha sabido sufrir», analizaba el centrocampista del Arsenal.

Dos molestias

El lunar de la noche georgiana fue la «ligera molestia» que sintió Huijsen antes del partido y que le dejó fuera. ¿Será desconvocado? «De momento no se va nadie. Es una ligera molestia, estamos en comunicación con los servicios médicos del Real Madrid y valoraremos. La prioridad es cuidar al jugador, aunque algunos no lo crean», dijo De la Fuente con retintín.

Esa frase se la recordará el Athletic de Bilbao si la ligera cojera con la que Unai Simón abandonó el estadio tras el partido se convierte una molestia mayor.

La resurrección del Valencia solo alcanza para agarrar un empate ante el Betis en Mestalla

Actualizado Domingo, 9 noviembre 2025 - 21:04

No está muerto el Valencia de Corberán a pesar de parecerlo. Ante el Betis fue capaz de resucitar su mejor versión, asfixiar al rival y coserlo a ocasiones, aunque cuando entró una ya era para remontar. Y es que los verdiblancos, con transiciones veloces comandadas por Antony, pudo haber hecho mucho daño. El punto es valioso para Mestalla más por las sensaciones que por el reflejo que tiene en la clasificación. El Valencia, que toma aire, suma siete jornadas sin ganar. [Narración y estadísticas: 1-1]

No hubo respiro en un duelo que viajó de área a área sin descanso. Los valencianistas sabían que la grada no perdonaría que no mordieran los tobillos, más cuando Antony ganó la primera carrera por la orilla para servir un centro perfecto que Abde, sin explicarse cómo, no logró encajar entre los tres palos. Al aviso respondió Danjuma contra contra endiablada que mandó por encima del larguero de Valles. Otra tuvo el neerlandés con un centro de Gayà que estrelló en el travesaño.

El Valencia estaba encerrando al Betis, que necesitó media hora para estirarse y salir del dominio valencianista. Corberán no apuntaló su defensa de manera evidente, con tres centrales, pero sí incrustó a Pepelu para darle salida de pelota y dejó al capitán y a Thierry el camino despejado para sumarse al toque de arrebato. Le funcionó la idea, con futbolistas más concienciados y entregados a una fórmula en la que se sintieron cómodos en ataque y fueron efectivos en defensa.

Cierto es que el acierto del Betis ayudó, porque no suele fallar Antony a puerta vacía regalos como el que le hizo Cucho tras una galopada por banda. Y es que no se sentían cómodos ante un Valencia que, por primera vez, era capaz de recuperar balones con soltura en el centro del campo, con Javi Guerra y Almeida multiplicados.

Por eso podían aparecer los laterales, como Gayà para volver a dibujar un centro que no acertó a cabecear Lucas Beltrán y que enganchó Diego López para forzar a Valle a hacer una de las paradas de la noche.

El Valencia se fue al descanso teniendo más balón, más ocasiones, más intensidad, una presión efectiva y haciéndose la vida más fácil en defensa. Lo único que faltaba es el gol.

Tras el descanso, otra vez avisó el Betis, otra vez Antony, que esta vez, atosigado, cruzó en exceso un remate desde la esquina derecha del área. Otra vez respondió el Valencia con una doble oportunidad de Diego López y Lucas Beltrán. Y de nuevo apareció Antony con un disparo que buscó ajustar al palo.

Del fallo al empate

Después de tanto fallo, el gol de los verdiblancos llegó por un error valencianista. Tárrega, obligado a sacar el balón, equivocó el pase y le entregó la pelota en el borde del área a Cucho, que encaró y batió a Agirrezabala.

No se hundió el Valencia ante el palo. El banquillo ya había echado mano de dos armas que se guardó de inicio, Luis Rioja y Hugo Duro, y fue el andaluz el que armó la revolución. Cazó una pelota rebotada en la medialuna y la pegó con la fe necesaria para convertirla en gol. No pasó desapercibido que buscó a su central para dedicárselo como bálsamo.

Nadie se conformó con ese empate, aunque quien más cerca estuvo de romperlo fue el Betis en un mano a mano de Cucho ante Agirrezabala que salvó el meta vasco para apuntalar el punto de crecimiento que puede haber encontrado el Valencia.