La futbolista de la selección femenina fue nombrada como mejor jugadora del año y durante su discurso de agradecimiento quiso pronunciarse sobre la polémica del ‘caso Rubiales’
Aitana Bonmatí en la gala de la UEFANICOLAS TUCATAFP
La futbolista de la selección española Aitana Bonmatí ha ganado este jueves el premio como mejor jugadora de la UEFA por su gran temporada con el Barça. En su discurso de agradecimiento no se ha querido olvidar de su compañera Jenni Hermoso, protagonista de la polémica por el ‘caso Rubiales’, y ha querido hacer mención a lo que este tema está suponiendo en el fútbol internacional.
“No están siendo unos momentos muy buenos en el fútbol español. Venimos de ganar el Mundial, pero no se habla mucho de ello. Me gustaría recordar lo que ha pasado. Como sociedad no debemos permitir que se haga abuso de poder en una relación laboral, ni faltas de respeto”, dijo la futbolista del Barcelona.
Tras estas declaraciones, Aitana no ha podido evitar hacer mención a su compañera de selección. “Por mi compañera Jenni, me gustaría dedicar esto a todas las mujeres que sufren lo mismo. Estamos con vosotras. Tenemos que seguir trabajando para que esta sociedad mejore”, concluyó la reciente campeona del mundo.
Sarine Wiegman también se pronuncia
La otra gran triunfadora de la tarde fue la seleccionadora nacional inglesa, Sarine Wiegman. Se llevó el galardón a mejor entrenadora femenina y, al igual que Aitana, en su discurso también se pronunció sobre la polémica que desde hace días acapara las portadas.
La seleccionadora dijo: “Todos sabemos los problemas de la selección española y estoy realmente dolida como entrenadora y madre de dos hijas. El fútbol femenino ha crecido mucho, pero todavía queda mucho camino por delante y en la sociedad. Quiero dedicar este premio a la selección española. El equipo jugó un fútbol increíble que todos disfrutamos y merece celebrar y ser escuchado”.
Ganar la Eurocopa hubiera supuesto para España un triplete que impulsaría aún más a una generación de oro que volverá a llegar en plenitud al Mundial de Brasil 2027. Ese es el objetivo y, aunque hay un grupo de jugadoras que anticipan que el futuro puede ser igual de brillante, el proyecto está en el aire. Montse Tomé acaba su contrato como seleccionadora el próximo 31 de agosto y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) guarda silencio sobre cuál puede ser su futuro, que deberá resolverse prácticamente de forma inmediata, dada la premura de la fecha de caducidad.
No quiso abrirse ese debate después de obtener el billete para la fase final de la Nations League, porque la Eurocopa se echaba encima, pero tampoco lo zanjó cuando España alcanzó la primera final de su historia. Quizá porque se esperaba un título que despejara todas las dudas y se convirtiera casi en una renovación automática.
«Montse Tomé ha hecho un trabajo encomiable y con mucha valentía. En todo momento ha estado a la altura. Se hablará después de su futuro», reconoció el presidente Rafael Louzán en algunos micrófonos, ayer en Basilea. Antes, durante la amarga ceremonia de trofeos, el presidente de la RFEF recibió a Tomé en el podio con un sentido abrazo.
«No es algo en lo que piense»
Louzán, que también habló para TVE en el descanso de la final, cuando España ganaba por un gol de ventaja, no sólo se refirió al juego, sino a la atmósfera y buen ambiente que la entrenadora asturiana había contribuido a crear en el seno de la selección, después de toda la crisis de la que venía el equipo tras la convulsión generada, dos años atrás, por el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso, el plante anterior de las 15 y todo lo que sucedió con posterioridad. Para Tomé ha sido como entrenar en arenas movedizas durante este tiempo.
La decisión que debe tomar no puede demorarse mucho porque el contrato expira. «No es algo en lo que piense... y no quiero pensar. Siempre he comentado que es algo que lo lleva mi grupo de trabajo externo», aseguró la seleccionadora, algunas de cuyas decisiones fueron cuestionadas. La primera, el cambio de Alexia Putellas en el minuto 70. La segunda, mandar a Vicky López y Salma Paralluelo al campo cuando apenas había tiempo para evitar la prórroga. Tampoco se entendió que, instaladas en el área rival, no echara mano de una 9 pura rematadora como Cristina Martín-Prieto, que ha sido una de sus incorporaciones y que permanecía esos minutos en el banquillo. Y lo último fue confiarle un penalti a Salma después de la cantidad de ocasiones que no acertó durante los minutos que estuvo en el terreno de juego.
Preguntada acerca de eso en la rueda de prensa posterior a la final, Tomé fue clara: «Todas me dijeron que tenían confianza para lanzar». En su descargo cabe decir que no falló únicamente Salma, ya que también lo hicieron dos de los pesos pesados del equipo, Aitana Bonmatí, doble Balón de Oro y nombrada mejor jugadora del torneo, y Mariona Caldentey, que ha acabado la temporada como mejor futbolista en Inglaterra tras su fichaje por el Chelsea.
Una de las paradas de Cata Coll en la final ante Inglaterra.AFP
En la decisión de renovar o no a Tomé, Louzán estará auxiliado por Reyes Bellver, la directora de fútbol femenino que llegó recientemente a la RFEF, y María Pry, coordinadora deportiva de las selecciones. En la balanza se pondrá que muchas jugadoras, sin estar entregadas a la entrenadora asturiana, que siempre guarda las distancias, si bien han apartado cómo llegó al cargo, no lo han olvidado. Fue la segunda de Jorge Vilda, despedido tras la crisis del beso. Otras, las más jóvenes, ni lo tienen en cuenta.
Y es que esta selección inició una renovación que ya da sus frutos. En Suiza, Irene Paredes, Alexia, Esther y Martín-Prieto han sido las veteranas, pero junto a ellas han ido creciendo Vicky, Pina, María Méndez, Jana, Zubieta o Athenea, y asoman por detrás las campeonas del Europeo sub-20. El futuro es esperanzador, por el relevo y por el dominio que el equipo ha mostrado en el juego durante toda la Eurocopa, mayor al que se observó en el Mundial, aunque entonces ganaran, justamente, a Inglaterra.
generar una afición fiel
Mimbres hay, y fe en ellos, sólo falta quien los teja. Para que este proyecto ganador, nacido en 2023, llegue a Brasil revitalizado dentro de dos años, la RFEF tiene que sostener la estructura de apoyo al fútbol femenino que ha levantado en apenas seis meses. Sobre ello no hay duda. Y eso pasa por dar estabilidad a la selección, algo que no encaja con un cambio de entrenadora cuando en noviembre, y en semifinales ante Suecia, España defenderá su título en la Nations League. Una seleccionadora a la que se le ha reforzado su staff y que cuenta con resultados, aunque se haya escapado el título más jugoso delos dos últimos años, para el que España ejercía como favorita.
El sostenimiento en la pelea por todos los títulos había provocado que la RFEF se fijara como prioridad cuestiones más allá del césped, como generar una afición fiel que siga a la selección femenina de manera militante, y no sólo al calor de la expectativa que generan los títulos y que llene estadios, como ha sucedido en esta Eurocopa ejemplar en Suiza. La tarea no parece fácil. Y menos si se sacuden unos cimientos que parecen asentados.
Hay dos frases que repiten como una letanía todas las jugadoras de la selección española. Una es «ahora podemos pensar 100% en fútbol» y la otra «no hemos tenido que pedir nada. Tenemos todo lo necesario». Y es que todo ha cambiado a su alrededor en esta Eurocopa de Suiza. El rendimiento de España, fulgurante en este arranque de competición, viene precedido de un éxito invisible consecuencia del Se acabó que comenzaron a pronunciar justo después de la Eurocopa de Inglaterra en 2022, pero cuyo grito resonó en todo el mundo después del beso no consentido de Luis Rubiales a Jenni Hermoso.
La RFEF estaba en el foco y las jugadoras, ya con la estrella de campeonas del mundo en el pecho, rompieron un largo tiempo de silencio y lo explicaron todo. «El fútbol femenino no ha estado en la lista de prioridades de la RFEF desde hace años», resumió Alexia Putellas el 21 de septiembre en una sala de prensa de Gotemburgo antes de enfrentarse a Suecia y tras aquella tensa concentración en Oliva. «Preparando la clasificación de la Euro, el día antes de un partido teníamos que coger un avión a las tres de la mañana. Un desgaste que no es normal en deportistas de élite. Las rivales iban en avión y nosotras nos chupábamos seis horas de autobús», explicaba.
Apenas dos días antes, la RFEF las había sacado de Las Rozas para enviarlas a un hotel con campos de entrenamiento sin luz artificial. Un recuerdo vago que España ha superado hoy.
a cinco minutos en coche del hotel
Su campo base está en Lausana, a orillas del lago Leman, y su hotel, el Royal Savoy, es uno de los más reconocidos del país, lujo cinco estrellas, donde se alojó la Reina Victoria Eugenia en el exilio. Las jugadoras disponen de un moderno edificio anexo para ellas, con vistas a los Alpes y al lago, y un gimnasio abierto 24 horas. Tienen, además, su propio cocinero -dicen que la especialidad es la pasta carbonara, cuando la nutricionista lo permite-, y, por primera vez, un maitre, un jefe de sala, sólo para jugadoras y técnicos. «Consigue todo lo que ellas, y el cocinero, puedan necesitar», cuentan.
A eso se une que no hay madrugones para coger vuelos regulares. España se mueve en chárter y cuenta, también por primera vez, con un asistente de viajes que prepara todos los desplazamientos. En esta Euro han sido cómodos, y de Lausana a Berna y Thun, a una hora por carretera, la expedición se ha desplazado en su autobús tematizado, han pernoctado en la ciudad la previa del partido y han regresado para recuperar en el Juan Antonio Samaranch, un coqueto campo con todas las comodidades, otro gimnasio y sala de prensa, a cinco minutos en coche del hotel. Montse Tomé ha realizado caminando el recorrido de vuelta algunos días, porque España se siente cómoda en la ciudad.
No ocurrió lo mismo en el Mundial, cuando debieron cambiar el lugar de concentración en Palmerston North (Nueva Zelanda), con un hotel e instalaciones mejorables, y mudarse a Wellington en mitad de la primera fase de la competición.
tratamientos hiperbáricos
Pero no todo son condiciones externas. Las internas son a las que dan mucho valor. Las jugadoras cuentan ahora con dos médicos, cuya labor resultó vital en la recuperación de la meningitis de Aitana Bonmatí o la amigdalitis de Cata Coll, y seis fisios que atienden a la recuperación, que se ha complementado con un acuerdo con la alicantina CTN.FI para instalar en el hotel máquinas con tecnología de vanguardia en «tratamientos hiperbáricos, crioterapia de cuerpo entero y fotobiomodulación» que optimizan el rendimiento y la recuperación. Las tuvo la selección de Luis de la Fuente en Alemania y las usa habitualmente Ilia Topuria.
Se ha reforzado el equipo de seguridad, de comunicación y el cuerpo técnico de Montse Tomé, con Nacho Fernández como segundo, Irene del Río como auxiliar, Carlos Sánchez para la portería y Víctor Cervera como preparador físico. A ellos se suman tres analistas y el psicólogo, Emilio González. Pendiente de todo, y como cabeza de expedición, Reyes Bellver, la directora de Fútbol Femenino. A Rafael Louzán se le espera sólo en los partidos.