Se podrá creer o no, pero es cierto. Durante una concentración en Las Rozas, en la época de Luis Enrique, el chico salió de su habitación con la maleta para viajar a la ciudad de turno a jugar un partido. Cuando la dejó para subirse al autobús, alguien se dio cuenta de que no pesaba nada. Al abrirla, observaron que estaba vacía. Encogiéndose de hombros, volvió a su habitación, cogió las cosas, las metió en la maleta y, entonces sí, se subió al autobús.
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Se podrá creer o no, pero es cierto. En sus primeras concentraciones con la selección, los empleados de la residencia de la Ciudad del Fútbol llegaron a la conclusión de que al chico era mejor darle tres tarjetas de su habitación para que pudiera pasar el día, porque dos se las iba a dejar olvidadas en cualquier sitio.
Y se podrá creer o no, pero el chaval, que lo sigue siendo, se ha dejado un dineral en cargadores de móvil, pues en cada viaje, casi desde que debutó en esta casa, ha perdido o se ha dejado olvidado uno.
Hablamos de Pablo Martín Páez Gavira, Gavi (Los Palacios, Sevilla, 21 años), el futbolista diferente que tiene Luis de la Fuente en este Mundial. Un chico que imprime una energía a todo lo que hace que… Bueno, que a veces provoca subidas de tensión como la que protagonizó en uno de los primeros entrenamientos aquí en Chattanooga, cuando pisó (en una acción de puro fútbol, sin importancia, todo hay que escribirlo) al capitán, Rodri, en un balón dividido. «¡Gavi, joder!», protestó el futbolista del City. Al día siguiente, en Puebla, le preguntaron a Yeremy Pino qué aportaba Gavi al equipo. «¡Patadas!», dijo bromeando, aunque luego se puso serio, igual que De la Fuente, para transmitir un mensaje: «Yo quiero a este Gavi para mi equipo siempre».
Gavi, en el amistoso contra Perú.AFP
No haría falta que lo explicitase el seleccionador, que ha confiado en Gavi a ciegas desde que llegó. Le dio continuidad a la apuesta de Luis Enrique, que lo trajo con España apenas 38 días después de debutar con el Barça de la mano de Koeman. Era el otoño de 2021. Había debutado con su equipo con 17 años y 24 días (es, hoy, el quinto más joven en hacerlo tras Lamine, Ansu Fati, Cubarsí y Bojan) ante el Getafe, y Luis Enrique se lo llevó, y lo puso de titular, a la Liga de Naciones de ese 2021, cuando España ganó a Italia en la semifinal y perdió contra Francia en la final.
Ese día, por cierto, le tocó el número 9, y desde ese día no lo ha soltado. De hecho, en este Mundial repite dorsal, y se convierte en el segundo futbolista español que disputa una Copa del Mundo con el 9 sin ser delantero. El primero, por cierto, y único hasta ahora, fue Pep Guardiola en el Mundial de 1994. ¡Qué cosas!
Gavi es extremadamente querido en la selección. Suma 30 partidos, y llevaría casi el doble de no haber sido por la gravísima lesión que sufrió en Valladolid, en noviembre de 2023 en el estadio José Zorrilla, en un partido contra Georgia. «Ese día, la Federación era un funeral», recuerdan desde el equipo. Reapareció casi un año después (por el camino se perdió la Eurocopa) y no volvió a ser el mismo. Pese a todo, De la Fuente le llevó en la lista de la Liga de Naciones de 2025, jugando sólo un minuto en la semifinal contra Francia.
Esta temporada volvió a pasar por el quirófano y ha estado muchos meses de baja. De hecho, apenas puede presumir de 700 minutos. Pero está aquí. Está aquí porque es una debilidad del entrenador y un tipo adorado en el vestuario, especialmente por los más veteranos. Laporte tiene el papel de tutor que antes ejercía Iñigo Martínez, el hombre que, la noche de la lesión en Valladolid, se metió en el coche con él para viajar a Madrid a hacerse las pruebas. Hoy aquí le ven «más maduro, menos despistado», aunque enseguida llega el matiz: «Gavi es Gavi, nunca te puedes confiar», dicen entre bromas.
De su importancia da fe una anécdota. En 2023 De la Fuente llamó a Dani Ceballos, con el que Gavi había tenido una trifulca en el clásico anterior. Ambos demostraron, en el vestuario, que aquello seguía siendo un problema y, casualidad o no, Ceballos no ha vuelto a la selección. Dueño de tres Ligas, una Copa del Rey y tres Supercopas de España, El jugador está aquí porque, piensa una parte de la afición y de la prensa, se lesionó Fermín. Se equivocan. Gavi era uno de los 26 fijos en cuanto pudo jugar con cierta regularidad. De inicio, no parece que vaya a ser titular, pues la prioridad es para Rodri, Fabián y Pedri. Y luego, claro, andan por ahí Mikel Merino o Dani Olmo. Pero, si la cosa se complica, si hay que agitar la coctelera, ahí estará Gavi, el tipo que se va de viaje con una maleta vacía, tres llaves para su habitación y un cargador nuevo de móvil.








