“Otra cosa es en el ámbito de la jurisdicción penal que ahora está la Fiscalía investigando. Desde LaLiga vamos a esperar y a respetar la investigación”, dice Javier Tebas
Javier Tebas, presidente de LaLiga, ha asegurado este lunes que “no es posible que existan sanciones disciplinarias deportivas” contra el Barcelona, porque ya han prescrito las posibles infracciones cometidas por pagar 1’4 millones de euros al exárbitro José María Enríquez Negreira entre 2016 y 2018, mientras era vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
“Una vez analizados los hechos hay varias cosas claras, lo primero que es evidente que en el año 2018 y en los anteriores las normas de ‘compliance‘, que controlan los intereses tanto del Barcelona como del Comité Nacional de Árbitros, no funcionaron, porque estos servicios no se deberían haber prestado”, ha dicho Tebas en un video difundido por LaLiga.
Sobre la posibilidad de sanciones deportivas, el máximo dirigente de LaLiga ha afirmado: “No es posible que existan sanciones disciplinarias deportivas, porque desde el 18 al 23 han pasado cinco años y este tipo de sanciones prescriben a los tres años desde que se han producido los hechos”.
“Otra cosa es en el ámbito de la jurisdicción penal que ahora está la Fiscalía investigando. Desde LaLiga vamos a esperar y a respetar la investigación y si la Fiscalía decide interponer la oportuna denuncia o querella, tomaremos decisiones y nos tendremos que personar como acusación particular”, ha añadido Tebas. “Si no hay querella el asunto quedará archivado”, ha proseguido.
Tras explicar la postura de LaLiga, Tebas ha dicho que van a requerir a sus miembros del Comité de Arbitraje para ver si la persona que designaba a los árbitros “tuvo alguna interferencia o intervino el señor Negreira en alguna designación”.
En una última reflexión, Tebas ha enfatizado que “tanto estéticamente como éticamente estas cosas no pueden ocurrir en el fútbol español”.
«Los primeros regates se los hacía a Kila y Clara». Mounir Nasraoui exhibe orgulloso una foto en su móvil de hace más de 15 años. Los tres protagonistas de la imagen son su hijo, el hoy aclamado Lamine Yamal, y las dos perras que entonces tenía la familia del futbolista que antes de cumplir los 17, precisamente ayer en la víspera de la final de la Eurocopa, ya había asombrado al mundo entero.
Enfundado con el 19 de la selección y sin soltar su botellín de agua fría para mitigar el calor, el padre llevaba un rato en silencio, ajeno voluntariamente a la conversación de tres clientes del bar El Cordobés sobre si la próxima temporada el prometedor jugador del Barça debería vestir la camiseta azulgrana con el dorsal 10. El doble dígito que tenía Leo Messi y que pasó a un Ansu Fati cuyo futuro se presupone lejos del Camp Nou. «Se venderían como churros», aportaba en la tertulia Juan Carlos, desde hace 20 años dueño de este negocio de restauración, en el que empezó a trabajar con su tío cuando lo inauguró en 1995.
Para Mounir, este bar es una parada obligatoria cada vez que regresa a Rocafonda, el topónimo más famoso de España en los últimos días. A las nueve y veinte de la noche del pasado martes, el nivel de decibelios alcanzado en este humilde barrio de Mataró (Barcelona) probablemente fuese el más elevado del país. El espectacular gol de Lamine a Francia, con el que la semifinal volvía a las tablas iniciales, fue gritado hasta desgañitarse por muchos de quienes lo vieron crecer y pelotear en la pista de cemento o el polideportivo. «A nosotros no nos sorprende, era el mejor cuando jugaba partidillos con chavales que le sacaban dos cabezas», explica Juan Carlos junto a la camiseta, enmarcada en el bar, del debut del chico con el filial ante el Eldense, una semana después de haberlo hecho con el primer equipo frente al Betis. «No se ven, pero en la parte de delante hay dos lamparones de sudor», comenta sonriendo.
Rocafonda es una de esas zonas donde las ciudades acostumbran a dejar abandonado su nombre. En Mataró, localidad costera de 130.000 habitantes, es popular la etiqueta MTV (pronunciada a la inglesa, emtivi, como la cadena de televisión estadounidense). En este caso, las siglas aluden a la expresión «Mataró de tota la vida», la clásica distinción entre el nosotros y los llegados de fuera, entre el núcleo central y los terrenos que fueron urbanizándose [casi siempre con carencias] a medida que llegaba población de regiones como Andalucía o Extremadura. Un proceso que en las últimas dos décadas se ha replicado con personas procedentes de otros países. Alrededor de un tercio de los habitantes de Rocafonda tienen nacionalidad extranjera, con preponderancia marroquí, como Fatima, la esforzada abuela del futbolista, que emigró a España cuando Mounir aún ni hablaba.
El gesto del 304 con las manos popularizado por Lamine Yamal en la celebración de sus goles se hizo universal el martes desde Múnich. Las tres últimas cifras del código postal de Rocafonda (08304) como seña de identidad de un barrio con altos niveles de exclusión social. Soufian, amigo íntimo de la familia, se queja de los estereotipos y las etiquetas: «Aquí també parlem català».
Mural en Rocafonda para el cartel de Les Santes.ARABA PRESS
Ese triple dígito, que comparten otros barrios mataronenses e incluso da nombre a un grupo de música rap de la ciudad, está visible en el mural que Mohamed l'Ghacham, artista urbano marroquí afincado en Mataró, ha elaborado para inspirar, a su vez, el cartel de Les Santes, la fiesta mayor que la ciudad celebra en menos de dos semanas. Con una escena costumbrista que ocupa gran parte de la fachada de un edificio de la avenida Perú, el autor desea que perdure el recuerdo de que, en 2024, «el cartel se hizo en Rocafonda».
El CF La Torreta y 'Kubala'
Las famosas tres cifras, en otro orden, coinciden con las últimas del código postal de La Torreta (08430), barrio de La Roca del Vallès (Barcelona) en cuyo club jugó Lamine antes de ser descubierto por los ojeadores del Barcelona. «En seis años habrá sido Balón de Oro», se atreve a pronosticar Inocente Díez, el veterano coordinador del equipo a quien todo el mundo conoce como Kubala, un alias que lo acompaña desde hace ya 50 años, cuando se lo implantó un entrenador que le veía una forma de moverse en el campo muy parecida a la del legendario futbolista húngaro del Barça.
Concluida la temporada, el CF La Torreta organiza durante este mes su campus, bautizado «Lamine Yamal» desde este año y al que acuden niños de edades tan tempranas como la del delantero de la selección, que con menos de cuatro años ya vestía la indumentaria del club. Sus padres se habían separado y junto a su madre, la ecuatoguineana Sheila Ebana, se instaló en Granollers, población lindante con La Torreta. Trabajando en un McDonald's, ella conoció a la hija de Kubala y ahí empezó a escribirse esta precoz historia futbolística.
Campus Lamine Yamal del CF La Torreta, primer equipo del delantero de la selección española.Gorka LoinazARABA PRESS
«Ya no solo era cómo tocaba la pelota, a mí, sobre todo, lo que me llamaba la atención era su intensidad, su carácter, eso era lo que lo hacia distinto a todos los demás», recuerda quien fue algo así como su padrino deportivo. «A edades tan cortas, muchos críos se cansan y salen corriendo a medio entrenamiento para buscar a sus madres, pero él, en cambio, era el niño del balón, siempre con el balón», añade.
«Ningún jugador es tan bueno como todos juntos», reza una pancarta en las instalaciones del club vallesano, que hace un mes y medio recibió la visita de Lamine un día antes de incorporarse a la concentración del combinado de Luis de la Fuente en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La importancia del colectivo es uno de los valores que Inocente cree que el extremo ya llevaba aprendidos antes de su salto a la cantera azulgrana en 2014, cuando jugaba en el prebenjamín de La Torreta. «Le ha tocado estar en el peor Barça en muchos años, deberá tener paciencia», aconseja al futbolista como hacía, años atrás, durante algún viaje en coche de ida y vuelta desde Mataró los días en que dormía en el domicilio paterno.
'Kubala', coordinador del CF La Torreta.ARABA PRESS
Fue precisamente el trayecto entre Barcelona y esta ciudad el que inauguró el ferrocarril en España en 1848 con la mítica locomotora de vapor La Mataró. Un recorrido en tren de 30 kilómetros que Lamine Yamal repitió muchos días con su padre antes de que amaneciese. Acostumbrado a pulverizar récords y sueños desde hace apenas año y medio, "el niño del balón" se planta esta noche en el Estadio Olímpico de Berlín, a dos mil kilómetros de la pista de cemento donde regateaba a Kila y Clara hace solo 15 años.
En el mundo del fútbol hemos visto todo tipo de triquiñuelas, engaños e intentos de estafa. Pero la noticia que ha saltado en Rumania sobrepasa todos los límites. Allí, están investigando si Edgar Ié, ex jugador del filiar del F. C. Barcelona ha sido suplantado por su hermano gemelo tras fichar por el Dinamo de Bucarest.
El jugador, nacido en Guinea Bissau hace 30 años, tiene un hermano gemelo que también es futbolista, Edelino Ié, aunque con una trayectoria muy menor. Parece ser, según investigaciones llevadas a cabo por periodistas rumanos, que Edelino jugó los cinco partidos desde que llegó al club en febrero como si fuera Edgar.
El primero en destapar esta estafa fue el periodista Daniel Sendre, quien se extrañó al saber que el jugador sólo se comunicaba en portugués cuando había jugado en clubes de España, Italia, Francia, Holanda y Turquía. Además, el rendimiento en el campo del defensa era muy malo, desmesuradamente malo.
Fue después de estas sospechas cuando el Dinamo empezó a plantearse la surrealista hipótesis. Y el presidente del club rumano, Florian Prunea, ha sido el encargado de confirmar la noticia: "Fue la primera noticia que leí este domingo. Joder, parece surrealista. Me preguntaba si todavía estaría durmiendo. Y comencé a hacer llamadas telefónicas, a hablar con amigos y la noticia es cierta, no lo puedo creer. Nadie lo negó. Tiene un hermano gemelo que también juega al fútbol. Es como ver a Astérix y Obélix".
El club, según informaciones periodísticas de Rumanía, habría pedido al futbolista que mostrara su carnet de conducir para confirmar su identidad pero éste se habría negado. Ante tal circunstancia, el Dinamo se estaría planteando realizarle una prueba de adn.
La inédita situación podría hacer perder al Dinamo los 8 puntos logrados durante los cinco partidos que ha jugado el supuesto Edgar Ié en la liga rumana, a la que llegó en febrero de este año. Antes jugó en el Estambul Baakehir, el Feyenoord, el Trabzonspor, el Nantes, el Lille, el Os Belenenses, el Villarreal B, el Barça B y el Sporting de Portugal. En el club catalán estuvo desde 2012 a 2015, llegando a debutar en el primer equipo en un partido de Copa ante el Huesca en 2014.
"No tenemos ningún escenario previsto. Si el jugador no es el verdadero que fichó el Dinamo, podría haber sanciones. Legalmente, una prueba de ADN puede decidir si verdaderamente se trata de Edgar Ié o de su gemelo Edelino. Queda claro que el Dínamo no tuvo la intención de engañar a la Federación y también fue engañado. Si el resultado del ADN confirma que es su hermano gemelo, tendrán que hacerlo saber, ya que pueden perder puntos en la tabla. Habrá que considerar la posibilidad, pero si el Dínamo demuestra que fue engañado, el riesgo de perder puntos no existirá", ha comentado un miembro de la Federación de Rumanía.