El Rayo gana también en Estrasburgo y jugará la primera final europea de su historia

El Rayo gana también en Estrasburgo y jugará la primera final europea de su historia

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El Rayo ya ha hecho historia. Tras unas semifinales impecables, saldadas con victorias por la mínima tanto en Vallecas como en Estrasburgo, el conjunto vallecano no solo tendrá la oportunidad de pelear por un título europeo por primera vez en su historia.

Su triunfo por 0-1, con gol de Alemao, tal vez corto visto lo visto a lo largo de un partido en el que los visitantes supieron pelear jugando sus cartas y en el que el meta local, Penders, firmó grandes paradas, no solo les permitirá jugarse la Conference League con el Crystal Palace en Leipzig, sino que también asegura matemáticamente una quinta plaza de Champions para España. Un puesto que, ahora mismo, ocupa el Betis, con seis puntos de distancia por encima del Celta de Vigo.

Lejos de especular, el Rayo saltó al terreno de juego como si fuera el conjunto vallecano el que necesitaba marcar por lo menos un gol para igualar la eliminatoria. Buscó ahogar la salida de balón del Estrasburgo y llegó una y otra vez a las inmediaciones de la portería rival, si bien es cierto que, de todas esas llegadas, únicamente cuatro de ellas fueron realmente peligrosas. La primera, un remate de Alemao, antes de que se cumplieran los primeros diez minutos, perfectamente salvada por Penders.

La segunda, un tiro lejano de Chavarría atajado también por el meta. La tercera, un remate desde dentro del área de Leujene, en el ocaso del primer tiempo, también frustrado por el meta belga que, no obstante, fue la antesala de una cuarta que sí fue la vencida. Alemao, cómo no, recogió su rechace para anotar el 0-1. Un tanto que Batalla, desviando un remate de Doué tras despiste de la zaga rayista al filo del descanso, hizo aún más valioso.

La reacción local

El Estrasburgo, en la reanudación, sí optó por buscar con más ganas la meta rival. Al fin y al cabo, no le quedaba otra. Frente a un Rayo, eso sí, que podía estar más que cómodo con el agregado de la eliminatoria. Para igualarlos, los locales necesitaban dos goles, mientras que al equipo de Íñigo Pérez le bastaba con verlas venir y defenderse tratando de desgastarse lo menos posible. Sabedores de que, tal vez, podían pescar alguna acción que fuera ya la sentencia definitiva tanto del partido como del cruce. Y, de hecho, no tardó mucho en encontrarlas.

La primera la tuvo Isi, con un remate quizás demasiado centrado que le facilitó mucho la enésima parada a Penders. Y De Frutos, a la salida del córner, firmó un remate que no acabó en el fondo de la red por muy poco. Dos sustos que, además de serenar al Rayo, acabaron con la inicial efervescencia local. Aún encontraron los franceses alguna opción. Ocasionalmente. Armados de paciencia, los visitantes volvieron a pisar el área rival y obligaron a Penders a estar muy atento para evitar males mayores. Lo mismo que Echevarría y Batalla para evitar que los locales recortaran distancias. Al portero, de hecho, todavía le dio tiempo a parar un penalti en el último minuto.

kpd