Cuando Gennaro Gattuso pisó por primera vez la Ciudad Deportiva de Paterna le presentaron a Voro como team manager del primer equipo del Valencia. El italiano le estrechó la mano y le dijo que sabía perfectamente quien era. Lo recordaba en el campo y en el banquillo en los momentos difíciles que había atravesado el club en otras temporadas. Lo que no imaginaba es que apenas siete meses después de aquella presentación, él sería quien le sustituyera en el banquillo.
La energía de Gattuso se ha ido agotando desde principios del mes de enero y la confirmación de que no habrá refuerzos para el equipo en el mercado de invierno con los que ayudar a salir de la delicada situación en la tabla le llevó a dejar a un lado la lealtad que quería mantener con su equipo y, agotado, pedir una salida acordada “con tranquilidad y respeto”.
La decisión se tomó a media tarde del lunes y el italiano acudió este martes al entrenamiento para despedirse de sus futbolistas. “Siento lo que ha pasado pero la vida es así. Le deseo buena suerte a Voro, que tiene un trabajo muy difícil pero tiene a unos jugadores muy valientes“, improvisó ante la prensa, a la que agradeció su apoyo, como también a la afición: “Gracias, es una afición increíble y siempre ha habido 40 o 45.000 personas en Mestalla”.
“Lo siento, pero el club y yo hemos decidido ir en está dirección, con tranquilidad y respeto.Es un club muy grande y una ciudad increíble, ¡Amunt València!”, se despidió.
Gattuso tenía contrato hasya 2024 y en su acuerdo de rescisión se fijará que renuncia a todo el sueldo que le correspondía tras el día de ayer. Es el único técnico desde la salida de Marcelino García Toral que ha mantenido una relación directa con Peter Lim en dos visitas a Singapur en nueve meses y una videoconferencia.
El Valencia ha rechazado la petición de acreditación para el encuentro ante el Real Madrid de una productora de Netflix que trabaja en el documental sobre Vinicius Júnior. La empresa tenía previsto grabar imágenes de las gradas de Mestalla para la pieza audiovisual, que se estrenará en la plataforma en los próximos meses.
Según ha podido confirmar este periódico, LaLiga había dado el OK a la acreditación, pero para la aceptación definitiva era necesaria la aprobación del propio Valencia, que ha negado la entrada a las cámaras de Conspiraçao Filmes, productora brasileña, al entender que iban a buscar sonidos e imágenes que podían dañar al cuadro valenciano. "Se hace para proteger al club", han deslizado a los medios.
Las cámaras de Netflix llevan acompañando a Vinicius durante toda la temporada con el objetivo de grabar un documental que muestre el impacto del futbolista en España y en el fútbol europeo, todo a raíz de la serie de insultos racistas que el delantero ha recibido en los últimos meses. En este sentido, su paso por Mestalla el curso pasado fue lo más sonado. El brasileño denunció que desde la grada algunos aficionados le habían llamado "mono" y amenazó con abandonar el campo. Más tarde fue expulsado y cuando se dirigía al vestuario, hizo el gesto de "a Segunda" a la grada, recibiendo de nuevo la ira de Mestalla.
Su vuelta a la capital del Turia, este domingo, era uno de los momentos clave del documental, ideado por la agencia Roc Nation, propiedad del rapero estadounidense Jay-Z, que trabaja desde el verano pasado en impulsar la imagen global del futbolista.
«Fue un recibimiento como si hubiéramos ganado la Copa del Mundo». Alain Roche (Brive-la-Gaillarde, 1967) mira con nostalgia una fotografía en la que alza la Recopa de 1996, el único título europeo que tiene el PSG en sus vitrinas. Durante seis temporadas, el central francés visitó la camiseta de aquel equipo, fue capitán y disfrutó de la llamada Edad de Oro que el club vivió a principios de los 90. «Ese título nos ayudó mucho, porque en Francia no se habían conquistado tantos títulos europeos y fue un salto para todo el fútbol francés», recuerda. Compartió vestuario con el brasileño Raí, Djorkaeff, el mítico guardameta Bernard Lama, George Weah o David Ginola. Pero a aquella generación le faltó una guinda que arrastra el club. Jugó dos semifinales de la Copa del Europa pero nunca llegó a una final. La primera vez que el PSG lo consiguió fue en 2020, en un formato especial por la pandemia de coronavirus que proclamó campeón al Bayern Munich. Ante el Inter lo volverán a intentar. Sin con ellos fue clave en el banquillo Luis Fernández, ahora lo es Luis Enrique. Para Roche, pieza esencial para haber vuelto a una final.
Casi de la misma generación, se cruzaron en LaLiga cuando Roche vestía la camiseta del Valencia y él la del Barça, «y les ganamos», bromea el francés, que tiene muy claro lo que el asturiano ha inculcado al vestuario: «Ahora hay un espíritu y mentalidad de lucha continua. Nunca han bajado los brazos. Se pudo ver en esta Champions, creo que desde el partido ante el City». Rememora Roche el duelo en la penúltima fase de la liguilla, buscando la clasificación, que inició con un 0-2 en el Parque de los Príncipes que acabó con un 4-2. También reivindica el ex capitán el éxito en el campeonato francés, «que nadie mira pero que es muy físico, de mucho contacto».
Roche recibe la Copa de Francia en 1995 de manos de Mitterrand.AP
No oculta el ex capitán que no todo fue un camino de rosas para Luis Enrique. En la primera temporada, gobernando a un Mbappé con un pie en Madrid y cayendo en la semifinal ante el Dortmund. Y en esta segunda con un arranque Champions que arrojaba dudas.
«Ha tenido muchas críticas sobre la manera de gestionar pero estaba convencido de que tenía razón y lo ha demostrado. El mejor ejemplo es Dembélé y cómo reaccionó en 2025. Pero también Vitinha, Hakimi, Donaruma... Luis Enrique conoce el fútbol e hizo un equipo a su medida. Ahora, en la final, todo el mundo le aplaude, pero él siempre ha estado convencido», reflexiona destacando la personalidad del ex seleccionador español. «Tiene una confianza enorme en sí mismo enorme y en su carrera, en el Barcelona o en la selección, ha ganado títulos importantes. Y en su vida personal, ha vivido un momento trágico que le ha dado una fuerza terrible que transmite».
Clave ha sido también hacer un equipo a su estilo, coral y con jóvenes que auguran un proyecto a largo plazo, y que deben ser «tan maduros como Mbappé o Lamine». «Además, un espíritu increíble y hambre de títulos. Fabián Ruiz es el único campeón de Europa con España. La suerte que tenemos los aficionados es que el PSG tiene ahora la posibilidad de conservar y hacer crecer a este equipo porque tiene dinero para conseguirlo. Luis Enrique está construyendo un equipo que cada año va a reforzarse», advierte.
Ese cambio se dio tras la llegada de los fondos de Qatar, que han transformado el club convirtiéndolo en una referencia mundial a base de estrellas. «Permanece el espíritu, pero el club ha cambiado muchísimo. En mi época era conocido en Europa y ahora, desde que llegaron los nuevos accionistas, tiene una dimensión internacional. Han pasado por el vestuario multitud de estrellas. Beckham, Messi, Neymar o Mbappé jugaron en el PSG y eso es un salto mundial», reconoce.
De hecho, por eso Roche tiene en Valencia una habitación personalizada en el hotel del grupo Accord Novotel Lavant, honor que comparte en otros lugares del mundo con otros históricos como Raí, Pastore, Anelka o Pauleta. Todos ellos tiene una fijación: ver al PSG campeón de Europa, algo que sólo ha logrado otro equipo francés, el Olympique de Marsella en 1993, eterno 'enemigo'. «Nosotros ganamos la Recopa, pero estamos a un paso de la más bonita». En Múnich verá Roche si su deseo se cumple.
"Volver a las competiciones europeas debe ser un objetivo y el Nou Mestalla nos dará el impulso". Ése fue el mensaje que Kiat Lim, presidente del Valencia, lanzó en un discurso de apenas cinco minutos a los 219 accionistas que acudieron a la Junta General en representación de 91,73% del capital social.
El Nou Mestalla y la operación financiera fueron destacadas por el presidente, que los calificó como claves del "periodo de transformación" que vive el club. "Me enorgullece decir que el nuevo estadio avanza en tiempo y forma y estará para el verano de 2027. Será un activo estratégico para el club, la ciudad y la Comunidad Valenciana. Un símbolo de modernidad que nos permitirá crecer como institución", destacó Lim.
Para el presidente, la operación de crédito diseñada con Goldman Sach ha sido "crucial" para desbloquear el proyecto del estadio "sin comprometer la estabilidad financiera del club" y sitúa al Valencia "en el mapa de los grandes clubes de Europa". "El hecho de que inversores internacionales de primer nivel hayan decidido apoyar al Valencia demuestra la confianza que inspiramos hoy en los mercados financieros globales y sitúa a nuestro club firmemente en el mapa de los grandes proyectos deportivos europeos", destacó.
Además, el estadio "será clave para resolver el actual cuello de botella provocado por las normas del Fair Play Financiero y las limitaciones de ingresos. Por este motivo, solicitamos el pleno apoyo de nuestros aficionados y accionistas a este proyecto, ya que nos permitirá convertirnos en un club más competitivo, sostenible y ambicioso", añadió.
Por eso, por segunda vez en su presidencia, Kiat Lim se atrevió a verbalizar que Europa es el objetivo. "Volver a las competiciones europeas debe ser un objetivo, estamos convencidos de que vamos por el camino correcto, y el Nou Mestalla nos dará el impulso", explicó. Es el mismo mensaje que hace apenas dos meses transmitió el CEO de Fútbol, Ron Gourlay, que fijó, además, que quedan cuatro ventanas de mercado para conseguirlo.
En cuanto a la situación deportiva, Lim pidió apoyo al entrenador. "Debemos estar con él, con Carlos Corberán, y con los jugadores", advirtió no sin recordar que está haciendo una inversión en la estructura. "La llegada de Ron [Gourlay] es un claro ejemplo de nuestro compromiso con la profesionalización y la excelencia. Estos cambios nos harán un club más fuerte y mejor preparado. Nos acercamos a un momento histórico. Les pido su confianza", sentenció.
Este discurso no calmó los ánimos de los accionistas que se congregaron en Feria Valencia. La junta arrancó con protestas y gritos de "sinvergüenzas" y "caraduras".
Las intervenciones de los accionistas, muy críticas e incluso con insultos, se centraron en el Nou Mestalla, cuyo diseño no se les ha presentado, en su financiación y la deuda que ha generado al club durante décadas y la gestión deportiva, que aboca al club a pelear por la permanencia.
A pesar de que las respuestas a las preguntas se fijaron para después de las votaciones, y ante las acusaciones que se repitieron, Kiat Lim tomó la palabra. "Es comprensible su frustración. Todo lo que yo diga va a ser considerado mentira antes de que yo hable. Cometemos errores, por eso estamos aquí. Podéis sacudir la cabeza todo lo que queráis, pero queremos lo mismo. Habéis hecho preguntas y todo lo que yo diga se va a calificar de mentira. Por qué seguimos aquí, decís que somos irrespetuosos, pero yo he permitido que vengan todos a esta Junta. Pero todo lo que diga va a ser mentira. No tiene sentido argumentar", sentenció.