Montse Tomé, ante las semifinales de la Eurocopa frente a Alemania: “Es el torneo en el que más a gusto nos estamos sintiendo y en el ambiente más profesional”
Nunca ha ganado España a Alemania ni en partido oficial ni amistoso. Cinco veces con Montse Tomé en el banquillo, aunque fuera como segunda. Pero, en estas semifinales de la Eurocopa, la asturiana siente que es un momento especial. “Cada vez hemos estado más cerca de lograrlo y este es el torneo donde más a gusto nos estamos sintiendo, en el ambiente más profesional“, aseguró la seleccionadora. “El equipo está maduro. Siento que somos fuertes y estamos ilusionadas”, explicó ante la prensa en las entrañas del estadio Letzigrund de Zúrich.
“Hay una progresión en todo lo que rodea al equipo. Las jugadoras saben cuándo focalizar y desconectar, saben lo que les pedimos a cada una y son capaces de asumir el rol que sea. La gestión del grupo es el éxito que nos hace ser como somos. Hemos contado siempre con talento, pero ahora hemos creado un equipo“, destacó la seleccionadora.
El plan para ganar a Alemania pasa por “tener el balón”. “Solo podemos variar en cómo hacerlo. Tenemos claro por dónde puede dejar espacios, algo que va a cambiar a lo largo del partido, y cómo atacarlos. Es un equipo que ha defendido de manera diferente incluso en el mismo campeonato. Vamos a tener el balón y luego vemos”, advirtió.
Lo que España ha preparado son los penaltis. No dejan nada al azar: “Hemos hablado con todas, incluso las que no lanzan en sus clubes, y hemos testeado. Luego dependerá de la sensación que cada una tenga en el partido, que es la que manda”.
Para lanzar ya se ha postulado Cata Coll. “Cata se apunta a un bombardeo si la dejas. Es una de las jugadoras con una gran personalidad. Además, ahora he visto otra parte de Cata. Ella lucha para estar al 100% pero, cuando está al 70, me dice que cuente con otra, que es mejor para el equipo”, destacó.
Alexia: “No es una revancha”
La última vez que España y Alemania se cruzaron fue en los Juegos, y fue para las germanas. Alexia Putellas, además, falló un penalti. Aunque jugadoras como Vicky o Athenea quieren revancha, ella no. “Lo veo más como una oportunidad, creo que los Juegos son muy diferentes, es otro contexto, otra manera de competir, creo que no va a tener nada que ver con el partido de mañana. Fue un rival contra el que perdimos y mañana tenemos la oportunidad de ganarles por primera vez”, aseguró.
“A ver qué partido plantean, pero estamos preparadas para todo y tenemos la confianza al 100%. Tenemos que tener el control del partido, el balón la mayoría del tiempo, será una disputa bonita, porque son peligrosas tengan o no el balón. Es una de las mejores selecciones del mundo y nunca la hemos ganado”, recordó.
Para lograrlo, “hay que acercarse a la excelencia, y ni eso te garantiza ganar. Esa es la magia de este deporte. Pero si minimizamos errores confiamos en que podamos avanzar a la final. Mis sensaciones son buenas, la confianza es plena en lo que estamos creando, aunque será duro, como cualquier semifinal de un torneo grande, pero estamos ilusionadas por seguir haciendo historia“, sentenció.
Luis de la Fuente sabe que el once que alineará mañana ante Suiza será escrutado no sólo por el rendimiento que dé sino también por el reparto de esfuerzos y el estado físico de sus jugadores. La lesión de Oyarzabal, los minutos de Lamine Yamal, que jugó todo el partido ante Serbia, o la presencia de Rodri, que aún no ha debutado esta temporada con el Manchester City serán motivo de controversia. Además, el propio seleccionador desveló Dani Olmo sufre un golpe que le impidió entrenarse y probablemente tener minutos. El debate está vivo, más aún cuando el césped del estadio de Ginebra está en tan malas condiciones que durante el último entrenamiento un área estaba acordonada.
Quiso transmitir el seleccionador, muy serio, que su once no estará condicionado por las voces que claman desde los clubes por la protección de sus futbolistas, empezando por Lamine Yamal. "Diría que es una suerte que tengan un jugador de ese nivel y que juegue tantos partidos con esa edad en la selección", sentenció el riojano. Tajante fue también con la posible alineación del capitán Rodri. "Siempre priorizamos la salud del futbolista, pero Rodri está perfectamente entrenado y algún día tendrá que empezar a jugar sea aquí o con su club", advirtió.
El seleccionador aseguró que no siente presión para proteger a determinados jugadores. "Todos son muy importantes para nosotros, no sólo los de determinados clubes. No siento presión y pensamos lo primero en los futbolistas, pero es que con la selección tienen que jugar. Este calendario lo establecen y lo acuerdan todos, también los clubes. Nosotros sólo cumplimos con lo que nos dicen y somos también víctimas del calendario", explicó.
"Hay hipocresía en los clubes, que transmiten unas cosas y nos dicen otras a nosotros. Todos los jugadores quieren venir a la selección y todos los clubes quieren que sus jugadores vengan. Este debate es más antiguo que andar p'alante", insistió antes de reivindicar la importancia de la selección. "Si no se puede jugar 180 minutos en septiembre, apaga y vámonos. Nosotros representamos al país, ponemos los mejores jugadores para defender un gran prestigio. Yo sólo sé hacerlo poniendo a los mejores. Si sólo protegiera a unos futbolistas y no a otros sería muy injusto y trato de no hacerlo", quiso dejar claro.
De la Fuente lanzó un aviso sobre Suiza -"un rival durísimo que hizo, junto a nosotros, el mejor fútbol de la Eurocopa", reconoció- y otro sobre el césped: "El partido puede estar condicionado por el estado del terreno de juego, que afecta más a nuestro estilo. No pretendo poner parches ni vendas antes de la herida, pero así de lo he transmitido a los jugadores".
Por eso Olmo no estará en el once y Rodri será duda. De hecho al seleccionador se le escapó ante la pregunta de las bajas de Suiza que era Murat Yakin quien debía estar "contento de que no tengamos a Rodrigo, Álvaro y compañía". Luego puntualizó: "No quería decir Rodri sino Oyarzabal".
Laporte y el bote del balón
Sus jugadores están advertidos de ese factor que puede resultar decisivo. Así lo reconoció Laporte. "Tendremos que estar atentos a los botes del balón y a no resbalarnos. Son factores peligrosos a la hora de defender y nos puede perjudicar", reconoció el central, que dijo no haber tenido contactos para cambiar Arabia por el Real Madrid y que podría plantearse en un futuro el regreso a la Liga.
Laporte, que admitió que ganar la Eurocopa le ha venido bien para reivindicarse y ser "una pieza importante", no renunciaría a ser seleccionado para tener descanso porque se considera ambicioso. "Nosotros nos exigimos mucho. Un empate es como una derrota. Tanto en clubes como selecciones quieres competir, estar en la lista y jugar. 30 o 90 partidos durante el año", sentenció.
Meses de sufrimiento, de apretar los dientes ante la adversidad y buscar el amparo de Mestalla para alimentar la esperanza. Nadie veía al Valencia en Segunda División pero algo le mantenía anclado al primer círculo de descenso a los infiernos. En el estadio de Gran Canaria, donde hacía 20 años que no lograba una victoria y ante una UD Las Palmas angustiada, el Valencia salió con una victoria que le permite afirmar que seguirá en Primera. Seguro que Carlos Corberán, el técnico hacedor de una milagrosa segunda vuelta, no da por consumada la salvación, pero nueve o diez puntos de ventaja cuando quedan 12 en juego se antojan imperdibles para un equipo que solo ha hincado la rodilla ante Barça, Real Madrid y Atlético. [Narración y estadísticas: 2-3]
Para reforzar el mensaje prudente que el entrenador inculca al vestuario, el Valencia vio cómo se le complicaba un partido que tenía bajo control de la manera más inesperada en el añadido de la primera parte. Dejó que se escapara Viti por el carril derecho para, sin que lo pudieran frenar entre Pepelu, Mosquera y Gayà, forzar un córner que puso Sandro al corazón del área con la mala fortuna para Diego López que, intentando obstaculizar el testarazo de Bajcetic, la pelota le golpeó en el brazo. No dudó De Burgos Bengoetxea en pitar penalti, corroboró su decisión Iglesias Villanueva en el VAR y Sandro engañó a Mamardashvili. Los de Corberán se habían complicado un partido plácido en el 45+1.
Las Palmas se había tenido que conformar con sobrevivir durante todo el primer tiempo. Se encontró un rival incisivo, que presionaba y llegaba con facilidad al área aunque ahí le faltara acierto. Rafa Mir fue el mejor ejemplo. Volvió a la titularidad junto a Hugo Duro y demostró que tiene olfato pero no puntería. De volea cazó un saque de falta de Pepelu y a punto estuvo de aprovecharse de un pinball entre defensas canarios que generó un centro de Foulquier al área.
También probó Diego López con un disparo lejano antes de que a los 22 minutos llegara el tanto valencianista en una jugada casi perfecta. Se escapó, una vez más, Gayà por la orilla para poner un balón a la cabeza de Mir, que no remató pero peinó para que cayera muerto a los pies de Rioja, que esperaba en la derecha pegado a la línea de fondo. Lo devolvió al corazón del área donde apareció Hugo Duro para batir la portería de Horkas.
El gol le dio más control al Valencia. La tranquilidad y la confianza se imponían a al necesidad de sumar de Las Palmas si quiere seguir vivo en la pelea por la permanencia. Eso sí, controló la ansiedad esperando que llegara su momento. Le costó hacer lo mismo a Rafa Mir. El murciano tenía tantas ganas de marcar en una temporada complicada que hasta se anticipó a Diego López para rematar otro centro de Rioja cuando el asturiano armaba la pierna.
Cuando todo parecía bajo control, apareció un riguroso penalti que metió a Las Palmas, sin la magia de Fabio Silva, en el duelo. Sin embargo, tras el descanso, el guion volvió a ser el mismo, con Mir forzando a Horkas con un disparo cruzado.
El Valencia tenía el control del juego y, justo cuando Diego Martínez quiso buscar el partido con sus cambios, llegó el segundo gol de Hugo Duro. Golpeo larguísimo de Diakhaby a la carrera de Diego López y el asturiano, pícaro, tuvo tiempo de ver que llegaba el madrileño antes de ponerle la pelota al punto de penalti desde la línea de fondo. El 9 del Valencia ya se había adelantado a Álex Suárez para sumar su décimo gol de la temporada.
El partido se trabó porque, ahora sí, los nervios aparecieron en los insulares y con ellos los errores. Como el resultado era corto, Corberán miró al banquillo y dio otra vuelta de tuerca para cambiarlo. Si había optado por dos delanteros de inicio, cambió el dibujo manteniendo la amenaza con Sadiq y el control con Almeida. Lo que imaginó no tardó en reflejarse en el marcador. El nigeriano bajó al círculo central para, entre camisetas amarillas, aguantar a trompicones una pelota que cedió a Almeida para recolocarse en el área pero el portugués vio la entrada de Diego López por la orilla izquierda. El asturiano sacó un centro que escupió Horkas al muslo de Suárez que lo convirtió en el tercer gol valencianista.
Lo que parecía una victoria clara, de nuevo se complicó en el 83 cuando un centro de Campaña lo remató con un testarazo a placer McBurnie para mantener con un halo de vida a Las Palmas en los minutos finales. Buscó piernas el Valencia para protegerse porque se volcaron los canarios. Dominaban a un rival atrincherado y apareció por primera vez en todo el partido el genio de Moleiro asociado con Campaña, Mika Mármol o Januzaj. Aunque Mata tuvo el empate en sus botas, los canarios se salvaron del cuarto por la pifia de Sadiq en el último suspiro cuando solo tenía que empujar la asistencia de Foulquier. Seguirán sufriendo para buscar un objetivo que el Valencia ya tiene en el bolsillo.
Georgia lleva dos años en el mapa del fútbol europeo detrás de los nombres de Khvicha Kvaratskhelia y Giorgi Mamardashvili. Su brillo en el Nápoles y en la portería del Valencia ha hecho volver la vista al campeonato de un pequeño país de 3,7 millones de habitantes, la mitad que la Comunidad de Madrid, que se envuelve en su bandera para, por primera vez en su historia, disputar una Eurocopa.
Los georgianos proclamaron su independencia de la Unión Soviética en 1991 y aplastaron una invasión de Rusia en 2008, pero su fútbol ha sido conquistado por españoles. La base del logro de una selección que enloqueció al país en la tanda de penaltis de la repesca ante Grecia tiene su origen en España y en los éxitos que encadenó la Selección Española de 2008 a 2012, cuando el tiqui-taca asombró.
Jugadores y técnicos eran reclamados y Georgia fue una de las ligas receptoras. Allí desembarcaron dos ex entrenadores de la cantera del Barça: Álex García, que dirigía al juvenil y hoy es segundo de García Pimienta, y Andrés Carrasco, cuya misión era crear la academia del Dinamo de Tiflis por encargo de su propietario, el empresario Roman Pipia, dispuesto a hacer crecer al equipo que vio campeón de la Recopa en 1981 y, sobre todo, a la selección de su país. Hoy el 70% de la selección que en Alemania dirige el francés Willy Sagnol creció en esa academia, empezando por los dos estandartes.
Con ellos llegaron poco después un puñado de futbolistas , entre ellos Xisco Muñoz, campeón de Liga con el Valencia en 2002, que fue primero jugador y luego como técnico del Dinamo. "No teníamos ni ciudad deportiva para entrenar, pero había una intención de hacer crecer el fútbol y el presidente quería apostar por la gente joven del país", recuerda el técnico, hoy en Eslovaquia, que ganó dos campeonatos en el Dinamo.
Uno de esos 'cruzados' que defenderá a Georgia en su primera Eurocopa nació al fútbol con esa mentalidad española. "Yo jugaba en la academia de Dinamo de Tiflis con 12 años tuve un director que ha influido muchísimo en la manera de entrenar y de jugar al fútbol en Georgia. He crecido con la mentalidad y el estilo de juego español". Lo cuenta a EL MUNDO Giorgi Kochorashvili, centrocampista del Levante UD, que se convirtió en el primer futbolista georgiano que daba el salto a una de las cinco grandes ligas en dos décadas. "Desde Shota Arveladze nadie lo había hecho y ese primer paso fue complicado, porque salí con 18 años de mi país y hasta los 21 no pude debutar. Sin embargo, es una demostración de que es posible. De esa convicción de que se puede ha llegado Mamardashvili, con su altísimo nivel, o Khvicha Kvaratskhelia a Nápoles... Los jugadores empiezan a salir y todos estamos creciendo", explica.
Ese director que marcó a Kochorashvili es Andrés Carrasco. "Nuestra idea fue fundar la academia para conseguir un estilo, una identidad. Yo llevaba 13 años en el Barça y vimos que era factible aplicar ese 4-3-3 allí, porque su nivel físico era bueno y había muchos jugadores de calle con los que se podía trabajar con un perfil técnico interesante", explica en conversación desde Tiflis, donde acaba de renunciar a entrenar al Dinamo. Chicos con capacidad de uno contra uno para los perfiles, que no perdieran la pelota y que fueran capaces de jugar a dos toques. Eso, e inteligencia en el campo. Ambas cosas se las vio a Kochorashvili y, sobre todo a Kvaratskhelia. "Era luchador, muy trabajador, porque esa capacidad de trabajo es lo que te hace especial en Georgia. Pero nadie veía su talento. En las pruebas que hicimos no lo mostró y hubo mucha gente que dudó. Yo me la jugué porque creía que lo merecía", relata sin ver el techo del jugador que asombró al Diego Armando Maradona. "Era imposible predecir que iba a tener un impacto tan grande. El paso más difícil fue el de Rusia al Nápoles pero fue progresando y el factor sorpresa le ayudó", explica.
Para Carrasco, ha sido "vital" que hayan dado el salto a ligas más competitivas. "Es la primera vez que apenas hay jugadores en la selección que no estén en Rusia o en Georgia". En España ha costado, tanto que Mamardashvili fue ofrecido en un email que media Primera División rechazó, en la Premier apenas recuerdan la experiencia del talentoso y anárquico Georgi Kinkladze en el City a mitad de los 90 y miran al mediocentro del Watforf Chakvetadze, y es en Francia donde mejor están anidando desde el joven goleador Mikautadze en el Metz a Davitashvili en el Burdeos.
Georges Mikautadze, delantero del Metz francés.AFP
"El fútbol del país tiene visibilidad porque hemos venido jugadores a España, Italia o Francia. Ese reconocimiento ayuda a que la gente se anime más a buscar talento en Georgia. No es que antes no hubiera buenos jugadores, pero no daban el salto a un equipo europeo para jugar, aprender y crecer. Quedándote en Georgia puedes mejorar, pero hay que ver más allá y rodearte de gente que está a un nivel top. Jugar en una de las cinco grandes ligas te da muchísimo", advierte Kochorashvili.
"Como se han criado españolizados están más adaptados a nivel cognitivo al fútbol de primer nivel cuando dan el salto. Ése ha sido el éxito de Andrés, acercarlos al fútbol profesional", añade Xisco, convencido de que en esta Eurocopa pueden ser una sorpresa. "Hay jugadores que con 21 años ya llevan 100 partidos y están dispuestos a no dejar pasar ninguna oportunidad. Lo van a dar todo por su país y saldrán a jugar envueltos en su bandera y haciendo patria", advierte.
No serán nueve entre Mamardashvili y Kvaratskhelia. "Está claro que él es el gran ídolo, una estrella de las que nacen pocas veces, pero en Georgia jugamos en equipo. Él nos ayuda muchísimo con su talento y nosotros a él para que dé su mejor versión en cada partido", puntualiza 'Kocho'.
Son un equipo tras la idea que les propone Willy Sagnol, a quien siguen con fe ciega. "La parte mental la controla muchísimo, que es algo muy importante en el fútbol más allá del físico y la táctica. Nos da mucha libertad y eso nos hace sentirnos muy fuertes y disfrutar de cada momento que vivamos ante Turquía, Chequia o Portugal". Ése es el partido al que todo el mundo mira, se lamenta Kochorashvili recordando que es el último de la fase de grupos.
No tendrán los 'cruzados' georgianos el apoyo de los 60.000 aficionados que llenaron la gradas del estadio nacional en la repesca ante Grecia, pero sienten lo vital que es para el país poder darles una alegría. En medio de una crisis política por la influencia rusa y la limitación de derechos que conllevaría, "para la gente será una forma de desconectar. Somos un país pequeño que sueña a lo grande y estamos listos para esta aventura".