Joaquín Caparrós declaró, en su presentación como entrenador del Sevilla, al que llega tras la destitución de Xavi García Pimienta, que se encuentra “feliz y con la misma energía e ilusión” ante esta cuarta etapa en el banquillo sevillista que cuando llegó “por primera vez en el año 2000 con Roberto Alés y Monchi“.
“Vengo a mi casa, que es el Sevilla Fútbol Club. Hay una magnífica plantilla y sólo pido que el componente de fortuna que tiene este juego le sonría al equipo. Todos tenemos un denominador común, que es el escudo de Sevilla. Es el momento para que estemos todos unidos”, afirmó Caparrós en la sala de prensa del Sánchez-Pizjuán, en la que estuvo acompañado por el presidente, José María del Nido Carrasco, y del director deportivo, Víctor Orta.
El técnico utrerano defendió su “filosofía del partido a partido” para destacar que “en el templo que es el Ramón Sánchez-Pizjuán, todo el mundo debe estar unido”, el próximo domingo, “para sumar tres puntos importantes” frente al Alavés “que van a traer la tranquilidad. Los futbolistas necesitan eso”.
Caparrós pidió a sus jugadores “ponerlo todo para enganchar a la afición” contra un “Alavés que va a venir con el culito apretado y seguro que va a complicar mucho las cosas”, pero confió en la “buena plantilla que se ha configurado”.
“Hay que mirar a los ojos a los futbolistas y decirles que si todo el mundo da el mil por mil, se van a sumar muchos puntos”, dijo el preparador andaluz, que afirmó tener “un gran concepto de (Xavier) García Pimienta“, recién destituido, y destacó que el Sevilla es “un gran club que lleva el nombre de la ciudad”.
“Es un club reconocido en todo el mundo que debe ser capaz de volver a competir”, añadió el veterano entrenador, quien precisó que no se proyecta al futuro porque “cuando pasen estos siete partidos, se podrá hablar de cualquier circunstancia”.
Caparrós reivindicó su “capacidad y energía” para dirigir en la élite a sus 69 años, ya que “la sociedad vive un momento en el que lo nuevo es lo importante y no se mide ni la experiencia ni el conocimiento. Se está desaprovechando mucho talento de gente mayor” que, como él, se considera “mejor entrenador que hace veinte años”.
Del Nido Carrasco, por su parte, quiso “destacar la predisposición de Joaquín Caparrós para venir, no ha dudado en ningún momento”, lo que “merece un agradecimiento. Tiene experiencia más que sobrada en el banquillo y aúna todas las cualidades para impulsar el proyecto”.
Víctor Orta, aseguró que el nuevo entrenador del Sevilla “tiene un conocimiento milimétrico de la plantilla y su experiencia va a hacer ganar al equipo”, que necesitaba un impulso porque “nadie en este club sobrevive a una racha de cuatro derrotas seguidas”.
Orta indicó que se siente “cómodo” con la visión que tiene Caparrós del fútbol, puesto que es un deporte en el que “se puede llegar al resultado de muchas maneras” y como su “ideología es ganar”, sólo espera hacerlo en el “partido del Alavés, clave para salir de esta mala racha”.
La coreana A Lim Kim, ganadora del US Open femenino en 2020, falló su putt para birdie. Tenía unos cinco metros y una caída complicada de izquierda a derecha. La bola se quedó a unos 30 centímetros del hoyo. Muchos jugadores hubieran caminado y simplemente habrían embocado, un pequeño trámite sin más, alguno incluso pateando con una sola mano. Sin embargo, la coreana colocó los pies a ambos lados de la bola e inició su rutina de AimPoint. Todo ello ante el estupor de los presentes y la indignación en las redes sociales. La imagen se viralizó rápidamente. ¿Una parafernalia innecesaria o un sistema revolucionario que ha cambiado el concepto de patear? El dinero saudí no es lo único que ha dividido al golf en estos tiempos.
Aproximadamente un 20% de los jugadores del PGA Tour utilizan el AimPoint, un sistema de lectura de caídas que enseña cómo predecir con exactitud el movimiento de la bola en cualquier campo y en cualquier green. Un sistema, que se aprende en cursos de dos horas y media y que utiliza una serie de tablas que sirven de orientación al jugador, que va ganando cada vez más adeptos. El problema es que su uso extendido en la actualidad choca con la nueva política del circuito, que pretende erradicar el juego lento. El descenso de las audiencias televisivas en Estados Unidos ha hecho saltar todas las alarmas en 2025. Ahora, el PGA Tour estudia cambiar su política y luchar contra las rondas de casi seis horas que se están normalizando en los últimos años en el Circuito Americano.
Son muchos los que han puesto en el foco en el AimPoint y consideran que es un sistema cuya rutina ralentiza el juego y además va en contra de las reglas de cortesía, al permitir que los jugadores que lo utilizan pisen alrededor del hoyo. Fue el último ganador del US Open, Lucas Glover, el que levantó las hostilidades hace unos días: «El AimPoint no ha ayudado a nadie a embocar más putts desde sus inicios en el PGA Tour. Las estadísticas lo han confirmado. También es un poco grosero estar cerca del hoyo, pisoteando para averiguar dónde está la caída. Hay que prohibirlo. Tardan una eternidad».
Jake Knapp observa la caída de la bola en el green.GETTY
Y entonces, ¿qué hacer? Lo primero es bajar un poco más al detalle del sistema. Daniel Colomar, uno de los grandes instructores de putt en España, es además un especialista en esta técnica. «El AimPoint nace de un ingeniero que hizo un acercamiento matemático para predecir las caídas en los greenes, construyó un software y metió todas las variables que puede tener un putt (inclinación, velocidad de la superficie, ángulo, longitud de putt y hasta la hierba del green). Terminó vendiendo el sistema a una televisión americana. A raíz de ahí, la conclusión es simple. Si yo puedo predecir las caídas desde mi casa, también debería hacerlo la gente que está jugando», dice. Mark Sweeney, un profesional de golf, bautizó el sistema como AimPoint hace algunos años. El método se ha ido perfeccionando hasta llegar a una compleja rutina que incluye sentir la pendiente del green con tu cuerpo y tus pies o ayudar a tu vista con tus dedos para determinar el porcentaje de caída. Todo por una obsesión: meter la bola en un hoyo de 108 milímetros de diámetro.
David Morago es profesional e instructor de golf y ahora desempeña labores de caddie. Él aprendió la técnica del AimPoint cuando fue caddie de Adri Arnaus, uno de los jugadores más meticulosos y que mejor representa esta técnica de pateo. «En mi opinión mejora al 100% el rendimiento del jugador. Hay un estudio de la evolución de los jugadores un año después de utilizar el AimPoint. Keegan Bradley, Akshay Bhatia, Sam Burns, Viktor Hollando, Max Homa, Garrick Higgo, Colin Morikawa, Tom Kim, Adam Scott... Todos mejoraron considerablemente su estadística de pateo», afirma a este periódico.
Otro de los grandes expertos en AimPoint es Álvaro Alonso. En su día experimentó esta técnica con algunas de sus jugadoras en el Circuito Americano Femenino: «Con Gabi López dimos un salto grandísimo en 2021. Carlota Ciganda antes de trabajar conmigo perdía medio golpe en los greenes y en tres años usándola fue mejorando para terminar ganándole golpes a los mismos campos donde antes los perdía». Álvaro finaliza con un ejemplo gráfico de otra jugadora española: «Luna Sobrón estaba en el puesto 120 de las estadísticas de pateo y tras aplicar la técnica el año pasado, terminó octava».
A favor y en contra
Iñigo Urquizu, otro de los caddies españoles en el Circuito, no comparte esta visión tan positiva: «Me echa bastante para atrás, yo miro las caídas tirándome al suelo y, en general, las veo bastante bien. He visto jugadores que tardan hasta tres minutos en mirar la caída, así estoy muy de acuerdo con Lucas Glover, yo sería partidario de prohibir la técnica».
«Los que contribuyen al juego lento son los jugadores lentos, hagan lo que hagan para mirar la caída», afirma Morago. En esa línea, el director deportivo de la Real Federación Española de Golf no ofrece dudas: «En tu tiempo estipulado para cada golpe puedes leer la caída o bailar sevillanas». Para Nacho Gervás el AimPoint «es muy útil para aquellos que tienen dificultad para leer caídas».
«Igual es una percepción errónea, pero yo lo asocio al juego lento», afirma por su parte Pedro Oriol, golfista y analista en las retransmisiones del PGA Tour en España. Esta visión no la comparte su compañero en las retransmisiones de Max España, Jacobo Pastor: «Es posible que en momentos determinados se haga mal uso del AimPoint. Como todo, hay que entrenarlo. Por ejemplo, Ludvig Aberg lo usa y es rapidísimo». Dani Colomar va mucho más allá: «Bien hecho, el AimPoint es más rápido y menos invasivo que una lectura normal». «La clave es recibir una buena instrucción de gente autorizada», concluye Alonso.
El debate está servido. De momento, las autoridades del golf no se han pronunciado en ningún sentido sobre el AimPoint, si bien cada vez hay más jugadores que se suman a este nuevo procedimiento que ayuda a ver mejor cómo patear de forma correcta. Aunque sea lento.
Argentina goleó esta madrugada a Brasil por 4-1 y celebró su clasificación para el Mundial de 2026 con cuatro jornadas de antelación y sin la participación de su máximo referente, el capitán Lionel Messi, ausente por lesión.
Con goles de Julián Álvarez (m.3), Enzo Fernández (m.12), Alexis Mac Allister (m.36) y Giuliano Simeone (m.70), la Albiceleste selló la derrota más abultada que sufrió Brasil -que recortó por medio de Matheus Cunha (m.26)- en una fase de clasificación.
Con la plaza asegurada antes de jugar gracias al empate de Bolivia con Uruguay, Argentina se gustó ante Brasil en una nueva edición del Clásico Sudamericano.
Argentina apabulló a Brasil desde el comienzo y encontró rápidamente el primer gol en el minuto 4 cuando tras una excelente combinación en los últimos metros de 35 toques, Thiago Almada le puso una buena pelota a Julián Álvarez, que se llevó el balón de atropellada contra los centrales Marquinhos y Murillo para definir con calidad ante la salida desesperada de Bento.
La Albiceleste no sacó el pie del acelerador y en el minuto 12 amplió tras otra gran jugada colectiva que terminó con un centro de Nahuel Molina para la definición de Enzo Fernández en soledad para empujar el balón a la red. A partir de ese minuto se vieron los mejores pasajes de juego colectivo del combinado local que se creció ante un rival que no encontraba ninguna respuesta ni colectiva ni individual.
Sin embargo, en el minuto 26 una salida en falso de Cristian Romero dejó a Matheus Cunha solo frente a Emiliano Martínez y, con una definición al palo metió de nuevo en el partido a Brasil.
A partir de ese momento, Argentina tardó en recuperar su mejor versión, que llegó 10 minutos después con el tanto de Alexis Mac Allister.
El final del partido fue caliente con varios choques de los jugadores argentinos con Raphinha que terminó con dos amonestados en cada equipo y el árbitro Andrés Rojas intentando que no creciera la polémica.
En el comienzo de la segunda parte, Dorival Júnior rotó con tres cambios su formación inicial con los ingresos de Leo Ortíz, João Gomes y Endrick para buscar alguna alternativa.
Sin embargo, Argentina no perdió el control del partido ante un rival inexpresivo. El resultado final llegó en el minuto 70 cuando Giuliano Simeone capturó un centro pasado para sacar un remate cruzado que se le metió por encima del portero Bento Krepski.
Argentina festejó con su público la clasificación y una jornada histórica con una goleada ante Brasil. Fue despedido con una ovación y ahora esperará la próxima doble fecha FIFA en junio ante Chile de visitante y Colombia de local.
Brasil, por su parte, deberá cambiar el chip, para su doble compromiso en junio contra Ecuador en Quito y Paraguay de local.
El Real Madrid se lleva los clásicos casi por pura inercia. En el Palau, con ambos púgiles jugándose la vida estos días en Europa, sin que la tensión por ello se viera aliviada, los blancos se volvieron a imponer y van ocho de carrerilla. Otro duelo igualado hasta el último lanzamiento, otro golpe de frustración para el Barça, otra muesca más en la leyenda de Llull. [89-91: Narración y estadísticas]
Como si al cumplir años y batallas su plenitud se acrecentara, el balear, que ya peina canas en su barba, fue decisivo en su clásico número 65. Se disparó a los 19 puntos, cuatro triples, el último, cuando quedaba minuto y medio, tras rebotar en el aro, "tocar el techo" (ironía de Joan Peñarroya) y acabar entrando. El de después de Dzanan Musa encarriló un triunfo que a punto estuvo de echar por tierra dos fallos en el tiro libre de Deck y un final alocado.
"Están rozando el poste todo el rato", reconoce Mateo, tan seguro de sí mismo últimamente que se permitió no disponer ni de Campazzo ni de Hezonja en la recta de meta. Ahí Andrés Feliz, el otro gran nombre propio de la tarde en el Palau. Como el jueves ante el París, protagonista, valiente. Los alardes de Joel Parra y Brizuela no fueron suficientes para un Barça condenado a sufrir hasta el final para ser cabeza de serie en los playoffs de la ACB (es quinto, a tres victorias del cuarto, Unicaja).
Un clásico no entiende de entreguerras ni de cansancio. Cara a cara, relucen las cuentas pendientes. Antes del salto inicial ya estaba Justin Anderson tanteando la solidez mental de Usman Garuba. El Palau vibraba con las ganas de acabar con la inercia, las siete derrotas seguidas ante el eterno rival. Aunque bien temprano Llull, sorprendentemente titular (casi nunca lo es), dejó claro que el Madrid no estaba por la labor: enhebró ocho puntos consecutivos para las primeras ventajas visitantes.
Pero el Barça se ha entregado al coraje en una temporada plagada de contratiempos. En la previa, el último, la espantada del canterano Dame Sarr para disputar el Nike Hoop Summit, inexplicable cuando estaba teniendo minutos y protagonismo ante las ausencias en la dirección azulgrana. Compensó el intenso arranque de su rival con una buena ración de Kevin Punter, con dureza en el rebote y hasta con la aparición de otro canterano, Raúl Villar. Resultó una primera mitad igualada y competida, con Musa anotando fácil en sus penetraciones y sin demasiado rastro de Hezonja.
Regresó de vestuarios el Madrid más centrado. Campazzo tomando la responsabilidad, pese a algunas contestaciones espectaculares de Satoransky. Creció su ventaja a la máxima (50-59) a medida que se elevaba la tensión, con un pique de gigantes entre Tavares y Fall. Lo supo aprovechar el Barça para no descolgarse, con un 9-0 sólo interrumpido por la segunda estupidez de su pívot francés, que había visto una técnica antes y cabeceó un balón después para ser expulsado.
Y fue volver a empezar, porque Ibaka se engrandeció en la pintura y Musa cerró el tercer acto con un triple sobre la bocina para dar otro impulso a los blancos.
Pero la igualdad era la tónica. El Barça se sintió más pleno sin 'cinco' en cancha, con Brizuela y Punter desequilibrando. Andrés Feliz lograba canastas coast to coast para frotarse los ojos. Punto arriba, punto abajo, Brizuela y Parra contra Llull y Musa, como un duelo en el lejano Oeste. El triple asombroso del balear tocando el aro y otro del bosnio tras el enésimo rebote ofensivo de Tavares iban a decantar la balanza para el líder de la ACB, que ya suma 14 triunfos seguidos en liga (no pierde desde el 22 de diciembre, en Valencia) y que, desde la final de Copa, es, definitivamente, otro equipo.