El velocista Hunter Woodhall, protagonista de una las imágenes más románticas de los Juegos Olímpicos cuando celebró el oro en salto de longitud de su esposa Tara Davis-Woodhall, se ha convertido en campeón paralímpico este viernes al ganar en los 400 metros T62.
El estadounidense, doble amputado, hizo un tiempo de 46,36 segundos y batió al plusmarquista mundial, el alemán Johannes Floors, que realizó un crono de 46,90 segundos. El neerlandés Olivier Hendriks fue tercero.
Hunter Woodhall celebra su victoriaDIMITAR DILKOFFAFP
Tras cruzar la línea de meta, Woodhall, de 25 años, corrió a los brazos de su esposa, igual que ella había hecho con él cuando ganó el título olímpico de salto de longitud el 8 de agosto, una de las imágenes más virales de toda la competición.
Los Woodhall en los Juegos Olímpicos (i.) y los Paralímpicos (d.)KIRILL KUDRYAVTSEV | DIMITAR DILKOFFAFP
“Es como estar en un sueño”, ha dicho Woodhall en declaraciones recogidas por Ap. “Estoy lleno de emociones ahora mismo. Es increíble. He esperado mucho tiempo y pasado por mucho estrés y preocupaciones para lograr esto. Cuando crucé la meta, me preguntaba; ‘¿estoy llegando primero de verdad o estoy soñando?'”, ha señalado.
Este es el primer título paralímpico de Hunter Woodhall, que ya había ganado la medalla de bronce en esta prueba en los Juegos Olímpicos de Tokio hace tres años.
“Tara me ha enseñado mucho”, ha declarado a la prensa con su esposa al lado. “Antes de los Juegos Olímpicos ella escribía en su diario: ‘Seré campeona olímpica, soy fuerte, soy rápida’. Me traje mi diario y los últimos días estuve escribiendo en él ‘Seré campeón paralímpico’, ¡y se hizo realidad!”, ha añadido.
La cuenta de Instagram de los Woodhall, en la que relataron sus aventuras en los Juegos Olímpicos y su vida desde entonces, tiene más de 580.000 seguidores.
"Me siento con mucha confianza", "tengo la confianza muy alta", "lo importante es mantener la confianza". Confianza, confianza, confianza. Después de su rápida victoria ante Cameron Norrie (6-2, 6-3, 6-3) en cuartos de Wimbledon, Carlos Alcaraz repetía la misma clave: confianza. Su evolución en el torneo, que apunta al título de manera irremediable, sólo se explica con una confianza por las nubes. Después de ser campeón los dos últimos años y, sobre todo, de su remontada en la final del último Roland Garros, el español ya llegaba al All England Club con el pecho inflado, pero en los dos últimos encuentros la fe en sí mismo ha alcanzado su máximo.
"En octavos, ante Rublev, empecé a sentir más la bola y a mejorar con mi servicio. A partir de ahí todo ha sido fácil. Desde el fondo de la pista me siento más tranquilo, puedo pensar con más claridad", analizó Alcaraz, que en semifinales el viernes se medirá a Taylor Fritz, que también este martes derrotó a Karen Khachanov (6-3, 6-4, 1-6, 7-6 [4]). En las horas posteriores a su encuentro ante Norrie, a Alcaraz se le veía feliz, satisfecho, en un verdadero estado de gracia: "La clave ahora es no pensar en nada más, sólo disfrutar del tenis. Jugar en Wimbledon es un regalo y quiero sentirlo así".
Horas antes, de hecho, su jornada ya empezó con alegría. En el calentamiento previo le tocó la pista 14, al lado de la pista central, con acceso del público y aquello se empezó a llenar de gente. Los aficionados ingleses no paraban de animarle y él respondía sonriente con saludos hasta que unos agentes de seguridad abrieron paso y apareció el actor Tom Holland, Spider-Man.
"He oído que le das bien"
Con ese carisma tan suyo, Alcaraz no sólo le saludó, también se atrevió a bromear con su nivel de golf -"He oído que te gusta, que le das bien", le soltó- y a invitarle a jugar juntos 18 hoyos. De hecho la charla acabó con el número de Holland en las manos de Albert Molina, el representante del tenista, así que es posible que el duelo tenga lugar pronto. "He visto vídeos suyos y creo que tiene mucho nivel, me puede ganar. Me encantaría jugar con él antes de que acabe Wimbledon, espero que tenga la agenda libre", comentó Alcaraz.
WIMBLEDON
Con Holland o sin Holland, lo que está claro es que Alcaraz volverá a jugar al golf sí o sí en el campo de Wimbledon en los dos días de descanso que tiene antes de las semifinales. "¿Qué harás con tanto tiempo libre?", le preguntaron a pie de pista al acabar el partido su partido ante Norrie y a un espectador se le ocurrió contestar por él: "¡Ibiza!". "¿He oído Ibiza? No, esta vez no", rectificó Alcaraz que admitió que practicaría golf con su entrenador, Juan Carlos Ferrero. También planea hacer una visita el jueves al centro de Londres, aunque la logística será más complicada por su creciente popularidad en Reino Unido.
Los problemas de Sinner
Como ya le pasó en Roland Garros, Alcaraz nuevamente cuenta con un preciadísimo día extra de descanso cerca de la final mientras sus máximos rivales, Jannik Sinner y NovakDjokovic, deberán batallar este miércoles ante Ben Shelton y Flavio Cobolli. De hecho, sobre Sinner pende ahora una duda que sólo se resolverá cuando salte a la pista. Mientras los partidos se sucedían en las pistas, la prensa italiana corría de un lado a otro para saber qué estaba pasando con el número uno.
Kin CheungAP
En su partido ante Grigor Dimitrov sufrió un golpe en el codo por culpa de una caída y este martes su retirada era una opción. Por la mañana se hizo una resonancia, por la tarde canceló su entrenamiento y, al final, según declaró su entrenador Darren Cahill, se probó en las pistas indoor, lejos de las miradas de aficionados y periodistas. Al parecer pudo golpear con su derecha, aunque más lento de lo habitual. La preocupación se cierne sobre Sinner mientras para Alcaraz todo es confianza.
Real Madrid 91 - Partizán 75
LUCAS SÁEZ-BRAVO
@LucasSaezBravo
Madrid
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