Alexia Putellas volverá a liderar a la selección española femenina en los dos partidos que de la final four de la Nations League que tienen un premio histórico. España se medirá a Países Bajos en semifinales buscando estar en la disputa del que sería primer título continental y agarrar el billete que, por primera vez, les lleve a unos Juegos Olímpicos.
Montse Tomé recupera a la estrella del Barça, pese a que está en la fase final de recuperación de la lesión de rodilla que sufrió en noviembre, y mantiene el núcleo duro con el que arrancó en esta competición en septiembre, con el numeroso grupo de 17 campeonas del Mundo, entre las que vuelve la delantera del Levante Alba Redondo, que primero por lesión y luego por decisión técnica, no había contado aún con la confianza de la seleccionadora.
La principal novedad de la lista es la joven jugadora del Barcelona Vicky López. Con 17 años es una de las jugadores con más proyección de la Liga F. Campeona del Mujndo Sub-17 en 2022, ya debutó en 2021 con la absoluta con 15 años y se convirtió en la futbolista más joven en hacerlo.
En la portería, a Cata Coll y Misa Rodríguez les acompaña esta vez Elene Lete, la guardameta de la Real Sociedad ante la lesión de Enith Salón en la pasada ventana internacional.
A la defensa se suma la defensa del Atlético Sheila García, una de las jugadores que no firmó en septiembre el comunicado conjunto en el que el grueso de internacionales decían no a la selección si no había cambios y en el centro del campo se mantienen Fiamma Benítez y Tere Abelleira a pesar de estar también ultimando su vuelta a los terrenos de juego tras sufrir una lesión.
Las ausencias más destacas son las de Ivana Andrés y Esther González, fijas en las últimas citaciones de Tomé.
CONVOCATORIA
Porteras: Cata Coll, Elene Lete y Misa Rodríguez
Defensas: Ona Batlle, Olga Carmona, Oihane Hernández, Laia Codina, Irene Paredes, Laia Aleixandri, María Méndez y Sheila García.
Centrocampistas: Maite Oroz, María Pérez, Tere Abelleira, Fiamma Benítez, Aitana Bonmatí y Vicky López.
Delanteras: Salma Paralluelo, Jenni Hermoso, Lucía García, Alba Redondo, Eva Navarro, Mariona Caldentey, Athenea del Castillo y Alexia Putellas.
España quiere blindarse contra el enemigo invisible del exceso de confianza. La goleada 5-0 a Portugal fue la victoria más abultada de la primera jornada de la Eurocopa, pero ha sido solo el inicio. La victoria ante Bélgica, esperando lo que puedan hacer Italia y las lusas en su enfrentamiento, sí que puede colocar a España en cuartos e, incluso, primeras de grupo.
El "partido a partido" no es una frase de Montse Tomé, sino una consigna que defiende todo el vestuario y no por falta modestia. Están convencidas de que solo así su ambición tendrá un claro reflejo en el campo. "Hay que tener los pies en la tierra. El 5-0 no nos puede confundir", advertía Olga Carmona. Más explícita fue la seleccionadora: " Puedes entender que la gente comente que España es un equipo que tiene mucha capacidad, pero dentro tenemos un mensaje de tranquilidad. Si pensamos en ganar sin haber jugado, no seremos competitivas. Y no queremos que nada nos despiste".
El cuerpo técnico se ha encargado en estos días de que las jugadoras hayan mantenido la serenidad. "La clave es conectar y desconectar. El mensaje es que solo hemos ganado un partido y tenemos que mantener los pies en el suelo", reiteraba. Y es que Bélgica es un rival al que teme, casi más que a Portugal.
"Tiene una estructura diferente y una intención de presionar en bloque más alto. Creo que ante Italia (0-1) mereció más. Si conseguimos dominarlas, se van a defender y salir rápido. Es el equipo que mejor transita del grupo. A las jugadoras les decimos que sus despejes son pases de gol", explicó Tomé, destacando a la delantera Wullaert y las jugadoras de banda. "Tienen jugadoras que corren mucho pero busca asociaciones y meten pases por dentro", analizó la seleccionadora a quien su compañera en el banquillo belga, la islandesa Gunnarsdótti, quiere discutir la posesión del balón.
Sin pistas sobre Cata y Aitana
El once de España parece consolidado con el regreso de Irene Paredes al centro de la zaga, pero mantiene las incógnitas de Cata Coll y Aitana, más por no dar pistas al rival que porque Tomé no lo tenga claro.
La guardameta estará en la convocatoria, pero con medio entrenamiento desde que viajó a Suiza, no parece que vaya a ser titular. De hecho, en la última sesión se ejercitó al margen, junto a Alba Redondo, que también arrastra problemas en el muslo. "Esperábamos una evolución más rápida. Empezó a entrenar y tuvimos que dar un paso atrás. No es grave lo que tiene y decidiremos mañana. No le vamos a dar ventaja a Bélgica", aseguró la seleccionadora.
Sobre Aitana, hay más dudas. "Ella tiene una capacidad mental brutal, está enfocada en la Euro y fue una lástima que pasara por esto. Ante Portugal jugó el tiempo que podía jugar priorizando su salud. Ahora está recuperada". Eso puede mandar al banquillo a Vicky López, aunque la seleccionadora escapa a la pregunta aludiendo a la capacidad de adaptación de sus jugadoras. "Nuestro trabajo es ubicarlas en el campo en el momento adecuado por lo que propone el rival. Nos da tranquilidad que todas puedan participar", se limitó a decir.
La gestión de esta pareja será uno de los quebraderos de cabeza en esta Euro viendo el nivel de la joven jugadora, que se estrenó con un gol. "Al final, el cuerpo técnico pensamos lo que necesitamos para competir el partido y en un plan de 90 minutos. Todas están preparadas y son maduras para aceptar el rol en cada momento", analizó.
Carmona: "Tendremos a Bélgica vigilada"
Con Bélgica buscando seguir con opciones de alcanzar la fase eliminatoria, España sabe que tendrá que contenerlas. "Sabemos nuestros puntos fuertes, las cosas en las que queremos mejorar. Portugal tenía dos jugadoras arriba muy determinantes y estuvimos bien en las vigilancias defensivas. Bélgica es uno de los mejores equipos transitando y queremos tenerlas vigiladas. Y queremos el balón", explicó Olga Carmona.
Con amplio recorrido por la banda, se entiende con Claudia Pina, con Mariona, y especialmente, con Esther, a quien asistió para el primer gol en el minuto 2. "Es con la delantera que más hablo. Ella es una killer y yo me caracterizo por centrar mucho y la busco. Ella sabe dónde tiene que llegar y dónde encontrarla", aseguró.
La seleccionadora belga quiso ponerse la piel de cordero -"solo un 1% de los aficionados no da favoritos ante España", dijo- pero Carmona fue tajante: "El fútbol es impredecible y lo que queremos es transformar las habladurías en realidad".
La Copa África 2025 no ha deparado ninguna sorpresa. Marruecos, Senegal, Nigeria y Egipto se jugarán el título como corresponde a su condición de favoritas. Sin embargo, alguna ha llegado en los banquillos. Por primera vez en la historia, las cuatro semifinalistas están dirigidas por entrenadores africanos y, entre ellos, el más joven del torneo: Pape Thiaw. El senegalés, a sus 44 años, busca llevar a la gloria a un equipo plagado de estrellas que lideran Mané y Koulibaly cuando acaba de cumplir un año al frente de los Leones de Teranga.
Thiaw se sentó en un banquillo nada más colgar las botas en 2018 tras recorrer campeonatos en Europa sin demasiado brillo. Delantero centro, llevó una vida nómada que arrancó con 17 años en Francia, en el St. Étienne, por el Lausane suizo y el Dinamo de Moscú para regresar al Metz, con quien logró el ascenso a la Ligue 1. Desde allí llegó a la Liga. En el verano de 2004, Dimitri Piterman lo fichó para impulsar el ascenso del Alavés. El aval eran ocho goles jugando tan sólo 14 partidos como titular la temporada anterior, y que formaba parte de la selección senegalesa -aunque fuera como suplente- que dio la sorpresa en el Mundial de Corea y Japón de 2002 ganando a Francia, empatando con Dinamarca y Uruguay y dejando a Suecia en el camino en los octavos de final. Su avance lo cortó en cuartos Turquía, pero la proeza estaba lograda. Solo lo habría logrado Camerún en el 90, y pasó casi una década hasta que Ghana lo logró en Rusia y Marruecos en Qatar.
Ese cartel no le sirvió para sobrevivir en España los cinco años que había firmado. En Vitoria apenas marcó cinco goles y, cuando llegó el descenso, fue cedido al Lorca Deportiva en Segunda. Su aventura, ya como agente libre, la terminó en 2009 en Murcia, esta vez en el Atlético Ciudad en Segunda B. El fútbol le llevó a Senegal y a las Islas Reunión, donde colgó las botas en 2014.
El impulso de la Copa Africana de Naciones
Cuatro después, llega al banquillo del Niarry Tally y, pese al descenso, en 2022 la Federación le da las riendas de la selección A, la formada solo por futbolistas que juegan en campeonatos africanos y que pueden disputar la Copa Africana de Naciones. Es en esa competición donde labrósu futuro. En 2023 se proclamó campeón al vencer a Argelia en penaltis.
Unos meses después, se convierte en asistente en la absoluta de Aliou Cissé, que había sido su capitán en el Mundial de Corea y que había guiado a Senegal a su primera Copa África en 2022. Eso no evitó que, en octubre de 2024, fuera destituido y Pape Thiaw elevado a seleccionador. «Es un modelo a seguir de resiliencia y perseverancia, demostrando a las nuevas generaciones que, con trabajo duro y determinación, todo puede llegar», alabó la federación.
Su primer reto, llevar a Senegal al Mundial de Estados Unidos, lo ha logrado. Se las verá con Francia, Noruega y Bolivia, Surinam o Irak. Antes, tiene que responder a la exigencia de conquistar el segundo trofeo continental. "Cuando me duermo cada noche, sueño con la Copa África", reconocína hace unos días. Para ello tiene dinamita.
Porque a los Mané, Koulibaly o el guardameta del Chelsea Edouard Mendy, ha sumado el empuje de una nueva generación con el centrocampista del Villarreal Pape Gueye, los atacantes del Everton y el Bayern Ndiaye y Nicolas Jackson y, sobre todo, la jovencísima perla de 17 años del PSG Ibrahim Mbaye. «Es una bendición que debemos proteger», confiesa un entrenador que sabe que tiene pólvora para ganar, primero a Egipto, el próximo miércoles y esperan a Marruecos o Nigeria en la final.
Ganar la Eurocopa hubiera supuesto para España un triplete que impulsaría aún más a una generación de oro que volverá a llegar en plenitud al Mundial de Brasil 2027. Ese es el objetivo y, aunque hay un grupo de jugadoras que anticipan que el futuro puede ser igual de brillante, el proyecto está en el aire. Montse Tomé acaba su contrato como seleccionadora el próximo 31 de agosto y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) guarda silencio sobre cuál puede ser su futuro, que deberá resolverse prácticamente de forma inmediata, dada la premura de la fecha de caducidad.
No quiso abrirse ese debate después de obtener el billete para la fase final de la Nations League, porque la Eurocopa se echaba encima, pero tampoco lo zanjó cuando España alcanzó la primera final de su historia. Quizá porque se esperaba un título que despejara todas las dudas y se convirtiera casi en una renovación automática.
«Montse Tomé ha hecho un trabajo encomiable y con mucha valentía. En todo momento ha estado a la altura. Se hablará después de su futuro», reconoció el presidente Rafael Louzán en algunos micrófonos, ayer en Basilea. Antes, durante la amarga ceremonia de trofeos, el presidente de la RFEF recibió a Tomé en el podio con un sentido abrazo.
«No es algo en lo que piense»
Louzán, que también habló para TVE en el descanso de la final, cuando España ganaba por un gol de ventaja, no sólo se refirió al juego, sino a la atmósfera y buen ambiente que la entrenadora asturiana había contribuido a crear en el seno de la selección, después de toda la crisis de la que venía el equipo tras la convulsión generada, dos años atrás, por el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso, el plante anterior de las 15 y todo lo que sucedió con posterioridad. Para Tomé ha sido como entrenar en arenas movedizas durante este tiempo.
La decisión que debe tomar no puede demorarse mucho porque el contrato expira. «No es algo en lo que piense... y no quiero pensar. Siempre he comentado que es algo que lo lleva mi grupo de trabajo externo», aseguró la seleccionadora, algunas de cuyas decisiones fueron cuestionadas. La primera, el cambio de Alexia Putellas en el minuto 70. La segunda, mandar a Vicky López y Salma Paralluelo al campo cuando apenas había tiempo para evitar la prórroga. Tampoco se entendió que, instaladas en el área rival, no echara mano de una 9 pura rematadora como Cristina Martín-Prieto, que ha sido una de sus incorporaciones y que permanecía esos minutos en el banquillo. Y lo último fue confiarle un penalti a Salma después de la cantidad de ocasiones que no acertó durante los minutos que estuvo en el terreno de juego.
Preguntada acerca de eso en la rueda de prensa posterior a la final, Tomé fue clara: «Todas me dijeron que tenían confianza para lanzar». En su descargo cabe decir que no falló únicamente Salma, ya que también lo hicieron dos de los pesos pesados del equipo, Aitana Bonmatí, doble Balón de Oro y nombrada mejor jugadora del torneo, y Mariona Caldentey, que ha acabado la temporada como mejor futbolista en Inglaterra tras su fichaje por el Chelsea.
Una de las paradas de Cata Coll en la final ante Inglaterra.AFP
En la decisión de renovar o no a Tomé, Louzán estará auxiliado por Reyes Bellver, la directora de fútbol femenino que llegó recientemente a la RFEF, y María Pry, coordinadora deportiva de las selecciones. En la balanza se pondrá que muchas jugadoras, sin estar entregadas a la entrenadora asturiana, que siempre guarda las distancias, si bien han apartado cómo llegó al cargo, no lo han olvidado. Fue la segunda de Jorge Vilda, despedido tras la crisis del beso. Otras, las más jóvenes, ni lo tienen en cuenta.
Y es que esta selección inició una renovación que ya da sus frutos. En Suiza, Irene Paredes, Alexia, Esther y Martín-Prieto han sido las veteranas, pero junto a ellas han ido creciendo Vicky, Pina, María Méndez, Jana, Zubieta o Athenea, y asoman por detrás las campeonas del Europeo sub-20. El futuro es esperanzador, por el relevo y por el dominio que el equipo ha mostrado en el juego durante toda la Eurocopa, mayor al que se observó en el Mundial, aunque entonces ganaran, justamente, a Inglaterra.
generar una afición fiel
Mimbres hay, y fe en ellos, sólo falta quien los teja. Para que este proyecto ganador, nacido en 2023, llegue a Brasil revitalizado dentro de dos años, la RFEF tiene que sostener la estructura de apoyo al fútbol femenino que ha levantado en apenas seis meses. Sobre ello no hay duda. Y eso pasa por dar estabilidad a la selección, algo que no encaja con un cambio de entrenadora cuando en noviembre, y en semifinales ante Suecia, España defenderá su título en la Nations League. Una seleccionadora a la que se le ha reforzado su staff y que cuenta con resultados, aunque se haya escapado el título más jugoso delos dos últimos años, para el que España ejercía como favorita.
El sostenimiento en la pelea por todos los títulos había provocado que la RFEF se fijara como prioridad cuestiones más allá del césped, como generar una afición fiel que siga a la selección femenina de manera militante, y no sólo al calor de la expectativa que generan los títulos y que llene estadios, como ha sucedido en esta Eurocopa ejemplar en Suiza. La tarea no parece fácil. Y menos si se sacuden unos cimientos que parecen asentados.