La paz, o llamémosla tregua, alcanzada por la Euroliga y la FIBA nos ha traído, como quien no quiere la cosa, una semana de cambio de ritmo en la temporada que será diferente de las anteriores: tras la Copa del Rey entre los ocho mejores equipos espa
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Caras largas y sensación de impotencia. Finales apretados que se escapan, remontadas que no cierran. El Barça avanza como un tractor cuesta arriba, como si algo se hubiera roto en lo colectivo. Y, para colmo, enredos que no ayudan como el protagonizado con Thomas Heurtel en los últimos días.
Pese al recital de Kevin Punter en el último cuarto (11 puntos de sus 19 puntos en ese tramo) y a que dispuso de un lanzamiento final, ya en la prórroga, para haber ganado el partido, el Joventut asaltó este domingo el Palau (90-91) y no sólo selló virtualmente su billete para la Copa de Las Palmas del próximo mes de febrero, también dejó tiritando a los de Joan Peñarroya, en mitad de una crisis de la que parecen incapaces de salir.
"Con lo que significa un derbi en can Barça y cómo está la clasificación, esperaba un poco más de ganas. No hemos demostrado estar a la altura, hemos tirado el partido nosotros", reconoció ya en el vestuario Alex Abrines, un tipo que nunca se muerde la lengua. Y que pone de manifiesto con sus palabras una situación desesperada que está minando la apuesta por Peñarroya en el banquillo azulgrana. Su Barça ha disputado 34 partidos en lo que va de curso y ha perdido 17, los mismos que ha ganado.
Cerró el año perdiendo en el Palacio contra el Real Madrid y su triunfo en París el viernes, en mitad de la tormenta y la polémica por el no fichaje de Heurtel, significó todo un alivio en una Euroliga en la que sigue fuera de los puestos de playoffs (es 10º). Pero ante la Penya, contra quien fue cayendo buena parte de la mañana, resultó una vuelta a las andadas. Nunca en la historia hubo una Copa del Rey sin el Barça y esa opción es hoy por hoy bastante posible.
Jabari Parker, entre dos defensores del Joventut.Andreu DalmauEFE
Si el martes los azulgrana ganaran en su visita al colista Girona, que ayer se impuso en la pista del Lleida, igualarían en la octava plaza con Casademont Zaragoza y Baxi Manresa. Dos plazas para tres (o para cuatro si Baskonia gana sus dos encuentros pendientes, este lunes contra el Madrid y el miércoles contre el Leyma Coruña) con dos jornadas en juego. Teniendo en cuenta el factor de que Zaragoza y Manresa se enfrentan entre ellos el fin de semana, al Barça le resta el complicado duelo en Gran Canaria y recibir al Bilbao para apurar sus opciones.
"El equipo está jodido, sabía de la importancia del partido. Nos hemos quedado sin red de seguridad para los tres partidos de la primera vuelta. El vestuario está tocado", admitió un Peñarroya que sigue aguardando un refuerzo en el puesto de base tras la grave lesión de Laprovittola y la presencia efímera de Raulzinho Neto, cuyo contrato fue rescindido a causa de sus problemas físicos.
El Barça despertó demasiado tarde y, tras llegar a perder de 17 puntos al final del tercer cuarto, no alcanzó a completar la remontada este martes en el Palau Blaugrana frente al Fenerbahçe, vigente campeón y actual líder de la Euroliga, que impuso su físico durante tres cuartos. [Narración y estadísticas (78-82)]
Lastrados por su mal inicio (14-29), los azulgranas fueron siempre por detrás, pero reaccionaron en el último periodo. Espoleados por Darío Brizuela, redujeron la desventaja a tres puntos, pero fallaron demasiado en el ajustado desenlace. Un rebote de Wade Baldwin a cinco segundos del final dictó sentencia.
La llegada del Fenerbahce, la mejor defensa de la Euroliga, fue una prueba demasiado dura para el equipo de Xavi Pascual, superado por el físico de un oponente que se adueñó de la pintura y estuvo más acertado también en el triple, merced a Tarik Biberovic (19 puntos) y Baldwin (16). Kevin Punter lideró con 24 puntos la estéril reacción local, que careció de la solidez necesaria para derrotar al bloque forjado por Sarunas Jasikevicius, agasajado con la habitual ovación durante la presentación por megafonía.
Petróleo del bloqueo directo
Eel equipo turco cuajó un primer cuarto casi perfecto en ataque, con un 5 de 6 tanto en tiros de dos como en triples. Trató de reaccionar el Barça en el segundo periodo, entregado a la renovada inspiración de Punter (14 puntos al descanso) y la envergadura de Tomas Satoransky en la pintura (8) ante marcadores más pequeños.
Sin embargo, la mejoría ofensiva no se sostuvo en la faceta defensiva. El Fenerbahçe acudió con asiduidad a la línea de tiros libres, sacó petróleo del juego de bloqueo directo central para anotar con facilidad cerca del aro y conservó la renta en los dobles dígitos (41-53, descanso), comandados por Biberovic.
El paso por vestuarios devolvió el mismo guion. Cada vez que el equipo catalán encadenaba un par de buenas defensas y de canastas, el equipo turco cortaba la reacción a base de físico ante un Barça incapaz de proteger su aro (46-65, min.25).
Jasikevicius, el miércoles en el Palau.EFE
Pese a las variantes de Pascual, que probó con cinco pequeños para dar descanso a Jan Vesely -Willy Hernangómez jugó solo 30 segundos en el primer cuarto y Youssoupha Fall nada-, el Fenerbahçe entró al último cuarto con 17 puntos de ventaja (56-73).
Cuando todo parecía perdido, el Barça despertó, espoleado por la garra de Joel Parra y Brizuela. Con Vesely como ancla interior y las dos figuras, Punter y Will Clyburn, entregados también en defensa, los azulgranas subieron el listón físico en toda la pista, se adueñaron del rebote y el Fenerbahçe empezó a fallar una vez tras otra.
Con el Palau entregado, Brizuela apretó el marcador (73-78, min.37). Aunque una serie de revisiones arbitrales amenazaron con enfriar el ambiente, el Barça peleó hasta el final, pero en un ajustado desenlace, con errores en ambos lados, Baldwin capturó el rebote decisivo a falta de cinco segundos y firmó el definitivo 78-82 desde la línea de tiros libres.