Un martillo lanzado por Ali Zankawi salió despedido hacia un lado e impactó contra la pierna del oficial
Ali Zankawi junto al juez que acababa de resultar herido.AFP
Un juez deportivo ha sufrido una fractura en la pierna y una grave hemorragia tras ser golpeado por un martillo mal lanzado en los Juegos Asiáticos de Hangzhou.
Poco antes de las 20.00 horas del sábado, el kuwaití Ali Zankawi se dispuso a realizar uno de sus lanzamientos en la final masculina de martillo en el abarrotado estadio olímpico de la ciudad oriental china. Pero en lugar de salir disparado hacia el campo, el martillo salió despedido hacia un lado y hacia la derecha, chocando contra la pierna del oficial técnico sentado.
Horrorizado, Zankawi corrió hacia él cuando la pierna derecha del funcionario comenzó a manar sangre. El funcionario, Huang Qinhua, de 62 años, hizo una mueca y se balanceó mareado mientras Zankawi se apresuraba a comprobar cómo estaba, con la sangre saliendo a borbotones de la herida.
En cuestión de segundos, Zankawi utilizó sus enormes manos y su fuerza para improvisar un torniquete en el muslo de Huang y detener la hemorragia.
“Llegó al hospital a las 20:15, donde se le diagnosticó una fractura tibiofibular abierta derecha”, declaró el domingo en rueda de prensa Xu Deqing, portavoz de los Juegos. “Actualmente sus constantes vitales son estables”.
Como es habitual en las competiciones, el árbitro se había sentado a varios metros de la red en forma de jaula que rodea el círculo de lanzamiento, donde los atletas giran y efectúan sus lanzamientos.
Pero la potencia y la velocidad de la bola metálica de 7,26 kg (16 libras) que salía despedida hicieron que la red sólo pudiera amortiguar ligeramente el vuelo del martillo, no detenerlo.
El club inglés Manchester United anunció este martes sus planes para construir un estadio con 100.000 butacas que el copropietario Jim Ratcliffe declaró que será "el mejor del mundo".
El club de la Premier League ha estado barajando la posibilidad de remodelar el histórico Old Trafford o de construir un nuevo estadio en la misma zona. Ahora confirma. El United confirma ahora su "intención de emprender un nuevo estadio de 100.000 butacas como pieza central de la regeneración del área de Old Trafford".
El club espera que el nuevo estadio, cuyo coste se estima en 2.000 millones de libras (2.600 millones de dólares), esté terminado en cinco años, si bien no se conoce la fecha de inicio de los trabajos. Este martes se mostraron además varias maquetas e imágenes conceptuales del nuevo Old Trafford y de las zonas adyacentes obra de los arquitectos 'Foster + Partners', elegidos en septiembre para diseñar el barrio del estadio.
"Tiene que ser uno de los proyectos más emocionantes del mundo", ha expresado Norman Foster en un comunicado. "Todo empieza con la experiencia de los aficionados, acercándolos más que nunca al terreno de juego y cultivando acústicamente un enorme rugido", ha explicado.
Según ha descrito el arquitecto, "el estadio está contenido por un enorme paraguas, que recoge energía y agua de lluvia, y cobija una nueva plaza pública que tiene el doble de tamaño que Trafalgar Square".
Imagen digital del proyecto del nuevo estadioManchester United
"El día de hoy marca el inicio de un emocionante viaje hasta la entrega del que será el mejor estadio de fútbol del mundo y el centro de un renovado Old Trafford", dijo Ratcliffe. "Nuestro estadio actual nos ha servido de manera brillante durante los últimos 115 años, pero se ha visto superado por los mejores establecimientos del mundo del deporte", añadió.
El United anunció que el estadio y el más amplio proyecto de regeneración de la zona tiene el potencial para aportar 7.300 millones de libras adicionales (9.400 millones de dólares) a la economía británica, incluyendo una posible creación de 92.000 puestos de trabajo.
El nuevo estadio tendrá un aforo bruto de 104.000 localidades, el segundo mayor de Europa por detrás del Camp Nou de Barcelona (105.000) y superando a Wembley, con 90.000 localidades.
El mástil más alto del estadio alcanzará los 200 metros de altura, con lo que superará al edificio más alto de Manchester, la Torre Beetham, de 169 metros. Según el club, el estadio será visible hasta 37,4 kilómetros de distancia, tanto desde el cercano Peak District como desde partes de Cheshire y las afueras de Liverpool, en condiciones óptimas.
"El United es el club de fútbol favorito en el mundo y, en mi opinión, se merece un estadio que corresponda a esa talla", declaró Ratcliffe en Londres el martes. "Es todo un desafío construir un estadio de 100.000 butacas pero Reino Unido necesita un estadio con ese tipo de envergadura en el norte de Inglaterra y creo que es el mejor lugar para construirlo".
Imagen digital del proyecto del nuevo estadioManchester United
Este proyecto de un nuevo estadio ha contado con el apoyo del legendario entrenador Alex Ferguson, quien ganó 13 títulos de Premier League durante sus más de 26 años de reinado. "El Manchester United debería esforzarse siempre por ser el mejor en todo lo que hace, dentro y fuera del césped, y eso incluye el estadio en el que jugamos", dijo Ferguson.
"Old Trafford guarda muchos recuerdos especiales para mí pero tenemos que ser valientes y aprovechar esta oportunidad para construir un nuevo hogar, adecuado al futuro en el que se pueda hacer historia".
El United está atravesando un momento complicado, dentro y fuera de lo deportivo: 14º clasificado en Premier League, el club arrastra una deuda cercana a los 1.000 millones de libras.
El estadio actual de Old Trafford es el campo de Inglaterra con mayor capacidad, gracias a sus 74.000 localidades. Ha sido la casa del United desde 1910, pero en los últimos años se ha criticado su estado, con problemas de fugas desde el techo. El club se ha quedado rezagado con respecto a estadios como el Emirates Stadium del Arsenal y el Tottenham Hotspur, que organizan eventos y conciertos adicionales para aumentar los ingresos, algo similar a lo que ocurrirá con el Everton, que abandonará Goodison Park al final de la temporada para trasladarse a su nueva sede en Bramley-Moore Dock.
El Supporter's Trust del club, órgano de los aficionados, declaró por su parte que es vital que se consulte a los fans a lo largo del proceso. "¿Aumentará el precio de los billetes para expulsar a los fans locales? ¿Dañará la atmósfera, que es la prioridad de los aficionados en el campo?", se preguntó en un comunicado, en el que también interroga sobre el impacto del nuevo estadio en la deuda del club y en la inversión deportiva "en un momento de necesidad".
Alex Aranburu (Ezkio-Itxaso, 1995) ha vivido en apenas cinco minutos la alegría desbordante de la victoria y la frustración de ser descalificado por un nimio error. Casi a las puertas de su casa, Aranburu ha levantado al cielo sus dos brazos cuando ha atravesado la pancarta de meta de la tercera etapa de la Itzulia. Una victoria que se ha desvanecido cuando los jueces han decidido sancionar al ciclista de Cofidis porque en los últimos metros de la carrera ha girado incorrectamente en la última rotonda del recorrido. Sancionado con su segunda tarjeta amarilla en esta edición de la Vuelta al País Vasco, Aranburu no podrá continuar en carrera mañana y será suspendido durante una semana.
Aranburu llegaba a Beasain y nadie en el pelotón conocía mejor los últimos seis kilómetros entre la cima de Lazkaomendi y la meta. El esprinter de Cofidis ha lanzado su ataque después de que el grupo encabezado por el líder Maximilian Schachmann (Soudal Quick-Step) coronara el último de los siete puertos de la jornada. Detrás solo Joao Almeida (UAE) parecía capaz de darle caza. Pero Aranburu ha apretado en cada curva de aproximación a Beasain hasta que al llegar a una rotonda se ha encontrado con una señal y dos miembros de la organización que cerraban el carril derecho de la bajada e indicaban el lado contrario.
Nada más superar la rotonda, Aranburu se ha girado para observar a sus perseguidores y, ya de nuevo sobre el trazado compartido, ha afrontado las dos últimas curvas para cerrar una emotiva victoria ante los suyos. Feliz y con unos segundos para recrearse en el triunfo, el ciclista de Cofidis ha levantado los brazos al cielo.
Pero su alegría ha durado tan solo unos minutos. Los jueces han advertido que Aranburu ha utilizado el carril de desvío de los coches de organización y de equipos y decretado su descalificación. Roman Gregoire (Groupama-FDJ) que ha encabezado el grupo ha recibido el trofeo y las flores de ganador mientras la indignación crecía en el seno de Cofidis.
«La sensación es muy mala. En el libro de ruta marca claramente que es por la derecha y no sé por qué alguien ha puesto una flecha a la izquierda. Los jueces dicen que ha cogido la rotonda por el lado más corto, pero el libro de ruta pone claramente que es por la derecha», ha señalado el director de Cofidis Bingen Fernández. La sanción de Aranburu puede acarrear, además, una segunda tarjeta amarilla y su descalificación de la carrera. El ciclista guipuzcoano y actual campeón de España vio ayer su primera tarjeta amarilla en la carrera por "obstruir para impedir el movimiento de otro corredor" durante la etapa que unió Pamplona con Lodosa (Navarra). El alemán Maximilian Schachmann mantiene el maillot amarillo de la Itzulia con tan solo 54 segundos de ventaja sobre Joao Almeida (UAE).