Puede ser una de las tenistas que más ha crecido en los últimos meses. La bielorrusa Aryna Sabalenka desató anoche toda su potencia de juego e hizo gala de su versatilidad para imponerse a la norteamericana Jessica Pegula por 7-5 y 7-5, en la final del US Open.
Es su segundo grande del año, tras el ganado en Open de Australia en enero de este año, y el tercero de su carrera, pues también venció en Australia en 2023.
Sabalenka, de 26 años y número dos del mundo, se sacude así la derrota del año pasado sobre la pista central de Flushing Meadows ante Coco Gauff, a la que sucede como nueva reina del torneo.
Pegula estuvo a la altura en ambas mangas, pero Sabalenka hizo una fabulosa demostración de tenis poderoso y aguerrido, para someterla en una hora y 53 minutos.
La tenista de Minsk (Bielorrusia) es la primera de su país en ganar el Abierto de Estados Unidos. Suma 16 triunfos en su carrera -3 majors y 6 Master 1000- y lideró el ranking WTA en 2023.
"La salud mental es tan importante como la física", repite Amanda Anisimova una y otra vez, en sus ruedas de prensa en Wimbledon, cerca de completar su recuperación. Hace no tanto, Anisimova, nacida en Estados Unidos de padres rusos, estaba retirada. O casi retirada. A mediados de 2023, con sólo 22 años, decidió apartarse de las pistas porque no podía más. Ya había jugado unas semifinales de Roland Garros, adolescente prodigio, pero no podía más con la presión del tenis, con la ausencia de su padre -que falleció de un paro cardiaco en 2019- o con los comentarios en redes sociales por su aspecto físico.
"Estar en un torneo de tenis se ha convertido en algo insoportable", admitió entonces. Durante meses ni tocó la raqueta y cayó a los sótanos del ranking WTA, hasta el puesto 234. Pero gracias a la terapia, a un voluntariado o a la pintura, su nuevo hobbie, fue volviendo al tenis hasta alcanzar su mayor éxito este viernes. En su semifinal de Wimbledon derrotó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, por 6-4, 4-6 y 6-4 y el sábado se enfrentará en la final a Iga Swiatek, que venció en la otra semifinal a Belinda Bencic por un fugaz 6-2 y 6-0.
Antes ya había avisado de su evolución con éxitos este año como el título en el WTA 1000 de Doha o la final en el reciente WTA 500 de Queen’s, pero no por ello su éxito deja de ser una sorpresa. Sabalenka era nuevamente la favorita y nuevamente decepcionó. Como ya pasó esta temporada en el Open de Australia o Roland Garros, la dominadora del ranking volvió a perderse en errores y cabreos al llegar a los partidos decisivos. La potencia de Anisimova, tan fuerte como ella, tan agresiva, le sorprendió y no supo gestionarlo. Sólo en el segundo set, con un enfado de mil demonios por las celebraciones de su rival, Sabalenka dominó como gusta, pero en el desenlace volvió a errar.
HENRY NICHOLLSAFP
Al contrario de lo que ocurrió en París, eso sí, la bielorrusa apareció en la rueda de prensa posterior con ánimo para advertir que esta vez no se lamentaría tanto. "Perder es horrible. Siempre sientes que quieres morir, que ya no quieres existir, y que este es el final de tu vida. Pero luego te sientas un rato y piensas en lo que podrías haber hecho diferente en el partido. El primer momento siempre es el peor porque se te escapa un sueño, pero al final llegar a la conclusión que has perdido un partido y ya está", aseguró.
Aryna Sabalenka tiene un problema. Es la mejor tenista del mundo, una fuerza desmedida golpeando la bola, quien más se ha acercado al juego de Serena Williams. Pero no soporta que le respondan. Pese a su progresión en los últimos años, desde que llegó al circuito WTA necesita vencer por KO en todos sus partidos. Ganadora de dos Open de Australia y un US Open, lo habitual es que sus rivales se marchen de la pista mareadas, con algún 6-0 en contra y sin saber muy bien qué ha pasado. Pero cuando eso no ocurre, Sabalenka se desespera rápido. Por eso todavía no ha vencido en Roland Garros ni en Wimbledon.
Este sábado Coco Gauff le arrebató el título en París con un ejercicio de defensa, madurez y tenis que acabó con un 6-7(5), 6-2 y 6-4. La estadounidense, mucho más joven, 21 años por los 27 años de Sabalenka, demostró que está más preparada para brillar en un gran escenario. Mientras la bielorrusa fallaba golpes y más golpes -acabó con 68 errores no forzados, una cifra histórica-, Gauff resistía una y otra vez.
Muchas veces pudo rendirse la estadounidense y muchas veces ese levantó para seguir en la pelea. En el partido no hubo control ninguno, se acumularon hasta 15 'breaks' entre ambos lados, pero ella siempre mantuvo la serenidad que le faltaba a su rival. Bajo las bombas de Sabalenka aguantó muchos intercambios para acabar con un pasante, o una dejada, o lo que hiciera falta. Después de aquel US Open de 2023 que le descubrió cuando sólo era una niña, Gauff ha demostrado que su lugar está entre las mejores del planeta.
Hubo un momento clave en el que Sabalenka empezó su descenso a los infiernos. En el primer set dominaba el marcador por 4-1 y 40-0, es decir, contaba con dos roturas a su favor, pero Gauff le remontó ese juego y ahí cambió todo. Otro paseo de la bielorrusa iba a ser. Pero se convirtió en un sufrimiento. Durante algunos minutos pareció recuperada, más con su actuación en el tie-break de ese periodo inicial, pero su mente ya jugaba en su contra. En el segundo y tercer set falló cada punto decisivo, siempre que no tocaba, hasta caer derrotada.
Nunca quise mirar los cuadros. "No me digáis nada", imploraba a mi equipo, sólo pendiente del primer partido. No quería hacerme muchas películas ni manejar hipótesis. Estaba en mi mundo, evitaba pasar tiempo en las redes sociales y navegar en internet para mantenerme a salvo. Mejor así. Miren sino. Rafael Nadal debutará ante Alexander Zverev en el que puede ser su último Roland Garros. Un duelo que supondrá de por sí un enorme desafío para el mej
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