Un boxeador de 33 años, Francisco Javier Tordable ‘Jarocho’, ha fallecido este jueves en Aranda de Duero (Burgos), todo apunta a que a consecuencia de un infarto sufrido mientras entrenaba.
Los hechos ocurrieron en torno a las 20:00 horas del jueves, cuando el fallecido participaba junto a otros compañeros en un entrenamiento como esparrin en las instalaciones que tiene habilitadas en el recinto ferial permanente de la capital ribereña el Club Aranda Box para la práctica de este deporte.
De repente, el deportista empezó a encontrarse mal y se desvaneció, probablemente a causa de un paro cardiaco, han explicado a EFE testigos presenciales. De forma inmediata se dio aviso a los servicios de emergencias 112 que, tras personarse en el lugar, intentaron reanimarle de forma infructuosa.
El propio club se ha mostrado consternado por este suceso en sus redes sociales, en las que ha publicado: “Siempre orgullosos, siempre un ejemplo a seguir, estamos profundamente tristes y sin palabras, nunca olvidaremos tu alegría y entusiasmo hacia el boxeo, has sido amigo y gran compañero”.
Cuesta mucho, tras digerir el combate entre Mike Tyson y Jake Paul, hablar de boxeo. No porque el primero no fuera uno de los mejores púgiles de la historia, ni tampoco porque el segundo no empiece a labrarse una imagen de algo más que un youtuber metido a combatir. Sino porque lo que se vio en el ring fue una "pantomima" a juicio de Jero García, entrenador y ex boxeador.
La pantomima empezó con Jake Paul entrando en el AT&T Stadium de Texas en un Chevy customizado junto a su hermano y la paloma del sudeste asiático, que regaló a Mike Tyson y este despreció, como mascota. Dijo el de Ohio que le costó "miles de dólares". Una cantidad irrisoria teniendo en cuenta los 40 millones que se llevó la madrugada del viernes al sábado tras vencer al de Brooklyn por decisión unánime. Solo en taquilla se recaudaron casi 18 millones de dólares, una de las mayores para una velada de boxeo de la historia. Entró al ring, además, bajo los acordes de la canción de Phil CollinsIn the air tonight que suena en el cameo del ex campeón mundial en la comedia Resacón en las Vegas. Paul se permitió, incluso, imitar los movimientos de Tyson en la película.
Entrada de Paul en el AT&T Stadium.CARLOS RAMIREZEFE
Luego resultó triste ver a "la persona más mala del planeta" aparecer solo hacia el ring, medio cojeando, con una rodillera en su pierna derecha tras haber mostrado el trasero en la entrevista previa al combate. Esa falta de movilidad le lastró durante toda la pelea, si es que se puede hablar de pelea. "Roza la indecencia que dejen boxear a alguien con 58 años de edad", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en boxeo.
"Salieron a pegarse" cuenta García, aunque el propio Ugarte cree que había un pacto tácito de no agresión por "dejar un poco de dignidad al campeón". Las cifras no mienten: Paul tiró el triple de puñetazos de Tyson 278 frente a 97 de los que conectó 78 contra los 18 del de Brooklyn. En el porcentaje de acierto también vence el youtuber por 10 puntos, 28% vs 18%. La visión de Tyson, viendo pasar los asaltos sin intentar cerrar la distancia con el de Ohio fue una triste imagen para el que se hace llamar un "asesino nato". Tampoco ayudaba su constante mordida de la manopla que él justificó: "Tengo la costumbre de morderme los guantes, tengo una fijación con las mordeduras", dijo tras el duelo, con la media sonrisa que recuerda al incidente con Holyfield el año, precisamente, en que nació Jake Paul, 1997.
Clemencia con Tyson
Las esperanzas de contienda tras los dos primeros asaltos, pronto se desvanecieron, y la sensación al finalizar el combate es que Jake Paul "tuvo clemencia" con Tyson, según los expertos. "Al final, Jake Paul quiso cuidar a la leyenda", explica Jero. No hay más que ir a los 10 segundos finales del combate, que el youtuber empleó en hacer una reverencia a Tyson y éste, desconcertado, sin saber muy bien si saludarle o seguir bailando hasta el final de los 16 minutos acordados.
"Sólo intenté herirlo un poco, pero tenía miedo de hacerle daño. Sí, bajé el ritmo en los últimos asaltos porque quería darle espectáculo a los espectadores y no quería hacerle daño a alguien que no necesitaba ser herido", admitió el propio Paul tras la pelea pese a que, sobre la lona, dijera que intentó hacerle daño pero que tenía miedo que se lo hicieran a él.
La indignación creció tras el combate especialmente en redes sociales donde varios famosos como Earvin Magic Johnson criticaron el bochornoso espectáculo. "Qué triste. Apagué la televisión porque ya no podía verlo más. Es triste ver a Mike Tyson así porque fui a todas sus peleas. Esta pelea de esta noche no fue muy buena para el boxeo", expresó el ex jugador de Los Lakers.
El 'verdadero' combate
"Las comparaciones son odiosas", expresa Jero García sobre lo ocurrido en la velada del Tyson vs Paul. Para los expertos, el verdadero combate fue el que protagonizaron previamente Katie Taylor y Amanda Serrano, en el que se pusieron en liza los cinturones de superligero. "Lo bueno de ese circo es que permitió a las chicas conseguir la bolsa más grande de la historia", añade García. Se dice que ambas ganaron seis millones por una contienda que se llevó la irlandesa a los puntos pese al polémico cabezazo con el que abrió la ceja a la puertorriqueña.
De una verdadera contienda a un show. Un show que Tyson amenazó con repetir pese a haber sumado la séptima derrota en su tarjeta, además, contra el propio hermano de Jake, Logan. El de Ohio, en cambio, quiere ahora desafiar a Canelo Álvarez. "Rompimos Netflix, la mayor pelea en EEUU, 20 millones de dólares. Todo el mundo está en la lista, no voy a dar nombres concretos... Canelo, me necesita, más de lo que yo lo necesito a él. Él quiere el dinero, así que él sabe dónde encontrarlo", se la tiró Paul al boxeador mexicano tras su undécima victoria.
Vivimos el mejor momento de los deportes de contacto en España desde hace décadas, no tengo dudas. El boxeo está en pleno auge y nuestros primos de las artes marciales mixtas, también. Parece que haya ocurrido de manera espontánea, un fenómeno aparec
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Quedaba apenas un minuto y 44 segundos para la campana del sexto, cuando Anthony Joshua conectó por fin un uppercut limpio en el rostro de Jake Paul en el Kaseya Center de Miami. El youtuber aguantó y sacó la lengua a modo de burla, pero sabía que su vida dependía de recibir el puñetazo menos dañino del británico, que llegó poco después. Directo al cuerpo y un demoledor gancho a la quijada. Resultado: ko, dos placas de titanio en la mandíbula y una bolsa de 184 millones de dólares, la cuarta mayor de la historia del boxeo. Pero, ¿era esto boxeo?
"Tiene más de espectáculo que de boxeo, pero es boxeo", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en este deporte que califica a Paul como un "showman" que "entrena como una mula". "Es un Ibai multiplicado por 10", apunta el profesional. De hecho, el estadounidense tiene casi 30 millones de seguidores en redes y vídeos con cientos de millones de visualizaciones.
Sea lo que fuere, Paul consiguió su objetivo que fue volver poner el boxeo en el foco mundial como ya hizo con su enfrentamiento ante Mike Tyson. Una pelea, la de Tyson, que acumuló 65 millones de conexiones simultáneas para un total de 108 millones que vieron al menos un minuto del combate. Hasta que Netflix, plataforma que ha repetido como productora del streaming, haga oficiales las cifras del bolo, no se podrá saber si el niño problemático de las redes ha conseguido batir su propio récord a nivel de audiencia, pero desde luego que económicamente lo ha superado con creces.
Vista general del Kaseya Center de Miami.GIORGIO VIERAAFP
Pese a la atracción que generaba la vuelta de Tyson al cuadrilátero, la bolsa de esa pelea superó los 60 millones de euros. Sin embargo, el combate contra Joshua elevó la suma para los boxeadores a 184 millones de dólares, que se repartió a partes iguales y que una parte ya se pudo ver repartida por un jet privado en una publicación en redes del propio Paul. Pero la cifra de ingresos totales se elevaría a los 267 millones de dólares sumando derechos de transmisión, patrocinios, publicidad digital y venta de entradas, cifras comparables a combates icónicos de décadas anteriores.
Sólo Floyd Mayweather ha conseguido superar los ingresos que ha generado el Paul vs Joshua. Por el algo le apodaban Money (dinero). La mayor bolsa de la historia no podía ser otra que el combate que le enfrentó al estadounidense con Manny Pacquiao, que se elevó hasta los 542 millones de dólares. La segunda fue el espectáculo, más que pelea, entre él y Connor McGregor, 510. Y la tercera sería la que le emparejó a Canelo Álvarez que ascendió hasta los 193 millones.
Es precisamente el mexicano el objeto de deseo de Jake Paul incluso de antes de la pelea con Joshua. Un combate al que se sumó el británico después de que Gervonta Davis fuera acusado por su ex pareja de agresión y quizás en el que Paul hubiera tenido más opciones de alargar la pelea. No es lo mismo enfrentarse a los 166 centímetros y 61 kilos con los que compite el estadounidense en el ligero, aunque el combate se pactase en 88 kilos, a los 110 que marcó el británico en la báscula y sus casi dos metros de altura. "Es irrespetuoso saltar de Davis a Joshua, pero él sabe que su negocio está en ir a grandes nombres", apunta el periodista.
Contención
Paul, en el suelo, tras ser noqueado por Joshua.GIORGIO VIERAAFP
No sólo es irrespetuoso, también es peligroso. Al británico se vio conteniendo su pegada durante la primera parte del combate, como decía Mohammed Ali que hacía "para que entrara la publicidad", hasta que su paciencia y las piernas del youtuber se agotaron. De hecho, las redes han recuperado vídeos del combate de Tyson, que Paul ganó a los puntos, y se pudo ver cómo el ex campeón de los pesados contenía sus golpes en ciertos momentos en los que Paul descuidaba la guardia. Pese a ello, el creador de contenido se llevó incluso los halagos de Donald Trump: "Felicidades a Jake por su aguante y su habilidad ante un hombre más grande".
"Ha sido una buena pateada de culo por el mejor que lo ha hecho hasta ahora. Me encanta", fueron las palabras de Paul nada más terminar la pelea para luego escribir en redes sociales: "Gran experiencia. Amo este deporte. Tiempo para recuperarse y volver al peso crucero. ¿Con quién queréis verme pelear?". Repartiendo estas bolsas, casi cualquier boxeador le quiere como rival tanto por la ganancia económica como mediática. "Entiendo la capacidad que tiene de hacer su producto desde el boxeo, pero es un show", concluye Ugarte. Un show que pone los ojos de nuevo en un deporte en el que el mismo fin de semana peleó y venció en Bilbao uno de nuestros campeones nacionales, Sandor Martín, y del que no se puede comparar el impacto mediático que generó.