La Asamblea General del Comité Paralímpico Español (CPE) ha aprobado en una reunión ordinaria en Madrid equiparar los premios por medalla que recibirán los deportistas paralímpicos españoles por subir al podio en los Juegos de París 2024 con las cuantías que percibirán sus compañeros olímpicos.
La dotación presupuestaria de las becas extraordinarias de formación y tecnificación por conseguir medallas en los Juegos Paralímpicos será financiada conjuntamente por el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el CPE, según lo acordado en esa reunión, celebrada en la tarde de este pasado lunes y según ha informado este martes el Comité Paralímpico Español.
“El trabajo conjunto de ambas entidades ha hecho posible que, por primera vez en la historia, los medallistas olímpicos y paralímpicos españoles reciban idénticos premios por los metales que obtengan en los Juegos de París 2024″, indicó el CPE.
Así, el importe de la beca extraordinaria de formación y tecnificación por conseguir una medalla de oro en prueba individual se fija en 94.000 euros, la plata en 48.000 y el bronce en 30.000.
En el caso de las modalidades de parejas o dobles (en tenis, tenis de mesa, bádminton y boccia; equipos de esgrima y tiro con arco, y embarcaciones dobles de remo) las cantidades serán de 75.000 euros por el primer puesto, 37.000 por el segundo y 25.000 por el tercero, para cada uno de los dos participantes.
Y en los eventos en los que participen tres o más deportistas (baloncesto, fútbol-5 para ciegos, goalball, rugby, voleibol sentado, relevos de atletismo y natación, pruebas por equipos en ciclismo, boccia e hípica, y embarcación de remo de cuatro con timonel) se establecen unas becas por persona de 50.000 euros en caso de proclamarse campeones, 29.000 si son subcampeones y 18.000 para los terceros.
AYUDAS ACUMULATIVAS
Las ayudas tienen carácter acumulativo, lo que significa que por cada medalla se recibirá el importe íntegro correspondiente.
Además, los deportistas de apoyo (guías de atletismo y triatlón, pilotos de tándem, etc.) percibirán la misma cuantía que el deportista con discapacidad al que acompañan.
Este programa también prevé becas económicas de menor cuantía para el cuerpo técnico, que juega un papel importante en la preparación del medallista.
Esta equiparación entre deportistas con y sin discapacidad, largamente solicitada por el movimiento paralímpico, llega tras varios ciclos de incremento progresivo.
En Tokio 2020, los deportistas con discapacidad percibieron 70.000 euros por el oro, 35.000 por la plata y 21.000 por el bronce, mientras que en Río 2016 las cuantías fueron de 30.000, 15.000 y 9.000 euros, respectivamente.
Retrocediendo un poco más, los premios en los Juegos de Londres 2012 fueron de 10.000 euros por la medalla de oro, 5.000 por la de plata y 3.000 por la de bronce, muy similares a los de Pekín 2008.
Son 26 los futbolistas a los que ha llamado el seleccionador, Luis de la Fuente, para los dos amistosos de este mes de marzo (el 22 en Londres ante Colombia y el 26 en el Bernabéu ante Brasil). Pau Cubarsí, el jovencísimo central de 17 años del Barça, y Vivian, que ocupa el mismo puesto en el Athletic, son las grandes sorpresas de la lista junto con dos regresos: el de Gerard Moreno (Villarreal) y el de Pablo Sarabia (Wolverhampton).
Moreno llevaba sin estar en la selección desde septiembre de 2021, mientras que Sarabia participó por última vez en el partido de octavos de final del Mundial de Qatar ante Marruecos. Reconoce el técnico el buen momento de ambos, del mismo modo que reconoce la gran temporada del Athletic de Bilbao, que pone encima de la mesa a cuatro futbolistas, su columna vertebral: Unai Simón, Vivian, Sancet y Nico Williams. Curiosamente, es el otro equipo vasco, la Real Sociedad, el que más aporta en esta lista, con cinco: Álex Remiro, Le Normand, Zubimendi, Mikel Merino y Oyarzabal.
La irrumpción de Cubarsí se produjo el mismo martes por la noche, una ver concluido el partido de Champions entre su equipo y el Nápoles. Pese a sus 17 años, la intención era que jugara ya con la sub'21 estos días, pero la solvencia exhibida ante los italianos, en un partido de primer nivel, hizo que De la Fuente lo reclamara esa misma noche para sí. Podría convertirse en el defensa más joven en debutar con España.
El que no ha estado, porque él no ha querido, ha sido Brahim. El centrocampista del Real Madrid, que habría sido llamado para esta ocasión, eligió finalmente 'fichar' por Marruecos. Se trata de la última lista antes de que, a finales de mayo, recite los 23 futbolistas que irán a la Eurocopa de Alemania (14 de junio-14 de julio) donde, en la primera fase, España se verá las caras con Croacia (15 de junio), Italia (20 de junio) y Albania (24 de junio).
Vigente campeona de la Liga de Naciones (donde se impuso a la selección de Modric en la tanda de penaltis) el pasado verano, España acude al torneo como una de las candidatas, un paso por detrás, probablemente, de Francia, sobre todo, pero también de Inglaterra y de Portugal.
LISTA COMPLETA
Porteros: Unai Simón, David Raya, Álex Remiro
Defensas: Carvajal, Jesús Navas, Pedro Porro, Laporte, Le Normand, Vivian Cubarsí, Gaya y Grimaldo.
Centrocampistas: Rodri, Zubimendi, Mikel Merino, Fabián, Álex Baena y Sancet.
Delanteros: Morata, Nico Williams, Lamine Yamal, Dani Olmo, Joselu, Gerard Moreno, Pablo Sarabia y Oyarzabal.
Hace 37 años, John Benjamin Toshack (Cardiff, 1949) aparecía en la portada del primer número de EL MUNDO. El galés, entonces entrenador del Real Madrid, criticaba a sus propios futbolistas: «He sudado más que algunos jugadores de mi equipo». A día de hoy, el ex integrante de la mejor plantilla del Liverpool y un mito en la Real Sociedad, ha vuelto a las portadas de los periódicos porque su hijo Cameron, con el que colaboró una época en los banquillos, dijo en el Daily Mail que su padre tenía demencia. «¿Demente? Todavía, no», dice a este mismo periódico con media sonrisa.
Toshack está sentado al sol en la masía que comparte con Mai, su esposa, en la localidad gerundense de Besalú. Vestido con un chándal de la Real, el ex entrenador tiene buena cara, pese a que su mujer nos informa de que no ha descansado bien. «Se durmió a las dos de la mañana llorando», cuenta sobre la preocupación que le generaron las declaraciones de su hijo mayor. «Lleva dos años sin verse con su padre», informa ella, y añade que sus hermanos, Sally y Craig, tampoco tienen una relación demasiado cercana con su progenitor. Para evitar mayores disgustos, Mai le esconde el móvil y de esa forma no pueda acceder a más información sobre lo que se dice acerca de su estado físico.
"El que más se preocupó fue Butragueño"
El galés lleva varios años delicado de salud. Esta misma semana cumple dos veces, cuentan. El pasado domingo celebraron su 77 cumpleaños y hoy, 27 de marzo, se cumplen seis desde que volviera de entre los muertos. «Tuve suerte de salir. Me dijeron los médicos que si no hubiera sido deportista, no habría sobrevivido», recuerda. Fueron 16 días en la UCI en Barcelona, entubado y recibiendo oxígeno sin parar por un COVID que casi le lleva al otro barrio. «Quien más se preocupó durante su proceso y quien se ofreció a acompañarme en los peores momentos fue Emilio», revela Mai sobre Butragueño, director de relaciones institucionales del RealMadrid.
David Ramirez/Araba Press
De esa experiencia cercana a la muerte, Toshack salió con serias secuelas físicas, que le tuvieron un tiempo incluso en silla de ruedas, y mentales. «Me he olvidado de todos los goles que he fallado, pero me acuerdo perfectamente de los que he marcado», bromea el británico, pero admite que su memoria a corto plazo se ha visto muy mermada. Hasta el punto de que en multitud de ocasiones pregunta por su móvil, sin que ninguna de las respuestas que le da su esposa le satisfaga.
Cuando vuelves al pasado, la cara de Toshack se ilumina. Se acuerda de su época de Cardiff, de la prueba que les realizó el Tottenham a él y a tres compañeros. «Sólo se quedó John Collins, pero luego no llegó a nada», apunta de manera precisa el nombre del elegido de un evento que ocurrió hace más de 60 años. Y también vuelve sin problemas a su amada Real, en la que hizo debutar a un tal Imanol Alguacil. «Es mi equipo», apostilla. Aunque no hace falta decirlo, porque, además de su chándal, las mallas de Mai también son de la Real y varios vasos de la cocina.
No obstante, tampoco olvida su etapa en el Real Madrid, claro. Exitosa y convulsa a partes iguales. Es, como entrenador del equipo blanco, cuando recita las frases que se volverían internacionales y por las que, muchos años después, los entrenadores le recuerdan y le dan la razón. Especialmente se refieren a la siguiente: «Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos once cabrones de siempre». Frase que recita antes de echarse a reír.
"Ya no soy ese pollo de primavera"
Toshack tiene buen aspecto, aunque su movilidad dice que no le permite dar largos paseos. Ya no ve tanto fútbol como antes y su vida transcurre tranquila entre levantarse tarde, comer, siesta, un poco de tele y acostarse pronto. El galés rememora sus días libres de la Real cuando se levantaba a tomar café donde Arguiñano a las 10, se iba andando a Guetaria por la carretera, comía en el puerto un pescado recién salido del mar y, sobre las 17, volvía a su residencia de Zarautz de la que «si saltabas de la terraza, caías en la arena».
«Ya no soy ese pollo de primavera», se parafrasea a sí mismo cuando vuelve al presente con el mismo acento gales con el que llegó a España y provoca risas en su mujer, a la que llama cariñosamente Nessie, porque era el apelativo cariñoso de la esposa de Bill Shankly, uno de sus técnicos predilectos en el Liverpool. No hay nombre del pasado que se le pase a Toschack. Sin embargo, le cuesta mucho recordar a los futbolistas del presente, aunque en seguida alza las cejas cuando escucha los nombres de Vinicius, Mbappé, Oyarzabal o a uno de sus pupilos: Xabi Alonso. «Tengo problemas para recordar los partidos de ahora, pero no los de antes», apunta.
El ex entrenador aprovecha la hora de la comida para, entre vasos de Coca Cola Zero, vacilar a su mujer sobre cosas que no recuerda y luego guiña un ojo a los invitados antes de sacar otra sonrisa. Se come un plato de risotto preparado por Mai y cierra con una tarta de queso antes de un café, que ella le prohíbe por las mañanas. «Ya te habrás dado cuenta de lo que manda mi mujer», aprovecha en un descuido de ésta.
Es Toshack un buen conversador y cabal en sus razonamientos, pese a los lapsus que tiene en su memoria a corto plazo. La relación con sus hijos quizás no sea la mejor. Explica que porque no quiso romperles su rutina para mudarles a una ciudad de la que «le podían echar en tres meses» y, como añade Mai: «El roce hace el cariño».
Durante todo el día no se olvida de su teléfono. «¿Qué has hecho con mi móvil, Nessie?», pregunta insistentemente, con Willow y Claudia, dos de sus cinco perros, entre sus piernas. «Está en la tienda reparándose», responde, cariñosa, Mai.