La Federación anuncia que convocará elecciones con esta misma Asamblea, y que el presidente que salga llegará hasta finales de 2024. Sin embargo, el Gobierno hace explícito su deseo de que, a principios del año que viene, haya unos comicios con Asamblea nueva.
Rubiales, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.Rodrigo Jiménez
La dimisión por sorpresa de Luis Rubiales este domingo cambia el panorama del escándalo que ha puesto su nombre, y el del fútbol español, en el primer plano mundial. No cambia mucho para el protagonista, que ya estaba suspendido por la FIFA y sabía de primera mano que esa suspensión temporal se iba a convertir en una sanción firme de varios años, del mismo modo que sabía que el proceso judicial emprendido por la Fiscalía tras la denuncia de Jenni Hermoso es un procedimiento imparable. Pero su marcha sí supone un cambio para el futuro de la Federación.
Todo está en manos de Pedro Rocha, el hombre al que Rubiales eligió a dedo (el día anterior a la famosa Asamblea del 25 de agosto cesó a todos los vicepresidentes menos a él, sabiendo que es el vicepresidente el que asume la dirección de la Federación en ausencia del presidente). Rocha, como presidente que es de la Federación, tiene ante sí dos caminos. Uno es el que marcan los estatutos federativos y otro es el que quiere el Gobierno, que ya busca recovecos legales para imponerlo.
El primero es convocar elecciones de manera inmediata, que es lo que marcan los Estatutos, y que es lo que anunció de madrugada la propia Federación. Estas elecciones se celebrarían con la misma Asamblea que eligió a Rubiales en 2020 (no hubo candidato opositor) y el presidente elegido podría estar en el cargo hasta después de los Juegos Olímpicos de París del año que viene. Así lo explica el artículo 31.8 de los Estatutos de la Federación: “Si el Presidente cesara por causa distinta a la conclusión de su mandato, la Junta Directiva se constituirá en Comisión Gestora y convocará elecciones para proveer al cargo; el que resulte elegido ocupará el cargo por tiempo igual al que restase por cumplir al sustituido”. En esta vía, Rocha no parece el candidato de consenso entre los actuales miembros de la Asamblea, y ahí emerge con más fuerza Salvador Gomá, el presidente de la valenciana.
Sin embargo, no parece que el Gobierno vaya a estar conforme con esa opción. El Ejecutivo es más partidario de la segunda, que es prolongar en el tiempo el mandato de la Junta Gestora (se buscan desde ya las vías legales para poder hacer esto) que actualmente preside el propio Rocha y, llegados al año olímpico, 2024, convocar elecciones. Sería, entonces sí, con una nueva Asamblea, y podrían presentarse candidatos que ahora no están en la Federación. Para elegir esta vía, que acabaría con el poder de quienes ahora mandan, hay que pedir ese permiso al Consejo Superior de Deportes (CSD) a través de una petición razonada. En una entrevista anoche en la Cadena Cope, el presidente del CSD, Víctor Francos, lo dejó claro: “Si nos piden permiso para hacer elecciones el 1 de enero, se lo vamos a dar”. Pero eso choca con los estatutos.
El Gobierno quiere que, cuando haya que presentar oficialmente la candidatura al Mundial de 2030, en el primer cuatrimestre del año que viene, ya haya sido elegido un nuevo presidente, que sea el que lidere esa candidatura durante cuatro años.
El devenir de la selección española en esta Eurocopa sugiere diversos análisis. Los más obvios son los puramente deportivos, esos que hablan de, al fin, una selección moderna, vertical, lejos de la nostalgia a la que obliga el juego posicional nacido en 2008. Otros, menos obvios, remiten a la fisonomía social del equipo, a una composición heterogénea, mestiza, reflejo de la sociedad donde nace y espejo de millones de personas que se cruzan unas c
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A finales de enero rebasó la mayoría de edad y, después de 16-18 clases, se ha sacado el carnet de conducir. Pau Cubarsí (Girona, 18 años) es una de las apariciones más impactantes, quizá junto a Lamine Yamal y Asensio, del panorama español en el último año y medio. Criado en un pueblo que tiene 350 metros de longitud entre su entrada y su salida, y menos de 200 habitantes, de nombre Estanyol, en la montaña de Girona, se expresa mejor en catalán que en castellano, pero en cualquiera de los dos se intuye un chaval bien educado y con un punto divertido que, por timidez, no preside la conversación. Tiene una pinta de titular en la eliminatoria contra los Países Bajos que no puede con ella. Y hablar con él, por mucho que sea una de las estrellas del Barça y de la selección, es hablar con un crío. Y tiene su gracia, porque, en el momento de charlar sobre la carpintería que tiene su familia desde 1905, él lo tiene claro. Muy claro.
PREGUNTA.¿Cómo está?
RESPUESTA. Recuperando ya después del domingo, muy bien.
P. ¿Cuántos días le duelen las piernas después de un partido?
R. Me dura el dolor uno o dos días, que es lo que normalmente tenemos entre partido y partido. Como al tercero ya hay que jugar, pues estás a tope para el siguiente.
P. Sí claro, usted que tiene 18 años.
R. ¡Bueno, claro! Cuando sea más mayor, ya veremos.
P. ¿Le reconocen por la calle?
R. Sí, a veces. Por mi ciudad, por Girona, paso más desapercibido. También porque voy con mis amigos, y como vamos todos con el mismo peinado, pues me reconocen menos. Eso me ayuda a pasar desapercibido, que a veces no está mal.
P. ¿Esa moda de llevar todos el pelo como una llama 'les renta', como dicen ustedes?
R. Es el peinado de ahora. ¡He pasado por muchos peinados ya! El rapado al cero y algún otro, como el de tupé. Ahora estamos con este y bueno, hasta que salga otro.
P. Entonces dice que le ayuda seguir de incógnito.
R. Claro, porque como todos llevamos así el pelo hacia adelante...
P. ¿Cuándo, o qué día se dio cuenta de que era famoso?
R. Pues uno de los primeros días que iba por la calle, al poco de debutar, y me pidieron una foto. Lo primero que me salió fue: 'Pero... ¿a mí?'.
P. Tiene pinta de muy tímido.
R. Bueno. Cuando estoy con mis amigos, con mi gente de confianza, soy más divertido. Pero es verdad que cuando no conozco mucho a la gente con la que estoy, me cuesta.
P. Su padre tiene una carpintería, un negocio familiar que arrancó en 1905.
R. Sí sí, empezó mi bisabuelo, luego mi abuelo y ahora mi padre y mi tío. Es el negocio familiar.
P. ¿Usted sabe de carpintería?
R. Conocimiento como tal no, pero algún verano he ayudado a mi padre y de pequeño me pasaba el verano trasteando por allí, molestando más que ayudando, supongo.
P. Lo digo porque si no hubiera sido futbolista, quizá...
R. Hombre, si un día el fútbol no va bien, la carpintería siempre está ahí , eso está claro [se ríe].
Pau Cubarsí, en la Ciudad del Fútbol de Las RozasÁNGEL NAVARRETE
P. ¿Qué se aprende viendo cómo se saca un negocio adelante?
R. Cuando ves a tus padres trabajar tan duro para sacar a la familia adelante, cuando ves el esfuerzo que hacen para que sus hijos estén bien, eso se convierte en una referencia para ti. Mis padres han trabajado muy duro.
P. ¿Eso le hace ser más consciente de lo privilegiado que es?
R. Sí, sé que soy un privilegiado. En el fútbol por supuesto, mira dónde estoy con la edad que tengo, pero también estoy muy agradecido por los valores que me ha transmitido mi familia desde que soy pequeño.
P. ¿Cuáles son esos valores?
R. Que no pierda nunca la humildad, que tenga los pies en el suelo, que sea buena persona y que me junte siempre con la gente que me quiere.
P. Y si no hace eso algún día, ¿qué le pasará?
R. Puede que me lleve una colleja de mi madre, porque mi madre es mi madre, y está muy encima para que no me desvíe del buen camino.
P. ¿Se para a pensar que usted en un año va a ganar más dinero que probablemente toda su familia en mucho tiempo?
R. Sí, pero no me fijo mucho en el dinero. Quiero jugar a lo que me gusta, nada más. No pienso ni en el dinero ni en la fama ni en nada de lo que lleva consigo el fútbol
P. ¿Qué es su familia para usted?
R. Es todo. Cuando estás mal, te apoyas en ellos. Cuando estás bien, lo quieres disfrutar con ellos. Ellos están orgullosos de mí y yo de ellos.
P. Con su hermana Irene, ¿se ha pegado muchas veces?
R. Sí sí. Los típicos rifirrafes de niños. Pero ahora la verdad es que es genial tener alguien como ella cerca. Hemos madurado los dos.
P. ¿Se para con todo el mundo que se lo pide?
R. Sí claro, a mí me pone muy contento cuando un niño me pide una foto o un autógrafo. Porque a mí cuando era pequeño me hubiera gustado que lo hicieran conmigo.
P. ¿Pidió muchos autógrafos cuando era usted pequeño? Más pequeño, quiero decir.
R. No vi a mucha gente famosa nunca, pero si los hubiera visto, se lo hubiera pedido, claro que sí.
Pau Cubarsí.ÁNGEL NAVARRETE
P. ¿Se ha sacado el carnet de conducir hace poco?
R. Sí, sí.
P. ¿Y qué coche se ha comprado o se va a comprar?
R. Le compré un coche a mis padres y yo me quedé con el suyo. El Barça también te da coche, pero yo me he quedado con el de mis padres.
P. Se lo pregunto porque aquí contó Nico Williams que su madre no le dejó comprarse un cochazo. ¿A usted te gustan los coches?
R. Sí, vi lo de Nico cuando la Eurocopa. Tampoco me quiero comprar ahora un coche con muchos caballos, no vendría a cuento. Cuando pasen los años, y mi madre me dé el visto bueno, me compraré uno bueno.
P. ¿Qué capricho se ha dado desde que es profesional?
R. Un reloj que nos hicimos los que ganamos los Juegos de París, poder llevar a mis amigos a ver la final de los Juegos. Eran siete, mis amigos de siempre. El coche de mis padres y poco más. Algunas vacaciones, cenas, comidas, y poco más.
P. ¿Dónde se fue de vacaciones?
R. Alquilamos un piso los colegas en Playa de Aro.
P. Alguien que le conoce bien me dijo ayer: 'es un chico de pueblo' ¿Se equivocaba?
R. Me lo dicen mucho, porque transmito paz y tranquilidad.
P. A veces se usa con un sentido peyorativo lo de ser de pueblo.
R. No me molesta para nada que digan que soy de pueblo. Yo vivo mejor en el pueblo que en la ciudad, no me gusta cuando hay mucha gente. Estoy muy orgulloso de ser de pueblo.
P. Leí que se llevaba a casa los fines de semana a chicos de La Masía que no eran de Barcelona.
R. Algunas veces sí. Con chicos como Dani Ávila o Andrés Cuenca, para que no estuviesen siempre en La Masia.
P. ¿Va a seguir viviendo mucho tiempo en La Masia?
R. Lo que queda de temporada sí, porque como estudio [está cursando Segundo de Bachillerato] de 15.00 a 20.00 horas es un poco absurdo madrugar mucho para entrenar y luego coger el coche a las ocho y pico de la tarde para volver.
P. Habla como todos los chicos de su edad: 'en plan', 'obvio'...
R. Claro, hay que adaptarse a los tiempos. Todo el mundo va casi igual.
P. Dígame la verdad. Desde que se hizo la cicatriz junto a la boca, ¿liga más? En plan chico malo...
R. Bueno, la verdad es que no me queda tan mal, ¿no? Si te digo la verdad no. Ligo igual con la cicatriz que sin ella [risas].
P. Y los Países Bajos, ¿qué?
R. Son un gran equipo, pero nosotros también tenemos un buen equipo. Además, somos una familia y eso tenemos que aprovecharlo.