LeBron James liderará a Estados Unidos en París 2024 para ganar su tercera medalla de oro olímpica. Así lo ha hecho oficial la federación americana al hacer pública su lista de jugadores para intentar alcanzar lo más alto del pódium por decimoséptima vez en su historia.
Junto al alero de los Lakers, Steve Kerr, entrenador de los Warriors y seleccionador desde 2021, podrá contar además con todo un elenco de estrellas de la NBA para lograr el objetivo: Stephen Curry, Kevin Durant, Jayson Tatun, Anthony Davis o el jugador de los Sixers, Joel Embiid, que rechazó la posibilidad de ir con Camerún y con Francia. Son solo algunos de los nombres más destacados.
El director del USA Team, Grant Hill, ha querido destacar el compromiso de esta lista de 12 jugadores que representarán al país norteamericano: “Estoy agradecido a estos hombres por representar al baloncesto americano. Estados Unidos es la casa de algunos de los mejores jugadores del mundo y aprecio el gran interés en formar parte de esta lista”.
El resto de jugadores seleccionados son: Devin Booker (Phoenix Suns), Tyrese Haliburton (Indiana Pacers), Bam Adebayo (Miami Heat), Anthony Edwards (Minessota Timberwolves), Jrue Holiday (Boston Celtics) y Kawhi Leonard (Angeles Clippers)
GRUPO C
Este nuevo ‘Dream Team‘ se enfrentará a Serbia el día 28 de julio, a Sudán del Sur el 31 y posteriormente, al ganador del clasificatorio en Puerto Rico el día 3 de agosto. El equipo comenzará sus entrenamientos el día 6 de julio en Las Vegas.
EFE
Barcelona
Actualizado Miércoles,
20
diciembre
2023
-
12:39El futbolista permanece en prisión preventiva desde que fuera detenido el pasado mes de...
La Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció que ha abierto expediente sancionador y ha apartado de sus puestos de trabajo y funciones a los directivos relacionados con la causa judicial que instruye el juzgado número 4 de Majadahonda y ha rescindido el contrato externo con el despacho GC Legal.
La decisión afecta a quienes han ejercido hasta ahora como directores de Servicios Jurídicos y Recursos Humanos, Pedro González Segura y Recursos Humanos, José Javier Jiménez, respectivamente, y a Tomás González Cueto, como comisionado de control externo.
En este caso también se le han revocado los poderes de representación en todos procedimientos judiciales, tanto a él, como a Ramón Caravaca, investigado, y otros letrados de este despacho.
Tomás González Cueto es uno de los dos detenidos ayer que pasará mañana a disposición judicial, junto a Ángel GonzálezSegura, hermano de Pedro y directivo de la empresa de construcción Gruconsa, que llevó a cabo obras en el estadio La Cartuja, en Sevilla, para albergar partidos de la Eurocopa 2020 y las finales de Copa del Rey hasta 2024.
La RFEF en un comunicado anunció que se analizarán las responsabilidades disciplinarias en las que hayan podido incurrir empleados de la misma relacionados con estos hechos, de una u otra manera.
Del mismo modo, la RFEF se personará en esta causa, dado el gravísimo perjuicio que está causando para la institución y para la imagen del fútbol en España. Estas medidas han sido tomadas por el presidente de la Comisión Gestora, Pedro Rocha, tras los hechos acaecidos ayer.
Este jueves quedaron en libertad cinco de los siete detenidos ayer en la operación que investiga contratos presuntamente irregulares durante la etapa al frente del organismo de Luis Rubiales, que figura como investigado y que se encuentra fuera de España.
Medio siglo después de la era dorada del boxeo, los deportes de contacto vuelven a estar de moda en España. Quedó atrás la satanización, la aprensión e incluso la mojigatería alrededor de los combates, con su violencia, su sangre y sus posibles lesiones. Mientras se multiplican los seguidores y los practicantes, Topuria, un desconocido para el público general hace no tanto, planea llenar el Santiago Bernabéu en los próximos meses para defender su título del peso pluma en la UFC. Semejante boom merece una explicación.
«Hay muchos motivos, pero el principal es que ha desaparecido el tabú. Durante la transición en España se consideraba que los deportes de contacto ya no iban con los tiempos, que eran anacrónicos, y esa idea ya no existe, ahora son 'cool'. Es consecuencia de varias fenómenos: hay gimnasios que trabajan muy bien la base, hay mucho público interesado en la autodefensa, el boxeo fitness o boxeo recreativo ha atraído a aficionados diferentes, procedentes de las clases liberales...», analiza Raúl Sánchez, sociólogo del deporte por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que desde hace años analiza la evolución de los deportes de contacto en España y que se apoya en datos para sus argumentos.
Antes del éxito de Topuria, varias disciplinas de contacto ya crecían exponencialmente en España. Entre 2012 y 2022, las licencias federativas del boxeo pasaron de 1.300 a 8.000, las del kickboxing aumentaron de 3.000 a 13.000 y las licencias de lucha se elevaron de 6.000 a 16.000. Todos esos nuevos aficionados, mayoritariamente adultos, eran la base ideal para un fenómeno así, pero faltaba público joven. ¿Y quién mueve hoy a más chavales?
Entre Ibai y Jordi Wild
«Tener a un campeón como Topuria es muy importante, pero también lo ha sido el auge de las veladas de streamers. Sin ellas, la Topuriamanía sería más pequeña. Ibai Llanos, Jake Paul y Jordi Wildhan hecho mucho para popularizar los deportes de contacto», explica Gonzalo Campos, comentarista de UFC en Eurosport, presentador del podcast Generación MMA y una de las caras visibles del Dogfight, el evento creado por Jordi Wild. Una semana antes de la pelea de Topuria y Alexander Volkanovski, unos 400.000 espectadores veían a través de Youtube los combates organizados por el creador de contenido en el Tarraco Arena de Tarragona.
La audiencia adolescente radicada en Youtube y Twitch -que en julio llenará el Santiago Bernabéu en la Velada del año 4 de Ibai- ha abrazado las artes marciales mixtas (MMA) o el boxeo como modalidades propias, algo generacional. «Y para ello ayudan factores como que los combates de MMA sólo duren entre 10 o 15 minutos o que ya no tengamos tantos remilgos. Los jóvenes podemos acceder a lo más gore en nuestro teléfono con un solo click; no nos parece fuerte que dos profesionales accedan a intercambiarse golpes dentro de los límites que establecen las reglas», añade Campos, que ha vivido el fenómeno UFC casi desde el principio.
Porque la principal competición de artes marciales mixtas del mundo ha explotado en España este año, pero antes ya contaba con fans en el país y fuera era un éxito rotundo. Hace una década, mientras en Estados Unidos, parte de Asia y algunos países de Sudamérica superaba las audiencias del boxeo, a España llegaban los ecos de las peleas de Jon Jones o Ronda Rousey y empezaba a crearse una comunidad de fans alrededor de Conor McGregor. Con un personaje como él como gancho, con sus KOs, con sus celebraciones, con sus escándalos, con su combate con Floyd Mayweather, la UFC generó interés, hasta el punto que en enero de 2022 Eurosport España compró los derechos en exclusiva. Eran unos pocos y hoy son muchos, pero... ¿Todos tienen el mismo perfil?
¿Una respuesta a lo 'woke'?
«Bienvenidos al Estirando el chicle de la gente que no sabe que es Estirando el chicle», presentaba el controvertido cómico David Suárez al inicio del último evento Dogfight de Jordi Wild y luego estiraba la caricatura del público presente, muy mayoritariamente masculino: «Se quejan de que en los premios Esland hay pocas mujeres. Eso es porque todavía no han visto esto».
«No podemos negar que el éxito de las artes marciales mixtas tiene mucho que ver con la masculinidad clásica. Una reacción de aquellos que piensan nos estamos pasando con lo woke, que los hombres están discriminados, como señalaba el último CIS», afirma el sociólogo Raúl Sánchez, que encuentra respuesta en el comentarista Gonzalo Campos: «Los deportes de contacto siempre han sido de nicho, para hombres de entre 25 y 45 años. Ahora, con este boom, al llegar al mainstream, no son deportes más de hombres, todo lo contrario. El target se está abriendo y están llegando más mujeres. Si seguimos la comparación, es como Estirando el chicle: era un programa para un público mayoritariamente femenino y ahora que es mainstream lo escuchan más hombres».
Un WiZink lleno o "dos telediarios"
Sea como sea el fenómeno está en plena expansión, con una Federación Española de MMA en ciernes y varias organizaciones apostando fuerte por la expansión de los deportes de contacto en España. El pasado domingo 3, de hecho, la más importante de ellas, WOW, abrió la temporada con un llenazo en Vistalegre: 7.000 personas para ver artes marciales mixtas. «Topuria es como Pau Gasol para la NBA en España o Fernando Alonso para la Fórmula 1. Es la mecha para encender el fuego. Pero si no pusiéramos combustible todo se apagaría rápido. En cuatro años hemos producido 600 combates y cada vez viene más gente a ver nuestras veladas. La última pelea de Topuria en la UFC, en California, tuvo unos 18.000 espectadores, aquí ya casi estamos en la mitad. Es una locura», acepta David Balarezo, el CEO de WOW, que acaba de cerrar una ronda de inversión serie A con un fondo estadounidense y numerosos socios, entre ellos varios futbolistas.
Sus combates son emitidos en exclusiva en Movistar y la competición planea una gira por toda España que llenará el Cartuja Center de Sevilla o la cúpula de Las Arenas en Barcelona. «Con Topuria hemos notado un incremento de un 30% de nuestros seguidores. En un futuro no muy lejano quizá podamos llenar el Wizink o Vistalegre, que son unas 14.000 entradas, pero todavía nos falta un poquito», cierra el ex luchador apodado Bala. Aunque hay voces que no son tan optimistas.
Al fin y al cabo, en los últimos 50 años en España los deportes de contacto estuvieron a punto de asomar la cabeza en varias ocasiones y nunca antes lo consiguieron. Hubo muchos chascos. «Para mí, es una moda y está bien, pero no durará mucho. En España lo único que se mantiene todos los años es el fútbol», proclama Javier Castillejo, quien casi fue Topuria antes de Topuria.
En los años 90 y los 2000 fue ocho veces campeón del mundo de boxeo y, como después harían Sergio 'Maravilla' Martínez o Joana Pastrana se hizo un hueco en las televisiones, en las radios, en la prensa, pero no duró mucho. Las peleas estuvieron cerca de volver a ser moda, pero quizá por el tabú, quizá por la ausencia de una base, quizá por la falta de una organización como la UFC o quizá porque no existían las veladas de 'streamers', no llegaron a convertirse en un fenómeno de masas. «Ahora es un buen momento, los medios están interesados y me parece fenomenal. Ojalá dure muchos años, hay mucha gente joven interesada. Pero por mi experiencia durará dos telediarios», cierra Castillejo con la dureza propia de estas disciplinas.