Los daños de las inundaciones, que hace un año obligaron a la suspensión por “causas de fuerza mayor”, aún se sienten en los muros perimetrales del Autodromo Enzo e Dino Ferrari, parcialmente renovado a cambio de 8,5 millones de euros. Cualquier dispendio, por supuesto, se da por bien empleado en Imola, el escenario elegido por Ferrari para deslumbrar a sus rivales. Atrás quedan ya seis carreras, el primer cuarto del Mundial, pero la Scuderia ha
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
Se hicieron muy largos en China los cuatro años fuera del Mundial, aunque pasaron como un fogonazo para Fernando Alonso. La última vez que había pisado el Shanghai International Circuit, en noviembre de 2018, el asturiano aún disputaba el Mundial de Resistencia con Toyota. Ahora, con 42 años, acaba de firmar un nuevo contrato con Aston Martin hasta 2026. Lejos de dejarse dominar por la nostalgia, Fernando mira hacia adelante con ambiciones renovadas. Si nada se tuerce, durante el próximo GP de Qatar se convertirá en el primer piloto con 400 carreras en la Fórmula 1. Y eso supondrá sólo un primer paso.
Alonso, el único de la actual parrilla que hace dos décadas disputó la carrera inaugural en Shanghai, mantiene intacta la pasión. Por eso ha decidido renovar su vínculo con la escudería de Silverstone. Y por eso se ha comprometido al 100% con un trabajo que le aleja de su familia. Nadie en el paddock duda de su talento, ni de su capacidad de sacrificio para mantenerse entre la elite a una edad tan avanzada. De hecho, hace sólo dos semanas él mismo admitió que el GP de Japón había sido una de las cinco mejores actuaciones de su vida. Ahora sólo necesita que el AMR-24 dé un paso adelante para pelear ante Red Bull y Ferrari.
Porque una victoria convertiría a Alonso en el piloto de más edad en ganar desde Jack Brabham en el GP de Sudáfrica de 1970. Y un podio le permitiría superar a Alain Prost como el cuarto con más 'top-3' de todos los tiempos. En cualquier caso, su relevancia histórica trasciende ese corto plazo. Si nada se tuerce, cuando acabe el Mundial 2026, habrá participado en 452 grandes premios. Es decir, el 38,5% de las carreras desde el arranque de la Fórmula 1, allá por 1950. De este modo superará a Rubens Barrichello, quien tras su adiós en 2011 había participado en el 37,6%. También a Michael Schumacher, que acumulaba el 34,9% tras su despedida en Interlagos en 2012.
Desbancar a Hill
Aunque ninguna figura tan apropiada para establecer analogías con Alonso como Graham Hill. No sólo porque el ex piloto de Lotus se consagró dos veces como campeón mundial, sino porque aún hoy permanece como único dueño de la Triple Corona, el galardón que distingue al ganador del GP de Mónaco, las 24 Horas de Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis. Un viejo anhelo para Alonso, a quien sólo falta un triunfo en el legendario óvalo del Brickyard, después de tres intentos frustrados. A la espera de una nueva oportunidad, el asturiano sí podrá arrebatar otro honor a Hill en 2026. Porque desde el GP de Brasil de 1975, el último del británico, nadie se ha sentado en un F1 con 45 años.
A lo largo de este último medio siglo, sólo Vittorio Brambilla, Mario Andretti, Jacques Laffite, Rene Arnoux, Philippe Alliot, Nigel Mansell, Pedro de la Rosa, Michael Schumacher, Kimi Raikkonen y el propio Alonso participaron en un gran premio una vez superados los 40. El próximo en incorporarse a ese club, a partir de 2025, será Lewis Hamilton, ya vestido de Ferrari. Viejos rivales en McLaren, ambos se han beneficiado de la actual coyuntura en la F1, donde la veteranía resulta un bien demasiado preciado.
El túnel del viento
Baste mencionar que este Mundial ha sido el primero en el que no hubo ni una sola novedad respecto a la parrilla del año anterior. Aunque el calendario resulta agotador y los monoplazas siguen siendo exigentes para el físico, lo cierto es que Alonso o Hamilton no necesitan llevarlos al límite durante todas las vueltas, debida a la alta degradación de los neumáticos. Además, la experiencia multiplica su valor en un campeonato sin apenas pretemporada y con fuertes recortes en la duración de los entrenamientos. Ante este panorama, los equipos punteros recelan de la sangre joven.
De momento, el objetivo prioritario para Alonso pasa por aprovechar los recursos de Aston Martin. No sólo en cuanto a su capital humano, con Dan Fallows, Eric Blandin y el reciente fichaje de Andor Hegedus, sino también gracias a los datos procedentes de la fábrica. En Silverstone ya se cuentan los días para la puesta en marcha de su túnel del viento, prevista para diciembre. Y la apuesta final quedará para 2026, cuando entre en vigor la nueva normativa y el coche monte los motores Honda. Poco antes de anunciar su retirada, Alonso se convertirá en el cuarto campeón más veterano en activo, sólo por detrás de Giuseppe Farina (48 años), Juan Manuel Fangio (47) y Hill (45 y 11 meses).
"Esta es la parte delantera de su coche, pero si compites contra él sólo verás la trasera". Así remataba Fox Sports su anuncio de presentación de la nueva temporada de IndyCar, con Alex Palou como protagonista. Emitido durante la previa de la Super Bowl para una audiencia media que rozó los 128 millones de aficionados, el spot presentaba al piloto barcelonés como El conquistador del hormigón, en referencia a los muros que rodean sus circuitos ovalados. Apenas seis semanas después, el tricampeón de la IndyCar (2021, 2023, 2024) ha superado las expectativas, con sendas victorias en las dos primeras carreras, consolidando su posición de privilegio en el deporte estadounidense.
La popularidad de Palou, el primer piloto capaz de defender su título desde Dario Franchitti (2011), se multiplica en una IndyCar que suspira, desde hace tiempo, por la irrupción de nuevos ídolos. De hecho, en el mercado estadounidense ya se considera a Alex como sucesor natural de Scott Dixon, gran referente de la última década con seis títulos, a sólo uno del récord de A.J. Foyt. Sin embargo, el neozelandés, de 44 años, se ve hoy sin recursos ante su compañero de garaje. Seguro que durante estas jornadas de descanso, previas a la cita en Long Beach, los ingenieros y mecánicos de Chip Ganassi preparan algo especial para Alex. El próximo martes cumple 28 años.
Otro factor que contribuye a la fama de Palou estriba en su polémico pulso con McLaren, que le reclama 30 millones de dólares por un presunto incumplimiento de contrato. Desde su aterrizaje en 2020 en Dale Coyne Racing, el barcelonés había privilegiado la IndyCar en detrimento de la F1. Sin embargo, todo cambió en octubre de 2022, cuando firmó por cuatro años con Arrow McLaren. Según su propio testimonio, Zak Brown, CEO de McLaren Racing, le había brindado la oportunidad de un asiento en la F1, algo que nunca cumplió, con la excepción de aquella tanda de entrenamientos libres en el GP de EEUU 2022.
"Debemos encontrar un modo de pararle"
A la espera de lo que suceda en las próximas semanas con los actos de mediación, que se vienen celebrando en Londres, Palou ya ha saboreado una particular revancha. En Thermal Club aguó la fiesta de un rival, liderado por Pato O'Ward y Christian Lundgaard, que se presentaba como favorito. Pocas horas después del doblete de Oscar Piastri y Lando Norris en el GP de China, aquello suponía una oportunidad histórica para la gente de Woking. A lo largo de sus más de seis décadas en la elite, McLaren sólo ha podido ganar una vez, al mismo tiempo, en suelo estadounidense y en la F1. Fue el 2 de mayo de 1976, cuando Johnny Rutherford se impuso en una cita de la Champ Car disputada en Trenton, mientras James Hunt descorchaba el champán en el podio del Jarama, escenario del GP de España.
"Es duro ver cómo Alex nos bate cada fin de semana. Tenemos que encontrar un modo de pararle", admitió Lundgaard el domingo en Thermal Club, un exclusivo complejo residencial situado a las afueras de la localidad californiana de Coachella. Rebosante de energía y vitalidad, con un control de la situación que empieza a desesperar a sus adversarios, Palou había cimentado su éxito en la estrategia, gracias a un aplastante último relevo con los neumáticos blandos. Al volante del coche 10 de Chip Ganassi, impulsado con un motor Honda, el barcelonés recortó 15 segundos de déficit y cruzó la meta con 10 de ventaja sobre O'Ward.
A lo largo de las 14 últimas temporadas, sólo Dixon había iniciado el año con dos triunfos y durante aquel 2020, trastocado por la pandemia, acabaría proclamándose campeón. Sin desmerecer el campeonato de la regularidad, el mayor desafío de Palou apunta al próximo 25 de mayo, cuando disputará, por sexta vez, las 500 Millas. Pese a no contar con un solo triunfo en ningún óvalo, el barcelonés ya firmó hace dos años la pole en el Indianapolis Motor Speedway y fue segundo en 2021, por detrás de Hélio Castroneves. Durante sus cinco participaciones previas ha liderado 119 vueltas.
Palou, al volante del '10' de Ganassi, el pasado domingo en Thermal Club.INDYCAR
En caso de cumplir su sueño en el legendario Brickyard, el prestigio de Palou se extenderá por todos los rincones del país. Porque una vez quebrada la dinastía de Penske, el equipo más laureado, sus éxitos podrán equipararse con los del ya citado Franchitti, ganador de cuatro títulos entre 2007 y 2011, incluidas tres victorias en Indianápolis con dos equipos diferentes (Andretti y Chip Ganassi).
En lo que respecta a impacto comercial, el español ejerce un poderoso atractivo sobre las marcas. Después de NTT Data (2020-2022) y American Legion (2023), el curso pasado rubricó un acuerdo multianual con DHL. Por supuesto, el gigante de la logística, con 395.000 empleados y 81.800 millones de euros en ingresos en 2023, tiñe su coche y su mono con los colores de las banderas española y catalana.
Los jóvenes y las mujeres
Con todas estas circunstancias sobre la mesa se entiende mejor el órdago de Fox, se ha comprometido a emitir las 17 carreras del calendario a cambio de 25 millones de euros anuales. El fin a 16 años de monopolio por parte de la NBC ha obtenido un refrendo inmediato del público. La cita inaugural en St. Petersburg (Florida) reunió, de media, a 1,42 millones de telespectadores, un 45% más que el curso anterior, duplicando su promedio de 2024 (637.000). Si dejamos a un lado las 500 Millas, fue la carrera más vista de la categoría desde Las Vegas 2011, el trágico evento donde Dan Wheldon perdió la vida a causa de un accidente.
La figura de Palou supuso uno de los mayores atractivos durante ese arranque en St Petersburg, hasta donde se acercaron, según los organizadores, 165.000 personas durante el día de la carrera. "Por todas partes podían sentirse vibraciones positivas", comentó Alex Damron, director de márketing de la IndyCar, exultante al comprobar cómo "nuevos aficionados" animaban a sus ídolos. El objetivo primordial de la IndyCar pasa por rejuvenecer la edad media de sus espectadores, con especial atención al rango entre los 18 y 34 años, así como expandirse entre el público femenino. Las mujeres serán esenciales para el futuro de la IndyCar. De sobra lo sabe Palou, acompañado por su pequeña hija Lucía, nacida en 2023, y su esposa Esther, en cada circuito.
En estos momentos, el respeto que concita Alex en suelo estadounidense no admite parangón con respecto a ningún otro español. Cabe recordar que, en la NBA,la amplia nómina de un pasado no muy lejano ha quedado reducida ahora a la solitaria figura de Santi Aldama, envuelto en problemas por la reciente destitución de Taylor Jenkins en el banquillo de los Grizzlies. Por su parte, el crecimiento de la MLS se ha traducido en la llegada de 14 futbolistas, entre ellos Sergio Busquets, Riqui Puig, Jordi Alba, Asier Illarramendi o Carles Gil. En cuanto al football, la retirada de Alejandro Villanueva y el paso de José Joaquín Arcega-Whiteside a Canadá, han dejado a la NFL huérfana de españoles.
Nacho Fernández reconoce ponerse más nervioso en los actos institucionales, donde ejerce como capitán del Real Madrid, que en las noches más enrevesadas de la Champions. No sólo se trata de una cuestión de carácter. Hay otro motivo más. Desde hace dos años, los aficionados aprovechan esos momentos para pedirle que siga. Ayer, los gritos volvieron a repetirse entre la Catedral de la Almudena y la Puerta del Sol. Entre Cibeles y el Santiago Bernabéu. Nacho, tan maduro y responsable, no sabe muy bien cómo agradecer tanto cariño. Después de una temporada inolvidable, la primera con el brazalete, el capitán parece decidido a abandonar el club de su vida.
A lo largo de las últimas semanas, el silencio de Nacho se ha interpretado con cierto fatalismo en las oficinas del Bernabéu. Desde Wembley, a última hora del sábado, el presidente Florentino Pérez verbalizó esta sensación: "Es dueño de su destino, así que haremos lo que él quiera". El capitán nunca fue un tipo que esconda nada, así que tanto sigilo sólo puede significar una cosa.
Desde su debut a las órdenes de José Mourinho, un 23 de abril de 2011, Nacho ha disputado 364 partidos con el Madrid. Se trata de una cifra asombrosa para alguien como él, sin un físico apabullante ni una técnica particularmente depurada. Un canterano llegado desde Alcalá de Henares que hubo de hacerse hueco entre centrales como Sergio Ramos, Raphael Varane y Eder Militao. O laterales como Marcelo y Dani Carvajal.
La arenga del descanso
Hoy, 13 años después de aquel partido en Mestalla, en el palmarés de Nacho figuran 26 títulos, entre ellos, seis Champions, cuatro Ligas, dos Copas del Rey y cinco Mundiales de Clubes. Pese a quedarse fuera de la convocatoria en la final de Lisboa (2014), el triunfo del sábado ante el Borussia le permite igualar a Paco Gento en el Panteón de la Copa de Europa. A su lado, Luka Modric, Toni Kroos y Carvajal. Tras el torbellino de emociones, apenas podía contener las lágrimas. "Es la recompensa a toda una vida de dedicación a este club", dijo en los micrófonos de Movistar, admitiendo que se trataba de uno de sus días "más felices". El nivel de exigencia del Borussia hizo la gloria más placentera.
Durante el descanso, Carlo Ancelotti había querido incidir en la idea de que con la calidad individual no bastaría. Aun sin hablar ni gritar demasiado, el técnico trasladó a sus futbolistas que se necesitaba atención y orgullo. Sobre todo a la hora de defender. Después, cedió el turno a los líderes del vestuario. Carvajal tomó la palabra, haciendo hincapié en la falta de compromiso, en la escasa agresividad ante un rival cada vez más ambicioso, que ya había merecido tomar ventaja. Nacho, un tipo tan serio, no podía entender los malos ajustes de Vinicius, Rodrygo y Jude Bellingham en la presión.
La arenga surtió efecto y el cambio de esquema, pactado entre Carletto y sus futbolistas, resultó determinante para la victoria. Tras el pitido final, Nacho se abrazó en la tribuna con su hermano Alex, centrocampista del Cádiz, mientas sus hijos revoloteaban por el césped junto a Bellingham. El colofón a otra actuación casi perfecta como central zurdo. No se podía ceder un metro ante Niclas Füllkrug, protagonista de las mejores ocasiones del Dortmund. Cuando hubo que dejar algún recado, como en el minuto 67, Nacho tampoco iba a titubear ante el panzer germano. El campeón supo sufrir sin la pelota, consciente de que, tarde o temprano, llegaría su momento.
La espera, como virtud, ha sido una constante en la vida de Nacho, un tipo acostumbrado al furibundo nivel de exigencia en Valdebebas. Sus dos expulsiones en Girona y Vitoria -las primeras de su carrera- suscitaron en otoño un torrente de críticas. Quizá su peor momento a lo largo de 13 temporadas. Pero el trabajo oscuro volvió a dar fruto y la grave lesión de David Alaba terminaría por abrirle las puertas de la titularidad y un hueco en la convocatoria de España para la Eurocopa.
La llamada de Luis de la Fuente, el pasado lunes, supuso una pequeña reparación a lo que muchos madridistas -incluido su propio entorno- consideran una vieja afrenta. Seis años después del Mundial de Rusia, Nacho disputará su segundo gran torneo con La Roja, pugnando por un hueco en una defensa donde Robin Le Normand, Aymeric Laporte, Alejandro Grimaldo y Carvajal parten, de inicio, con cierta ventaja.
Antes de viajar a Donaueschingen, en plena Selva Negra, Nacho pretende resolver su salida de Chamartín. Como suele ser habitual en los últimos tiempos, las mejores ofertas para un jugador de 34 años provienen de Estados Unidos y el Golfo Pérsico. Mientras tanto, Ancelotti seguirá apurando sus dotes persuasivas: "Le he dicho que se lo piense bien, porque tengo la esperanza de que pueda seguir. Es una pieza demasiado importante, sobre todo para el ambiente del vestuario". Todo parece, sin embargo, más orientado hacia el adiós del último one club man blanco.