La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha despedido este miércoles al director deportivo de la selección, Albert Luque, y otros ocho directivos por “la pérdida de confianza” después de su implicación en el caso Jenni Hermoso y el caso Brody. Según adelantó la cadena SER y confirmó EL MUNDO recibió la notificación de su cese del organismo que preside Pedro Rocha.
Luque ya estaba apartado de sus funciones desde el pasado mes de marzo, cuando fue citado como investigado por sus supuestas coacciones a Hermoso después de la final del Mundial de fútbol femenino. “En este sentido, el director de Marketing, Rubén Rivera, y el responsable deportivo de la selección, Albert Luque, dejarán de ejercer sus tareas hasta que se esclarezca este asunto judicial”, informó entonces la RFEF en su comunicado de prensa.
Entre los despedidos también se encuentra Rubén Rivera, director de marketing, también implicado en el caso Jenni Hermoso así como Pedro González o Javier Jiménez, del departamento jurídico y logístico, que forman parte de la instrucción del caso Brody.
La decisión de Pedro Rocha coincide con su viaje a Bangkok para asistir al 74º Congreso de la FIFA, que se celebrará este viernes. Allí, justo al llegar, el presidente de la RFEF se reunió con su homologo portugués, Fernando Soares Gomes da Silva. “Es una gran ocasión para encontrarse con los representantes de otras federaciones que, en diciembre, votarán la sede del Mundial 2030”, comentó el dirigente español al aterrizar en Tailandia.
El fichaje de invierno para Carlo Ancelotti es un vienés de 32 años, hijo de un músico y de una miss de Filipinas. El refuerzo para la mermada línea defensiva del Madrid sale de un interminable túnel tras cicatrizar las heridas en el gimnasio de Valdebebas. Reaparece David Alaba tras retrasar todos los pronósticos de recuperación.
El central se rompió el ligamento cruzado de la pierna izquierda el 17 de diciembre de 2023 en un encuentro contra el Villarreal. Tras ser intervenido quirúrgicamente se apuntó que podría estar listo para el inicio de la siguiente temporada, pero su retorno se fue aplazando ante la desesperación del jugador y del cuerpo técnico del club, que considera al austriaco una valiosa pieza por su experiencia y polivalencia: se mueve con acierto en la zona central y en el lateral izquierdo. Ahora, 13 meses después, está preparado para volver a sentirse futbolista. El entrenador italiano ha adelantado que podría intervenir en el encuentro de este domingo (16.15 horas) en el Bernabéu contra Las Palmas, una cita en la que los blancos optan al liderato tras la derrota del Atlético en el feudo del Leganés.
«A David Alaba le falta ritmo pero está bien. La rodilla responde muy bien, estará en la convocatoria, no va a empezar el partido, pero puede tener minutos. Está muy cerca de entrar al equipo», afirmó el entrenador, que espera que el austriaco alcance un nivel alto a mediados de febrero, cuando comienza a disputarse la parte mollar de la temporada. Salvo imprevistos, Alaba será el único refuerzo en una defensa sin lateral derecho y con sólo dos centrales.
«Espinas que duelen»
La operación de Alaba fue satisfactoria, pero todo se complicó por un desgaste del cartílago que le provocaba dolores por el rozamiento de los huesos de la rodilla. Un contratiempo que angustiaba al defensor, que se refugió en sus creencias religiosas para aliviar la larga ausencia. Es miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, un credo cristiano protestante que se distingue por su observancia del sábado como día de reposo. La Biblia rige su modo de conducta.
Alaba, por su trayectoria y carácter extrovertido, es uno de los jugadores con más ascendencia en el vestuario. Ya poco sorprende a un futbolista que destaca por su formación multicultural. El austriaco es hijo de George, un nigeriano músico, rapero, dj, miembro del grupo étnico de los Yorubas y estudiante de Económicas. Su madre, Gina, fue miss Filipinas en la década de los 80 y trabajó como enfermera en Austria. En el palmarés de Alaba figuran, entre otras distinciones, dos Ligas, dos Supercopas de España, una Copa del Rey, 10 Bundesligas, cinco Supercopas de Alemania, dos Champions, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes.
Con su retorno, Rüdiger podrá disponer de más minutos de descanso, pero también podría frenar la progresión de Raúl Asencio. Una vuelta que agrada a Ancelotti, que ayer respondió a Simeone sobre los presuntos favores arbitrales tras el penalti no señalado al Celta en la Copa del Rey de esta semana. «Son cosas que a veces se dicen para la galería. Creo que todo el mundo del fútbol es consciente de lo que ha representado el Real Madrid en estos 125 años de historia. Todo el mundo del fútbol lo tiene muy claro. Supongo que son espinas que duelen», señaló el italiano, que este domingo no podrá contar con los sancionados Vinicius y Modric ni con el lesionado Camavinga.
En esta Europa superada por los acontecimientos, aparece el fútbol para intentar poner orden: los extremos buenos son los que desbordan por la banda. Especialmente en España. Una vez jubilado definitivamente, y tarde, el tiqui-taca, que nos dio cinco años de gloria y 10 de sopor, la modernidad ha llegado a la selección y la única duda es si el espíritu conservador de Luis de la Fuente es capaz de entenderlo y deja fluir la alegría. La alegría, po
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Cuando Mats Hummels debutó en el Borussia Dortmund en la temporada 2007/2008, era el más joven del campo. Cuando Mats Hummels salte al césped de Wembley este sábado, será el más viejo del terreno de juego... hasta que salga Modric. Han pasado casi 17 años desde que disputó su primer partido como jugador amarillo y, a día de hoy, todos los compañeros de aquella plantilla están retirados.
No es que Hummels sea alguien muy mayor, 'solo' tiene 35 años, pero ha sido uno de esos jugadores rara avis que se mantienen en la élite mucho tiempo. Tanto y a un nivel tan alto, que el central amarillo es, por puntución UEFA, el mejor jugador de esta Champions, por delante de Mbappé y Vinicius. El alemán tiene 586 puntos, por 576 del francés y 504 del brasileño. Dependerá de lo que ocurra en Wembley que la clasificación se mantenga así, toda vez que Mbappé ya no podrá sumar más puntos en su casillero.
Precisamente, su marcaje al parisino y las dos porterías a cero del Borussia frente al PSG en las semifinales de la competición son los que le han permitido distanciarse de los dos grandes delanteros del momento y que, si no hay un terremoto, jugarán juntos en el equipo blanco el año que viene.
"Mats supo cuestionarse para volver a ser imprescindible. Actualmente es impresionante. Han pasado años desde que fue tan convincente. Permite a nuestro equipo estar mejor equilibrado y gestionar situaciones de peligro con mayor tranquilidad", es Edin Terzic quien elogia a su pupilo y el nivel que ha alcanzado este año.
Hummels le limpia un balón a Mbappé.FRANCK FIFEAFP
Seguro que tras llegar a la final, algo que el jugador alemán calificó de ser "un sueño" en un aceptable español que aprendió en el colegio, obtuvo el pulgar hacia arriba de su padre y representante Herman Hummels. Costumbre que realiza con su hijo, al que entrenó en las categorías inferiores del Bayern, después de cada encuentro. "Conoce el fútbol desde hace 35 años y no me gustan mucho los representantes", explicó el futbolista sobre él en una entrevista. A día de hoy, ninguno está ya en las filas del gigante bávaro, pese a que Mats volviera tres años entre 2016 y 2019.
Precisamente fue Hermann, como entrenador de fútbol base del Bayern Múnich, quien retrasó la posición del pequeño Mats desde la punta de ataque, primero hasta el mediocentro defensivo y después hasta la posición de central que ocupa hoy. De hecho, cada vez que le preguntan a Hummels quién es su jugador preferido, sigue eligiendo a Zinedine Zidane, fruto de ese deje ofensivo que le dejaron sus años en el último cuarto de campo.
Ya son muchos años jugando como central, primero formando una pareja indiscutible junto al serbio Subotic, que llegó a la cumbre en 2013. El 25 de mayo de ese año se jugó en Wembley la primera final alemana de Champions de la historia. Borussia y Bayern disputaron 90 minutos a sangre y fuego, pero Hummels no llegó en las mejores condiciones. Al final, los bávaros impusieron su condición de favoritos ante el imberbe Dortmund de un ya conocido Jurgen Klopp.
Amistad con Klopp
Precisamente, el ya ex entrenador de Liverpool fue uno de los primeros en felicitar a Hummels cuando fichó por el Bayern en aquel periodo de tres años. El central alemán siempre ha admitido que sin sus consejos no cree que pudiera haber llegado al nivel que está exhibiendo hoy y el que le ha permitido tener una nueva oportunidad en Wembley.
Aunque mantenga el 7-1 de Alemania a Brasil en el Mundial carioca como el partido preferido en su carrera, quién sabe si no tiene la oportunidad de hacer historia en Londres y ayudar al Borussia a conquistar su segunda Champions. Lo que es seguro es que si lo consigue, no lo celebrará con una cerveza, la aborrece, lo hará con uno o varios gin tonics.