José Miguel Garrido, nuevo máximo accionista del CD Tenerife: “Al fútbol se viene aprendido”

José Miguel Garrido, nuevo máximo accionista del CD Tenerife: "Al fútbol se viene aprendido"

COPA DEL REY

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El empresario madrileño, sobrino de Ángel Cristo, se hace con el control accionarial del club blanquiazul. Paulino Rivero, ex presidente del Gobierno de Canarias, es el nuevo presidente

El empresario madrileño José Miguel Garrido.EM

“Aposté por el riesgo, por la emoción y conseguí que la gente se conmoviera con mis actuaciones”. De esta manera resumía el mítico domador y empresario circenseÁngel Cristo su carrera. Murió de forma repentina el 5 de mayo de 2010 en Alcorcón. Y en las puertas del tanatorio, destacaba la figura de su sobrino, José Miguel Garrido Cristo (Madrid, 1965). Él fue quien atendió a los medios, quien pagó el entierro y quien ha hecho suyo el lema de su tío a la hora de afrontar sus diversos proyectos empresariales, entre los que se encuentra el CD Tenerife, del que se acaba de convertir en su máximo accionista.

El equipo blanquiazul, que juega este miércoles su eliminatoria de Copa del Rey contra el Pontevedra (21.00 horas) celebró el pasado 14 de diciembre la Junta General de Accionistas que supuso la despedida de Miguel Concepción como presidente tras 16 años mandato. Ocupa su lugar Paulino Rivero, quien fuera presidente del Gobierno de Canarias entre 2007 y 2015. Garrido controla alrededor de 10.000 acciones de forma directa, a las que suma las de una sindicación que le une al saliente Concepción y a otros dos empresarios de la isla, Amid Achi y Conrado González.

“El que llega al fútbol tiene que venir aprendido” o “si no te gusta, ni te acerques” son dos de su frases preferidas. Sabe de lo que habla: fue máximo accionista del Albacete Balompié, al que salvó de la desaparición y ascendió a 2ª División y del CD Castellón, al que subió a 2ª B. También mostró interés por el Elche, el Córdoba y el Wigan inglés.

“Estoy muy bien en la isla. Hago esto porque me gusta y nadie me obliga”, afirma rotundo. Aterrizó en ella en 2019, de la mano del abogado y economista Corviniano Clavijo, un ex consejero que buscaba abrir un frente en la oposición. No tardaría en desvincularse del mismo y unir fuerzas con la directiva. Su figura fue recibida con recelo. El empresario madrileño, que presume de “no mentir nunca” empezó a trabajar en un circo -su madre era la trapecista Cristina Papadópoulos Dordi– y ha desempeñado importantes cargos en Campofrío, Aurgi, Unilevel, García Carrión, Yoplait y Pernord-Ricard/Larios. Fue socio fundador de Thesan Capital, el fondo buitre de inversión que fue el principal accionista de Hispania Racing, la única licencia española de Fórmula 1 y cuyos directivos han sido investigados por presunto delito fiscal y blanqueo de capitales en el caso del despacho Nummaria, conectado con los Papeles de Panamá.

El ex presidente del CD Tenerife, Miguel Concepción, felicita a Paulino Rivero, su sucesor.EFE

La historia ni se compra ni se vende“, dice. Por eso se interesó en el Tenerife. Buscaba un equipo con solera y tradición y unas instalaciones “que permitan seguir creciendo y subir de categoría sin tener que realizar inversiones que van a ir en detrimento de lo que puedes poner en el campo”. Se jacta de su capacidad para delegar y lograr éxitos, en este caso, deportivos. “Quiero que mi equipo gane siempre, que meta muchos goles y no le metan ninguno”, resume.

También era clave la masa social. “Siempre hay un aficionado de azul y blanco, vayas a donde vayas ¡Hasta en Miranda de Ebro!”, destaca. “Es increíble. No hay uno, hay 80, 90 o 100 personas allí. Usted no sabe la importancia que eso tiene tanto para el club, como para los futbolistas, como para todo aquel que tenga cierta responsabilidad y vea a aquella gente allí. Te preguntas ‘¿pero qué hace esta gente aquí, que mañana tiene que trabajar?'”

Él mismo vivió el rugir de la afición en el estadio Heliodoro Rodríguez López, un caluroso 20 de junio de 1993. “Yo vi allí al Madrid perder la segunda liga“, afirma. “Era muy joven, pero fue el segundo partido que le ganamos al Real Madrid. No digo ‘que le quitamos la liga,’ porque si hubieran venido aquí con 10 puntos de ventaja la habrían ganado. Pero esa cantinela de que ‘le quitamos’ algo… Oigan, las ligas las perdieron ustedes en los 37 partidos que jugaron antes”.

Pero la nostalgia no lo achanta a la hora de considerar que es necesario construir un nuevo estadio. “El coche de mi abuelo es muy bonito, y tiene su historia, pero tengo uno nuevo porque las necesidades de hoy son diferentes a las que teníamos hace 30, 40 o 50 años. Quiero aspirar a tener la mejor casa posible”. Porque él, que aunque ahora viva en Londres, se forjó bajo una carpa, y eso le enseñó algo clave: “el público lo que quiere es divertirse“. Y lo mismo opinaba su tío.

kpd