Jorge Vilda, ante el juez: “En ningún caso presioné, coaccioné ni puse contra la pared al hermano de Hermoso”

Jorge Vilda, ante el juez: "En ningún caso presioné, coaccioné ni puse contra la pared al hermano de Hermoso"

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EL MUNDO accede a la declaración del ex seleccionador en la Audiencia Nacional por el ‘caso Rubiales’, en la que aseguró que habló de ‘motu proprio’ con el hermano de Jenni Hermoso en el avión de vuelta a España

El ex seleccionador de fútbol femenino Jorge Vilda cuando acudió a declararMUNDO

“Mi ánimo nunca ha sido presionar absolutamente a nadie. Las personas que me conocen saben que yo soy incapaz de presionar o incluso coaccionar a nadie, eso porque soy como soy como persona y eso se le puede preguntar a cualquiera de las futbolistas que han pasado o que he entrenado durante estos 17 años, a mis compañeros o cualquier persona. No creo que quepa en ninguna cabeza que el seleccionador de forma pública en un avión pueda presionar o coaccionar o decir algo de manera hostil o con amenazas a una persona que conoce desde hace tiempo, que es el hermano de una jugadora que la tiene ese especial aprecio”.

El ex seleccionador de fútbol femenino Jorge Vilda quiso dejar claro en su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional que lo imputó por el ‘caso Rubiales’ que en ningún momento presionó al hermano de la jugadora Jennifer Hermoso para que intercediera y que ella saliera a rebajar la tensión por el beso en la boca que le dio el que era presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, durante la celebración del Mundial.

Vilda, que está imputado por coacciones, explicó durante el trayecto de vuelta en avión a España que acudió a hablar con el hermano de Hermoso, al que conoce de hace tiempo igual que a su madre, de ‘motu proprio’ ya que el beso estaba “cogiendo una gran repercusión mediática” ya que se comentaba con los grupos de amigos y familiares que había cerca. Así reconoce que esa situación cobraba “relevancia” en ese momento cuando antes “se la habían quitado” ya que “la gente estaba feliz, en ningún momento vi nada incómodo, ningún gesto rato, pero allí ya no era lo mismo”, en referencia al avión de vuelta.

“Veo que lo que mayor repercusión mediática la está cogiendo es el beso y no que hayamos sido campeones campeonas del mundo y, bueno, pues el hito histórico que sabía que se había conseguido”, remarcó Vilda quien dejó claro ante el juez que hace más de 17 años que conoce a Hermoso y a toda su familia. Así, explicó que ante la preocupación que el beso se recuerde más que “la gesta histórica de poner la estrella por primera vez en la camiseta de la selección española” decide ir a hablar con el hermano de la jugadora ya que ella estaba “incómoda y no la quería agobiar”. Además señaló que percibía que el beso estaba “causando incomodidad en el ambiente” junto con “cierta preocupación en los grupos que se forman en torno al presidente”, en referencia a Rubiales.

Por eso, pese a las preocupaciones que tenía por el estado de salud de su hija, Vilda decide ir a hablar con Rafael, el hermano de Hermoso pero no lo consigue hasta la tercera vez que va ya que él dormía: “En todo momento lo que estaba pensando es que todo esto podía solamente nublar una celebración, nublar un mundial excelente y, que en la carrera de una deportista, al final lo que podía quedar es un hecho que pasa en una celebración y en una entrega de medallas. Mi intención era ayudar a alguien a quitar toda la presión mediática”.

“Creo que según iban pasando las horas la bola mediática era ya un tsunami, eso le estaba afectando”, aseguró Vilda en referencia a la jugadora y añadió que como “toda la gente hablaba de lo mismo, es normal que tuviera ya cierta incomodidad”. A preguntas del juez, Vilda explicó que el hermano “le resta importancia” al beso y lo califica de “anecdótico” además de que aseguró que “no la vio incómoda”. Entonces, para “restar esa presión mediática”, el ex seleccionador propuso que la jugadora “tenía que contar lo que había pesado en la entrega de medallas”, aunque él reconoce que no vio la acción en directo, sólo por la repetición de las imágenes: “Yo pensaba que si eso salía y se contaba, pues le iba a quitar toda la presión mediática que estaba teniendo y que se podía terminar todo lo que todo lo que se estaba haciendo, esa bola”.

Vilda negó haber pedido al hermano de Jenni que ella dijese que el beso era consentido y sobre las posibles “consecuencias desfavorables para su carrera como futbolista”, que declaró el testigo, aseguró que se habían mal interpretado sus palabras ya que lo que pretendía decir es que esta situación podría ser “negativa para su estado de ánimo, para su rendimiento deportivo y, por ende, para la selección”. “Mi intención entonces era que yo en ningún caso presioné, coaccioné ni puse contra la pared al hermano de Hermoso”, destacó el ex seleccionador ya que “no me cabe en la cabeza hacer eso y encima en público, delante de tanta gente en un avión”.

Sobre su destitución como seleccionador español, Vilda asegura que le dijeron que era un “cambio estructural” y que desde la federación española de fútbol pasaron de alabar su trabajo a la carta de despido. Además aseguró que “no era hombre de Luis Rubiales”.

kpd