En automovilismo, que te adelante un rival duele, pero al fin y al cabo son las reglas del juego. Todos están ahí para luchar y sacar el mejor resultado posible. El objetivo es ser capaz de adelantar el mayor número de rivales utilizando talento, tec
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Max Verstappen ganó como si nada, Ferrari pudo salvar una situación crítica y Fernando Alonso acabó séptimo, tras cuatro carreras fuera de los puntos. Las opciones en Losail se esfumaron para Carlos Sainz por culpa de un pinchazo, aunque su sexta posición en la meta permite aún ciertas opciones a la Scuderia, forzada a recuperar 21 puntos a McLaren el próximo domingo en Abu Dhabi. El podio de Charles Leclerc, a seis segundos del vencedor, mantuvo viva la llama roja para la última carrera del Mundial. Hasta ahí los hechos. Sin embargo, por debajo de ellos asomó la figura de Rui Marques, director de carrera, involuntario protagonista de un alocado GP de Qatar.
Tras su precipitada incorporación el pasado domingo en Las Vegas, Marques quiso asumir en Losail un triple desafío (categoría reina, F2 y la Academy femenina), pero durante buena parte de la carrera pareció sobrepasado por la responsabilidad. El primer accidente en la salida desde hace muchas semanas había dejado en muy mal lugar a Nico Hulkenberg. Su feo error en la primera curva, con los neumáticos duros fuera de temperatura, dejó fuera de combate a Franco Colapinto y Esteban Ocon, pero no mereció sanción alguna del portugués.
La resalida dejó malparado a Alonso, que pisó la grava en la curva 13 para perder la posición ante Nico Hulkenberg. La velocidad punta del Aston Martin quedó en ridículo ante Lewis Hamilton. En un principio, el asturiano habló de un tema "preocupante", antes de explayarse en su mensaje de radio: "Es increíble que llevemos dos malditos años con este problema".
El espejo de Albon
Por entonces, Mike Krack, team principal de la escudería de Silverstone, debía lamentar el temprano adiós de Lance Stroll, que había causado una colisión con Alex Albon penalizada con 10 segundos. Tras un fugaz paso por boxes, el canadiense se vio abocado al abandono, el primero desde el GP de Arabia Saudí.
En la vuelta 24, Mercedes lanzó el undercut para sorprender a McLaren, pero un despiste de los mecánicos con la rueda trasera derecha frustró la tentativa. Según el último ganador en Las Vegas, su coche se desequilibraba a alta velocidad en las curvas 2, 4 y 5. Hamilton, tras una sanción de cinco segundos por una salida irregular, se debatía entre mayores dificultades, rodando medio segundo más lento que la cabeza.
Justo cuando se alcanzaba el ecuador, Albon perdió el espejo retrovisor en plena recta y Marques optó por las banderas amarillas en lugar del safety car. Lo asombroso del asunto es que el director de carrera no ordenó retirar esas piezas, que claramente entorpecían a los pilotos a su llegada a la curva 1, el único punto claro de adelantamientos. No hubo mayor novedad hasta que Valtteri Bottas se llevó por delante el espejo.
Alonso, en el 'pit-lane', durante un periodo de 'safety car'.EFE
Casualidad o no, Sainz y Hamilton sufrieron sendos pinchazos. Justo cuando el madrileño pasaba por boxes, Marques ordenó el safety car que destrozaba sus opciones de podio. De la quinta posición a la octava. Unos minutos antes, Leclerc había preguntado a sus ingenieros si debía atacar o no los pianos. Lógica preocupación por la salud de sus gomas.
La reanudación suponía una oportunidad para Lando Norris, que lanzó los colmillos a Verstappen. Sin suerte, como viene siendo costumbre. El holandés se había quejado por radio de que el líder de McLaren no había respetado la ralentización. Y la respuesta de Marques fue contundente: 10 segundos de stop and go para el británico. De la segunda a la última plaza. Un balón de oxígeno para Ferrari.
La rendición de Hamilton
Por detrás, una avería iba a truncar cualquier opción de Sergio Pérez, en busca de su primer top-5 desde el GP de Miami. Siendo deshonrosa la retirada del mexicano, aún tuvo más dignidad que la rabieta de Hamilton. El heptacampeón se había excedido con la velocidad en el pit-lane y Marques, implacable, le aplicó un drive through. "Retirad el coche", suplicó Sir Lewis, ante la lógica negativa de Mercedes.
Por entonces, Norris volaba con aire limpio en busca de algún punto. Ese consuelo que perseguían Guanyu Zhou y Bottas tras 22 carreras a cero con Sauber. Tras deshacerse de Liam Lawson, Yuki Tsunoda y Bottas, el británico escaló hasta la décima plaza, con el bonus de la vuelta rápida (1:22.384).
Malas noticias para Ferrari, donde Sainz se quedó a medias ante Pierre Gasly. Una persecución infructuosa ante el Alpine, cuyo convulso proyecto acabará sexto en el Mundial. Según los rumores, Esteban Ocon ni siquiera subirá al coche el próximo domingo en Yas Marina, donde Jack Doohan podría tomar el volante.
Hubo que contar 11 carreras (cuatro de 2023 y siete de 2024) para ver una eliminación de Fernando Alonso en la Q1. Y remontarnos casi ocho años, durante el GP de Malasia 2016, para ver al asturiano en la última fila por una cuestión ajena a la mecánica o las sanciones. Entonces, Alonso protagonizó una fantástica remontada con su McLaren que le llevó de la 22ª posición a la séptima en la meta. El honor de Aston Martin en Imola tampoco fue salvado por Lance Stroll, decimotercero en la parrilla, a cuatro décimas del corte en la Q3. La conclusión, por tanto, no podía resultar más desoladora en el equipo liderado por Mike Krack, que completó a orillas del río Santerno su peor sábado de la temporada.
El 1:15.992 del canadiense, a 1.24 segundos de la cabeza, deja a Aston Martin como antepenúltimo del sábado, sólo por delante de Williams y Sauber. Una situación tan crítica como la del pasado noviembre en Austin, cuando los dos monoplazas verdes partieron desde el pit-lane tras romper la normativa del parque cerrado.
Las mejoras traídas a Imola, con la actualizaciones aerodinámicas probadas en el túnel del viento y el simulador, no tuvieron un correlato sobre la pista, donde el AMR24 volvió a mostrarse a la altura de Alpine y por detrás de Visa Cash RB y Haas. Noticias más que preocupantes para Alonso, que deberá centrar sus esfuerzos del domingo en recabar datos para próximas carreras con más énfasis que en la remota búsqueda de los puntos.
"Tenemos que tener paciencia"
"Es un recorrido largo hasta fin de año y tendremos más actualizaciones en Mónaco la próxima semana. También en Canadá y en Barcelona. Durante las seis primeras sarreras trajimos piezas nuevas", confirmó Alonso. "Todo añadía rendimiento al coche. Aunque si traes media décima, pero el resto de rivales traen dos décimas, entonces eres una décima y media peor que el fin de semana anterior", admitió el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans.
Krack, el team principal, recurrió a resiliencia para afrontar la preocupante cuesta abajo. "Nos llevará aún más tiempo compensar este déficit. Nuestros adversarios no llegaron a la cabeza de la noche a la mañana. Tenemos que tener paciencia hasta ponernos al día". Según la revista alemana Auto Motor und Sport, Krack ya habría decidido recuperar algunas de las piezas rotas de su líder, que por lo tanto iniciaría la carrera desde el pit-lane.
La falta de carga aerodinámica, especialmente en la parte trasera, preocupa a los ingenieros de Krack, especialmente porque este déficit multiplica la elevada degradación de los neumáticos. "Debemos intentar hacer el coche más versátil. Así, nuestros pilotos podrán conducir con más tranquilidad y confianza", valoró Pedro de la Rosa, embajador de la marca británica.
Las críticas de Briatore
Esas dificultades al volante quedaron en evidencia el viernes, cuando Alonso cometió un par de errores poco habituales y el sábado, cuando Lance Stroll se quejó varias veces sobre la configuración del coche. Por si no bastase, el accidente del bicampeón mundial durante la FP3 y su posterior paso por la grava en Tamburello durante la Q1 arruinaron las opciones de Aston Martin.
Estos incidentes prolongan la mala racha reciente de Fernando en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari. Durante sus dos últimas carreras, ambas disputadas en algún momento bajo la lluvia, el ovetense sólo pudo arañar un punto con Alpine. En 2021, un absurdo toque contra el muro en Tosa durante la vuelta de formación obligó a cambiar el alerón delantero, mientras el curso pasado, un choque sin mala intención con Mick Schumacher desencadenó su abandono.
Quien no se anduvo por las ramas fue Flavio Briatore, mánager de Alonso. "Hay veces en las que parece que vamos para atrás en vez de hacia delante. Después de lo que vi en los libres... Parece que hemos dado un paso atrás", aseveró el italiano, con una rotundidad que no habrá caído demasiado bien en la escudería de Silverstone.