Febrero, que ha empezado con una jornada liguera combatida y exigente como demuestran los partidos Unicaja-Andorra o Zaragoza-Breogán, va a ser, más aún de lo habitual, una muestra de las desigualdades en el baloncesto internacional, con dos competic
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Apenas unos minutos antes de que comenzara el duelo, el Real Madrid hizo oficial el fichaje de Alex Len. Y en primera fila presenció el gigante ucraniano (2,12 metros) cómo sus nuevos compañeros arrasaban al campeón de Europa para desquitarse de sus sinsabores a domicilio, donde sólo acumulan derrotas en este comienzo de temporada. Un par de buenas noticias para Sergio Scariolo después del mal trago de Múnich del martes. [84-58: Narración y estadísticas]
Mientras busca rumbo y crecimiento, el Madrid no se detiene. La ambición, en la cancha y en los despachos, marca el desperezar de la era del italiano. Si tardó apenas unas semanas en constatar que Bruno Fernando -el refuerzo en la pintura que le llegó a Chus Mateo el pasado febrero, también desde la NBA- no era válido para su forma de entender el juego (ya defiende los colores del Partizan), en sólo unos días ha recibido a un tipo con más de 10 temporadas -una de ellas en los Raptors, con el propio Scariolo como asistente- y 700 duelos en la mejor liga del mundo, un potentísimo y enorme pívot para guardar las espaldas de Tavares. En total, siete refuerzos, una revolución como no se conocía en esa sección.
Alex Len.RealMadrid.com
El Fenerbahçe de Jasikevicius podría parecer el peor de los rivales para levantar vuelo. Pero el vigente campeón, que el martes también perdió (en Valencia, de 15) no está tampoco para tirar cohetes. Echa de menos a Nigel Hayes-Davis (de los que pocos que ha desandado el camino y ahora juega para los Suns) y a Guduric. Cuando se quisieron dar cuenta, los turcos caían por 16 (22-6), en un fulgurante inicio blanco lleno de triples, al que ni la segunda falta de Campazzo detuvo.
Hubo un tímido intento de renacer, con tres triples seguidos de los de Estambul (dos de Horton Tucker, el enésimo ex NBA en Euroliga), pero pronto apareció Garuba para, a base de intensidad, mandarle un mensaje a todos. Con tapones, palmeos, rebotes y energía no sólo se metió en el bolsillo a toda la tribuna y también avisó de que él quiere ser el recambio de Tavares. En esa frustración, al irreconocible Fenerbahçe le apareció Maledon para rematarle con nueve puntos de carrerilla y dejar una máxima sonrojante al descanso (49-22).
Garuba celebra una acción ante Colson.Juanjo MartínEFE
Consciente de que apenas le quedaba nada que rascar, Jasikevicius probó nuevas defensas que, por momentos, despistaron al Madrid. La primera canasta en juego de los blancos tras el paso por vestuarios no llegó hasta pasados los cuatro minutos. Pero era tal la distancia y tan pocas las energías por ambos, que resultó una de las segundas partes más aburridas que se recuerdan.
En el Real Madrid, que llegó a dominar por 32 (62-30), hubo puntos y minutos para todos y sólo la desidia de Hezonja desentonó en una noche demasiado plácida.
Al Barça se le apagaron las luces en El Pireo, donde el baloncesto coral del Olympiacos acabó con una racha de cinco victorias consecutivas en la Euroliga del conjunto dirigido por Joan Peñarroya, que, pese a la derrota, se mantiene en la parte alta de la clasificación. [Narración y estadísticas (95-74)]
"Han jugado mejor que nosotros en ambos lados de la pista, con más energía en defensa, en ataque y en rebotes. No hemos controlado el rebote en nuestra zona. Hemos jugado el peor partido de la temporada", admitió el técnico azulgrana. "En esta pista, es necesario jugar al 100%. Si no lo haces es imposible competir contra Olympiacos", añadió, en referencia a las facilidades ofrecidas.
El conjunto griego destrozó las virtudes visitantes. Sin acierto desde la línea de 6,75 metros (4 aciertos de 17 intentos) y muy débil bajo los aros -capturó 24 rebotes por los 40 de su rival-, el Barça, fatigado tras los dos últimos desplazamientos en la pista de Unicaja y Anadolu Efes, siempre fue a remolque.
Circulación hipnótica
Y es que en el Pabellón de la Paz y la Amistad, donde el Olympiacos aún no conoce la derrota, brillaron todas sus estrellas. Evan Fournier (19 puntos) dinamitó el partido en el tercer cuarto, Sasha Vezenkov (18 puntos) confirmó su condición de jugador diferencial y Nikola Milutinov (12 puntos y 8 rebotes) impuso su ley en la zona.
El conjunto de Georgios Bartzokas neutralizó con su rocosa defensa las ansias de correr del Barça, al que le costaba frenar a los griegos, que cocían a fuego lento sus canastas con una circulación de balón hipnótica. De nada sirvieron los 18 puntos de Kevin Punter o las ayudas de Chimezie Metu (12 puntos, siete rebotes).
El Barça no se esforzó para maquillar el resultado en los últimos minutos y acabó perdiendo de 21 puntos. De este modo, los azulgrana finalizan particular 'Tourmalet' con dos derrotas -en Málaga y Atenas- y una victoria en Estambul.