Esta semana la selección española de Sergio Scariolo se juega la clasificación para el Eurobasket 2025, contra Eslovaquia, doblemente. En esta ventana FIBA no para la Euroliga, en la de febrero sí. NBA y NCAA no lo hacen en ninguna ventana. El viernes puede que Abrines y los Hernangómez estén compitiendo con sus clubes mientras juega su selección. Santi Aldama y Osobor también, aunque un poco más tarde. Lo extraño se hace habitual.
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El esloveno Luka Doncic lideró este miércoles a los Dallas Mavericks con un triple doble en Oklahoma en la tercera victoria de la semifinal de conferencia del Oeste contra unos Thunder demasiado dependientes del escolta canadiense Shai Gilgeous Alexander. En el Este, los Boston Celtics se metieron en la final de conferencia tras una gran victoria por 113-98 ante los Cleveland Cavaliers, gracias a un Al Horford en modo francotirador.
Doncic sumó 31 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias, Derrick Jones agregó 19 puntos y Kyrie Irving 12, mientras que consiguieron dobles doble Dereck Lively, con 11 tantos y 10 rebotes, y PJ Washington, con 10 puntos y 10 recuperaciones.
Los Thunder habían ganado el cuarto partido de la serie este lunes (96-100) empatando a 2 victorias, cuando Shai Gilgeous Alexander logró 34 puntos en el tercer encuentro consecutivo de la serie en el que consigue 30 o más puntos.
El miércoles, consiguió 30 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias, mientras que Chet Holmgren añadió 12 tantos, Luguentz Dort y Jalen Williams 12 cada uno y, saliendo del banquillo por primera vez en su carrera, Josh Giddey agregó 11.
Con dos asistencias y un mate de Gilgeous Alexander, OKC comenzó fuerte los dos primeros minutos de juego (8-2), pero se hundió en los siguientes (8-11).
Jones fue el primer jugador en llegar a los 10 puntos personales a tres minutos de concluir el parcial inicial transformando una asistencia de Doncic en "alley oop".
El segundo 'alley opp' de la noche para los Mavericks lo firmaron Jaden Hardy, al pase, y Gafford, en la resolución.
Con los Mavericks más acertados desde la pintura y los Thunder desde larga distancia, el primer cuarto concluyó con una ligera ventaja de los visitantes (22-24).
Dos 'alley oops' de Dereck Lively, saliendo del banquillo, asistidos también por Doncic, marcaron los primeros minutos del segundo segmento y los Mavericks comenzaron a abrir brecha (27-35).
Otro 'alley oop' servido por Doncic, superado el ecuador del segundo cuarto, lo convirtió Jones, quien medio minuto después acertó su tercer triple de tres intentos (33-45).
Gilgeous Alexander y Williams machacando el aro y Joe con su segundo triple reivindicaron a los locales, pero Doncic llegó a sus 17 puntos personales, Jones a sus 15 y los Mavericks, con mejor puntería, consiguieron arribar al descanso 10 puntos arriba en el marcador (44-54).
Los primeros siete minutos del tercer cuarto solo acertó por los Thunder Gilgeous Alexander, que llegó a sus 20 puntos, mientras que los Mavericks jugaban más compenetrados como equipo. PJ Washington se colgó del aro y clavó un triple en pocos segundos.
Doncic sumó 20 tantos de triple y con otra canasta de larga distancia el escolta australiano Josh Green marcó la máxima ventaja de los visitantes a 4.14 de terminar el parcial (56-71).
Lively, asistido por Hardy, se apuntó su tercer 'alley oop' y Doncic, con su cuarto triple, este con paso atrás, consiguió mantener la ventaja visitante en 12 puntos al concluir el segmento (67-79) a pesar de los 24 tantos hasta el momento de Gilgeous Alexander.
Doncic consiguió 8 puntos los primeros dos minutos y medio del cuarto definitivo, tres de ellos de un triple a más de un metro de la línea de larga distancia (71-89) que Gilgeous Alexander contestó con otro tiro estratosférico.
Un mate de Holmgren y un triple de Dort asustaron al entrenador de los Mavericks, Jason Kidd, que pidió tiempo muerto.
Otro mate de Holmgren llegó a reducir a 7 la ventaja visitante (83-90), pero los tejanos se concentraron en defensa y consiguieron su tercera victoria de la serie (92-104).
El sexto encuentro entre ambos equipos se jugará el sábado en Dallas y el ganador de la serie se enfrentará en la final de la Conferencia Oeste al vencedor del duelo entre los Timberwolves y los Nuggets, que actualmente está 3-2 para los de Minnesota.
Los Celtics vuelan a las finales del Este
Por tercera vez consecutiva, los Celtics alcanzan las finales de su conferencia y esperan rival, que será el mejor entre los New York Knicks y los Indiana Pacers.
Horford, de 37 años, se convirtió en el jugador más veterano de la NBA capaz de superar los 15 puntos, 10 rebotes y 5 triples en un partido de postemporada.
Acabó con 22 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones y un robo en 34.58 minutos en pista. Cuando se retiró, el TD Garden le dedicó una larga y sentida ovación.
El dominicano hizo un trabajo extraordinario ante Darius Garland, 14 años más joven que él, para frenarle con una defensa feroz. Garland acabó el partido con once puntos (4 de 17 en tiros de campo) y nueve asistencias
Horford luchó por cada balón hasta el último centímetro, recuperando posesiones que parecían perdidas para su equipo y dio la cara en los momentos clave del choque.
Porque los Cavaliers, pese a las bajas ilustres de Donovan Mitchell y Jarrett Allen, consiguieron mantenerse en el partido hasta el cuarto período. Tuvieron una desventaja de doce puntos en el tercer cuarto, pero con orgullo y coraje la redujeron a seis unidades en el cuarto.
Fue en ese momento cuando Al Horford dio un golpe al partido al conectar el quinto triple de su noche. Fue un golpe psicológico para los Cavs, que bajaron rápidamente hasta el -14 y no consiguieron levantar la cabeza.
Jayson Tatum fue el líder anotador con 25 puntos, 10 rebotes, 9 asistencias y 4 robos. Derrick White aportó 18 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 4 triples.
Los Celtics conectaron 19 triples y triunfaron en una nueva noche en la que no pudieron contar con el letón Kristaps Porzingis, quien sigue en duda para el comienzo de las finales de Conferencia.
Los Cavaliers se rindieron con orgullo. Evan Mobley dio un paso al frente con 33 puntos, la mejor actuación de su carrera en los 'playoffs'. Marcus Morris aportó 25 saliendo del banquillo.
Los Celtics esperan ahora al ganador de la serie entre los New York Knicks y los Indiana Pacers, que ve a los neoyorquinos por delante 3-2 tras la victoria del martes en el Madison Square Garden.
La serie se desplaza ahora a Indiana para el sexto partido, fijado este viernes, mientras que el hipotético séptimo encuentro se disputaría el domingo.
Los Celtics contarán con más descanso respecto a sus rivales. De hecho, las finales del Este empezarán el domingo si la serie entre Knicks y Pacers termina el viernes y, de extenderse hasta el séptimo partido, comenzarían el próximo martes.
El Real Madrid perdió este jueves 93-85 en su primera visita al Coca-Cola Arena, casa del debutante Dubai Basketball, tras una gris segunda mitad, con un gran partido del ex madridista Dzanan Musa, autor de 20 puntos y 25 de valoración.
En una tónica ya habitual esta temporada, los de Scariolo cayeron en un partido que tuvieron controlado y en el que llegaron a dominar por 13 puntos en el tercer cuarto. Una mala segunda parte del equipo fue definitiva para dejar escapar otra victoria que parecía segura fuera de casa, en un día en el que Tavares y Campazzo se fueron hasta los 25 y 24 de valoración, respectivamente, lo que podría desembocar en un descenso de varios puestos en la clasificación de la Euroliga.
Los blancos tuvieron dificultades para atacar ante los locales. Abalde rebasaba a Musa en el uno contra uno hasta pisar la pintura, pero la defensa en ayudas de los emiratíes obligó a lanzar mucho de fuera, con el Real Madrid acertando al quinto intento desde el 6,75 de la mano de Campazzo, 5-7 (min.4).
Okeke contuvo bien atrás al algo anárquico pero talentoso Dwayne Bacon, que erró sus dos únicos lanzamientos en el cuarto. El Real Madrid, bien plantado en defensa y dominando el rebote, con 14 en total y 5 en ataque, mejoró cuando pudo correr y jugar a un ritmo más alto, terminando los diez primeros minutos por delante, 11-18, tras una gran canasta de Abalde, máximo anotador 'merengue' con 7 puntos.
La dupla Lyles-Garuba volvió a dar muestras de su conexión en ataque, pero los de Scariolo sufrieron más para cerrar el rebote defensivo sin Tavares en pista. El Dubai recuperó algo más de orden y competitividad con la entrada de los serbios Filip Petrusev y Aleksa Avramovic, que redujeron la ventaja con un parcial de salida de 16-6 para empatar el partido a 27 (min.15).
Walter Tavares, con el balón ante Nemanja Dangubic, este jueves en Dubai.ALI HAIDEREFE
Petrusev, con 9 puntos, castigó a un flojo Lyles, que mostró su peor cara en defensa regalando un 3+1 a Avramovic y provocó la alternancia en el luminoso a favor del Dubai (32-29). Dos triples consecutivos y de mucha calidad de Hezonja y otros dos más de Campazzo permitieron que el Real Madrid recuperase la efectividad desde el exterior (6/19) y también el mando en el marcador, manteniendo la renta de +7 al descanso, 37-44 (min.20).
Los blancos volvieron a mostrar un ritmo alto y fluido de juego, similar al del primer cuarto, y con un 5-0 de salida -otro triple de Hezonja y un mate de Tavares-, obligaron a Jurica Golemac a parar el encuentro con sólo un minuto transcurrido (37-49).
Un par de despistes del Real Madrid después de colocarse a 13 (41-54) condujeron al tiempo muerto de Scariolo, que vio cómo los locales bajaban de la barrera psicológica de los diez, 49-57 (min.26).
Len, sin minutos hasta entonces y tras su partidazo en Atenas, regresó a la rotación, pero sufrió ante la amenaza exterior del brasileño Bruno Caboclo -dos triples- y cometió tres faltas, una de ellas antideportiva y otra en una acción continuada, y se convirtió en el triste protagonista de un letal parcial de 11-3 favorable al Dubai, 63-64, que acabó por delante a falta del último periodo gracias a un 2+1 de Musa y un total de 32 puntos en el tercer cuarto, 69-68 (min.30).
Cinco puntos consecutivos de los emiratíes pusieron la máxima del choque a su favor (74-68) y contra las cuerdas al Real Madrid, que vislumbraba con terror otro final como el de hace dos días en el OAKA. Tavares mejoró la defensa 'merengue', pero el equipo madrileño encadenó varias pérdidas y tardó cuatro minutos en anotar su primera canasta en juego, obra de un gran Campazzo, 76-71 (min.34).
Con un Hezonja incapaz de marcar su impacto, obcecado en contribuir en ataque, los de Scariolo vieron cómo todo se puso aún más cuesta arriba con un triple de un motivado Musa, 81-73 (min.27).
Guiado por el base argentino y sostenidos por el pívot caboverdiano, el Real Madrid consiguió ponerse a sólo cuatro puntos a falta de un minuto y medio, 85-81, pero McKinley Wright, desde el 6,75, volvió a poner tierra de por medio.
El Dubai no falló desde la personal y certificó su primer triunfo ante el Real Madrid, que dejó escapar una nueva oportunidad como visitante, 93-85.
Ficha técnica
93 - Dubai (11+26+32+24): Wright IV (16), Musa (20), Dangubic (-), Bacon (15) y Kabengele (-) -cinco inicial-, Avramovic (10), Prepelic (-), Abass (-), Anderson (5), Petrusev (16), Caboclo (11) y Kamenjas (-).
85 - Real Madrid (18+26+24+17): Campazzo (24), Abalde (7), Hezonja (11), Okeke (5) y Tavares (17) -cinco inicial-, Feliz (4), Llull (2), Krämer (1), Procida (-), Lyles (8), Garuba (4) y Len (2).
Árbitros: Tomislav Hordov (HRV), Piotr Pastusiak (POL), Saulius Racys (LTU). Señalaron falta antideportiva a Alex Len, del Real Madrid (min.28), y técnica a Dznan Musa, del Dubai Basketball (min.32).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésima séptima jornada de la Euroliga disputado en el pabellón Coca-Cola Arena de Dubái.
Y, de repente, Pierre Oriola desapareció del mapa. Aquel pívot, rápido de mente y de manos, que birló una Liga al Real Madrid con el Valencia. Aquel por el que el Barça pagó un millón de euros y llegó a ser su capitán. Y aquel que, sobre todo, fue campeón del mundo en 2019, titular con España en la final del Wukesong. "Tener que aceptar que ya no estaba al mismo nivel fue duro", repasa ahora, 34 años todavía, de nuevo pleno tras un calvario de problemas en la espalda. De vuelta con el Baxi Manresa y, quien se lo diría, con la selección en la que estuvo por última vez en el verano de 2021, a las puertas de los Juegos de Tokio, "una etapa ya cerrada", que ha abierto una llamada de Chus Mateo para el doble enfrentamiento contra Ucrania (hoy, a las 14:00 h., el primero en Riga).
Pregunta.- Casi cinco años después de la última vez, ¿se le pasaba por la cabeza volver con la selección?
Respuesta.- En mi mente no estaba volver. Era una etapa ya cerrada, llevaba muchos años sin venir. Por lesiones, por el cambio generacional... Chus me escribió. Había bajas como la de Osobor y contaba conmigo para esta Ventana. Mi respuesta fue que sí, que quería venir. Después hablamos y me explicó la idea. Desde el principio le dije que sí, súper ilusionado.
P.- ¿Y cuál es esa idea?
R.- Jugamos contra Ucrania, un equipo muy físico, muy alto. Con dos pívots por encima de 2,15 metros. Necesitamos experiencia y yo, aunque no sea muy alto, aporto ese físico, ese jugar duro. Eso me pidió.
P.- A Chus no le conocía, ¿cuál ha sido la primera impresión?
R.- Me había enfrentado contra él. Me he encontrado a una persona muy cercana con los jugadores, muy justo, súper positivo, con muchas ganas de trabajar, creando muy buen proyecto. Cuando hay que trabajar se trabaja, pero los entrenos son divertidos.
Oriola y Chus Mateo conversan durante un entrenamiento.ALBERTO NEVADO / FEB
P.- No está aquí sólo por veterano, también por su rendimiento en Manresa (9,5 puntos y 4,6 rebotes en 13 partidos, en menos de 18 minutos).
R.- El que valoren cómo estoy jugando, después de años complicados... La lesión, los cambios de equipo, la falta de regularidad... Me ha hecho mucha ilusión. Para mí también es una forma de dar un golpe encima de la mesa, de cerrar un círculo que se quedó como allí en el aire. Eran muchos años sin venir.
P.- Antes de fichar por Manresa, fue campeón de la Liga mexicana con Fuerza Regia de Monterrey.
R.- Me separé de mi familia, fui a un país que no conocía, a una cultura nueva. Que terminase con el título fue espectacular. Cuando ganas, las cosas se ven mucho mejor y vienes con toda la energía positiva. Me trataron súper bien. Desde un principio ellos me valoraron muchísimo, confiaban y creían que yo les podía ayudar. Y así fue. Al principio me costó mucho entender que es una liga muy diferente, pero me fui adaptando y conseguí ser importante.
P.- En 2022 el Barça, del que era capitán, le rescindió el contrato. Llegó a reconocer que después de la lesión no volvió a ser el mismo.
P.- Estaba en la cresta de la ola, arriba del todo. En el Barça, que era un sueño para mí, el club de mi vida. Con la selección, ganar un Mundial. Todo era positivo y llegó un varapalo fuerte como la lesión. Tener que irme del Barça fue bajar unos peldaños en mi carrera. Tenía que solucionar ese problema físico. Después, también termino yéndome de Girona porque no estoy al nivel. Me tuve que ir a Grecia (AEK) y volver a empezar aquí en Manresa. Y otra vez en verano esperando a que salga algo. Creo que el punto de inflexión fue Lleida el año pasado. Durante estos años he estado trabajando el tema mental [con el coach Adrià Carmona], creyendo en mí, echándole muchas horas de trabajo fuera del equipo. Cosas que la gente no ve.
P.- Un campeón del mundo buscándose equipo.
R.- Fue difícil a nivel mental. Todos tenemos nuestro ego y tuve que entender que no estaba al nivel físico que exige una selección para ir a un Eurobasket o unos Juegos. O para jugar Euroliga. Ese momento fue muy duro. También se creó un murmullo con la lesión, de que ya no era el mismo, de que ya no volvería a ese nivel. Cuando consigues acoplar todo mentalmente, te lo tomas de otra manera, lo ves diferente. Ahora mismo estoy en uno de los mejores momentos de mi carrera a nivel mental y a nivel físico. Y creo que también una de las claves de tomarme mi vida baloncestística diferente es el nacimiento de mi hijo Roc, que va a cumplir dos años en junio. Me he reconciliado con el baloncesto y me he dado motivos a mí mismo para creer, para seguir disfrutando los años que me queden.
Pierre Oriola.ALBERTO NEVADO / FEB
P.- Con 34, ¿cómo ve el futuro después de todo esto?
R.- Año a año. Yo ahora lo que quiero es terminar bien en Manresa, porque estoy muy feliz. Y el año que viene veremos. Siempre he creído que quiero retirarme yo y que no sea el baloncesto el que me retire. No tener la sensación de que el baloncesto me está dejando ir. Y, cuando estuve lesionado y los años después, era así. Ahora tengo la conciencia tranquila de decir: "Lo he intentado todo".
P.- Recuerdos del Mundial. ¿Con el paso del tiempo siente que fue una historia increíble?
R.- Totalmente. Tengo dos momentos grabados. En la primera fase, creo que contra Irán. La única canasta que mete Marc en ese partido, es la ganadora. Casi perdemos. Después, todo lo contrario. Nos enfrentamos a Serbia e Italia, dos muy buenas selecciones, con toda su artillería. Y les ganamos fácil. Después, el momento clave fue cuando ganamos Australia, la sensación en el vestuario era: "Vamos a ser campeones del Mundo". Llegar allí y ver a Sergi, a Marc, a Ricky, al mismo Víctor, a los que llevaban tantos años, tan tranquilos, fue como "es que vamos a ganar el oro".
P.- La vida de Oriola no es sólo baloncesto.
R.- Tengo muchas inquietudes. Tengo una empresa con dos socios que intenta ayudar al deportista a llevar su vida fuera, a asesorarlo en el tema de inversiones, comprar inmuebles, diferentes maneras de poder estructurar su vida. Que el golpe no sea duro con la retirada. Porque en nuestra carrera tenemos la suerte de ganar un muy buen dinero durante un periodo corto de tiempo.
P.- Y su pasión por el teatro.
R.- Actué cuando era pequeño. Estaba en un grupo en mi pueblo. También cuando Juancho me invitó a su película, aunque fueron 10 segundos. Y alguna que otra cosita. Nunca me he metido de lleno, pero me apasiona.
P.- En la cancha, de alguna u otra forma, interpretáis un papel. Y no hablo de flopping.
R.- [Ríe] Sí, a mí me ha pasado muchas veces, con gente que no me conoce en las distancias cortas, en lo personal, que me dice: "Hostia, qué diferente eres cuando estás en pista". Ahí he llegado a ser odiado, porque voy a todas, soy duro, protesto.... Pero como persona soy muy diferente.
P.- ¿Siente eso, que ha sido un jugador diferente? Por su forma de decir las cosas.
R.- Yo sé que muchas veces me he metido en fregados y no me he mordido la lengua, sobre todo en la etapa en el Barça. Pero creo que siempre he intentado tener respeto para todo el mundo. Con los años he ido siendo más políticamente correcto. Pero el problema que tiene esta sociedad, y no solo en España, es que cuando alguien habla, de política, de cine, de educación, de lo que sea, no respetamos la opinión del otro. O creamos una crítica destructiva. Por eso la mayoría de los deportistas no nos mojamos. Es difícil.