Al parecer, uno de los baúles donde va el material de la selección no salió de Barajas junto al resto de la expedición, que llegó el miércoles por la noche.
La selección, entrenando este jueves.DAVID MDZINARISHVILIEFE
Justo al terminar la comparecencia de Rodrigo Hernández, Pablo García Cuervo, jefe de prensa de la selección, dijo a los periodistas españoles que quería comentarles una cosa. Rodeado de todos, explicó que, por un error, la selección está aquí en Tiflis sin las botas de los jugadores y los guantes de los porteros.
Al parecer, uno de los baúles donde va el material de la selección no salió del Aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas junto al resto de la expedición, que llegó el miércoles por la noche. El resumen es que el entrenamiento del día previo al partido contra Georgia ha tenido que ser una sesión de activación sobre unas esterillas, y en zapatillas.
Está previsto que el famoso baúl llegue durante la próxima madrugada a Tiflis y la selección pueda entrenar, ligeramente, este viernes por la mañana, el mismo día del partido. Se trata de una anécdota que en otras circunstancias no tendría más importancia, pero que culmina unos días realmente difíciles de explicar en la Federación.
Mientras los jugadores hacían esos ejercicios a las órdenes del preparador físico en una imagen insólita, se pudo ver al actual presidente de la Federación, Pedro Rocha, por el estadio. Acompañado, eso sí, de un séquito muy inferior al que solía llevar Rubiales.
Todos los actores, principales y secundarios, implicados en la gestación terminan sus explicaciones con una frase similar: "Es la solución menos mala". Aluden así al anuncio, ayer, de la creación, por parte del Gobierno, de una "Comisión de supervisión, normalización y representación" para "corregir la grave situación que atraviesa la RFEF y para que la entidad pueda iniciar una etapa de regeneración bajo un clima de estabilidad e institucionalidad". Es decir, la fabricación, artificial, de un órgano que estará por encima, o al menos en paralelo, a quien vaya a ostentar el poder en la Federación. El anuncio, filtrado en la noche del miércoles, hizo público un pacto entre todos los actores del fútbol español que venía gestándose desde hace semanas.
Fueron conversaciones a muchas bandas entre el Consejo Superior de Deportes (CSD), la Liga, el Comité Olímpico Español, algunos presidentes de Federaciones territoriales... y el propio Rocha. Conviene subrayar que ni UEFA ni FIFA han participado.
La ministra de Deportes, Pilar Alegría, ha estado muy encima del tema, con conversaciones diarias con el secretario de Estado, Rodríguez Uribes. Para el Gobierno, hubo un momento en que lo prioritario era deshacerse de él, de Rocha, pues le consideran un símbolo más del rubialismo. De hecho, los más cercanos al extremeño en Las Rozas deslizaron el mismo día de su declaración ante la jueza de la 'Operación Brody' que todo (el paso de testigo a investigado) obedecía a una maniobra del Ejecutivo para impedirle ser presidente de la Federación. Pero esa mutación no era suficiente, pues sólo una sentencia condenatoria firme inhabilita para el cargo.
De modo que se activaron las denuncias de Miguel Galán ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). Una de ellas derivó en un expediente por falta "muy grave", puerta abierta a la suspensión provisional por parte del CSD. Sin embargo, los servicios jurídicos advirtieron de un escollo legal: Rocha, hoy, no ostenta cargo alguno en la Federación, de modo que su suspensión generaba dudas. Eso, unido a que era el único candidato a presidir la Federación (consiguió 107 avales de casi 140 posibles), unido a que FIFA y UEFA tampoco iban a consentir una acción unilateral, unido también a que el sistema de elección es el que es (un sistema puramente clientelar) ofrecían muy poco margen.
Hace ya algunas semanas, un personaje importante en el deporte español hablaba en privado de crear "una comisión que tenga buena imagen, que tutele las elecciones". Esa idea fue calando en el Gobierno, que finalmente lo hizo tal cual. Y lo hizo remitiendo a la Ley del Deporte. En su artículo 1.2, el texto dice que "corresponde a la Administración General del Estado la representación del deporte español y la supervisión pública del sector en aquellos aspectos que se consideran de interés general para el Estado". En el artículo 11, reconoce el deporte como "un bien de interés público estatal". Así las cosas, a través de una resolución del presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, aludiendo a esos dos artículos, es como cree el Gobierno haber encontrado el amparo jurídico.
Un papel secundario para Rocha
El pacto incluye a Rocha, que acepta el papel secundario que le otorga el Gobierno. Si nada se tuerce, será presidente (de una Junta Directiva o de una Comisión Gestora) hoy o el próximo lunes, pero lo será de puertas para dentro. No aparecerá en ningún lugar público (no lo ha hecho nunca) y la cabeza visible de la Federación será la persona, conocida por el gran público, que acepte la propuesta de formar parte de esa comisión. Vicente del Bosque, el primer nombre filtrado, de momento no dice nada, aunque quienes le conocen lo dan por imposible.
A esa figura pública reconocida le acompañarán "personas independientes de reconocido prestigio", que tutelarán un proceso en el que se les pide a Rocha y a sus apoyos que mantengan un perfil bajo y se dediquen solamente "a la mera administración ordinaria de la entidad, tal y como exige la ley". Con esta frase tratan en el Gobierno precisamente de calmar los nervios de UEFA y FIFA porque, pese a que desde la Federación filtraron a medios afines que ambos organismos estaban al tanto del movimiento, lo cierto es que no era así.
Una importante fuente de FIFA decía a este periódico, por la mañana, que ese organismo no había dado el visto bueno a nada. A media tarde, mediante un comunicado conjunto, esta postura se confirmaba. UEFA y FIFA expresaron que siguen esto con "gran preocupación" y que pedirán "más información" para garantizar la autonomía de la Federación. Si de verdad hubiesen dado el visto bueno, no pedirían "más información".
Fuentes del CSD matizaban que Uribes y el secretario general de FIFA, Mattias Grafsröm, habían conversado acerca del caso de la Federación italiana en 2006, cuando el Gobierno del país intervino la Federación por el Calciopoli (la corrupción sistémica en las designaciones arbitrales). "En aquella ocasión, ese movimiento tuvo el visto bueno de los órganos rectores del fútbol a nivel internacional", decían esas mismas fuentes. A juzgar por el comunicado de FIFA y UEFA, el visto bueno al caso italiano en 2006 todavía no ha llegado para este pacto improvisado en España en 2024.
Luis de la Fuente está tranquilo. Sabe que, pase lo que pase esta noche, no le podrán acusar de nada. España ha sido, hasta la fecha, el mejor equipo de la Eurocopa, y caer con Francia esta noche (21.00 horas), finalista en los dos últimos Mundiales, con el mejor jugador del mundo en sus filas, entra dentro de lo posible. Pero Luis de la Fuente, detrás de esa sonrisa y esos 63 años y esa educación y ese llamar a los periodistas por su nombre y esa amabilidad... detrás de todo eso, en fin, hay un animal competitivo que no da por bueno caer con dignidad en Múnich.
Por eso estos días, en la tranquilidad el hotel Der Öschberghof, ha estado incidiendo en un mensaje: "Más grupo que nunca". Como proponían D'Artagnan y los Tres Mosqueteros: "¡Uno para todos y todos para uno!". Mejor escrito, y en este caso: "¡Uno contra todos y todos contra uno!" Porque, por mucho que los protagonistas lo nieguen -lo hicieron Deschamps, Rabiot, Rodrigo y el propio De la Fuente-, y al margen de lo difícil que es marcar un gol a los bleus, la semifinal de esta noche es el colectivo español contra la aparición, o no, de un genio. Francia lleva tres goles a favor, dos en propia puerta y uno de penalti, el único que ha marcado Mbappé. España lleva 11, y además repartidos en ocho futbolistas: Morata, Carvajal, Ferran Torres, Rodrigo, Nico, Merino, Fabián (2) y Olmo (2). Lo coral contra lo único, lo colectivo contra una bestia de la naturaleza.
El seleccionador siempre dice que sus jugadores son los mejores, y que su equipo es el mejor. Que eso le deja en posición de competir para ganar. Ganar. La palabra que le obsesiona. De esa competitividad dan fe los datos. En su carrera como seleccionador, desde que llegó a Las Rozas en 2013, ha llegado al penúltimo escalón de todos los grandes eventos en los que ha participado (siete). Comenzó en el Europeo sub'19 de 2013, en Lituania, donde cayó, su primera vez de dos, ante Francia. Luego vendría el sub'19 de Grecia, en 2015. Se enfrentó de nuevo a Francia (la Francia de Coman, Dembélé, Pavard y Thuram, que hoy sobreviven). De España, nueve años después andan por aquí Unai Simón, Merino y Rodri. Cabría contar los Juegos del Mediterráneo en 2018, donde en la semifinal ganó (2-1) a Marruecos.
El seleccionador, Luis de la Fuente.EFE
Subiendo escalones, llegó el Europeo sub'21 de 2019 en Italia. ¡De nuevo Francia! España arrolló (4-1) con Fabián (Balón de Oro del torneo), Unai, Merino, Oyarzabal y Dani Olmo. Dos años más tarde, en el Europeo sub'21 de 2021, De la Fuente contabiliza su segunda semifinal perdida, ante Portugal (0-1), con Zubimendi y Cucurella en aquella plantilla. Luego, los Juegos Olímpicos de ese mismo año, donde se impuso a Japón en la prórroga con Unai, Cucurella, Zubimendi, Merino, Olmo, Oyarzabal y Pedri. A Fabián y a Ferran no les dejaron sus equipos, Nápoles y City respectivamente.
Por último, la Liga de Naciones del año pasado, 2-1 ante Italia, con 14 jugadores que repiten en esta Eurocopa: Unai, Raya, Carvajal, Laporte, Le Normand, Navas, Rodrigo, Fabián, Zubimendi, Merino, Morata, Olmo, Joselu y Nico Williams. Como se puede observar, ha ido horneando en estos nueve años la base del grupo que está hoy aquí.
"Es mérito de la calidad humana y deportiva de los jugadores. Lo que pasa que yo les conozco mucho. Yo elijo a estos porque sé que no me van a fallar. Estoy orgulloso de este grupo de jugadores que quieren siempre competir por ser un poco mejores", decía De la Fuente en Stuttgart, tras eliminar a Alemania. "Me ha dado una alegría extra", insistió, porque "me he acordado de cuando ganamos el europeo en Grecia con Merino, Unai... Luego el europeo sub'21 con Fabián, Dani Olmo... es un orgullo, llevamos casi 10 años juntos. No fallan, quieren seguir ganando y eso nos hace muy competitivos", cerró.
Dani Olmo y Cucurella, en el entrenamiento.EFE
"Es el mismo de siempre, lo más importante es el ambiente que crea en el grupo. Él ha conseguido que tengamos una conexión muy especial", explica Cucurella, uno de sus fetiches. De la Fuente acude casi todos los días a entrenar en bicicleta, atendió a las radios, a todas las nacionales, el domingo por la tarde, como era costumbre hasta Del Bosque. Así las cosas, el mensaje, desde la experiencia de jugar siempre semifinales, desde la consciencia de que la baja de Carvajal es importantísima, ha sido el mismo: "Ahora, más que nunca, tenemos que ser una familia". Porque eso, la unión, el grupo, el colectivo, lo de todos, es lo mejor que puede oponer España a la presencia de una estrella en el otro lado.
Kylian Mbappé no está en su prime, como dicen los chavales. Pero es el mejor jugador del mundo. Con máscara o sin ella. No ha lucido todavía en el torneo, y es difícil que un tipo como él se vaya sin, al menos, un buen partido. Ahí estará Jesús Navas, con sus 38 años, como primer dique de contención cuando caiga por su lado. "Tenemos toda la confianza en él", dijo ayer De la Fuente, que no hará experimentos porque nunca los hizo en las otras siete semifinales que dirigió: cinco victorias y dos derrotas. Hoy toca otra.
UEFA Nations League
España - Italia (2-1)
EDUARDO J. CASTELAO
Enviado especial
@EJCASTELAO
Enschede (Países Bajos)
Actualizado Jueves,
15
junio
2023
-
22:59El tanto del delantero...