Medios escoceses critican la camiseta en homenaje al partido del 74 mientras que Simeone y Koke no entran en polémicas
Simeone en la rueda de prensa previa al Celtic- Atlético.ANDY BUCHANANAFP
No es un partido que se recuerde con cariño en Glasgow y eso que el fútbol en Escocia no es precisamente de pitiminí. Pero lo ocurrido en 1974, un partido con 50 faltas y tres expulsados, sobrepasa los límites del fútbol. Así que cuando en Escocia se enteraron de que el Atlético de Madrid jugaría este partido con una camiseta roja para recordar aquella fecha, uno de sus periódicos principales decidió titular “Patético de Madrid” a toda página.
El capitán del Atlético de Madrid, Koke Resurrección, no lo ve así. “Es una iniciativa bonita del club de un partido de hace, creo, 50 años”, ha comentado en la rueda de prensa previa al Celtic de Glasgow– Atlético de Madrid. “Más allá del futbol, es memorizar lo que pasó hace 50 años. Es un partido diferente que no tiene nada que ver. Nos valoraran por el partido de mañana no por la camiseta”, concluía el mediocampista rojiblanco.
El entrenador del Atlético, Diego Simeone, ha apludido las explicaciones del capitán y ha afirmado que “no le preocupaba” porque “cada uno interpreta las situaciones como quiera”. “No me detengo en los periódicos, pero si en el estadio y su historia. Mañana será un partido fuerte con ilusión y entusiasmo”, ha añadido Simeone.
En el vestuario no se ha preguntado mucho por lo que ocurrió en aquellas fechas, según ha revelado Koke, pero sí que es consciente de que se han leído cosas sobre lo ocurrido.
La expedición atlética también espera un ambiente fuerte para el partido de este miércoles. Un ambiente por el que han preguntado a Simeone, pero el entrenador atlético ha decidido tirar de ironía. ” Siempre me gustó el futbol divertido con mucha gente riéndose en las tribunas. Siempre me gustó ese fútbol”, ha contado el entrenador argentino.
Fútbol
Respecto al fútbol, capitán y entrenador saben de la importancia del doble enfrentamiento ante el equipo escocés. Dos victorias podrían conseguirles el billete para las eliminatorias. El equipo quiere olvidar la Champions que realizó el año pasado en la que no pasó de la fase de grupos. “Los equipos en europa tiene mucho nivel. Ojalá consigamos los tres puntos para estar en la última fase y consigamos mantener nuestro nivel”.
El entrenador, por su parte, y como es habitual, solo quiere fijarse en el “día a día”. “Mañana será importante y el otro también”, ha asegurado sobre los partidos ante un equipo, el escocés, que ha admitido que “le gusta” y que ha tenido momentos muy buenos en los partidos previos del grupo aunque se hayan saldado con derrota,
"He escalado el Everest 21 veces y es algo que no se lo deseo a nadie". La paradoja suena curiosa en boca de Lhakpa Tenzing, conocido como Apa Sherpa, porque este menudo nepalí fue, hasta 2018, la persona que más veces había ascendido la montaña más alta del mundo hasta que le superó su amigo Kami Ritta, que llegó a 31 este año. "Es que no fue por un récord, ni por la aventura, lo hice por necesidad, por ayudar a mi familia", dice a EL MUNDO en la presentación de su línea de productos Thule.
¿No obtuvo ningún placer en esas ascensiones?
No, fue trabajo.
Lhakpa se llama así porque la tradición entre los Sherpa es nombrar a los niños según el día de la semana. Y él, que nació un 20 de enero de 1960 en Thame, lo hizo en miércoles. Lhakpa significa en tibetano "el que pertenece a los dioses". En su caso, su mayor vinculación es con Miyolangsangma o Diosa Madre, el nombre que da su pueblo a la protectora del Everest, el punto en el que más cerca se está del cielo en el planeta tierra. "Tenemos que respetarla y por eso siempre hacemos la ceremonia Puja antes de ascender", explica sobre el sentimiento religioso hacia este pico en Nepal.
Este montañero de origen sherpa debe mucho a la Diosa Madre, entre otras cosas la vida y su apelativo, "el más querido". Con tan sólo unos meses de edad, salió disparado de la cesta en la que le portaba su madre tras una avalancha. Ella lo encontró poco después, ileso y bajo una cornisa de hielo. Así que lo llevó al lama (sacerdote budista), que fue quien le puso el sobrenombre de Apa. "Tengo muy buena conexión con las montañas", apunta el porteador entre risas.
La sonrisa es un gesto perenne en su cara, como reflejó en el desfile en el que Thule avanzó sus productos para outdoor. También la mantenía en la fiesta posterior, entre 1.000 personas, sentado sólo, en un poyete, con un plato de ramen en la mano mientras el mundo se movía a otra velocidad. A él se le paró con 12 años, cuando falleció su padre y eso le convirtió en el único capaz de sacar adelante a su madre y hermanos y olvidar su sueño de ser médico. "Soñaba salvar vidas como doctor, pero me tocó aportar sustento a mi familia como porteador. Aunque al final, terminé por hacerlo con mi trabajo en la montaña", explica un sherpa que jamás ha perdido una vida en una expedición.
Plano general del Himalaya con Apa Sherpa.THULE
Casi pierde la suya en la trágica aventura liderada por Rob Hall en 1996 e inmortalizada en el film Everest (2015). Ocho personas fallecieron, entre ellas el famoso montañero neozelandés al que Apa introdujo al Everest en 1989. Pero de nuevo Dios y en esta ocasión su mujer, le salvaron la vida. "Me dijo que no fuera porque tenía que construir una casa, es como si ella fuera una diosa", explica.
Apa Sherpa era uno de los porteadores más reputados en las ascensiones a cualquier montaña del Himalaya por su agilidad y resistencia. De ahí que le apoden el Super Sherpa, el Michael Jordan del alpinismo o el Tigre del Himalaya. "Estoy muy orgulloso de mis motes", aprecia entre risas. Pero su verdadera virtud es su seguridad, sea ascendiendo el Everest, el Dhaulagiri o el Annapurna, montaña en la que peor lo ha pasado y en la que pensó que él mismo no volvía tras ser atrapado por varias avalanchas . "Escalar en el Himalaya es muy arriesgado, cuando salimos de casa nunca sabemos si volveremos", dice.
"Escalar en el Himalaya es muy arriesgado, cuando salimos de casa nunca sabemos si volveremos"
Apa no es capaz de recordar todas las ascensiones que ha hecho en su vida, pero no olvida la única vez que ascendió el Everest por el lado chino. Tuvo que salvar la vida de dos montañeros, uno japonés y uno ucraniano, tras sufrir ambos problemas de salud. "Los llevé en mi espalda: el japonés fue fácil, pero el ucraniano era tan alto que iba arrastrando los pies durante el trayecto", rememora.
Lo más llamativo es que Apa Sherpa realizaba todas esas hazañas muchas veces con material prestado y de poca calidad, lejos de la tecnología que hoy se maneja en este tipo de aventuras. Su habilidad provenía de sus genes y de entrenamiento. "Nosotros nos preparábamos escalando", cuenta jovial sus rutinas para estar en forma y confirma que también influye su predisposición genética.
No obstante, son 30 los sherpas que han fallecido realizando su trabajo en este siglo, 110 en total en toda la historia, según Himalayan DataBase, con datos hasta diciembre de 2024. Es el peaje de un trabajo peligroso y que a veces se encuentra la obstinación de algunos clientes que buscan hollar cimas a toda costa. "Cuando tienen algún problema siempre les digo que la montaña no se va a ir a ninguna parte, que la vida es más importante", revela el sherpa.
El montañero, de pie, ante la coordillera más alta del mundo.THULE
Labor social
Hablando de fama, dejando a un lado a Rob Hall, Apa Sherpa ha trabajado en varias ocasiones con Peter Hillary, hijo de Edmund, el primer europeo en escalar el Everest. De hecho, su primera ascensión a esa montaña se produjo con Peter en 1990. Mientras que en 2010 fue uno de los miembros de la expedición que llevó parte de las cenizas del padre a la cumbre en homenaje a su hazaña. "El apellido Hillary significa mucho en Nepal, no es sólo escalar, también han ayudado mucho construyendo hospitales y escuelas", desgrana.
Apa continúa ese progreso con su Fundación Apa Sherpa, colaborando en la educación de niños en Nepal que, como él, recorren tres horas diarias a pie para ir a la escuela. "Estaba siempre cansado y hambriento", recuerda. Thule ha querido sumarse a ese proyecto con una línea de productos en la que parte de lo recaudado va a la fundación. Se trata de brindar alternativas a los jóvenes para que no tengan que jugarse la vida como porteadores. "Devolver a la montaña todo lo que me dio", confiesa.
Quienes nunca se la han jugado son sus hijos. Ellos tuvieron una vida muy diferente ya que se criaron en Estados Unidos después de que Apa se mudara junto a su familia en 2006. Desde entonces no ha vuelto a escalar en el Himalaya. Tampoco quiere y confiesa a este periódico que a sus hijos sólo les permitiría hacerlo una vez "para que vivan la experiencia".
¿Es de playa o de montaña?
Ahora, de playa (risas). En la montaña ya he estado... muchas veces.
Decenas de ultras han protagonizado una batalla campal en los alrededores de la plaza de Grecia, en las proximidades del estadio Metropolitano, poco antes del comienzo del partido entre el Atlético de Madrid y el Real Betis en la que no ha habido heridos.
Al parecer, según han podido confirmar miembros de la Policía Nacional a EL MUNDO, han sido integrantes del Frente Atlético uno de los grupos responsables de esta riña multitudinaria contra ultras del Real Betis de un grupo por determinar. La investigación policial sigue abierta.
No obstante, en redes sociales, varios perfiles relacionados con el fenómeno ultra identifican a la facción bética United Family como la otra parte responsable de una pelea en la que se han visto taburetes, sillas y contenedores volar por los aires con un zeta de la Policía Nacional intentando disolver la batalla.
Según distintas fuentes, fueron los miembros del Frente los que fueron a buscar a los ultras del Betis, que se encontraban en un bar próximo al estadio tomando algo antes del partido. Entonces, comenzaron los golpes con palos, puños americanos y otros objetos contundentes.
Se desconocen los motivos de la riña, pero esta podría deberse a las diferentes separaciones que ha habido entre los principales grupos ultras del Atlético de Madrid, Frente Atlético, y del Real Betis, los Supporters Gol Sur.
United Family, precisamente, es una de las escisiones de este grupo radical del conjunto verdiblanco, aunque sigue acudiendo a las gradas del Villamarín. Lo extraño de la situación es que esta división estaba 'hermanada' supuestamente con el Frente. El grupo radical rojiblanco estaba enfrentado a los Supporters por apoyar éstos a la escisión del Frente, los Suburbios Firm.
Suburbios Firm surgió de una discrepancia que partió del asesinato de Aitor Zabaleta, hace ahora 25 años. El Ratilla es el líder de esta escisión de ideología aún más radical que el Frente y cuenta entre sus filas al asesino de Zabaleta, Ricardo Guerra. Este grupo acude a los partidos del Atlético de Madrid, pero en localidades distintas al Frente.
Así, en este maremagnum de ultras y violencia parece que ni la similitud de ideología, de extrema derecha ambos, es suficiente para aplacar peleas entre estos grupos ultras.
Esta pelea llega apenas tres días después de los desagradables incidentes que se produjeron en Bilbao entre radicales y las fuerzas del orden antes del partido de semifinales de Copa del Rey. Las peores imágenes las protagonizaron los radicales del Athletic de Bilbao quienes atacaron a aficionados atléticos llegando uno de ellos a necesitar atención hospitalaria.
Muerte del aficionado atendido en Copa del Rey
El Athletic de Bilbao ha comunicado el fallecimiento de Miguel Ocio, el hincha bilbaíno que fue atendido en la grada de San Mamés tras atragantarse con un bocadillo. Aunque los servicios sanitarios consiguieron estabilizarle para trasladarle al hospital, finalmente el hombre no ha podido superar el incidente y ha fallecido. Su familia ha querido homenajearle depositando un ramo de flores en el asiento en el que durante 42 años se ha sentado al hincha bilbaíno.
"Creo mucho en mis jugadores, lo han hecho 12 veces". Se refería Simeone a la (casi) imposible gesta que el Atlético debía acometer ante el Botafogo, campeón del Brasileirao y de la Copa Libertadores y líder del grupo B, el de la muerte. Las palabras no fueron acompañadas de hechos porque las veces a las que se refería el Cholo eran ante rivales bastante inferiores al Atlético como el Valladolid o el Valencia en LaLiga o el Sparta de Praga en Champions entre otros.
"Hacer seis puntos en el grupo no era malo, pero nos condenó el partido ante el PSG donde cualquier situación nos perjudicó", comenzó Diego Simeone sus primeras impresiones tras quedar eliminado en fase de grupos. Criticó el argentino los arbitrajes que ha sufrido el Atlético en este Mundial. "Hoy con el penalti, revisaron una acción anterior para no pitarlo... Más de lo mismo...", sentenció el entrenador.
Aunque los jugadores, o por no ver la jugada, o por no querer valorar la importancia de los colegiados, no entraron a valorar la actuación de los trencillas. Antoine Griezmann fue algo más allá y expresó: "Enfadado, porque tenemos más, pero no tenemos que enfocarnos en los árbitros [...] es un problema más profundo del equipo"
Arbitrajes aparte, técnico y jugadores señalaron al partido ante el PSG como el culpable de que el club vuelva a Madrid a las primeras de cambio. "Se ha dado todo en el segundo y en el tercer duelo, pero no en el primero y por eso no pasamos a la siguiente ronda", comentó Jan Oblak. Algo que secundaron Barrios y Llorente: "Ganar dos partidos de tres e irte a casa con seis no es plato de buen gusto", añadió el canterano.
El capitán, uno de los mejores en el terreno de juego con dos paradas milagrosas en las únicas llegadas claras de los brasileños, también quiso exponer la falta de suerte que han tenido a nivel ofensivo. "No ha sido suficiente, infelizmente el balón no ha entrado", expuso el cancerbero sobre quedarse a dos goles del objetivo para pasar de ronda.
Amuletos
Y eso que el club lo intentó todo dentro y fuera del terreno de juego para que el milagro se obrase. El propio Griezmann depositaba antes del encuentro el famoso ramo de Margarita, que adorna uno de los córners del Fondo Sur del Metropolitano, para intentar sumar cualquier elemento, cualquier amuleto, a la imposible causa que debían afrontar los rojiblancos.
"Yo cr3o", ponía el club en sus redes sociales para intentar incendiar a las masas. Pero las redes no juegan y el apoyo virtual no se siente como gustaría. Y más teniendo en cuenta que en las gradas había superioridad de brasileños (se esperaba que viajaran en torno a 15.000) que españoles.
No hubo gesta y debe haber reflexión en un equipo que fue insuficiente para competir en este Mundial de clubes que abandona a las primeras de cambio. Mientras otros clubes se reforzaban, el Atlético se conformó con lo que tenía porque este torneo "estaba en la planificación de la temporada en curso".