El Seis Naciones se rinde en el último segundo ante el ataque de la campeona Francia y deja a Inglaterra entre interrogantes

El Seis Naciones se rinde en el último segundo ante el ataque de la campeona Francia y deja a Inglaterra entre interrogantes

El sábado de pasión por el rugby europeo encumbra a Francia como campeona del Seis Naciones. La corona tras un epílogo trepidante en París. Un feroz, intensísimo Francia – Inglaterra que merecieron ambos equipos y sentenciaron al galope el ala galo Bielle -Biarrey, con cuatro ensayos, y su compañero Ramos, que anotó el tiro a palos de la victoria (48-46) con el tiempo cumplido. Tras 80 épicos minutos para la memoria del torneo, Francia revalida el título y cierra un lustro hegemónico, con tres triunfos y dos segundos puestos.

A la vista de los resultados anteriores, a Francia le bastaba ganar pero desde el inicio se le ha atragantado la a priori renqueante Inglaterra. Comenzó el XV del Gallo con su fórmula magistral, poca posesión y balones rasos para las carreras y los ensayos de Bielle – Biarrey. Pero los ingleses, deseosos de reivindicarse tras tres fracasos, devolvían golpe por golpe en un intercambio sin tregua y jugado de costa a costa. Escocia desnudó hace una semana los problemas defensivos de Francia y este sábado los ingleses los han aprovechado. Con el choque empatado a 17, su delantera ha comenzado a imponerse con claridad, ha conducido al equipo a una ventaja de 17-27. A punto de enredarse en sus dudas, en la última jugada de la primera mitad Francia ha forzado un ensayo de castigo (17-24) y una tarjeta amarilla que le daba superioridad numérica durante diez minutos.

Arrancó la segunda mitad al ritmo de Francia, ese oval que vuela de mano en mano guiado por el inspirado apertura Jailbert. En esos minutos con un jugador más los galos anotaron dos ensayos para poner rumbo a la victoria (38-27 en el minuto 48). Y ya apuntaban hacia el tercero consecutivo cuando el delantero inglés Chessum robo un balón, tiró de piernas y posó. Otra marca inglesa dio la vuelta al marcador (38-39).

65 minutos de gran emoción dieron paso a 15 de implacable dramatismo. El cuarto ensayo de Bielle – Biarrey, con su récord de nueve en una sola edición (45-39). El crecimiento del XV de la Rosa, imparable a la hora de encadenar percusiones y pases, de fabricar los huecos en una defensa, la francesa, que lo pasa mal en el combate.

Resistía Francia junto a su línea, incluso con un hombre menos. Tras un saque de lateral combatían en un maul los jugadores de ambos conjuntos como rinocerontes enfrentados, el estadio rompía a cantar La Marsellesa. Inglaterra posó a falta de dos minutos el 45-46 pero no supo cerrar el partido. Se deshizo de la posesión con una patada inoportuna y los locales, en una indesmayable sucesión de percusiones, arrancaron el golpe de castigo a 45 metros que la cabeza fría y la puntería de Ramos colaron entre palos con el tiempo cumplido. París ya era, más que nunca, una fiesta.

211 puntos, más de 40 en cada choque, ha anotado Francia en el Seis Naciones 2026. Nada menos que 46 ha anotado este sábado Inglaterra cuando sólo había hecho 107 en los cuatro choques previos. Concluyen los primeros con cuatro victorias y los segundos con cuatro derrotas, estos últimos sumidos en una crisis de resultados y los análisis llenos de interrogantes. También, por qué no decirlo, sumidos en una crisis de personalidad ¿Cómo es posible la Inglaterra plena de convicción que ha brillado esta noche apenas fuera una sombra en sus derrotas ante Escocia, Irlanda y Gales? La actuación de este sábado no oculta que ha sido la gran decepción del Seis Naciones. Llegaba como aspirante al título y apenas conquistó el partido inaugural. Finaliza penúltima.

Irlanda se impone a Escocia

A Francia sólo le hacía falta ganar porque Irlanda había derrotado a Escocia (43-21) en el primer partido de la tarde. El XV del trébol se ha mostrado inmisericorde en ataque, ha sacado mucha rentabilidad de sus entradas en la 22 contraria -tres ensayos antes de los 20 minutos-, recuperando una de las señales de identidad de sus años de éxito.

Pero Irlanda se ha llevado este partido entre candidatos sobre todo por su abrasiva defensa, Una veintena de fases le hicieron falta a Escocia para anotar su primer ensayo. Después, durante el resto de la primera parte, los irlandeses resistieron atrincherados, sin conceder puntos, cada vez que los visitantes bordeaban su zona de marca. El 19-7 del descanso se apretó hasta un 26-21 (minuto 60) que aún hacía soñar a Escocia. El intercambio final de golpes sólo amplió la ventaja local.

Irlanda ha ido menos a más. Se marcha segunda, con cuatro victorias y una derrota pero deja la sensación de haber llegado cuarenta minutos tarde al torneo. Su derrota inicial en Francia (36-14), a la postre decisiva, entraba dentro lo probable, pero no que el choque estuviera resuelto (22-0) antes del descanso. Sufrió mucho para ganar a Italia, remontó el vuelo con una brillante victoria a domicilio ante Inglaterra, bajo la batuta del medio melé Gibson-Park, y venció con solvencia a una correosa Gales. Entró con malas perspectivas y sale del Seis Naciones con la sensación de mantenerse entre las grandes selecciones del norte.

La derrota de este sábado en Dublín resquebrajaba a la vez el sueño escocés de ganar su primer Seis Naciones. No es que haya jugado mal; simplemente, una Irlanda superior ha sabido desactivarla. La Escocia de este sábado no ha transmitido la electricidad vibrantes victorias sobre Francia e Inglaterra. En su balance hay que computar el frustrante tropiezo inicial en Italia y el apurado triunfo en Gales. Concluye el torneo con tres victorias en cinco partidos. De nuevo fue la gran animadora y otra vez la frenó su intermitencia. Queda como casi siempre aunque sus aficionados agradecerán que en esta edición les hizo creer como casi nunca.

Gales volvió a ganar

La última jornada ha sido, al fin, de fiesta en Cardiff: Gales ha roto la racha de 14 partidos perdidos consecutivos en el Seis Naciones. Recibió dos palizas al comienzo del torneo y empezó a crecer desde la defensa. Rozó la victoria en las dos citas siguientes y esta tarde, cuando corría el riesgo de salir a rastras, ha ganado el encuentro imponiéndose en el suelo, donde ha forzado los balones retenidos que han hecho retroceder a Italia. Con la determinación de su delantera, en ataque se ha confiado a su eficaz touche-maul para encarrilar el partido antes del descanso (21-0).

El paciente pero bien construido ataque galés ha funcionado en la reanudación y hasta un drop de 40 metros de Dan Edwards ha abierto la ventaja hasta el 31-0. El público cantando, la resurrección de un clásico. En la última media hora Italia se ha lanzado la ofensiva. Si hasta entonces, superada por los locales, había mostrado escasos recursos, en el tramo final ha sido suficientemente productiva para posar tres marcas y maquillar la derrota (31-17).

El quince azzurro que dirige Gonzalo Quesada concluye con dos choques ganados y tres perdidos. Esta derrota final deja un poco fría a Italia pero no debe ocultar el destacado rendimiento de su delantera, aunque no haya tenido este sábado su mejor día, y la solidez de sus centros. Cada año compite mejor y esa mejoría en el manejo de partido le permitió hace una semana la primera victoria de su historia ante Inglaterra. Año tras año, Italia desafía un poco más a quienes antes la dominaban.

kpd