El secuestro del padre de Luis Díaz que conmociona a Colombia: fue la guerrilla para pedir dinero

El secuestro del padre de Luis Díaz que conmociona a Colombia: fue la guerrilla para pedir dinero

Premier League


Liverpool

Actualizado

Este jueves se confirmó que el ELN, que negocia con Petro un proceso de paz, es el responsable de la desaparición del padre del delantero del Liverpool

Cilenis Marulanda, madre de Luis Díaz, en una concentración para pedir la libertad de su marido.LISMARI MACHADOAFP

Estaba cantado. Fue el ELN (Ejército de Liberación Nacional) el que secuestró a los padres de Luis Díaz, el delantero del Liverpool. Pero como esa banda criminal está negociando un proceso de paz con el gobierno de Gustavo Petro, las autoridades no lo hicieron público hasta este jueves.

Por medio de un comunicado, el jefe negociador el equipo gubernamental, Otty Patiño, que también fue guerrillero, admitió la realidad. “En el día de hoy, hemos tenido conocimiento oficial de que el secuestro, perpetrado el pasado 28 de octubre en Barrancas, departamento de La Guajira, del que fueron víctimas Luis Manuel Diaz y Cilenis Marulanda, padre y madre del jugador de fútbol Luis Fernando Díaz Marulanda, fue perpetrado por una unidad perteneciente al ELN”, reza un aparte del comunicado.

“Le recordamos al ELN que el secuestro es una práctica criminal violatoria del Derecho Internacional Humanitario, y que es su deber en el desarrollo del actual proceso de paz no solo dejar de ejecutarla, sino además eliminarla para siempre”, agrega.

No suelen emitir una declaración tan dura para condenar otros secuestros. Lo hicieron en esta ocasión puesto que la sociedad colombiana está indignada por afectar a un futbolista muy apreciado en el país, miembros de la selección y extremo de un gran equipo inglés. Su fichaje por el Liverpool lo celebraron como una conquista nacional y le siguen de cerca sus pasos cada semana en el terreno de juego.

Dinero a cambio de libertad

Desde el momento en que se llevaron a los padres del jugador en Barrancas, Guajira, fuentes de este diario de la zona, apuntaron hacia el ELN. En el departamento de La Guajira y en su vecino Cesar, al norte de Colombia, la citada guerrilla ha raptado a ganaderos, comerciantes y empresarios de la misma manera y con un solo objetivo: pedir una fuerte suma de dinero a cambio de la libertad. Igual pretendían hacer con Díaz.

Aunque hablan de paz a todas horas y aseguran que luchan por el pueblo, el ELN no tiene propósito distinto a emplear las armas para amasar fortunas. Y en algunas regiones, como las mencionadas, se han especializado en el lucrativo negocio del secuestro.

El modus operandi en las regiones mencionadas, suele ser el mismo. Por medio de algún conocido de la víctima, lo atraen hasta un punto donde han montado el operativo. En el caso de Mane Díaz, como conocen al padre de Luis en su natal Barrancas, le hicieron ir hasta una gasolinera.

Luis Díaz, durante un partido reciente del Liverpool.Jon SuperAP

Le esperaban guerrilleros en moto. Le amenazaron con un arma y se subieron a su todoterreno. En cuestión de minutos, salieron de Barrancas en dirección a la Serranía del Perijá, un sistema montañoso, agreste y de difícil acceso, limítrofe con Venezuela, que conocen como la palma de su mano.

Como iba a toda velocidad por caminos de cabra, se les pincharon las ruedas. Por eso dejaron a la madre en el coche, y siguieron con el padre en moto, monte arriba.

El presidente Gustavo Petro ordenó a Ejército y Policía Nacional que organizaran una cacería intensa hasta dar con Mane. Desplegaron unidades de élite, militares y policiales, por todas las áreas donde presumen que podrían estar las guaridas de la guerrilla.

Existía la preocupación de que lo hubiesen trasladado a territorio venezolano, puesto que el ELN está aliado con al Guardia Nacional chavista. Pero el director de la Policía colombiana, el general Salamanca, que dirige personalmente la búsqueda, sostiene que sigue en el país.

Miedo al asesinato

Un experto en secuestros le dijo a este diario que temía por la vida de Mane Ruiz por el alcance mediático y político que había adquirido el secuestro. No sería la primera vez que los raptores asesinan a su rehén, para que no los identifiquen, y lo entierran en algún paraje boscoso con el fin de que nunca lo encuentren.

En todo caso, al aceptar el gobierno que está en manos del ELN, cifran la esperanza en que los altos mandos de la guerrilla que están en La Habana, tanto los negociadores como los que residen en Cuba, protegidos por el régimen castrista, obliguen a sus hombres a entregar sano y salvo al padre de Luis Díaz.

Sin dejar de lado que, en casos anteriores, el ELN hace una entrega, supuestamente humanitaria, y luego exige a su víctima un pago millonario. Si quiere seguir residiendo en el mismo pueblo, tienen que acceder o los matan. De ahí que muchos secuestrados tengan que marchar a otra localidad para vivir tranquilos.

kpd