El club expresa en un comunicado su “apoyo incondicional” al futbolista
Camarasa, en una imagen de la web del Real Oviedo
El jugador del Real Oviedo Víctor Camarasa será baja indefinida desde este mismo momento debido a la necesidad de cuidar su salud mental, según ha explicado la entidad oviedista a través de un comunicado.”El club apoya incondicionalmente al jugador y ha sido partícipe en la toma de la decisión de un proceso supervisado en todo momento por los servicios médicos y especialistas correspondientes”, afirma el escrito del Real Oviedo.
El Oviedo no ha querido dejar pasar la oportunidad de agradecer al futbolista “su valentía”, y todas las personas que forman parte del club le desean tenerle “pronto de vuelta”, “cuando sea el momento adecuado”.
Asimismo, la entidad carbayona agradece el cariño y el respeto de la afición y los medios de comunicación al futbolista y solicita “que se respete su privacidad, ayudando a la buena evolución de este proceso”.
Víctor Camarasa, que fue titular en las tres primeras jornadas de Liga y no entró convocado en los últimos dos partidos, llegó al Oviedo en enero de 2023 tras varios años marcados por las lesiones y, ya en el verano, renovó su contrato con el club oviedista.
Rafa Nadal anunció este jueves su retirada definitiva de las pistas de tenis a través de un vídeo en las redes sociales. "Me hace muchísima ilusión que mi último torneo sea la final de la Copa Davis representando a mi país", proclamó a sus 38 años el ganador de 22 Grand Slam después de una temporada en la que sólo pudo jugar 19 partidos. Entre el 19 y el 24 de noviembre, en el pabellón Martín Carpena de Málaga, el mejor tenista español de todos los tiempos dirá adiós a su carrera.
"Estos dos últimos años han sido difíciles, no he sido capaz de jugar sin limitaciones. Es una decisión que evidentemente es difícil, me ha llevado tiempo tomarla, pero en esta vida todo tiene un principio y un final y creo que es el momento adecuado para poner punto y final a una carrera larga y mucho más exitosa de lo que jamás me hubiera podido imaginar", comentó en su mensaje al público en una decisión tan esperada como complicada.
El adiós de Nadal
Desde su último título 'grande', el Roland Garros de 2022, Nadal apenas había podido disfrutar del tenis por culpa de una lesión en el psoas de la pierna izquierda. Pese a dedicar casi todo el 2023 a la rehabilitación, este curso regresó lastrado todavía por su físico. En Roland Garros, su objetivo prioritario, no pudo competir contra Alexander Zverev en primera ronda y en los Juegos Olímpicos de París, su segunda meta, Novak Djokovic, rival eterno, le eliminó en el segundo partido. Entonces ya advirtió que su retirada sería temprana, pero faltaba ponerle fecha.
Ante la lejanía de una nueva visita a Roland Garros y con la oportunidad de dejarlo en la Copa Davis y ante su afición, Nadal optó por no alargar una temporada más su trayectoria. La semana próxima, en Riad, la capital de Arabia Saudí, jugará un torneo de exhibición junto al propio Djokovic, Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Daniil Medvedev y Holger Rune y luego centrará sus esfuerzos en disfrutar de un último éxito en la cita de Málaga. Su sexta Ensaladera representaría un adiós a su altura.
A sus rivales, a su equipo, a su familia y a sus fans
"Me siento un super afortunado por todas las cosas que he podido vivir. Quiero agradecer a toda la industria del tenis. A mis compañeros durante tantos años, especialmente a mis rivales. Hablar de mi equipo se me hace un poquito más difícil porque no son trabajadores, son amigos y han estado a mi lado en todos los momentos en los que los he necesitado. Hemos vivido tanto juntos que es difícil de explicar", añadió en su comunicado el 22 veces campeón de Grand Slam, que dedicó el final del video a su familia.
"La familia lo es todo para mí. Mi madre ha hecho todos los sacrificios que tenía que hacer para que nosotros lo tuviéramos todos. Mi mujer, Mery, llevamos 19 años juntos. Gracias por todo lo que has hecho, creo que has sido mi compañera de viaje perfecta durante mi carrera. Mi hermana, creo que hemos mantenido siempre una relación increíble. Mi tío, que es la razón por la que empecé a jugar al tenis. Y mi padre, que creo que para mí ha sido una fuente de inspiración en todos los sentidos", completó Nadal, que también agradeció el apoyo a sus seguidores y terminó con un mensaje sencillo: "Hasta pronto".
Era el fracaso de una vida, la derrota de otra generación inglesa camino de un eterno «Football is coming home (el fútbol está volviendo a casa)» que nunca llega. La presión por ganar y el miedo a perder mezclados en un vestuario incapaz de superar a la débil Eslovaquia, sin fútbol, sin corazón, encomendados a lo divino. Y el milagro fue Jude Bellingham con una chilena ya histórica para forzar la prórroga en el minuto 95, cuando el partido y su país morían en la Eurocopa. Lo inició Schranz en el 25, lo empató Bellingham y lo remató Harry Kane en el tiempo extra. Inglaterra está en cuartos. [Narración y estadísticas (2-1)]
Después de dos semanas de críticas, el seleccionador británico se mantuvo en su línea: la solución para los problemas de Inglaterra fue cambiar al acompañante de Declan Rice en el centro del campo. Empezó el torneo reconvirtiendo a Trent Alexander-Arnold, luego apostó por Conor Gallagher y finalmente, en el escenario de los octavos de final, le dio la oportunidad a Kobbie Mainoo, joven promesa del Manchester United. Como si cambiando una pieza el puzle se fuera a arreglar.
Inglaterra fue, otra vez, pura ansiedad. Fruto de casi 60 años de presión por ganar un gran torneo. El equipo no sabe a lo que juega, no tiene plan. Y sin plan, en el fútbol de 2024, no eres nadie. En la Euro todos lo tienen, incluso Francia y su megaplantilla, centrada más en la defensa que en el ataque pero centrada en algo. Ahí están sus éxitos.
Imprecisiones y amarillas
Ante Eslovaquia, el conjunto británico fue víctima de sus propios miedos y temblores. En cada pase, en cada acción dividida, en cada decisión. Y Eslovaquia lo aprovechó. En el 4, Hancko alcanzó el lateral del área en carrera y no acertó a tirar o pasar, paseándose la pelota por los dominios de Jordan Pickford. Primeros temblores. En el 11, y después de un disparo alto de Trippier tras un buen pase de Bellingham, Haraslin tardó demasiado en definir otra contra y el ex lateral del Atlético salvó el 0-1.
La defensa hacía aguas, con Walker, un muro contra Vinicius en los Madrid-City, incapaz de cuidar su espalda. El partido se llenó de imprecisiones y cuatro amarillas en los primeros 15 minutos. Las dudas resultaron en un 0-1 tan duro como esperado. Una concatenación de errores defensivos que terminaron en el gol de Schranz. Guehi perdió un salto con Kucka, Strelec la bajó delante de Stones, Schranz tiró un desmarque con Walker, fuera de posición, evitando el fuera de juego y batió a Pickford.
El gol hizo daño a Inglaterra, lógico. Ansiosa por todo, no supo reaccionar. Estuvo lenta con balón, para desesperación de la grada. Lo único que le solucionaba alguna acción eran las arrancadas individuales de sus centrocampistas, como Mainoo o Bellingham. Nada más. Pura ansiedad.
Kane festeja el gol de la victoria Gelsenkirchen.AFP
Tras el descanso, el equipo cambió un poco. Tuvo algo más de pausa y algo más de fútbol, ya es decir. El gol anulado a Phil Foden en el 49 por fuera de juego fue un mazazo, porque se veían remontando, y la desesperación fue a más.
Strelec, desde el mediocampo, casi sorprende a Pickford, y sólo Mainoo parecía tener la calma para crear jugadas. El resto quería ganar el partido a 40 metros de la portería. En el 63, Gareth Southgate ideó su primer cambio: entró Palmer, salió Trippier y Saka, extremo derecho, pasó a ser carrilero izquierdo. El seleccionador inglés moría con sus estrellas.
En busca del milagro
Inglaterra embotelló en su área a Eslovaquia, eso no se le puede negar, pero lo hizo la inercia del partido y la debilidad de su rival, no su fútbol. Southgate acumuló atacantes y situó a Foden en el centro del campo para calibrar balones e intentar sorprender a Dubravka.
Kane remató fuera un saque de falta de Foden y Rice, en el 80, estrelló en el palo un disparo desde fuera del área. Intentos menores para un equipo que buscaba un milagro. Un milagro llamado Bellingham. En el minuto 94, como si el Veltins Arena de Gelsenkirchen fuera el Santiago Bernabéu, Jude se inventó una chilena histórica para salvar a su país. Un saque de banda que peinó Guehi y que la estrella de Inglaterra envió a la red.
Inglaterra, empujada por el gol, aceleró en la prórroga y encontró premio en el 2-1 de Kane en el primer minuto. Otro centro, otro toque de cabeza y gol. Así es el fútbol, un estadio emocional. Los británicos aguantaron el asedio final y están en cuartos.