El misterio de la muerte del jugador de baloncesto Samuel Dilas a los 24 años: sufre una trombosis tras recibir el alta hospitalaria por una neumonÃa
Un jugador de segunda división en Italia llegó a Urgencias con una pierna hinchada y después acabó en coma
Samuel Vilas durante un partido.Virtus Lumezzane (Instagram)
La llama de la esperanza se apagó el domingo, a última hora de la mañana, cuando el jugador de baloncesto Samuel Dilas fue declarado muerto en el Hospital Civil de Brescia. Fue en el hospital de la ciudad donde el joven de 24 años pasó sus últimas horas de vida.
Todo comenzó el viernes, cuando el alero del Virtus LuxArm Lumezzane volvió al hospital en el que un par de semanas antes le habían tratado de una neumonía. Llegó a la sala de urgencias con una pierna hinchada. Un síntoma inequívoco de la trombosis a la que su cuerpo no pudo resistir.
La muerte del jugador de baloncesto ha impactado a su familia, que, tras el empeoramiento de su estado, había viajado a Brescia. En la ciudad se encuentran su padre Torsen, croata, su madre Chiara y su hermana Maia, de 17 años. Fue el equipo en el que jugaba quien anunció ayer su muerte: “La Virtus Lumezzane, profundamente afligida y conmocionada, se ve obligada a comunicar la desaparición de Samuel Dilas. Debido a la terrible y delicada situación, y sobre todo por respeto a su familia, se pide respeto”.
El viernes, cuando llegó a Urgencias, fue sometido a una intervención de emergencia. Sin embargo, los trombos ya estaban demasiado extendidos y los médicos no pudieron hacer más que estabilizar una situación que ya era irreparable. Samuel Dilas quedó en coma y su corazón dejó de latir en menos de 24 horas. Fue surrealista, ya que ese mismo día la Virtus Lumezzane había solicitado y obtenido el intercambio del jugador, que se iba a trasladar a Padua.
Samuel Dilas se encontraba débil por la neumonía y tenía planeado pasar algunos días en Novellara, en la provincia de Reggio Emilia, donde viven sus padres. Pero nada de esto sucedió. Ahora, se llevarán a cabo investigaciones adicionales sobre las últimas horas de vida del deportista: desde su alta hospitalaria tras la neumonía hasta su nueva hospitalización, pasando por la intervención quirúrgica y el trágico desenlace, y es probable que se le realice una autopsia.
El joven jugador de baloncesto creció deportivamente en Forlì, donde debutó siendo joven en la Serie A2. Luego, a partir de la temporada 2021-22, pasó a Lumezzane. Su contribución en puntos y rebotes fue importante la temporada pasada para la Virtus.
Ni una sola de las 15.000 personas que abarrotaron la Philippe Chatrier este lunes se atrevió a moverse de su silla antes de que Rafa Nadal entrara en el túnel de vestuarios y abandonara la pista central de Roland Garros quién sabe si para siempre. Un pleno de manos rompiendo en ruido para despedir al tenista más grande que ha visto el lugar. Casi ajeno a ello, sereno ante tantísima emoción, el 14 veces campeón se acercó al centro de la pista, saludó a todos y se marchó sin más. Unos pocos minutos antes, la directora del torneo, Amelie Mauresmo, le había pedido que se quedara a responder unas preguntas, un hecho fuera del protocolo, la única rareza en la jornada.
Unos pocos minutos antes más, Nadal había caído en primera ronda ante Alexander Zverev por 6-3, 7-6(5) y 6-3 en tres horas y cinco minutos de lucha. "No sé si será mi última vez, pero si lo es, he disfrutado. Hay un gran porcentaje de opciones de que no vuelva, pero no puedo decir que es un 100% porque me estoy divirtiendo", comentó con la intención de normalizar los sentimientos a su alrededor, la piel de gallina, las lágrimas de la gente, incluso de su gente. Seguramente Nadal se calmaba con la certeza de que habrá más días así, de que no es el final. Como había pedido, no hubo una despedida oficial, ni mucho menos un homenaje; hubo un partido de tenis, un muy buen partido de tenis, y eso ya es mucho.
Después de más lesiones de las que ha sufrido cualquier otro tenista, de dolores en decenas de músculos y más ligamentos, Nadal quiso ganar de nuevo y podría haberlo hecho. En otras condiciones y, sobre todo, ante otro rival, seguiría ante la posibilidad de levantar su decimoquinto título en París. Seguramente Alexander Zverev era el peor a quien enfrentarse en este momento y seguramente el día, muy frío, pesado, lluvioso, tampoco era el mejor.
EMMANUEL DUNANDAFP
Pero Nadal convirtió una ceremonia nostálgica en un duelo disputado, es decir, consiguió lo que buscaba. Como habían hecho antes los aficionados de Barcelona, Madrid y Roma, el público francés fue a verle para agradecer y recordar, pero acabó aplaudiéndole por su juego, ya está. El primer punto del español en el partido, un error no forzado de Zverev, fue celebrado por la Philippe Chatrier con la melancolía de los regresos a los escenarios de los grupos de música divorciados. Pero poco a poco volvieron los intercambios vencidos, los puños al aire, las celebraciones de verdad.
Especialmente apoteósico fue el segundo set, el mejor momento de Nadal. Con 2-1 en contra en el marcador y dos bolas de break para Zverev, el español desplegó los golpes prohibidos, un revés cruzado, un ace, una derecha paralela y se lanzó con todo a por el periodo. Llegó a romperle el servicio al alemán, pero éste se revolvió y llevó la resolución al tie-break.
La dureza de Zverev
En las semanas previas, dejó dicho Nadal que si tenía que morir lo haría aquí, en la pista central de Roland Garros, en los instantes decisivos, y entonces lo hizo. Con dos horas de meneos en las piernas seguía con respuestas para el bombardeo continuo de Zverev, sólo falló la estrategia. Para contrarrestar la potencia que le llegaba del otro lado de la pista, decidió probar con un par de dejadas y ambas fueron fallidas.
EMMANUEL DUNANDAFP
Luego, en el tercer set, empezó con un break a favor y tuvo opción de otro más, pero el saque de Zverev era incuestionable. Un argumento demasiado grande a favor de su victoria. Igualmente después, hasta el final, Nadal dejó toda gota de esfuerzo y momentos de antología, entre ellos passing shots muy propios que hicieron saltar al público francés. El que es, no el que fue. Porque nada tiene que ver cómo se marchó el español este lunes de la Philippe Chatrier a cómo llegó, casi dos décadas atrás.
El público francés, entregado
Los abucheos, por ejemplo, en su derrota ante Robin Soderling en 2009 se convirtieron en una exaltación de su figura, desde su enorme escultura que luce en la entrada del recinto a la expectación ante cualquiera de sus pasos. Ante Zverev quedó claro que, Roland Garros ha entendido que Nadal no es sólo el campeón de 14 ediciones, si no que es su imagen, su emblema, su mito. Que no sea francés ya no importa o importa poco: Roland Garros es Nadal, Nadal es Roland Garros.
En el boulevard d'Auteuil, entre el Parc des Princes y la Philippe-Chatrier, este lunes se agolpaban los reventas para hacer su primer agosto, pues luego vendrán los Juegos Olímpicos. "¿Cuánto?", preguntaba el periodista. "3.000", contestaba el más joven de ellos, aunque luego era capaz de bajar hasta los 2.000 euros. En todo caso, un precio que probablemente no alcanzará la final del torneo del próximo 9 de junio, la juegue quien la juegue.
EMMANUEL DUNANDAFP
"¡Allez, Rafa!", se escuchaba como nunca en la Philippe Chatrier, entre muchos '¡Vamos, Rafa!" con marcado acento galo y una banda de música con banderas tricolor que adaptaba todos sus cánticos al español. En la parte superior, lejos de los palcos donde estuvieron Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Iga Swiatek, se llegaron a lanzar olas de apoyo al ganador de 22 Grand Slam: "Raaaaaaafaaaaaa".
En ese ambiente, con tamaño palmarés, Nadal podía haber entendido de una vez que lo ha logrado todo y nadie le exige más, pero su manera de ver el deporte nada tiene que ver con la percepción de otros. Para poder dormir tranquilo en el futuro, cuando vengan los años, necesita saber que lo dejó todo sobre la pista, lo que tenía y lo que no. Ahora está más cerca de alcanzar esa paz. Este domingo, quiso ganar de nuevo y podría haberlo hecho. El tiempo casi cae derrotado por primera vez.
Cuadro masculino
JAVIER MARTÍNEZ
Enviado especial
@JavierMartnez5
Londres
Actualizado Martes,
11
julio
2023
-
01:44"Ha sido uno de mis mejores partidos al resto", asegura el...
En unas horas, el mejor golf vuelve a la sede española más icónica de este deporte, Valderrama, que desde el este viernes acogerá, un año más, la única prueba del LIV en España. Jon Rahm es su jugador insignia. El jugador de Barrika, tras un ajetreado día entre entrevistas, actos corporativos y entrenamientos, atiende a EL MUNDO justo al concluir el hoyo 18, ayer, en el último día de prácticas antes del Proam.
Hace una década, era un 'amateur' que quería comerse el mundo, ¿qué queda del chico que buscaba ser el mejor de la historia?
Ahí sigue, lo que pasa es que he aprendido que hay cosas que no hay que decir de cara al público, pero la ilusión sigue ahí, el objetivo sigue ahí. Si me pongo objetivos pequeños o factibles, la motivación para entrenar no está, y eso es lo que me da el entusiasmo de querer ser mejor.
Han pasado muchas cosas en estos 10 años, ¿de qué se sorprendería más aquel chico: de ganar dos majors, de ser uno de los deportistas mejor pagados o de tener tres hijos?
(Se lo piensa). De la familia, seguramente. Del golf diría que hay que ganar más (risas), también son cosas que se dicen cuando hay demasiada ignorancia.
¿El dinero es un problema?
No, me ha dado seguridad a mí y a toda mi familia.
¿Se plantea si se equivocó llegando al LIV?
No, nunca. Lo más difícil, quizás, fue el año pasado, con el embarazo complicado de Kelley. Los problemas de golf se veían muy pequeños. Pero una vez que tomo una decisión, estoy cómodo con ella.
¿Su primer recuerdo en Valderrama?
Era un niño, fue en el 2007 cuando vine con mi aita a ver el Volvo Masters. El primer golpe que recuerdo es uno de Thomas Bjorn en un búnker del hoyo 7 que la dejó dada.
LIV Golf
Si tuviera una varita mágica, ¿qué cambiaría del LIV?
No quiero decir nada, porque luego se malinterpretan las cosas.
Siempre hay cosas que mejorar...
En todos sitios. ¿Tú qué crees que yo cambiaría? - Le doy varias opciones, pero no acierto con ninguna y responde - A mí me gustaría, y se está trabajando en ello, tener el calendario hecho un poco antes, para que todo el mundo pueda organizarse y el público pueda tener la capacidad de poder viajar. Me gusta mucho el cambio de este año, en el que la clasificación por equipos cuenta cada una de las tarjetas y, también, me gustaría tener puntos del ranking mundial, porque ahora mismo esta lista no refleja la realidad de los mejores del mundo.
¿Y está contento con el nivel competitivo del LIV?
Con el poco apoyo que el LIV ha tenido y sigue teniendo, van a criticar siempre lo que pueden criticar, que es lo que en golf no ha habido nunca y hay en todos los deportes: dinero garantizado. Entiendo que es una manera muy diferente de empezar una liga, pero las aguas se nota que se van calmando. porque es difícil de argumentar que no nos importa, pero nos importa. La liga sigue siendo competitiva, en los majors, los jugadores del LIV representan no más de un 10% y siempre quedamos varios entre los 10 primeros. Todos queremos ser mejores, yo quiero ser mejor, y creo que la liga va cogiendo más atracción en todo el mundo, y en España también. Es un torneo muy joven, con solo 42 citas... Habría que quitarle cierta crítica y tener cierta perspectiva de lo que va mejorando.
¿El formato de la LIV ha afectado a su nivel de juego?
No ha cambiado nada. Es muy fácil achacar los cambios a que uno juegue mejor o peor. A los que lo piensan les diría que los problemas o mi peor juego empezaron en 2023.
¿Y cómo se encuentra después de romper su récord de top-10 en Dallas?
Aliviado, así se deja de hablar de un tema más... pero es verdad que terminé undécimo, que no está tan mal, ¿eh? Me da rabia porque tiré un mal putt en el último hoyo para perder la racha. Sigo cerca, pero ya se sabe lo complicado que es este deporte.
El hecho de estar en la semana previa a un major, el Open Británico, en un campo tan diferente, es raro, ¿no?
Es algo que hemos comentado, que si no podemos jugar en un campo links, por lo menos tener libre la semana previa para poder ir a entrenarlo. Lo bueno de Valderrama es que es un campo que, por su exigencia, te prepara mentalmente. Es verdad que suele hacer viento, como ha pasado este miércoles.
¿Y lo mejor del LIV?
Sí, por la manera que nos tratan, a nosotros, a nuestras familias, a nuestros caddies y a todos en general. También por las instalaciones, la calidad de la comida... Cuidan todos los detalles y te sientes valorado.
¿Llegará el acuerdo al golf?
No sé nada, lo único que puedo decir es que los nuevos CEO ya se conocían y tienen buena relación, eso debería ser bueno.
La Ryder no se la va a perder, ¿no?
Soy optimista, pero no doy nada por hecho y voy a pelear por clasificarme e intentar ganar la semana próxima en Royal Portrush. Hay temas políticos que yo no puedo controlar, pero tengo la confianza de que voy a jugar.
¿Será un infierno?
No es que fuera bueno Whistling Straits, la verdad. Ahora les he contado a Tyrrell la historia de la primera vez que fue Luis Figo al Camp Nou y lo que le tiraron en aquel córner. Es algo que pasa en el deporte... Yo me lo pasé bien en Whistling, la verdad.
Curiosamente, a mitad del hoyo 18, Luis Figo y Aritz Aduriz irrumpieron en el partido de Rahm y se saludaron cariñosamente con el golfista en el recorrido gaditano.