El juzgado ha decidido cambiar su condición de testigo a imputado a petición de LaLiga. Javier Enriquez presentó numerosos informes sobre los colegiados que arbitraban al Barça.
El Juzgado de Instrucción número uno de Barcelona ha acordado la citación como investigado de Javier Enríquez, hijo del ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, por presunto delito de blanqueo de capitales. Ha adoptado esta decisión a petición de LaLiga, que había pedido que el hijo del histórico número dos de los colegiados pasara a ser investigado en la causa a pesar de que la Fiscalía había decidido dejarlo fuera de las pesquisas.
Javier Enríquez forma parte del entramado empresarial que utilizó su padre para cobrar del FC Barcelona más de 7 millones de euros en casi 20 años y presentó numerosos informes sobre los colegiados que arbitraban al club en las diferentes categorías. A pesar de que se desvinculó por completo de las actividades de su padre, el juzgado ha decidido finalmente cambiar su condición de testigo a imputado y será citado durante los próximos meses.
Cabe recordar que la Fiscalía denunció a Negreira padre y al Barça por corrupción deportiva y sostiene que el club azulgrana recurrió a los servicios del ex dirigente arbitral para alterar a su favor los resultados deportivos. De manera paralela el juzgado ha acordado el secreto de las actuaciones y que se extienda el periodo investigado hasta, al menos, el año 2001.
El ex jugador del FC Barcelona Gerard Piqué ha entregado a la juez que instruye el 'caso Supecopa' una batería de correos electrónicos en los que revela que en enero de 2019 ya planteó a Arabia Saudí la posibilidad de organizar a través de su empresa Kosmos un partido entre estrellas mundiales "como Messi o Suárez" contra los mejores jugadores locales.
Una propuesta, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, que calificó ante sus colaboradores en estos correos como "muy potente de cara a la opinión pública" toda vez que planteaba la posibilidad de que "las mujeres pudieran ir al estadio en ese partido". "Estaría de puta madre", razonó.
Con estos mails Piqué intenta acreditar que su relación con el país árabe no se circunscribe a la Supercopa de España, investigada por si sirvió para pagar sobornos al ex presidente de la Real Federación Española (RFEF) Luis Rubiales.
"Las dos personas con quienes nos reuniremos son los hermanos Ahmet e Ibrahim Mohtaseb", abordó Piqué con sus subordinados. "Ambos son altos ejecutivos de Sela Sports y cuentan con gran experiencia en el mundo del deporte y el entretenimiento". "Sela Sports es una compañía privada familiar que está en trámites de vender un 65% de la misma al Gobierno (...) Su área de actuación es, además de Arabia Saudí, Egipto, Abu Dhabi y Bharein".
También planteó Piqué la posibilidad de llevar a Arabia Saudí un concierto de su entonces pareja Shakira o la "venta de paquetes de patrocinio de la Copa Davis a compañías dentro de su área de influencia".
"Tienen mucho interés en celebrar eventos de tenis en Yeda" e "hicieron una oferta de 292 millones de dólares para acoger el Máster de la ATP pero no lo han conseguido", abundaron los miembros de Kosmos.
El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, ha entregado al tribunal que le juzga por dos delitos fiscales un peritaje, al que ha tenido acceso EL MUNDO, que concluye que está siendo víctima de «un juicio completamente sesgado, capcioso e interesado» por parte de la Agencia Tributaria.
Entre los muchos elementos que discute la defensa de Ancelotti al Fisco se halla también la valoración que hace la Hacienda pública de la entrega de un reloj de alta gama al entrenador en el marco de un acuerdo comercial.
Así, Hacienda considera que se incrementó la base imponible del entrenador en 2015 al serle regalado por la firma Cecil Purnell un reloj que valoraba en 250.000 francos suizos -unos 260.000 euros-. El técnico italiano ha encargado un peritaje del reloj a la joyería Chocrón, que estima que el valor real de ese artículo de lujo se sitúa entre 25.000 y 30.000 euros.
El fiscalista que ha elaborado el dictamen técnico de la defensa del italiano, Manuel de Vicente-Tutor, concluye, basándose en ese caso y en muchas otras circunstancias, que las reclamaciones tributarias a Ancelotti nunca debían haberse canalizado a través de la vía penal y que, en todo caso, se deberían haber sustanciado en la contencioso-administrativa.
En lo que respecta al ejercicio 2015, el perito de Ancelotti combate frontalmente la postura del Fisco de que era residente fiscal en España y arguye que lo fue en Reino Unido. «Las autoridades fiscales británicas han confirmado tajantemente la validez de su certificado de residencia, por lo que no habría defraudado cantidad alguna». De ahí que reduzca la cuestión a un simple «conflicto de doble residencia entre España y Reino Unido» que «debe resolverse según las reglas contenidas en el Convenio de Doble Imposición».
Ancelotti, a su llegada a los juzgados.JJ GuillenEFE
También rebate De Vicente-Tutor «la incorrecta calificación jurídica» que la Agencia Tributaria «ha realizado de la renta pagada por el Real Madrid por la cesión de la explotación de los derechos de imagen» y defiende que, en ningún caso, se cometió un delito.
«La existencia de un delito fiscal exige, además de la concurrencia de requisitos de carácter objetivo -perjuicio patrimonial a la Hacienda pública en cuantía superior a 120.000 euros- otros requisitos de carácter subjetivo, 'el ánimo de defraudar' al que es inherente el dolo». Por lo que «quedan despenalizadas aquellas omisiones de pago de deudas tributarias que, aunque superen el umbral legal, no sean dolosas».
No en vano, el perito destaca que el Real Madrid tiene una «experiencia probada en la celebración de este tipo de contratos de cesión de explotación de derechos de imagen» y se trata, por lo tanto, de «una obligación autónoma del Real Madrid el ingresar las retenciones correspondientes a los pagos que realiza». «La diferencia entre lo retenido por el Real Madrid y lo que efectivamente debió retener [...] es un incumplimiento de las obligaciones tributarias que únicamente incumbían al club».
No obstante, la defensa de Ancelotti considera que «los razonamientos» expuestos tanto por su parte como por el Fisco «se encuentran lejos de una interpretación irracional». «Ambas son posiciones que encuentran su fundamento en la ley y la jurisprudencia, por lo que, en todo caso, la disputa debería dirimirse en la vía contencioso-administrativa por tratarse de un contencioso tributario y no de una defraudación tributaria».