El “educado” e “introvertido” Carles Miñarro, mano derecha del primer médico del Barça: “Era una persona muy discreta y, a la vez, muy decidida”

El "educado" e "introvertido" Carles Miñarro, mano derecha del primer médico del Barça: "Era una persona muy discreta y, a la vez, muy decidida"

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El súbito fallecimiento del doctor Carles Miñarro, de 53 años, y principal colaborador del médico Ricard Pruna en el primer equipo del Barcelona, ha sido un golpe muy duro, no sólo para el propio club azulgrana, sino también para todo el colectivo de galenos que se encargan de cuidar de la salud de las piezas más importantes del fútbol español: los futbolistas.

“Era una persona muy discreta y, a la vez, muy decidida. A lo largo de su trayectoria profesional, ejerció cargos de responsabilidad, no sólo dentro del fútbol, sino que también fue presidente de la Sociedad Catalana de la Medicina del Deporte y miembro de nuestra asociación desde 2008, creo recordar, y siempre acudía a nuestros cursos y congresos”, señala el doctor Juan Carlos González, presidente de la Asociación Española de Médicos de Equipos de Fútbol (AEMEF) y quien conocía al doctor Miñarro desde hace algo más de 20 años.

A instancias de esta misma asociación, y tras propuesta del doctor José Manuel Álvarez, responsable de los servicios médicos del Betis, todos los médicos que se sentaron en un banquillo a lo largo de esta jornada del campeonato de Liga lo hicieron luciendo un brazalete negro en tributo al compañero fallecido el pasado sábado.

“sin levantar demasiado la voz”

Ese, además, no fue el único acto de homenaje póstumo al doctor Miñarro. En los prolegómenos de los partidos de ayer también se guardó un minuto de silencio en su memoria. Tal y como pasó, por ejemplo, en el Santiago Bernabéu, antes del duelo entre el Real Madrid y el Rayo Vallecano, donde también se homenajeó la figura del árbitro David García de la Loma, fallecido tras una larga enfermedad. Los jugadores del Barça también guardaron un minuto de silencio en el entrenamiento de ayer en la Ciudad Deportiva Joan Gamper.

“Carles, desde la presidencia de la Sociedad Catalana de Medicina Deportiva, defendió con mucha firmeza nuestra especialidad, que ha estado en discusión desde hace unos años”, insiste el doctor González.

“Era una persona muy educada, muy correcta, no muy extrovertida, pero tenía relaciones importantes en el colectivo de médicos y era muy participativo. No era de esos que se quedan en un rincón, pero siempre desde la discreción y sin levantar demasiado la voz. Además, respecto a su trato con los jugadores puedo decir que tenía relaciones bastante firmes con muchos de ellos, que siempre le destacaban por ser muy cercano. Era muy atento y participativo. Cuando me nombraron presidente, en septiembre, me felicitó y hablamos un rato. Siempre tenía estos detalles. Su muerte nos ha hecho mucho daño a un colectivo que siempre estamos en contacto, que compartimos información y que tenemos muy buena relación entre nosotros. Estamos todos consternados”, señala el presidente de la AEMEF, quien comprende la conmoción de la plantilla azulgrana por el fallecimiento de un personaje tan próximo.

Ayudar a que “todo fluya”

González dice que Miñarro era un miembro más del staff del Barça, que convivía totalmente con el equipo: “En una entidad tan importante y con tanta repercusión como el Barça, el médico siempre está ahí, no sólo en los partidos o entrenamientos, sino también en el resto de actos. La prueba la tenemos, por ejemplo, en que su fallecimiento se produjo en el hotel de concentración. El médico convive continuamente con la plantilla y es alguien muy cercano, que forma parte del núcleo”, explica el doctor González.

“Muchas veces, además, su papel también engloba la esfera mental, de dar tranquilidad, de intentar estabilizar un poco situaciones que se puedan producir. Los buenos resultados no siempre tienen que ver sólo con el hecho de jugar bien, también es importante el ambiente, que la plantilla se comporte como una familia, que se ayuden unos a otros, y ahí el médico, los fisios y otros miembros del staff ayudan a que todo fluya, a que haya el menor número posible de aristas, al margen de diagnosticar y ordenar los tratamientos que sean necesarios”, reitera el galeno.

Golpe anímico

La maquinaria del fútbol, no obstante, no da muchas treguas y el martes, el mismo día en que tendrá lugar el funeral en memoria del doctor Miñarro, el Barça debe medirse al Benfica en la vuelta de los octavos de final de la Champions. “Probablemente el Barça habrá puesto al alcance de toda la plantilla y de todos los miembros del staff el tratamiento especializado que seguro que tienen y que pueden ofrecer. Es evidente que es un golpe anímico muy importante pero, sin que eso reste ningún tiempo de sentimiento hacia Carles, los jugadores también están muy acostumbrados desde pequeños a recibir golpes duros y volver a levantarse”, señala el presidente de la AEMEF.

Incluso, es posible que alguno esté aún más motivado, con ánimo de dedicarle la victoria. “Seguro que va a haber chavales ahí que tuvieron una relación más personal con él, y eso va hacer que tengan un plus más de motivación para dedicarle todos los éxitos que puedan tener. Al fin y al cabo, era un miembro más de esa familia”, sentencia.

kpd