Inglaterra mostró en Londres el abismo que existe entre su rugby y el de Gales, la que fuera una de sus históricas rivales, en el Seis Naciones. Los locales, favoritos junto a Francia en la presente edición del torneo más antiguo del mundo, vapulearon el sábado a sus vecinos (48-7) en un choque ya cerrado al descanso (29-0).
Dominador en la década de los 70 con jugadores que son leyenda de este deporte y marcaron a generaciones de aficionados, y vencedor del Seis Naciones no hace tanto (2019, 2021), el XV del Dragón se arrastró sobre el césped de Twickenham, sin opción alguna de presentar mínima batalla.
Ni el zaguero Louis Rees-Zammit, que volvió a vestir de rojo tras su aventura en la NFL, ni el nuevo seleccionador, Steve Tandy, dieron esperanzas de cara al futuro a sus seguidores. Gales ha ganado la cuchara de madera, con la que se distingue a quien pierde todos sus encuentros, en las dos últimas ediciones del Seis Naciones.
Dos expulsiones seguidas
No habían pasado ni 10 minutos y los de la Rosa ya dominaban por 10-0 tras el ensayo de Henry Arundell, transformado por George Ford y un golpe de castigo de este mismo. Las dos expulsiones seguidas de Nicky Smith y del capitán, Dewi Lake, por repetir faltas en su línea de 22, no hicieron sino echar más tierra sobre la tumba visitante. Con 13 jugadores y con Ford y Alex Mitchell dirigiendo a los blancos a placer, Gales no pudo parar las marcas de Arundell, dos de nuevo, y un extraordinario Ben Earl: 29-0 en el descanso.
La tendencia siguió siendo la misma -no podía ser de otra forma a la vista de los primeros 40 minutos- y Tom Roebuck hizo el quinto ensayo para los seleccionados por Steve Borthwick, que empezó entonces a mover el banquillo. Ya fuera por cierto relajo de los ingleses, los cambios en ambas escuadras o el orgullo de los rojos, estos se sacudieron el dominio local. Maro Itoje, recien entrado, vio como monsieur Brousset le mostraba la amarilla en el minuto 51, y Josh Adams sumó el primer y único ensayo para Gales en el 54 (36-7), pasado entre palos por Dan Edwards.
Avance de Freeman ante la oposición de Rees-Zammit.AFP
El controvertido Henry Pollock, uno los jóvenes ingleses, protagonizó la sexta marca del XV de la Rosa. El tercera local, que tan pronto manda callar a su grada como a la ajena, pisó fuera mientras se tiraba sobre la zona de marca, pero la acción de Taine Plumtree sobre su cuello y cabeza al tratar de placarle hizo que el árbitro decretara ensayo de castigo y la expulsión de Plumtree. La cuarta de los visitantes a lo largo de 80 minutos.
Tommy Freeman, en el último minuto, selló la victoria de Inglaterra, que no pierde en el Seis Naciones desde la jornada inaugural de 2025 frente a Irlanda ante una Gales que no gana en la capital del Reino Unido desde 2012. Los de Borthwick se sitúan tras esta primera jornada al frente de la tabla por delante de Francia, la otra favorita, que el jueves por la noche arrolló a Irlanda en el Stade de France (36-14).
Louis Rees-Zamitt corre tan rápido que a los 22 años hizo lo mismo que el legendario Michael Jordan en la treintena: abandonar el deporte que le había lanzado al estrellato, probar sin éxito entre la élite de otra disciplina y retornar al punto de partida. Su padre jugó al fútbol americano; su hermano y su tío, al rugby. A toda velocidad, él ha superado esa encrucijada.
Con el talento atlético de su 1,90, LRZ atravesó como un relámpago el rugby de cantera. Con 16 años, se había instalado en la academia de Gloucester, un club de la Premiership inglesa. La primera noche, ha contado, "lloró a lágrima viva". Apenas cumplidos los 18, fue el jugador más joven en alinearse con el primer equipo, comenzó a dejar huella en la liga y en la Champions Cup.
No llegaba a los 20 cuando debutó con la selección de Gales, emblema de ese rincón del Reino Unido. Por residencia podía elegir la camiseta de la poderosa Inglaterra. "Mis padres son galeses y soy de Llandaff, en Cardiff, quiero jugar para mi país natal", zanjó entonces, ignorando el trolleo de Paul Scholes. "El debut con Inglaterra no puede estar lejos", había reclamado en Instagram el ex futbolista del Manchester United. Louis le respondió con una sola palabra: 'Gales'. Más tarde desvelaría las razones. "Solía salir con su hija, así que era una broma recurrente".
El primer ensayo de LRZ en un partido internacional se produjo ante una grada vacía por las restricciones contra el covid. Participó en el último éxito de Gales, la victoria en el Seis Naciones 2021. A partir de ahí, el declive de la selección y el despegue del jugador. En enero de 2024, en los prolegómenos del mismo torneo, Louis Rees-Zammit anunció por sorpresa que dejaba el rugby para sumarse al programa de reclutamiento de la NFL. Ya había jugado 32 partidos internacionales y anotado 14 ensayos.
Desde entonces, aunque en rigor no por su salida, Gales ha ido a peor. No ha ganado ningún partido en los dos últimos Seis Naciones y el año pasado despidió al seleccionador Warren Gatland a mitad de torneo. Un desastre para un quince que protagonizó gestas que anidan en la memoria del rugby internacional. Louis Rees-Zammitt también comprobó que su estrella brilla menos en América. Trató de aprender como pateador, corredor y receptor. Se estrenó en un amistoso formando parte de los equipos especiales de los Kansas City Chiefs.
De su paso por los entonces campeones de la NFL el galés conserva un tesoro que ha contado a sus miles de seguidores en redes sociales. "He oído que lo estás haciendo muy bien con los Chiefs, sigue así y espero poder conocerte pronto", le escribió de su puño y letra Taylor Swift, pareja de su compañero de equipo Travis Kelce. Nunca llegaron a encontrarse. LRZ se fue a los Jacksonville Jaguars, con los que tampoco disputó ningún encuentro oficial. En agosto de 2025 dio la segunda sorpresa. "Ha sido una gran experiencia, pero es tiempo de volver a casa, os veré pronto, aficionados al rugby", anunció.
En una entrevista en la BBC, Louis Rees-Zamitt ha profundizado en las razones del retorno. "No me arrepiento", deja claro. Explica que en el fútbol americano le faltaba lo que le sobraba en el rugby: años de aprendizaje antes del profesionalismo. "Es muy difícil entrar en la NFL si no has pasado por el deporte universitario". Nunca escatimó esfuerzos, llegó a aprenderse 1.500 jugadas, pero no recibió minutos. Echaba de menos los partidos. "Sentía que estaba desperdiciando mi talento".
Así que ha regresado todavía joven, con 25 años desde hace días. Más pesado, más rápido y más explosivo. En un lustro ha pasado de 92 kilos a 100 sin perder velocidad. Según su club, Bristol Bears, el ala alcanzó los 37,93 km/hora en el último minuto de un partido en septiembre y se le atribuye un tiempo de 10,44 en los 100 metros lisos. En cuanto a la explosividad, Rees-Zamitt ha añadido recursos a la estampida. No sólo evade al defensor, se siente más confiado en el contacto contra él y puede buscar el choque para acabar pasando el balón a un compañero.
LRZ se reincorporó a Gales en noviembre, cuando el XV del puerro rompió una racha de 18 derrotas consecutivas. Ante la necesidad de reiniciar la selección, el nuevo entrenador, Steve Tandy, ha abandonado el vestuario de la zona sur del Principality Stadium de Cardiff, con fama de gafe, y lo ha instalado en el que durante 20 años ha ocupado el conjunto visitante. Recuperar la inercia ganadora exigirá cambios de mayor calado porque surgen menos jugadores de calidad que en el pasado y los mejores , como Louis, emigran a clubes ingleses.
La selección galesa inicia el Seis Naciones 2026 visitando el sábado precisamente a una Inglaterra que aspira a conquistar el torneo. Y lo concluye en casa, ante Italia, en un choque que quizá sirva para evitar la simbólica cuchara de madera que mancha a quienes pierden los cinco encuentros.
De LRZ se esperan ensayos supersónicos, optimismo, conexión con los jóvenes fans. Su puesto de ala, a veces zaguero, le convierte en ataque en finalizador, muy dependiente de los balones que le suministren sus compañeros. Si Michael Jordan regresó para hacer otra vez campeón a Chicago Bulls gracias a su protagonismo, a la recuperada promesa de la selección galesa de rugby sólo se le puede exigir que inyecte esperanza y orgullo a una difícil resurrección.
Sorteo del Mundial de Rugby y, por primera vez desde 1999, con la presencia de España. En el campeonato que se disputará en Australia en octubre y noviembre de 2027, los jugadores de Pablo Bouza han quedado encuadrados en el mismo grupo que Argentina, Fiyi y Canadá. Un grupo que cuenta con dos favoritos claros, Argentina y Fiyi. Pero que, a la vista de la evolución del conjunto español, abre la posibilidad de sumar un triunfo y pasar a octavos.
Argentina se ha sumado a las grandes potencias del rugby y fue semifinalista en el último mundial. Evitar un tanteo abultado ante los Pumas no será nada fácil en un deporte con unas jerarquías tan marcadas. El último partido entre Argentina y España se celebró en Madrid y en unas circunstancias algo especiales. Los sudamericanos, que entonces preparaban el Mundial de 2023, ganaron 3-62 a una España que había sido descalificada por alineación indebida y no tenía otro objetivo que la reconstrucción. En Australia el reto de los Leones consistirá en acompañar de una buena imagen la realidad del marcador. Precisamente con Argentina disputó el Mundial de 2003 el actual seleccionador español, Pablo Bouza.
Fiyi es un equipo de alto nivel. No figura entre la élite absoluta pero se quedó a un ensayo de colarse en las semifinales del Mundial de 2023. Está integrado por jugadores que se alinean en las ligas profesionales europeas. Aunque ha corregido la irregularidad que le caracterizaba, es capaz tanto de disputar el primer puesto del grupo a Argentina como de sufrir ante España o Canadá. Su actuación puede depender del resultado que precise para pasar a octavos. Curiosamente, ha visitado a España dos veces en fechas recientes. En noviembre de 2024 ganó 19-33 y hace unas semanas se impuso 33-41 en un partido que mostró la progresión del conjunto español, con opciones de victoria hasta los últimos minutos.
Canadá, por último, es una selección muy habitual en los mundiales aunque ha atravesado un bache del que parece salir. De imponerse con claridad a España ha pasado a perder en los dos últimos partidos disputados en su país. En julio, el conjunto de Bouza venció por un solo punto (23-24) en un encuentro con alternativas que remontó en el último suspiro. El choque entre ambos conjuntos será importante no sólo por la victoria, sino mirando de reojo al resto de los grupos. Porque en este campeonato de 24 equipos se clasifican para octavos de final los dos primeros de los seis grupos y los cuatro mejores terceros.
El sorteo no ha satisfecho los deseos de los españoles. Francia, por el vínculo, y Nueva Zelanda, por su carisma, figuraban entre los rivales favoritos de los jugadores que se habían pronunciado en las redes sociales. Entre los más asequibles, los preferidos eran Zimbabwe y Hong Kong, que harían algo más fácil la primera victoria española en un mundial. Ahora esas preferencias quedan atrás. Por delante, casi dos años de puesta a punto.
Sorteo Mundial 2027
Grupo A: Nueva Zelanda, Australia, Chile, Hong Kong
Un viajero siempre dispuesto a aprender. Con esa filosofía de vida asume Régis Sonnes la dirección de la selección femenina de rugby hasta el Mundial 2029. Este jueves ha tomado el relevo de Juan González Marruecos. Un movimiento que la Federación presenta como "un nuevo ciclo" tras el Mundial que acabó en septiembre con cara y cruz para las Leonas: actuaciones más que dignas pero tres derrotas ante Nueva Zelanda, Irlanda y Japón. La intención es crecer a mayor velocidad con un entrenador de trayectoria muy contrastada y experiencia previa en España. "Un tren que se perdió es que Régis estuviera sólo dos años", asegura Jesús Moreno, 54 veces internacional, sobre la primera etapa de Sonnes en nuestro país.
Porque el técnico francés (Mont-de-Marsan, 1972) no llega sino regresa. En 2008 se hizo cargo del club madrileño CRC y en 2010 tomó las riendas de los Leones. Trató de organizar un trabajo continuo, a lo largo de toda la temporada, con los mejores jugadores de la División de Honor para elevar el nivel del equipo nacional. Sus propuestas, que pasaban por reorganizar las competiciones, chocaron con los clubes y no salieron adelante. Tras dos derrotas muy abultadas de los Leones, Régis Sonnes, formado en el profesionalismo francés, pronunció una frase polémica: "Tenéis el rugby que os merecéis".
Según explicó después, quería provocar un cambio, ir más rápido de lo que permitían las costuras del amateurismo. Algunas de sus decisiones permanecen. Fichó para los Leones a jugadores franceses con padres o abuelos españoles. Es la vía del parentesco que, junto a la de la residencia, hoy usan para reforzarse hasta las selecciones de la élite mundial. "Tenía que crear un equipo competitivo para intentar clasificarnos para la Copa del Mundo. ¿Y dónde lo buscas? Pues los jugadores nacidos en Francia o que juegan en Francia. Se le criticó mucho por eso, él lo llevó bien", recuerda el pilier Jesús Moreno, que jugó a sus órdenes.
Bajo la dirección de Sonnes, España ganó en el mismo año (2012) a Rumanía y a Georgia y aspiraba a la clasificación para el Mundial 2015. Pero su proyecto quedó interrumpido. El técnico no renovó porque la Federación entonces saliente sólo le ofrecía un año de contrato y dejó el cargo, buen recuerdo entre los aficionados y el deseo de un retorno que ahora se cumple.
Régis Sonnes cuando era seleccionador masculino en 2012, en la presentación de un acuerdo con la Escuela de GuerraJosé A. GarciaMarca
"Básicamente es un innovador. Trajo varios conceptos y fórmulas de intentar entrenar no solamente la parte física, sino también la mentalidad, ha hecho cosas muy revolucionarias". Jesús Moreno recuerda la charla con el torero Dávila Miura en la que el diestro les explicó cómo afrontaba la salida al ruedo y la colaboración con la la Escuela de Guerra, donde altos mandos militares les concienciaron sobre "el trabajo en equipo y la motivación".
Década y media después, el ideario de la Federación actual coincide con algunos planteamientos que esbozó el nuevo seleccionador y eso ha posibilitado su fichaje. "Esperamos un salto de calidad", ha afirmado el presidente Juan Carlos Martín Hansen sobre la etapa que se abre.
Curiosamente el primer y casi único contacto del nuevo seleccionador con el rugby femenino de élite fue con el quince que va a dirigir. Sonnes estaba afincado en Irlanda cuando José Antonio Barrio Yunque -hoy director deportivo de la FER y entonces seleccionador- le sumó a una concentración previa al Mundial de 2017 para que reforzara el trabajo sobre las fases de conquista. "Una experiencia muy buena, he aprendido mucho, me ha dado mucho confianza, espero también que haya dado confianza al equipo", dijo aquel día. "Un reto nuevo que me gusta", ha manifestado esta tarde durante su presentación.
A Jesús Moreno el seleccionador que regresa no le puso fácil la titularidad, pero reconoce una impronta que vinculada a su carácter de delantero. "Entiende que las prioridades individuales tienen que ponerse al servicio del colectivo. Es su manera de relacionarse, creo que él ponía un poco de su ego de lado, pero también hacía que tú pusieras tu ego de lado".
Como jugador, Régis Sonnes estaba en lo alto de su carrera, había ganado dos ligas en Francia, cuando en verano de 1995 decidió tomarse un año sabático para hacer surf en el Pacífico. Regresó a tiempo de disputar la siguiente temporada, en la que levantó de nuevo el título con su club, Stade Toulosain. Años después puso fin a su carrera en un equipo que él mismo había fundado en su región de nacimiento.
Su trayectoria como entrenador ha surfeado entre la élite y la cantera. Ha alternado temporadas en los mejores equipos del Top 14 francés con dos etapas en Bandon, de la provincia irlandesa de Munster, dedicado a fomentar el talento en los jóvenes. En la selección masculina Jesús Moreno asociaba a Sonnes con "un rugby evidentemente muy francés, basado en una parte de caos, de rugby champán, y una parte de organización de lanzamiento de juego".
Régis Sonnes, durante su concentración con las Leonas en 2017Federación de Rugby
Su próximo reto será mejorar los resultados de las Leonas, un equipo muy joven y con calidad técnica, con una decena de integrantes que se alinean en clubes de Francia e Inglaterra. Hace un lustro, sin embargo, que la selección pierde ante rivales a las que antes ganaba . Un problema más achacable a la falta de concentraciones y medios hasta hace dos años que al propio Juan González Marruecos, que llegó al puesto de seleccionador en 2022 y continuará en la estructura federativa.
La selección femenina mostró en el último mundial una evidente mejoría en las fases estáticas y en la defensa pero no sacó el provecho deseado de sus posesiones en ataque. Mejorar el juego con el balón en la mano es una de las claves que explica la contratación del nuevo seleccionador, que se ha marcado como primer paso "ampliar la plantilla". Sonnes contará con Aroa González como segunda entrenadora.
El mayor logro de Régis Sonnes en el banquillo fue la victoria en el Top14, codirigiendo con Ugo Mola a Stade Toulosain en 2019. Al final de la siguiente temporada, marcada por el covid, no renovó su contrato y, como no quería moverse por razones familiares, llegó a un acuerdo para entrenar a los cadetes de un club de categoría inferior. "Es bastante singular en su comportamiento, en su forma de ser, un personaje en el mejor sentido, un tipo superespecial en su forma de ver el mundo". Así describe Jesús Moreno a Régis Sonnes, con fama de espíritu libre y ahora el viajero encargado de conducir a la selección femenina de rugby hacia la élite.
Lewis Moody, ex capitán de la selección de Inglaterra de rugby con la que se proclamó campeón del mundo en 2003, ha anunciado este lunes que le ha sido diagnosticada ELA.
"Recientemente se me ha diagnosticado una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)", escribe el deportista en un comunicado recibido por la agencia AFP. "La noticia ha sido dura de digerir y ha sido un shock para mí y mi familia", añade el antiguo tercera línea, que llegó a ser 71 veces internacional e incluso capitán del XV de la Rosa.
"Me encuentro bien, en forma, y hago todo lo posible por mantenerme positivo, vivir mi vida y enfrentarme a los cambios que voy a tener que afrontar", afirma Moody.
Moody descubrió que tenía ELA después de notar cierta debilidad en su hombro mientras entrenaba en el gimnasio y de que la fisioterapia no surtiera efecto, reveló el jugador en el programa BBC Breakfast.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que provoca una parálisis progresiva, en pocos años o incluso meses, de los músculos hasta provocar la muerte del paciente.
Ex jugadores de rugby como el escocés Doddie Weir o el inglés Rob Burrow fallecieron por esta misma enfermedad. En España, el ex portero Juan Carlos Unzué se ha convertido en una de las caras más visible de la ELA.
World Rugby, la federación internacional de este deporte, ha mostrado este miércoles de forma explícita su respaldo al desarrollo de España. En primer lugar, en el plano deportivo, elogiando los resultados de las selecciones. "Vemos un gran progreso, se ve en la participación de la selección femenina en el Mundial de Inglaterra de este año", ha puesto como ejemplo su CEO, Alain Gilpin. Pero sobre todo ha subrayado el valor de las propuestas de la Federación Española para acoger las grandes competiciones. "España está interesada en acoger grandes eventos, incluyendo los mundiales masculino en 2035 y femenino en 2037, es algo muy excitante y nos brinda una gran oportunidad".
En un desayuno organizado por Europa Press, el CEO de World Rugby se ha referido al crecimiento económico del rugby y, en ese contexto, a nuestro país como una posibilidad de expansión. Una visión compartida por el presidente de la Federación Española, Juan Carlos Martín Hansen. "No veo ningún país que tenga el potencial de España", ha manifestado este último. "Sabemos que World Rugby necesita países como España para crecer y podemos ser el candidato ideal", ha recalcado.
La buena sintonía puede concretarse, en primer lugar, en el retorno de las Series Mundiales de Seven, el también llamado rugby a siete. Madrid acogió el torneo decisivo hace ahora un año, pero el contrato no se renovó y la competición más exigente de la modalidad olímpica no ha pasado por España en la temporada que concluye, justo cuando la selección masculina se ha proclamado subcampeona del mundo con una actuación que Gilpin ha calificado como "impresionante".
Para saber más
"Nos interesa muchísimo y tenemos todas las papeletas", ha explicado Juan Carlos Martín Hansen, quien ha citado el apoyo del COE para organizar de nuevo una Serie Mundial. Cuatro ciudades españolas, dos de ellas en el norte, están interesadas ahora misma en albergar durante un fin de semana la competición internacional. "Estamos muy cerca", ha corroborado Alain Gilpin sobre la marcha de las conversaciones. El anuncio de las sedes de la próxima temporada se hará público durante el mes de julio.
En las preguntas al presidente de la Federación Española también ha salido a relucir la aspiración a organizar los Mundiales masculino de 2035 y femenino de 2037 de rugby a quince, la modalidad original de este deporte. Una carrera de fondo que tendrá una primera meta cuando, tras el verano, World Rugby decida si su competición estrella -y uno de los acontecimientos más seguidos del deporte internacional- se celebra en esas fechas en Asia o en Europa. En el segundo caso, se haría oficial entonces la candidatura española, que Hansen ha defendido apelando, de nuevo, al potencial de crecimiento. "España tiene todo lo que buscamos: una gran audiencia deportiva, un público apasionado, mercado, por supuesto infraestructuras, selecciones que progresan, ¿por qué no?", ha coincidido el CEO de World Rugby respondiendo a las preguntas de los periodistas.
Juan Carlos Martín, este miércoles en MadridWalter Degirolmo | RFER
"España es una startup en el mundo del rugby" ha destacado el presidente de la Federación Española. "Si yo tuviese que apostar mis dinero en una empresa, no lo haría en la que más beneficios da ahora mismo, sino en la que más beneficios puede dar en los próximos años", ha argumentado para defender que unos mundiales en nuestro país ensancharían "límites" y "mercados" al rugby internacional.
La adjudicación se decidirá en 2027. Sin avanzar detalles de un proceso todavía en sus fases iniciales, Alain Gilpin sí ha agradecido el paso adelante: "World Rugby está comprometido con este viaje de España". La federación internacional ya aporta a la española buena parte de los fondos para crear las estructuras de alto rendimiento que permiten que los jugadores más prometedores de la cantera evolucionen hasta alimentar las selecciones masculinas y femeninas.
Stu Wilson, antiguo capitán y leyenda de los All Blacks, falleció el domingo a los 70 años, anunció este lunes la federación neozelandesa de rugby, lamentando la desaparición "de uno de los mejores wings" de la historia.
Wilson está considerado uno de los mejores jugadores de los All Blacks en la época del rugby amateur y anotó 51 tries en 34 partidos con la célebre camiseta negra de la selección neozelandesa.
"Stu fue uno de los mejores wings (...) y uno de los personajes más memorables del rugby", declaró David Kirk, patrón del rugby neozelandés y antiguo compañero de Wilson.
"¿Por qué no? Quizá algún día los españoles puedan ver a su equipo ganando a los All Blacks". Corría marzo de 2023 y Bill Beaumont, entonces presidente de World Rugby (la Federación internacional), respondía a los periodistas sobre las razones para que Madrid fuera una sede de las Series Mundiales de rugby a siete. Dos años después la selección masculina no sólo ha vencido varias veces a Nueva Zelanda sino que se ha proclamado subcampeona, por detrás de Sudáfrica.
Hace ahora un año, precisamente en esa serie final en Madrid, el equipo trataba de evitar el descenso. Se salvó con solvencia. Al inicio de esta temporada, el seleccionador Paco Hernández se planteaba meterse entre los ocho primeros para garantizar la permanencia. En el primer torneo España fue plata; en el segundo, cuarta. Al término del tercero, en el que hizo bronce, era colíder. "Ahí nos dimos cuenta de que podíamos mirar objetivos más grandes", contaba Hernández a EL MUNDO tras la final de este domingo.
La explosión de 'los hombres de Paco', como se les ha llamado en las redes sociales de la Federación, se ha producido en los últimos meses pero se debe a un trabajo de años en un contexto favorable. El seven es olímpico desde 2016. En paralelo, constituye la apuesta de World Rugby para atraer nuevos públicos. Estadios grandes, con sucesión de partidos (14 minutos cada uno) sobre el césped, juego siempre en movimiento y ambiente festivo. La espectacularidad como principio y las redes sociales, en los últimos años, como escaparate.
En el rugby a siete han dominado las grandes potencias del rugby tradicional. Pero abre una ventana a los países emergentes: no hace falta una plantilla de cuarenta jugadores y quince personas de staff. Con la mitad se puede competir en la élite. Es más barato y permite la entrada de fondos adicionales vinculados al olimpismo.
Para saber más
"Desde que terminó el covid este equipo lleva años junto", recordaba el jueves pasado Manu Moreno, incluido junto a Pol Pla en el equipo ideal de la competición. Es otra clave del despegue español. A las órdenes de Paco Hernández y del preparador físico Manuel García Sillero -también decisivo en la subida de nivel-, desde hace dos temporadas una veintena de jugadores pagados por la Federación están concentrados todo el año en Málaga -la selección femenina, en Madrid- y dedican al rugby su jornada laboral. Su rendimiento se ha multiplicado. "Se han convertido en mucho más profesionales de lo que eran, son compañeros de trabajo que funcionan muy bien", explica el seleccionador. A la vez, tratan de evitar la sobrecarga. Con el dinero que recibe cada uno se organiza para vivir, ya sea con compañeros o con personas ajenas al deporte.
Al éxito ha contribuido cierta continuidad. Hace más de una década la selección masculina, dirigida por Tiki Inchausti, ya estuvo en la élite. Pero sobre ella pesaron siempre las estrecheces presupuestarias. Pese a la clasificación para los Juegos de Río 2016, el plan no continuó. Volvió a coger impulso con Pablo Feijóo y ahora Paco Hernández ha llegado al vértigo de firmar seis semifinales en siete torneos. Incide también la especialización. Los seleccionadores detectan jugadores con capacidades para esta modalidad explosiva y les ofrecen probar. Excepto en algunos casos, eso supone la renuncia al rugby de quince, pero otorga la posibilidad de ingresar en un entorno muy competitivo con viajes por todo el planeta.
Hace unos años, además, que a las selecciones de rugby llegan jugadores con muchos años de bagaje porque se iniciaron de niños. España disfruta ahora de un conjunto con enorme competencia interna. Tiene un gran veterano, Pol Pla, 110 ensayos en Series Mundiales. Otros compañeros con mucha calidad, aún jóvenes pero con mucha experiencia en el circuito. Y jóvenes capaces de desatascar los partidos con descaro y velocidad.
Por último, la química interna del grupo humano funciona. Deportistas que lo pasan bien, que transmiten optimismo cuando se arrancan a cantar 'La Morocha', el altavoz siempre a mano. "Somos un equipo muy joven, muy alegre, tenemos muchas ganas de estar aquí, eso también es importante, porque es un deporte que quema bastante", cuenta Moreno. Una prueba de su aceptación popular es que en los contratos con la Federación se han incluido cláusulas para regular las acciones publicitarias.
Selfie de Tobías Sainz-Trápaga con el equipo y el staff
Este excelente momento de la selección masculina se ha consolidado días después de que World Rugby, que se financia sobre todo con los mundiales de rugby a quince, redujera los equipos de seven en las Series Mundiales para la próxima temporada en un intento de limitar gastos. A los Leones, subidos al podio, no les afecta. Las Leonas, duodécimas en la temporada regular, han quedado fuera. Al circuito le hace falta dinero privado. A nivel nacional, lo señalaba Pla con la plata colgada al cuello. "Ojalá tengamos más apoyo económico de empresas que apuesten por nosotros, y seguimiento, que vean que jugamos contra los mejores y se diviertan con nosotros".
En conversación con EL MUNDO, el seleccionador Paco Hernández manifestaba sus deseos para llegar aún más lejos. "Intentar generar un campeonato de España de rugby a siete, seguir trayendo chavales, que los jugadores y jugadoras quieran estar en este entorno". Hace unas semanas, en el entrenamiento abierto que el equipo hizo en Madrid, él deslizaba en privado que en Los Ángeles miraban al podio. En el torneo que decidía el título han dado otro paso más. Del tercer puesto de la temporada regular han avanzado hasta el subcampeonato.
De Los Ángeles a Los Ángeles, "volver a los Juegos Olímpicos" es la meta que a medio plazo se marca el seleccionador. Significan reconocimiento, dinero, visibilidad. Pero después de una temporada deslumbrante que les sitúa bajo los focos de la élite internacional, los jugadores españoles, cuando se plantean objetivos antes utópicos, coinciden sin saberlo con aquella reflexión que entonces sonó a cumplido algo sorprendente. "¿Por qué no?"
No encuentra su techo la selección masculina de rugby a siete. Este fin de semana en Los Ángeles los Leones de seven han hecho saltar por los aires el orden consolidado de las tradicionales potencias del deporte oval. Ya el sábado se convirtieron en el único conjunto del hemisferio norte en colarse en semifinales y este domingo se han asegurado, al menos, el subcampeonato del mundo en la presente temporada tras derrotar a Argentina en la semifinal (29-5).
La selección masculina de rugby a siete puede aún conquistar el oro porque disputará la finalísima contra Sudáfrica a las 02:40 de la madrugada (Rugby Pass tv, sólo hace falta registro).
Argentina era el único equipo al que esta temporada no había ganado el seven español. Hasta este domingo. Los Pumas han empezado muy bien, con una escapada por el centro en la que sólo un placaje in extremis de Moreno, ayudado por Ramos, ha evitado el ensayo. El primer aviso español ha llegado al reanudarse el juego: los Leones han arrebatado la melé que introducía su rival. A partir de ahí, el conjunto de Paco Hernández ha crecido, ha mantenido la posesión y ha dejado sin balón a los americanos. Cocinada a fuego lento ha llegado la marca de Pol Pla, su ensayo número 109 en las Series Mundiales.
En el último respiro de la primera mitad, una expulsión por golpe con el hombro en la cabeza ha dejado a Argentina con seis jugadores para el resto de la semifinal. A la salida del castigo, España ha posado su segundo ensayo para ampliar la brecha antes del descanso (10-0). El partido ya sólo lo podían perder los españoles y eso no ha ocurrido. Aunque González ha reducido diferencias para los americanos (10-5), tres marcas posteriores han ampliado la ventaja de los hombres de Paco Hernández hasta el 29-5 definitivo.
El sábado, clasificación épica
España había quedado tercera al final de la temporada y ese estado de forma le convertía en una de las favoritas para este torneo en el que, sin embargo, todos parten de cero.
Pero entraron mal los Leones a la serie decisiva. Con una derrota en el primer partido de la fase de grupos ante Australia (15-10) en un partido en el que no estuvieron cómodos. Balones caídos, balones retenidos, la presión del inesperado marcador en contra y, enfrente, un conjunto que aprovechó cada detalle de forma quirúrgica. Aun así, dejaron como siempre una nota de raza, perdieron cuando la remontada parecía posible. Porque, salvo en algún partido, este conjunto ha competido hasta en las derrotas.
Juan Ramos, tras posar el ensayo contra Nueva Zelanda
Contra Nueva Zelanda no tenían margen de error. Los españoles jugaron sobre el alambre. Encajaron un ensayo y salvaron otro in extremis sobre la línea de marca. Al descanso (0-5), los Leones, de nuevo con errores de manos, estaban ya fuera de la lucha por las medallas. Pero empezaron a crecer, a creer. A falta de tres minutos se hicieron con el control del encuentro. Volvieron a esa peligrosa mezcla de paciencia y agresividad que les ha dado victorias. Acogotaron a los All Blacks bajo sus palos, y entonces Juan Ramos, vibrante, valiente, se fue contra el mundo y posó atropellando a dos rivales más fuertes. La victoria (7-5) les daba otra oportunidad.
España tenía que vencer el tercer partido -y por ocho o más tantos- a Fiyi, que llegaba por encima, como segundo clasificado, a esta fase regular. Mostró un gran control del partido, que ya dominaba al descanso (12-0). Sin embargo los Flying Fidjians, lejos de entregarse, buscaron la igualada en la segunda mitad y se acercaron a sólo siete puntos (19-12). La clasificación se decidió al límite, con una galopada de Ramos que, ya cansado, esperó el apoyo de Trevithick para descargarle y lanzar su carrera hacia el ensayo (24-12) y las semifinales, que han ganado este domingo. Ahora sólo falta la final.
Sea cual sea el resultado, en Los Ángeles el rugby español ha ocupado el centro del escaparate y proclama su pujanza entre los países emergentes.
"Ese vídeo pegó y nos ha traído cosas bastante buenas". Para el público ajeno al deporte, el rugby a siete está asociado a 'la Macarena'. Hace casi un año la Federación Española colgó en sus redes sociales una breve grabación de un jugador, Manu Moreno, bailándola con el torso desnudo. La viralidad desbordó cualquier previsión. Para los aficionados al rugby, sin embargo, lo más importante llega este fin de semana. Moreno es la cara más popular de la selección masculina de rugby a siete, que por primera vez aspira a coronarse campeona del mundo. "Mi objetivo es el oro, el que no tenga ese objetivo no debería estar aquí".
Son las nueve de la mañana en Los Ángeles cuando el jugador, 27 años, se conecta para responder sobre el año de la explosión. La suya y la del equipo. Aunque antes había tenido "algunos picotazos" en la moda, en estos doce meses ha posado para Springfield, Biotherm, Invictus, Calvin Klein, Maurice Lacroix... Presente en anuncios, campañas, portadas, no reniega de una visibilidad tan veloz como sus carreras con el balón bajo el brazo. "Ha hecho que marcas que me gustan y me representan se hayan fijado en mí".
En paralelo, la selección se ha consagrado como la gran sorpresa de las Seven Series, que equivalen al mundial de la especialidad olímpica. Los Leones llegan al torneo definitivo como terceros de la temporada regular, por detrás de Argentina y Fiyi, y por delante de -atención- Sudáfrica, Francia, Australia, Nueva Zelanda y Gran Bretaña. Su meta inicial era el octavo puesto, que daba la permanencia. En el primer torneo quedaron segundos. "El objetivo cambió, al terminar el equipo tenía un poquito más en la mente pelear por los puestos de arriba". En cinco de las seis series se han metido en semifinales.
Cuenta Manu Moreno que la selección, que lleva años en régimen de concentración permanente, ahora ha crecido "en experiencia, en físico". Tanto que se permite empujar a otros equipos. "Una melé cómoda te da superioridad". Este equipo parte de un proyecto que inició el anterior seleccionador, Pablo Feijóo, y ha desarrollado el actual, Paco Hernández. Crece sobre siete horas diarias de trabajo. Tres y media, entre campo y gimnasio, de muy alta intensidad. "El único entrenamiento que no tiene dolor es el primero del año". Del choque al sprint, el ritmo nunca se detiene. "El cuerpo sufre bastante". Lo asegura un estudiante que ha aparcado Medicina en cuarto y al que le duele más perderse un partido que jugarlo con el hombro reventado e infiltrado.
Los brillantes resultados y el buen rollo han convertido a la selección española en protagonista de las cuentas de Instagram y TikTok del campeonato. "Al final, si hay buena vibra entre los jugadores se nota; si no, la gente no duraría más de una temporada". Buena parte del equipo lleva ya cuatro. Él comenzó en el rugby a los 16 años, en el Ciencias de Sevilla, donde, con casi 1,95 y 93 kilos, solía jugar de zaguero "habilidoso". Durante el confinamiento por la pandemia, y cuando iba a relegar el deporte por los estudios, Pablo Feijóo le invitó a probar el seven. Hasta hoy.
A Manu Moreno el rugby le ha dado "la vida y una personalidad". Le cuesta definirla. "Creo que soy una persona generosa, esto es un deporte de equipo, y valiente a la hora de afrontar nuevas adversidades y retos, me gusta tirar para adelante". En los vídeos suele aparecer bailando, poniendo la música, agitando a los compañeros. "Me divierto con casi todo". Pero ni la fama -Manu es pareja de la influencer Jessica Goicoechea- ni la viralidad importan sobre el césped. El jugador y sus compañeros están despuntando por el alto nivel individual y, sobre todo, colectivo. Por su agresividad tanto en defensa como en la posesión.
El atractivo de las selecciones masculina y femenina, multiplicada por las redes sociales, ha acercado el seven a un público joven. "Al final somos un producto, esto es un negocio, y si tenemos tirón y ayuda a llegar a más gente, pues me parece estupendo", razona Manu Moreno. No olvida la otra cara. "Lo que no se ve es el trabajo sucio, el trabajo duro, las hostias que nos metemos en cada entrenamiento, los dolores, los fisios, las lesiones. Todos aquí hemos pasado algún mal momento y el que no, es un superhéroe".
Tras la clasificación de las selecciones femenina y masculina de quince para sus respectivos mundiales, la conquista de un lugar en el podio por los chicos del siete elevaría a España entre los países emergentes. En la serie decisiva que entre el sábado y el domingo se disputa en Los Angeles (en directo en Rugbypass tv, sólo registro) no cuentan los resultados anteriores: el que la gane se proclama campeón del mundo. Los Leones están en un grupo con Australia, Nueva Zelanda y Fiyi. Los dos primeros pasan a semifinales. Y a soñar.
Manu Moreno, en un partido de las Series MundialesZach FranzenWorld Rugby
Tan pronto como pueda, Manu Moreno se tomará unos días para descansar. En los últimos meses ha exprimido el tiempo para que sus trabajos como modelo no mermaran su dedicación al rugby. "Si la marca te quiere y ellos se adaptan un poquito a tu calendario, que es bastante apretado... Es complicado, al final es sacrificar tus días libres para ir a trabajar, pero se puede", explica. ¿Cómo lo llevan sus compañeros? "Encantados porque algo siempre rascan, siempre con algo de coña, pero saben que las marcas están interesándose tanto por mí como por el equipo y eso repercute en recursos".
Junto a sus compañeros Pol Pla y Alejandro Laforga, Moreno va a enrolarse tras esta serie final una competición que arranca en India y a la que se ha invitado a jugadores de las mejores selecciones. "Son ligas privadas, hay bastante dinero y al final es una recompensa al trabajo bien hecho". El periodista bromea sobre la posibilidad de que le ofrezcan un papel en Bollywood. "Si me quieren pagar bien, hago la película que quieran... pero yo voy allí a jugar". Aunque ante la disyuntiva prefiere su deporte. "Es más probable ser campeón en Los Ángeles".
La selección femenina desciende por un cambio de reglas a última hora
Dos días antes de que comenzara el torneo decisivo de Los Ángeles, y cuando 16 selecciones (ocho masculinas y ocho femeninas) iban a competir por el ascenso o la permanencia en las Series Mundiales, la Federación Internacional ha anunciado públicamente que reduce de 12 a 8 los equipos en la élite.
Este corte por motivos presupuestarios deja fuera a la selección española femenina, que empezó mal la temporada pero había crecido con la competición y aspiraba a seguir en la élite. Las jugadoras de María Ribera pelearán en Los Ángeles por consolidarse en el segundo nivel, que les permitiría participar en tres series la próxima temporada.