Barcelona será, por primera vez, la sede del inicio del Tour de Francia en su edición de 2026. La capital catalana tomará el relevo de Florencia (Italia) y Lille (Francia), las ciudades de los estrenos de 2024 y 2025, y acogerá, dentro de dos años, la primera etapa de la competición ciclista, la salida de la segunda y la presentación de los equipos participantes.
El Ayuntamiento lo ha hecho oficial hoy en una rueda de prensa conjunta del alcalde, Jaume Collboni, y el director general del Tour, Christian Proudhomme.
El edil socialista ha calificado la noticia como “un sueño hecho realidad que confirma la vocación de Barcelona como capital internacional del deporte”.
La de 2026 será la tercera vez en que el Tour de Francia comienza en España, después de las salidas desde San Sebastián en 1992 y Bilbao en 2023.
La última ocasión en que la ronda gala pasó por Barcelona fue hace 15 años con un final de etapa que comenzó en Girona y con el inicio de la siguiente, que concluyó en Ordino (Andorra). La capital catalana, precisamente, fue el año pasado la ciudad que albergó el inicio de la Vuelta a España.
«Los primeros regates se los hacía a Kila y Clara». Mounir Nasraoui exhibe orgulloso una foto en su móvil de hace más de 15 años. Los tres protagonistas de la imagen son su hijo, el hoy aclamado Lamine Yamal, y las dos perras que entonces tenía la familia del futbolista que antes de cumplir los 17, precisamente ayer en la víspera de la final de la Eurocopa, ya había asombrado al mundo entero.
Enfundado con el 19 de la selección y sin soltar su botellín de agua fría para mitigar el calor, el padre llevaba un rato en silencio, ajeno voluntariamente a la conversación de tres clientes del bar El Cordobés sobre si la próxima temporada el prometedor jugador del Barça debería vestir la camiseta azulgrana con el dorsal 10. El doble dígito que tenía Leo Messi y que pasó a un Ansu Fati cuyo futuro se presupone lejos del Camp Nou. «Se venderían como churros», aportaba en la tertulia Juan Carlos, desde hace 20 años dueño de este negocio de restauración, en el que empezó a trabajar con su tío cuando lo inauguró en 1995.
Para Mounir, este bar es una parada obligatoria cada vez que regresa a Rocafonda, el topónimo más famoso de España en los últimos días. A las nueve y veinte de la noche del pasado martes, el nivel de decibelios alcanzado en este humilde barrio de Mataró (Barcelona) probablemente fuese el más elevado del país. El espectacular gol de Lamine a Francia, con el que la semifinal volvía a las tablas iniciales, fue gritado hasta desgañitarse por muchos de quienes lo vieron crecer y pelotear en la pista de cemento o el polideportivo. «A nosotros no nos sorprende, era el mejor cuando jugaba partidillos con chavales que le sacaban dos cabezas», explica Juan Carlos junto a la camiseta, enmarcada en el bar, del debut del chico con el filial ante el Eldense, una semana después de haberlo hecho con el primer equipo frente al Betis. «No se ven, pero en la parte de delante hay dos lamparones de sudor», comenta sonriendo.
Rocafonda es una de esas zonas donde las ciudades acostumbran a dejar abandonado su nombre. En Mataró, localidad costera de 130.000 habitantes, es popular la etiqueta MTV (pronunciada a la inglesa, emtivi, como la cadena de televisión estadounidense). En este caso, las siglas aluden a la expresión «Mataró de tota la vida», la clásica distinción entre el nosotros y los llegados de fuera, entre el núcleo central y los terrenos que fueron urbanizándose [casi siempre con carencias] a medida que llegaba población de regiones como Andalucía o Extremadura. Un proceso que en las últimas dos décadas se ha replicado con personas procedentes de otros países. Alrededor de un tercio de los habitantes de Rocafonda tienen nacionalidad extranjera, con preponderancia marroquí, como Fatima, la esforzada abuela del futbolista, que emigró a España cuando Mounir aún ni hablaba.
El gesto del 304 con las manos popularizado por Lamine Yamal en la celebración de sus goles se hizo universal el martes desde Múnich. Las tres últimas cifras del código postal de Rocafonda (08304) como seña de identidad de un barrio con altos niveles de exclusión social. Soufian, amigo íntimo de la familia, se queja de los estereotipos y las etiquetas: «Aquí també parlem català».
Mural en Rocafonda para el cartel de Les Santes.ARABA PRESS
Ese triple dígito, que comparten otros barrios mataronenses e incluso da nombre a un grupo de música rap de la ciudad, está visible en el mural que Mohamed l'Ghacham, artista urbano marroquí afincado en Mataró, ha elaborado para inspirar, a su vez, el cartel de Les Santes, la fiesta mayor que la ciudad celebra en menos de dos semanas. Con una escena costumbrista que ocupa gran parte de la fachada de un edificio de la avenida Perú, el autor desea que perdure el recuerdo de que, en 2024, «el cartel se hizo en Rocafonda».
El CF La Torreta y 'Kubala'
Las famosas tres cifras, en otro orden, coinciden con las últimas del código postal de La Torreta (08430), barrio de La Roca del Vallès (Barcelona) en cuyo club jugó Lamine antes de ser descubierto por los ojeadores del Barcelona. «En seis años habrá sido Balón de Oro», se atreve a pronosticar Inocente Díez, el veterano coordinador del equipo a quien todo el mundo conoce como Kubala, un alias que lo acompaña desde hace ya 50 años, cuando se lo implantó un entrenador que le veía una forma de moverse en el campo muy parecida a la del legendario futbolista húngaro del Barça.
Concluida la temporada, el CF La Torreta organiza durante este mes su campus, bautizado «Lamine Yamal» desde este año y al que acuden niños de edades tan tempranas como la del delantero de la selección, que con menos de cuatro años ya vestía la indumentaria del club. Sus padres se habían separado y junto a su madre, la ecuatoguineana Sheila Ebana, se instaló en Granollers, población lindante con La Torreta. Trabajando en un McDonald's, ella conoció a la hija de Kubala y ahí empezó a escribirse esta precoz historia futbolística.
Campus Lamine Yamal del CF La Torreta, primer equipo del delantero de la selección española.Gorka LoinazARABA PRESS
«Ya no solo era cómo tocaba la pelota, a mí, sobre todo, lo que me llamaba la atención era su intensidad, su carácter, eso era lo que lo hacia distinto a todos los demás», recuerda quien fue algo así como su padrino deportivo. «A edades tan cortas, muchos críos se cansan y salen corriendo a medio entrenamiento para buscar a sus madres, pero él, en cambio, era el niño del balón, siempre con el balón», añade.
«Ningún jugador es tan bueno como todos juntos», reza una pancarta en las instalaciones del club vallesano, que hace un mes y medio recibió la visita de Lamine un día antes de incorporarse a la concentración del combinado de Luis de la Fuente en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La importancia del colectivo es uno de los valores que Inocente cree que el extremo ya llevaba aprendidos antes de su salto a la cantera azulgrana en 2014, cuando jugaba en el prebenjamín de La Torreta. «Le ha tocado estar en el peor Barça en muchos años, deberá tener paciencia», aconseja al futbolista como hacía, años atrás, durante algún viaje en coche de ida y vuelta desde Mataró los días en que dormía en el domicilio paterno.
'Kubala', coordinador del CF La Torreta.ARABA PRESS
Fue precisamente el trayecto entre Barcelona y esta ciudad el que inauguró el ferrocarril en España en 1848 con la mítica locomotora de vapor La Mataró. Un recorrido en tren de 30 kilómetros que Lamine Yamal repitió muchos días con su padre antes de que amaneciese. Acostumbrado a pulverizar récords y sueños desde hace apenas año y medio, "el niño del balón" se planta esta noche en el Estadio Olímpico de Berlín, a dos mil kilómetros de la pista de cemento donde regateaba a Kila y Clara hace solo 15 años.
Montmeló se resiste a la idea de ver su nombre fuera del calendario de la Fórmula 1. A pocos meses para que se haga oficial la lista de sedes del próximo Campeonato del Mundo, la Generalitat lo fía todo a la "máxima discreción" en sus negociaciones para conseguir una ampliación del contrato con Liberty Media.
Pese a que nadie ha querido dar por enterrada esa posibilidad, cada día que transcurre está más cerca el adiós del Circuit de Barcelona-Catalunya a una relación ininterrumpida desde 1991. Desde que hace poco más de un año se anunciara que Madrid acogería el Gran Premio de España a partir de 2026, la incertidumbre planea sobre el autódromo catalán, que del 30 de mayo al 1 de junio acogerá la novena prueba de la 75 edición de la competición de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
El vínculo contractual de diez años con la capital y las reticencias de la organización a programar más de una carrera en un mismo país, con las actuales excepciones de Estados Unidos (tres) e Italia (dos), dejan escaso margen para la supervivencia de la cita barcelonesa, por más que Montmeló haya gozado siempre de una gran aceptación en el paddock por sus características técnicas.
De quedar fuera del calendario, una de las opciones sobre la mesa para que los monoplazas no abandonen definitivamente Barcelona es que el circuito donde Fernando Alonso consiguió su última victoria en la F1, la icónica 32 del año 2013, vuelva a ser sede de los test de pretemporada del Mundial, un rol que perdió hace tres años frente a Bahrein, que acoge en exclusiva desde 2023 la puesta en escena de la parrilla. El aumento de tres a nueve días de pruebas en 2026 por la entrada en vigor del nuevo reglamento, unido a recientes incidencias como el apagón de hace dos semanas en la sesión preparatoria en el circuito ubicado en la zona desértica de Sakhir, podría propiciar un retorno a Cataluña en la próxima apertura del telón. Una suerte de premio de consolación para la instalación situada a 30 kilómetros de Barcelona, en cuyo centro tuvo lugar el año pasado un Road Show con el que la ciudad quiso mostrar su compromiso con el automovilismo.
Fira Circuit
En paralelo a esas negociaciones discretas, Montmeló ha copado varios titulares este último año en lo que respecta a su futuro, con o sin el Gran Circo sobre su asfalto. El pasado abril, la Generalitat adjudicó la explotación y gestión de la actividad del Circuit de Barcelona-Catalunya a Fira de Barcelona para los próximos 20 años a través de la nueva sociedad Fira Circuit, que abonará nueve millones de euros este año y diez en 2026, más un variable del 25% hasta los 45 millones de ingresos y del 20% si la cantidad es superior.
Según detalló el anterior Gobierno autonómico presidido por Pere Aragonès (ERC), el objetivo es abrir el recinto, con sus 4,7 kilómetros de pista y 25 hectáreas de terreno verde, a "nuevos modelos de negocio" relacionados con ferias, congresos, movilidad sostenible, eventos musicales y actividades culturales, más allá de las grandes competiciones de motor.
Una estrategia para ganar músculo financiero y comercial en una instalación siempre dependiente de la inyección de dinero público. La Generalitat había repetido en los últimos años que era necesario un nuevo plan estratégico para el circuito frente a sus reiterados números rojos. El acuerdo con la institución ferial no afecta a la titularidad de los contratos de Fórmula 1 y MotoGP, que continúan en manos de la compañía pública Circuits de Catalunya.
En septiembre, el nuevo Govern del PSC aprobó una aportación extraordinaria de 20,5 millones de euros para las instalaciones de Montmeló que se sumaba a las inversiones ordinarias de mantenimiento, de 11,8 millones para 2024. "La Generalitat está trabajando en la permanencia a futuro más allá de 2026", explicó la portavoz del Ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, al anunciar esta partida económica destinada, principalmente, a la mejora de la fachada principal de boxes, el rooftop y la instalación de la cubierta de una tribuna.
Y fue hace un mes cuando Montmeló certificó buenas noticias procedentes del mundo del motor, pero en este caso de las dos ruedas. El circuito acogerá el Gran Premio de Cataluña de Motociclismo al menos hasta 2031 tras la renovación del contrato con Dorna Sports, que concluía en 2026. "La conexión ya era buenísima, pero con el GP Solidario fue especial", dijo el CEO de la empresa organizadora, Carmelo Ezpeleta, en referencia a la prueba que Barcelona acogió en noviembre tras los efectos de la dana en la Comunidad Valenciana, obligada a anular la carrera de Cheste con la que terminaba el Mundial.
La Generalitat se vale de esta reciente renovación de MotoGP para insuflar optimismo en la recta final de sus negociaciones con Liberty Media: "Seguimos trabajando con la máxima discreción para la extensión del contrato de la Fórmula 1 y mostrando día a día la capacidad organizativa y el nivel de nuestras instalaciones y de los eventos que acogemos", asegura a EL MUNDO Pol Gibert, número dos de la consejería de Empresa y consejero delegado de Circuits de Catalunya.
La defensa de Dani Alves ha depositado la fianza de un millón de euros fijada por la Audiencia Provincial de Barcelona para abandonar la prisión de Brians 2 (Barcelona).
Con el dinero entregado en la secretaría del tribunal, el ex futbolista brasileño, condenado a cuatro años y medio de cárcel por agresión sexual, quedará en las próximas horas en libertad provisional hasta que la sentencia sea firme.
La Audiencia de Barcelona acordó el pasado miércoles dejar a Alves en libertad provisional bajo fianza con retirada de sus dos pasaportes (brasileño y español) mientras se tramitan los recursos al fallo judicial.
El viernes, el plazo para depositar la fianza, que termina cada día laborable a las 14.00 horas, se extendió hasta las tres de la tarde a petición de la defensa del ex jugador, que finalmente no llegó a consignar el dinero antes del fin de semana.
De este modo, Alves habrá estado 14 meses en prisión preventiva por la violación de una joven en los baños de un reservado en la discoteca Sutton de Barcelona en diciembre de 2022. La pena que finalmente se le impuso en febrero fue mucho más baja de la que solicitaban las acusaciones (nueve años la Fiscalía y 12 la víctima) al aplicarse la atenuante de reparación del daño, ya que el ex futbolista pagó 150.000 euros por los daños morales a la víctima.
Funcionarios de prisiones
A la vez que varios medios de comunicación hacen guardia ante la cárcel de Brians 2 a la espera de la inminente salida de Alves, decenas de funcionarios de prisiones protestan nuevamente en el mismo escenario por sus condiciones laborales y de seguridad, especialmente a raíz del asesinato de una cocinera del centro penitenciario Mas d'Enric (Tarragona), el 13 de marzo, cometido por un recluso que después se suicidó.