Tras 30 hoyos en un día, reventado físicamente, el golfista español pasó por los innumerables protocolos del torneo más prestigioso del mundo.
Jon Rahm abraza a su padre y a su hijo.AP
Únicamente a unos metros de donde se jugaba el desenlace del Masters de Augusta, solo, en el campo de prácticas, se mata a dar bolas un doble ganador del torneo, José María Olazábal. Hace dos días que falló el corte y la imagen resulta cuanto menos c
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Carolina Marín se proclamó campeona de Europa por séptima vez en su carrera tras deshacerse en el partido por el título de la escocesa Kirsty Gilmour por 21-11 y 21-18.
Esta era la cuarta ocasión en la que ambas se veían las caras en la final por el máximo título continental tras La Roche-sur-Yon 2016, Kolding 2017 y Madrid 2022, última vez en la que la onubense se alzó con el trofeo. En todas ellas ganó Marín, que también había conquistado el entorchado ante otras rivales distintas en Kazán 2014, Huelva 2018 y Kiev 2021.
Empezó la española con una marcha más, solida con su servicio y aún más al resto para obligar a Gilmour a ajustar mucho los impactos. De hecho solo una vez en todo el primer set encajó dos saques seguidos de su rival, cuando esta se puso 15-11. No hubo más concesiones por su parte, ya que no solo no administró la ventaja que tenía, sino que, con un parcial de 6-0, terminó ganando por 21-11.
Más equilibrada comenzó la segunda manga, sin que la onubense pudiera marcharse al paso por los banquillos con una renta superior a los tres puntos (11-8).
En esos márgenes se movió hasta que su oponente se acercó primero tras uno de los mejores intercambios del partido (14-13) y se puso por delante después (17-18). Ahí volvió Carolina a mostrarse agresiva, lo que desembocó en que Gilmour se dejase tres volantes seguidos en la red antes de ceder al primer punto de campeonato en contra.
Marín, en racha
De esta manera Carolina no solo vuelve a subirse a lo alto del podio en esta cita, sino que con la mente puesta en los Juegos Olímpicos de París 2024 se impone en su tercer torneo consecutivo tras ganar también el All England en Birmingham y el Abierto de Suiza en Basilea.
Además, agranda un palmarés que, junto de sus siete títulos europeos, también incluye un oro olímpico en Rio 2016, cuatro campeonatos del mundo, uno oro en los Juegos Europeos y numerosos torneos internacionales; todo ello pese a sufrir dos graves lesiones.
Hasta siete alternativas en las restantes tres eliminatorias de cuartos en una loca noche europea. Cumplió con susto Alemania ante Italia (3-3), Portugal consiguió remontar frente a Dinamarca con un gol de Cristiano (5-2) y Francia hizo lo propio ante la Croacia de Modric (2-0) pese a una actuación discreta de Mbappé en su vuelta a la selección, aunque tuvo que esperar a la tanda de penaltis para conseguirlo tras 120 minutos frenéticos.
Francia echó de menos un nueve. Su asedio ante una Croacia anciana, pero con oficio necesitó del alargue. Barcolá, Konaté, Dembelé, Tchouamení tuvieron oportunidades claras para recortar en la eliminatoria, pero la falta de puntería o Livakovic, uno de los mejores guardametas de la pasada Eurocopa, frustró esas intentonas iniciales.
No respondería el cancerbero a la falta de Olise, un potente lanzamiento, pero bastante centrado como para que el guardameta hiciera algo más. Sería el primero para los galos y suya fue también la asistencia para el segundo, que transformaría un renacido Dembele. La prórroga terminó sin goles y se resolvería desde el punto de penalti. Francia será el rival de España.
Cristiano celebra su tanto.MIGUEL A. LOPESEFE
Partido también complicado para el matador portugués. En los primeros 45 minutos había fallado un penalti y marcado en fuera de juego. Se le nota el ansia a Cristiano cuando no le salen las cosas y eso lo siente Portugal. Tuvieron los lusos que esperar un gol en propia puerta de Andersen para igualar la eliminatoria. Quizás CR7 se pueda apuntar el amague ante el defensa danés.
Otro defensa, Kristensen, enmendaría el error de su compañero y empataría en el encuentro a falta de media hora. Justo después, llegaría por fin el del delantero portugués, pero en seguida fue respondido por otro de Eriksen tras un error de Ruben Días. Trincao empató la eliminatoria desde el banquillo y la adelantó en la prórroga hasta el cierre de Gonçalo Ramos. Locura en el José Alvalade para ver a su selección y a su ídolo en las semifinales de la Nations.
Duelo histórico
Otra se vivió en Dortmund. Fue Italia un rival inocente ante una irregular Alemania. El equipo germano resultó un rodillo en la primera mitad. De hecho, hizo tres antes del descanso. El segundo hay que verlo repetido 1.000 veces para darse cuenta que estamos en el fútbol profesional. Recordó a aquel del Liverpool para culminar la remontada ante el Barça en Champions.
Los germanos quisieron devolver la ingenuidad a los transalpinos al inicio de la segunda parte para que Kean recortara distancias. Hizo también el segundo para avisar de que Italia se estará reconstruyendo desde la juventud, pero siempre será Italia. Y el VAR salvó a Alemania de un susto mayor al anular un penalti en el 70, aunque sí lo concedería en el 95 para el insuficiente empate italiano. Rozaron la proeza.