El primero en lanzarse a la pista el domingo, cuando Lindsey Vonnsufrió una aparatosa caída durante el descenso la pista de Cortina d’Ampezzo y se fracturó la pierna izquierda, fue el doctor Thomas Spallinger, un joven anestesista en Arzignano. “El accidente de Lindsey Vonn fue un momento de gran tensión”, confiesa el médico, de madre italiana y padre austríaco. “Intervine junto al carabinero que estaba de servicio conmigo en la salida de las carreras y esquiamos hasta alcanzarla. La evaluamos y, visto el tipo de lesión, se decidió activar su traslado al hospital con el helicóptero de rescate. En ese momento tenía mucho dolor, así que me apresuré a iniciar el tratamiento en el lugar y la estabilicé”, relata Spallinger. “También intervino su fisioterapeuta, que nos ayudó a tranquilizarla hasta la llegada del helicóptero. Todo se desarrolló de manera fluida, gracias a la buena coordinación y preparación de sanitarios, rescatistas y organización”, continúa.
Habilidades como esquiador
Para Spallinger era su primera participación en un evento olímpico y fue elegido también por sus habilidades como esquiador. “En situaciones así, las emociones se dejan de lado y entra en juego la concentración propia del trabajo de emergencias. Solo al concluir la intervención me di cuenta realmente de la importancia del evento y del papel desempeñado. Saber que contribuí, en un momento tan delicado, al rescate de una atleta como Lindsey Vonn es motivo de gran satisfacción. Fue un episodio crítico que confirmó la importancia del trabajo en equipo. Le deseo una pronta recuperación a la campeona estadounidense”, afirma el médico.
Meses de preparación
Y luego explica la preparación que conlleva un trabajo de tanta responsabilidad. “Formar parte de los médicos de los Juegos de Cortina es un gran honor, pero también una responsabilidad importante. Detrás hay meses de preparación, formación y estudio de protocolos muy rigurosos para garantizar intervenciones rápidas, coordinadas y precisas. Cuando estamos en pista, durante las competiciones, sabemos que debemos actuar en pocos instantes, incluso en condiciones ambientales complejas, como las de los días de prueba”, explica. “Los coordinadores nos activan y permanecen en constante contacto por radio con nosotros durante todas las fases del rescate, para optimizar la asistencia al atleta y restablecer rápidamente las posiciones, asegurando así el mismo nivel de seguridad para los siguientes competidores”, concluye.
Evaluación inmediata e intervención coordinada
Lo confirma la doctora Cristina Barbarino, directora de Urgencias y Emergencias en el área de los Dolomitas: “En carrera, cada segundo es determinante para el equipo de rescate, al igual que para los atletas. Nos hemos entrenado varias veces, simulando todos los escenarios posibles. La presión es diferente, pero el método de trabajo es el mismo que adoptamos todos los días: evaluación inmediata, decisión rápida e intervención coordinada. Una vez alcanzada la atleta, el médico realiza la evaluación clínica y decide el recorrido asistencial más apropiado y, con un equipo técnico-sanitario, activa los recursos necesarios, incluido el helicóptero de rescate Falco”.
Traslado en helicóptero
Vonn fue elevada hasta un helicóptero en tiempos muy reducidos y en pocos minutos trasladada a la Policlínica Olímpica de Codivilla en Cortina, dirigida por la doctora Michele Tessarin, directora médica del Hospital de Padua. “Garantizamos asistencia sanitaria y humana protegiendo la privacidad y proporcionando un intérprete”, dice Tessarin.
“Todo pasó muy rápido y fue aterrador, especialmente cuando vimos venir la camilla. Siempre se atreve, dio el 110%, como siempre”, ha confesado Karin Kildow, hermana de Lindsey Vonn.
Finalmente, la estadounidense fue trasladada al hospital olímpico de Treviso, donde fue operada y permanece ingresada. El gobernador Alberto Stefani le envió un gran ramo de flores con una tarjeta con un mensaje motivador: “Incluso en la adversidad, tu espíritu sigue siendo una poderosa fuente de inspiración para los atletas”.