Los Patriots vuelven a la Superbowl por primera vez en la era post Tom Brady

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Los New England Patriots derrotaron este domingo a los Denver Broncos en una final de conferencia muy física, intensa, bajo un frío gélido y nieve. Un partido no especialmente atractivo en lo técnico, pero destacado en lo táctico y espectacular en lo visual. Marcado por las defensas, por los resbalones, los errores y los pequeños detalles que permitirá al equipo volver por primera vez a la Superbowl en la era posterior a la salida del legendario Tom Brady y el entrenador Bill Belichick

Los Patriots se verán las caras el próximo 8 de febrero, en California, con los Seattle Seahawks, que se impusieron 31-27 a Los Angeles Rams en un partido emocionante, ajustado, lleno de anotaciones, idas y venidas.

La del mes que viene será la 12ª participación de los Patriots, más que nadie antes, con el objetivo, el sueño, de lograr su séptimo anillo para empatar, curiosamente, con su ex quaterback más laureado. Guiados por un entrenador novato en los banquillos, pero que cuenta él mismo con tres anillos como linebacker en la era dorada del club, y que espera hacer historia convirtiéndose en el primer manager en lograr otra liga para la misma franquicia estando ahora a los mandos.

El primero partido de anoche fue en realidad dos diferentes. Una primera parte escasa, con un empate a 7 con dos touchdowns, uno en carrera y otro con un pase largo de más de 50 yardas. Y una segunda completamente diferente, aún más rácana en puntos según las condiciones se volvían brutales y los resbalones, la norma. Sólo dos veces antes un equipo había logrado el título de conferencia con 10 o menos puntos, “Prefiero una victoria fea a una derrota bonita”, celebró el receptor Stefon Diggs. “Nadie está satisfecho. Estamos contentos, pero no conformistas. Nos sentimos afortunados de estar donde estamos, pero sabemos que podemos lograr mucho más”.

Los Patriots, horribles en la parte ofensiva (si bien llevan tres enfrentamientos seguidos contra equipos que están en el Top 5 de mejores defensas), ganaron porque el roookie Andy Borregales, tras fallar antes dos intentos, fue capaz de convertir una patada después de una posesión entera, de casi 10 minutos y más de 15 jugadas. Mientras que los Broncos, lastrados tras la grave lesión de su quaterback titular la semana pasada, superados por el clima, el viento y la nieve de cara, fallaron su mejor oportunidad, otra patada que se desvió en medio del viento, la aguanieve y el bloqueo de un jugador que hasta hace unos días era un descarte de la plantilla. Los de Denver son el único equipo que no dio ni un minuto a su quaterback suplente en las dos últimas temporadas y hoy, con condiciones muy adversas, pagaron el precio.

Los Patriots en cambio llegaron a Colorado con una marca extraordinaria de ocho victorias a domicilio y ninguna derrota, y lograron mejorarla rompiendo al mismo tiempo una maldición, la de no haber sido capaces nunca de ganar en casa de los Broncos en playoff. Gracias en buena medida al jovencísimo Drake Maye, candidato a MVP de la liga y apenas el tercer quaterback de menos de 24 años en llevar a los suyos a la Super Bowl, uniéndose al club de élite formado por Dan Marino y Ben Roethlisberger. Y a un entrenador en su primer año, Mike Vrabel, despedido por los Titans y que ahora aspira a seguir los pasos de otra leyenda, Belichick y convertir un anillo en los cimientos de una era, liderando la reconversión de una franquicia única.

La otra final de conferencia, tuvomo como protagonista indiscutible a Sam Darnold, que lanzó tres pases de touchdown, llevando al equipo a su primera lucha por el anillo desde 2014, buscando una revancha por la derrota de Super Bowl XLIX que aún escuece.

New England se presentará en California inevitablemente como favorito, aunque sólo sea por los números y el palmarés. Entre 2001 y 2018, la dupla Tom Brady-Bill Belichick llegó a la Super Bowl nada menos que nueve veces. De ellas, ganaron seis, cinco con un marcador muy ajustado. Aunque ahora su ataque no atraviese su mejor momento (han promediado 18 puntos por partido en los playoffs, el dato más bajo de cualquier equipo ganador desde 1979), aunque lleven siete años sin pelear por la copa y aunque su plantilla se haya renovado completamente, nadie ha estado más veces en una final, nadie tiene más victorias en playoff en la historia y nadie tiene más hambre, después de dos temporadas dramáticas en 2023 y 2024, con apenas cuatro victorias en la fase regular.

kpd