La UEFA ha respondido a la cuestión planteada por el Atlético de Madrid tras la anulación del penalti de Julián Álvarez en el duelo contra el Real Madrid de Champions con un comunicado y un vídeo que demuestra que el argentino tocó dos veces el balón en la pena máxima.
“Aunque mínimo, el jugador contacta con el balón con el pie de apoyo antes de chutar como se observa en el vídeo adjunto”. Explica el comunicado que, como apunta, viene acompañado de un vídeo frontal en el que se puede observar en las varias repeticiones que se corrobora lo pitado por el árbitro.
El organismo europeo apela a la reglamentación de la International Football Association (IFAB) que es la que aprueba las Reglas de Juego que se aplican a todas las competiciones futbolísticas. Cita el texto el artículo 14.1 que indica que “el ejecutor del penal no podrá jugar el balón por segunda vez hasta que lo haya tocado otro jugador”.
Así, como asevera la UEFA, el VAR se vio en la obligación de llamar al árbitro para que invalidara el gol anotado por Julián Álvarez en el segundo penalti de la tanda, en la que acabaría venciendo el Real Madrid por cuatro a dos.
El texto termina con el anuncio del organismo europeo de entrar en discusiones con la FIFA y la IFAB para revisar esa norma en los casos en los que ese doble toque sea “claramente involuntario”.
Quizás solo fueran detalles, quizás metaforas, pero ayer una moneda giró en el Metropolitano y sólo con ver a los entrenadores en rueda de prensa se podía imaginar a quién le salió cara. Hansi Flick salió fresco, despejado, como si se acabara de levantar, mientras que Simeone lo hizo como si hubiera jugado él los 90 minutos de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. "Reproches no hay. Los futbolistas están dando todo. Creo que estamos dando el máximo y aspiro a seguir igual en liga", apuntó el Cholo en su comparecencia.
La Liga está casi imposible para los rojiblancos, a nueve puntos de un equipo que aún no ha perdido en 2025. La última derrota de los azulgrana fue, precisamente, ante el conjunto de Simeone antes del parón invernal y ese duelo levantó aún más el vuelo de los pupilos de Flick. "Después de la navidad mejoramos mucho, el equipo creció en su manera de cómo jugar, pero el partido contra el Atlético anterior ya había sido bueno y les había dicho a los chicos que estaba contento", reveló el entrenador alemán.
Un técnico que permite ahora ciertas licencias que no permitía al inicio de la temporada. Aún es pronto, dice, pero el camino lo tienen claro hacia el triplete. "Soñar está permitido, pero hay que trabajar muy duro", apuntó el técnico y le secundó poco después su jugador Jules Koundé en zona mixta. "Estamos metidos en todas las competiciones, el camino todavía es largo, pero sí soñamos", comentó el defensor.
El Atlético está en el lado contrario. Cruz total en la moneda del fútbol. Lejos en liga, eliminados de Champions ante el Real Madrid y ayer se rehicieron a un primer tiempo horrible para soñar con el partido de la Cartuja. "Nos disculpamos por no haber conseguido el pase a la final, que era la ilusión de todos", dijo Josema Giménez en zona mixta.
Pero la clave del cambio de actitud fue la charla del Cholo al descanso y los múltiples cambios que se hicieron desde la caseta tanto tácticos como de nombres. "Les dije que nos habian perdonado y dejado vivos y eso nos daba optimismo para enfrentar con mas valentía el segundo tiempo", explicó el argentino.
El optimismo y la valentía los puso Alexander Sorloth. El responsable del tanto que terminó con la derrota del Barça en Montjuic fue una pesadilla para la defensa blaugrana, pero le falto contundencia y eficacia. Pese a que disfrutó de varias ocasiones claras, el noruego no pudo rematarla con un sólo disparo a puerta. Todos terminaron fuera o anulados por fuera de juego.
El equipo, con los cambios, había conseguido inclinar el campo hacia sus intereses, pero fueron incapaces de remontar el tanto inicial de Ferran, en una primera parte de los blaugrana memorable. "El rival juega muy bien, me gusta como juega y lo he dicho muchas veces", alabó el Cholo y fue correspondido por Flick que calificó al Atlético como uno de los "mejores equipos no de España sino de Europa".
Maratón y final
El Barcelona afronta ahora una maratón de partidos hasta la final de La Cartuja en la que habrá un Clásico. "Mañana llegaremos a las 3 de la mañana, dormiremos no mucho y luego a entrenar otra vez, recuperarse y ver qué es posible contra el Betis. No es fácil", apuntó Flick sobre el calendario.
De hecho, el alemán avisó de que no quería responder a ninguna pregunta sobre la final del 26 de abril ante el Real Madrid porque "su foco está en el Betis" y quedan "muchos partidos antes". Aunque al final deslizó: "El Clásico está bien". Los dos que ha jugado, por cierto, los ha ganado tras marcar cuatro y cinco goles al rival.
Cuando Iker Muniain levantaba el trofeo de la Copa del Rey en La Cartuja debía haber un pensamiento que no se le quitaba de la cabeza. Ayer, el capitán, antes de subir al autobús camino del aeropuerto, tachó con un spray el número 24 que lucía en el vehículo por el 25. Son 25 las Copas del Athletic, según el club; 24 le reconoce la Federación Española. Reclaman la ganada en 1902 bajo el nombre del Vizcaya en un torneo que celebraba la mayoría de edad del Rey Alfonso XIII. "Es un viejo romance", cuenta Txtexu Lertxundi, ex presidente del club.
Revela Lertxundi que Pedro Aurtenetxe, su predecesor y uno de los presidentes más laureados del Athletic, tenía preparado un regalo para el Rey Juan Carlos en el caso de que reeditasen el título de Copa de 1984. Este presente era una conmemoración de los 25 trofeos. Pero en la final de 1985, el equipo perdió ante el Atlético de Madrid. "Si hubiéramos ganado y el Rey hubiera aceptado el regalo, a ver si la RFEF hubiera tenido narices a no admitir que era el 25º título".
Muniain y el número 25 en el autobus del Athletic.David ArjonaEFE
Hoy eso sigue sin ocurrir, pero a los aficionados del Athletic, más de 100.000 que se pasaron atascados el domingo en serias retenciones para volver desde Sevilla a Bilbao, eso les da igual. "Nos pasó en nuestra final que le ganamos al Barça, había el 80% de banderas rojiblancas por Madrid y ahí empezamos a ganar la final", recuerda con nostalgia el ex futbolista del Athletic, Manu Sarabia.
El desplazamiento de aficionados bilbaínos fue masivo ignorando la estadística, pero abrazando a la historia. "Lo de Sevilla fue un cataclismo mundial", destaca Lertxundi. En los últimos 11 años, el Athletic había llegado antes a nueve finales, cinco de ellas de Copa que había perdido todas. Hasta que llegó la 10ª y con ella el triunfo copero. "No me gusta comparar, pero sí podría ser como la Champions para el Madrid. No puede ir el Athletic por un lado y la Copa por otro, son el mismo camino", dice Sarabia.
La historia, en cambio, les ayudaba. El Athletic gana la Copa cada 40 años, y 2024, como antes 1904, 1944 y 1984, era el año para hacerlo. Es un romance, una pasión eterna. "La pasión en Vizcaya no es el fútbol, es el Athletic", cuenta Carlos Iturgaiz, ex presidente del PP vasco, gran aficionado al conjunto bilbaíno.
Valverde, con el trofeo.CRISTINA QUICLERAFP
La diferencia entre esos títulos precedentes como destaca Txetxu Lertxundi se podía resumir en la Ley Bosman, una revolución en el mundo del fútbol, pero que no alteró la filosofía del Athletic ni siquiera en sus años más oscuros, cuando el equipo salvó la categoría en el último partido de la temporada 2006-07. "Hubo momentos complicados con la cantera, cuando se estuvo a punto de descender y no se cambió en nada la filosofía", apunta Iturgaiz.
Filosofía única
El político se refiere a la filosofía de apostar por jugadores vascos o formados en la cantera vasca. En un mundo cada vez más globalizado y en el que la entrada de capitales extranjeros complica aún más mantener el nivel. "Cualquier título que podamos conseguir es un mérito tremendo por la filosofía del club. El radio de acción cada vez se limita más, así que el mérito es mayor", explica Sarabia.
Es cierto que, en el caso del Athletic se da, como evoca Iturgaiz haciendo una metáfora respecto al vino: «Una cosecha que hay que aprovecharla». Lo que comenzó con Muniain y De Marcos se mejora con los hermanos Williams, entre otros. "Esta generación del Athletic es una de las mejores, pero el nuevo formato de Copa, a partido único y sorteo de campo, nos da más posibilidades, como ocurrió con el Barcelona en cuartos. Barça, Madrid y Atlético son selecciones mundiales", concluye Lertxundi.
Son las 17.30 de la tarde y unos tambores resuenan por Vallecas: Pom, pompom, pom. La Avenida de la Albufera tiene poco trajín y el grafiti de un joven con su hija en los hombros con la frase: "Era un día cualquiera, su padre le llevó a verte a la Albufera", mira hacia el lado contrario del estadio de Vallecas. Sus ojos señalan a la confluencia de las calles Dolores Folgueras y Josefa Díaz. Allí está el ruido de Vallecas, allí está el orgullo por un equipo que vuelve a Europa 25 años después pero, esta vez, por méritos propios.
Cientos de personas cantan por este nuevo Rayo que sustituyó al de Mami Quevedo, Bolo o Ballesteros. "Es un día histórico" saluda un joven que, probablemente no había nacido con el primer Eurorayo, a la pandilla que le espera litronas en mano. A pocos metros, como si de una señal se tratase, un individuo celebra con un trago y la camiseta de Bolic, un integrante de aquella plantilla, el paso de estos 25 años.
"Llevaba dos o tres temporadas que ya esperaba que se consiguiese", explica Laureano a EL MUNDO. Este señor, pese a contar ya con bastantes años en el carnet, dice que sigue al Rayo desde hace solo tres años. "Es que soy el suegro de De Frutos", revela luego entre risas antes de intentar, sin éxito, comprar una camiseta para su amigo El Belloto en una tienda oficial abarrotada.
Los quiscos habituales en los alrededores del campo no tienen la afluencia habitual de las noches ligueras. Susana, que vende a 10 euros históricas bufandas de este 2 de octubre de 2025 en las que recoge el encuentro de Conference entre el Rayo y el Shkendija no espera un día prolífico. "Notamos más ilusión, claro, pero no creemos que se hagan muchas más ventas", explica.
En los momentos antes al partido, los aficionados tratan todas las virtudes y defectos no sólo del equipo, sino del club. Tres ancianos, uno de ellos ex entrenador de la Fundación Rayo, el fútbol base del equipo de la franja, le cuenta a sus amigos la reciente resolución de la RFEF sobre la ciudad deportiva del club. "No se puede jugar, los campos están hechos una mierda porque este tipo de guarda la pasta", alude el hombre al presidente de la entidad, Raúl Martín Presa. Quien tampoco se libraría del habitual cántico dentro del estadio: "Presa vete ya".
Cerca de este grupo, en el triángulo que forman la peluquería Rayo, el kebab Rayo y la Autoescuela Rayo, metáfora de la implicación del barrio con el club, estan Juan Carlos y Ángela, padre e hija. Juan Carlos lleva de socio justo desde el Eurorayo, 25 años, y su hija lo es desde la cuna, pero abonada desde esta temporada. "Nos falta un poco de gol, pero al equipo lo veo bien", cuenta.
El debut
El reloj marca las 18.42 de la tarde cuando Álvaro García, capitán del Rayo, pisa el césped en la primera aventura europea del equipo vallecano en un cuarto de siglo. A su espalda, los Bukaneros, ultras del equipo, despliegan un enorme tifo que reza: "El viaje que siempre soñamos, del barrio a Europa". En medio de la pancarta, una persona mayor que podría ser Prudencia Priego, fundadora de este club, centenario desde el año pasado.
Entre el piso en que se firmó el documento inicial y el estadio hay apenas 500 metros en línea recta. En la que hoy es la calle Puerto del Monasterio, 8, hay otra declaración de intenciones en una pared que recoge: "La nueva Sociedad Agrupación Deportiva El Rayo saluda a todas las sociedades y desea jugar con las que lo deseen en el campo y hora que ellos crean conveniente a partir del próximo domingo".
Unai López celebra el primer tanto del encuentro.JuanJo MartínEFE
No es domingo sino jueves y la hora no es la mejor para la asistencia a este estadio de barrio obrero. Escribía Ignacio Pato en el libro No es fiera para domar. Una historia centenaria del Rayo y Vallecas que "a la gente de Vallecas se la reconocía porque llevaba los zapatos manchados de barro".
Así, los asientos se van ocupando casi durante los 90 minutos en los que dura la masacre de los vallecanos al débil equipo macedonio. Los 200 aficionados visitantes que vinieron apenas pueden decir esta boca es mía. Unai López genera alguna lágrima en el estadio con el primer tanto del encuentro, el primero en Europa en 25 años. Inmediatamente después llega el de Fran Pérez para tranquilidad de los aficionados. Entre cántico y cántico hay ovaciones a Trejo y a Álvaro García al ser sustituidos. El Rayo puede golear, pero contemporiza en la segunda parte. No así el público, que no para. Se ovacionó, incluso, al Shkendija. Es un día histórico.