Fernando Alonso no acudirá el jueves al circuito de Interlagos, escenario del GP de Brasil, por culpa de los mismos problemas intestinales que provocaron su ausencia durante la primera jornada del pasado GP de México.
Según ha confirmado Aston Martin, “Fernando sufrió una infección intestinal previa al GP de México (…) y ha regresado a Europa para ampliar tratamiento con un especialista”, por lo que suspenderá sus compromisos con la prensa en el trazado paulista.
Tras un mal fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde festejaba su 400º GP en la F1 y cerrado con su primer abandono de la temporada, Alonso se presenta otra vez convaleciente en Interlagos.
“El día extra de tratamiento ha retrasado sus planes de viaje a Brasil, pero ha asegurado que estará listo para correr este fin de semana”, revela la escudería de Silverstone.
Max Verstappen ganó como si nada, Ferrari pudo salvar una situación crítica y Fernando Alonso acabó séptimo, tras cuatro carreras fuera de los puntos. Las opciones en Losail se esfumaron para Carlos Sainz por culpa de un pinchazo, aunque su sexta posición en la meta permite aún ciertas opciones a la Scuderia, forzada a recuperar 21 puntos a McLaren el próximo domingo en Abu Dhabi. El podio de Charles Leclerc, a seis segundos del vencedor, mantuvo viva la llama roja para la última carrera del Mundial. Hasta ahí los hechos. Sin embargo, por debajo de ellos asomó la figura de Rui Marques, director de carrera, involuntario protagonista de un alocado GP de Qatar.
Tras su precipitada incorporación el pasado domingo en Las Vegas, Marques quiso asumir en Losail un triple desafío (categoría reina, F2 y la Academy femenina), pero durante buena parte de la carrera pareció sobrepasado por la responsabilidad. El primer accidente en la salida desde hace muchas semanas había dejado en muy mal lugar a Nico Hulkenberg. Su feo error en la primera curva, con los neumáticos duros fuera de temperatura, dejó fuera de combate a Franco Colapinto y Esteban Ocon, pero no mereció sanción alguna del portugués.
La resalida dejó malparado a Alonso, que pisó la grava en la curva 13 para perder la posición ante Nico Hulkenberg. La velocidad punta del Aston Martin quedó en ridículo ante Lewis Hamilton. En un principio, el asturiano habló de un tema "preocupante", antes de explayarse en su mensaje de radio: "Es increíble que llevemos dos malditos años con este problema".
El espejo de Albon
Por entonces, Mike Krack, team principal de la escudería de Silverstone, debía lamentar el temprano adiós de Lance Stroll, que había causado una colisión con Alex Albon penalizada con 10 segundos. Tras un fugaz paso por boxes, el canadiense se vio abocado al abandono, el primero desde el GP de Arabia Saudí.
En la vuelta 24, Mercedes lanzó el undercut para sorprender a McLaren, pero un despiste de los mecánicos con la rueda trasera derecha frustró la tentativa. Según el último ganador en Las Vegas, su coche se desequilibraba a alta velocidad en las curvas 2, 4 y 5. Hamilton, tras una sanción de cinco segundos por una salida irregular, se debatía entre mayores dificultades, rodando medio segundo más lento que la cabeza.
Justo cuando se alcanzaba el ecuador, Albon perdió el espejo retrovisor en plena recta y Marques optó por las banderas amarillas en lugar del safety car. Lo asombroso del asunto es que el director de carrera no ordenó retirar esas piezas, que claramente entorpecían a los pilotos a su llegada a la curva 1, el único punto claro de adelantamientos. No hubo mayor novedad hasta que Valtteri Bottas se llevó por delante el espejo.
Alonso, en el 'pit-lane', durante un periodo de 'safety car'.EFE
Casualidad o no, Sainz y Hamilton sufrieron sendos pinchazos. Justo cuando el madrileño pasaba por boxes, Marques ordenó el safety car que destrozaba sus opciones de podio. De la quinta posición a la octava. Unos minutos antes, Leclerc había preguntado a sus ingenieros si debía atacar o no los pianos. Lógica preocupación por la salud de sus gomas.
La reanudación suponía una oportunidad para Lando Norris, que lanzó los colmillos a Verstappen. Sin suerte, como viene siendo costumbre. El holandés se había quejado por radio de que el líder de McLaren no había respetado la ralentización. Y la respuesta de Marques fue contundente: 10 segundos de stop and go para el británico. De la segunda a la última plaza. Un balón de oxígeno para Ferrari.
La rendición de Hamilton
Por detrás, una avería iba a truncar cualquier opción de Sergio Pérez, en busca de su primer top-5 desde el GP de Miami. Siendo deshonrosa la retirada del mexicano, aún tuvo más dignidad que la rabieta de Hamilton. El heptacampeón se había excedido con la velocidad en el pit-lane y Marques, implacable, le aplicó un drive through. "Retirad el coche", suplicó Sir Lewis, ante la lógica negativa de Mercedes.
Por entonces, Norris volaba con aire limpio en busca de algún punto. Ese consuelo que perseguían Guanyu Zhou y Bottas tras 22 carreras a cero con Sauber. Tras deshacerse de Liam Lawson, Yuki Tsunoda y Bottas, el británico escaló hasta la décima plaza, con el bonus de la vuelta rápida (1:22.384).
Malas noticias para Ferrari, donde Sainz se quedó a medias ante Pierre Gasly. Una persecución infructuosa ante el Alpine, cuyo convulso proyecto acabará sexto en el Mundial. Según los rumores, Esteban Ocon ni siquiera subirá al coche el próximo domingo en Yas Marina, donde Jack Doohan podría tomar el volante.
No fue la actuación más espectacular, pero sí la más efectiva de Fernando Alonso en el Red Bull Ring. La tercera carrera consecutiva en los puntos permitió al bicampeón igualar el registro (14) de su compañero Lance Stroll, que el viernes había apuntado maneras, pero que volvió a deshacerse a la hora de la verdad. Al volante de un AMR25 de escasas prestaciones, Alonso optimizó sus recursos, haciendo de la necesidad virtud.
"Tenemos que mejorar. En Silverstone llegará alguna pieza nueva y en Spa quizá también", adelantó el asturiano sobre las dos próximas citas del calendario. Esas actualizaciones se antojan imprescindibles para que Aston Martin encabece la zona media de la tabla. O para que, al menos, no pierda comba frente a Racing Bulls y Sauber, los dos adversarios con los que debió lidiar en Austria.
Undécimo en la parrilla, Alonso se benefició del accidente que provocó Andrea Kimi Antonelli ante Max Verstappen y ganó otras dos posiciones frente a Gabriel Bortoleto y Pierre Gasly. En parte, gracias a un plan estratégico establecido a una sola parada. Pero sobre todo, por la constancia de Alonso, que se sujetó al alerón trasero de Liam Lawson con asombrosa determinación.
"no teníamos ritmo"
"No estábamos para puntuar. Toda la carrera fue una contrarreloj porque no teníamos ritmo", admitió el asturiano al poco de cruzar la bandera a cuadros. Según la tabla de tiempos, rodó a un promedio de 1:10.443 durante sus 36 vueltas con el neumático duro. Aferrado a Lawson gracias el DRS, durante esa segunda mitad de la carrera fue tres décimas más rápido que Bortoleto con las gomas medias.
Mike Krack, director de pista en Aston Martin, admitió que la estrategia a una sola parada no resultó "sencilla", por lo que había que reconocer "el mérito a Fernando y al equipo por hacerla funcionar". Lo que no mencionó el ex team principal es que debieron ajustarse a ese plan por dos razones. En primer lugar, tal y como explicó el propio Alonso, porque era lo que había decidido Racing Bulls para Lawson, así que no quedaba otra que calcarlo. El segundo factor, también decisivo, es que Aston Martin no contaba con más juegos de medios, ya que los había agotado durante la qualy del sábado.
A falta de 13 vueltas para la meta, el panorama se oscureció aún más para Fernando. "El coche de atrás es Bortoleto. Tenemos nueve segundos de ventaja, pero nos alcanzará hacia el final de la carrera. Estará reñido con los doblajes", lanzaron por radio sus ingenieros. Y esa predicción se cumplió casi al milímetro. Sólo su astucia entre el tráfico, dejando espacio a Lando Norris mientras cerraba los huecos al brasileño, permitió a Alonso conservar la séptima plaza.
Alonso, en la parrilla del Red Bull Ring.ASTON MARTIN
El otro motivo para la reflexión en la escudería de Silverstone fue la actuación de Stroll, que sólo pudo esquivar el farolillo rojo gracias a las penalizaciones de Franco Colapinto y Yuki Tsunoda. "Las temperaturas fueron subiendo desde el viernes y no he podido mantener la inercia positiva", dijo el canadiense, lamentando la "alta degradación" de sus neumáticos. En uno de sus trazados predilectos, Stroll tampoco dio esta vez la talla.
Aunque la estrategia a una parada imposibilite conclusiones definitivas, puede deducirse que Aston Martin se batió con Haas y Alpine para no ser el coche más lento en Austria. Teniendo en cuenta únicamente las prestaciones, no hubo nada que hacer frente a Sauber. El equipo suizo, gran revelación desde el GP de España, festejó los primeros puntos de Bortoleto en la F1, la distinción a su rookie como el mejor piloto del domingo y la fabulosa remontada de Nico Hulkenberg (último en la parrilla, noveno en la meta). Asimismo debió atribuirse un par de logros muy lllamativos: el doblaje de Bortoleto a Yuki Tsunoda y estos 20 puntos en las tres últimas carreras, donde ha sumado uno más que Red Bull.
Ante esta progresión de los adversarios, Aston Martin necesita actualizaciones inmediatas para Silverstone, el gran premio de casa, que arranca el próximo viernes a escasos kilómetros de su Campus Tecnológico. Si Alonso precisa de alguna ayuda extra, más allá del genio creativo de Adrian Newey, puede mirar de reojo hacia el cielo. Las previsiones meteorológicas ya estiman en un 51% la posibilidad de lluvia para el domingo. Desde 2014, el agua hizo acto de presencia seis veces en el legendario aeródromo, fuese durante la qualy o la carrera. Y un par de semanas más tarde, se esperan más piezas para el GP de Bélgica. "Será una segunda parte del año interesante, porque está todo muy apretado", vaticinó ayer Alonso, con una pícara sonrisa.
Después de tantos meses entre tinieblas, Aston Martin encontró un haz de luz en Imola. En este fin de semana donde estrena su esperado paquete de actualizaciones, Fernando Alonso dio un golpe sobre la mesa y salfrá quinto en la parrilla, tres puestos por delante de Lance Stroll. Todo un éxito para la escudería de Silverstone, capaz de enderezar como por ensalmo el errático comportamiento ofrecido desde el viernes. Por esta vez, la pole de Oscar Piastri, tercera del año con 34 milésimas sobre Max Verstappen, compartió protagonismo con la poderosa irrupción de los monoplazas verdes.
En la primera carrera del Mundial del compuesto C6, el más blando de la gama Pirelli, Aston Martin hizo su magia con sendos juegos de medios. Nuevos para Alonso y usados para Stroll. El asturiano únicamente cedió ante los McLaren, Verstappen y George Russell, pero nada más cruzar la meta preguntó a qué distancia había quedado del cuarto puesto. Poco importan ahora esas cuatro décimas, porque al final del túnel ya asoma algo de esperanza.
Piastri frustró la tercera pole consecutiva de Verstappen, que aun así cuenta con opciones de una cuarta victoria en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari. También hay motivos para la ilusión con Carlos Sainz, sexto a una milésima de Alonso y con cuatro centésimas de margen sobre Alex Albon, su compañero en Williams. El madrileño incluso estableció el mejor crono en la Q2, dejando buena muestra de quién manda ahora en ese garaje.
Accidentes de Tsunoda y Colapinto
Fue una tarde de emociones fuertes, inaugurada por el pavoroso accidente de Yuki Tsunoda en la Variante Villeneuve. Una zona de alta velocidad donde el japonés pisó el piano interior, saliendo catapultado y dando una vuelta de campana. Otro ejemplo de que si algo funciona en la actual F1 es la seguridad de los monoplazas.
Alonso aprovechó su oportunidad para cerrar una gran vuelta (1:15.695) que le garantizaba el acceso a la Q2. Casi de inmediato, Stroll también cumplió, a sólo 12 centésimas de su compañero. Esta solvencia inicial de Aston Martin no debiá tomarse a la ligera en Imola, una pista que lleva al límite a los pilotos. Sobre todo a los menos versados, como Franco Colapinto, que rozó la hierba en Tamburello antes de estamparse contra las protecciones.
Los trabajos de reparación fueron breves, pero hubo que esperar un cuarto de hora más para que se decidiera la suerte de Oliver Bearman y Gabriel Bortoleto. El novato de Haas había quedado eliminado tras marcar su crono bajo bandera roja y tras una revisión que se hizo eterna, los comisarios optaron por dejarle fuera.
Piastri, junto a Verstappen y Russell, tras su 'pole' en Imola.AFP
No había quien entendiera un espectáculo tan poco edificante. Como tampoco resultaba comprensible la decisión de Aston Martin, que asumió un riesgo altísimo en la Q2. Tras un primer intento con los blandos, se lo jugó todo con un juego nuevo de medios. Lo que parecía un plan suicida dio un resultado redondo: Alonso pasó sexto (1:15.442), con 55 milésimas de ventaja sobre Stroll.
El golpe de mano que tanto tiempo se había hecho esperar en el garaje de Andy Cowell dejó además tres víctimas por el camino. Charles Leclerc y Lewis Hamilton, undécimo y decimosegundo, nada pudieron hacer para evitar la debacle de Ferrari. Para colmo, Andrea Kimi Antonelli, el ídolo local, también quedó fuera de la mejora con su Mercedes.
"Debemos controlar la emoción"
La comprensión de la goma ultrablanda resultó misión imposible para los favoritos. Su elevadísima degradación apenas permitía completar una sola vuelta en condiciones. Sin embargo, a la hora de la verdad, sólo Alonso, Stroll y Russell apostaron por el medio.
El factor de los neumáticos tampoco debe servir de excusa en Ferrari, que jamás en su historia había dejado a sus coches fuera del top-10 a orillas del río Santerno. Nada más presentarse ante los micrófonos, Leclerc ofreció sus disculpas a los tifosi. La desolación colectiva contrastaba con el clima de euforia en el garaje de Aston Martin.
"Tenemos que disfrutar de esto, pero también hay que controlar la emoción", argumentó Cowell, que se jugaba gran parte de su futuro con este paquete de mejoras, que incluia un suelo completamente nuevo, así como variaciones en la cubierta del motor, el halo y la viga trasera. "El coche ha ido más rápido gracias a las nuevas piezas", confirmó el team principal, intentando contener la euforia. Han tenido que pasar 13 meses, desde el GP de China 2024, para que Alonso ocupe el top5 en una parrilla. Aquel séptimo puesto de Fernando en la meta debería interpretarse hoy como óptimo para Aston Martin.