Eran las 19.03 horas del domingo de derbi (referencia al año de fundación del Atlético de Madrid) y cientos de personas se apostaban en torno la Avenida de Arcentales para esperar la llegada de su equipo. Un grupo destacaba sobre el resto, con camisetas negras y simbología bélica. Era el Frente Atlético, el responsable de convocar esa quedada. Media hora más tarde llegaba el autobús con el equipo y varios jóvenes se lanzaban a aporrear el vehícul
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Es raro cuando suena la campana en un combate de boxeo de pesos pesados que los púgiles se tiren a dar puñetazos al otro. El respeto impera siempre en los primeros compases. O tal vez el miedo. Dos de los cuatro pesos pesados europeos quisieron ganar sin abrir la guardia en el Metropolitano. Guantes arriba y golpes rápidos en forma de penaltis. Gyokeres y Julián metieron los goles. Se mantuvieron ambos contendientes de pie. Sin noquear al rival. Habrá que esperar a Londres. [Narración y estadísticas, 1-1]
Y eso que el Atlético salió a morder. Como esos perros a los que asoma la baba cuando enseñan los dientes, los jugadores rojiblancos fueron a complicar la salida del Arsenal hasta provocarle dos pérdidas en los primeros cinco minutos. Los laterales, Llorente y Ruggeri, doblando de manera contínua a sus extremos y Koke emulando a Benjamin Button en cada partido de esta temporada, 90 minutos más joven cada vez.
Y lo mejor del todo era ver a un Julián plenamente enchufado. Era un espectáculo el argentino repartiendo juego desde tres cuartos y llegando luego a finalizar, los primeros cinco disparos del Atlético fueron suyos así como una ocasión a los cuarenta segundos. En un eslalon en el borde del área 10 minutos después, obligó a Raya a poner a prueba los principios de De la Fuente con una mano monumental.
El Arsenal no se sentía incómodo. Quizás Odegaard era el más impaciente por llevar el cuero arriba. Tardaron los británicos 10 minutos en tener una posesión larga y 15 en gozar de su primera gran ocasión. Una cabalgada de Gyokeres, que pudo hasta con Llorente, terminó con un centro que cayó en las botas del noruego al borde del área pequeña. Su disparo lo taponó Cardoso in extremis.
El duelo era de control, todo lo contrario que el espectáculo de la otra semifinal. Con dos equipos más concentrados en no cometer errores que en hacer daño al rival. El primer córner del encuentro para los británicos llegó en el minuto 20 y un pequeño escalofrío recorrió a una grada que conocía que el Arsenal había batido el récord de tantos en la Premier con 17. No ocurrió nada y respiró tranquilo tanto el Rey Felipe VI, que había acudido en visita no oficial, como José Luis Martínez Almeida, ya más templado tras su coro del himno rojiblanco durante la salida del equipo rojiblanco.
Gyokeres celebra su tanto de penalti en el Metropolitano.EFE
Pero las cosas y los nervios iban a jugar una mala pasada al futbolista que menos minutos había disputado en el último mes. David Hancko, tras una pérdida absurda en el centro del campo y con el equipo abierto, atropelló a Gyokeres en el área. Makkelie señaló la pena máxima y el sueco la transformó a la derecha de Oblak, al que le pasó el balón entre los antebrazos. Lo peor era que ese error llegaba en el minuto 44, al borde del descanso, donde las puñaladas provocan más sangre.
Había trabajo que hacer en la caseta y riesgos que tomar en el campo. El control estaba bien, pero este duelo necesitaba caos. El Arsenal se desempeña bien en el aburrimiento. Simeone tenía que recordar a los suyos que este equipo estaba hecho un flan en la Premier, que aún se la estaba jugando, y había que trasladarlo a una competición en la que este curso aún no había perdido un duelo. Este tenía que ser el primero porque en el Emirates las cosas iban a ser diferentes. Las eliminatorias son 180 minutos, pero uno no puede cambiar de asalto sin lanzar un golpe al mentón.
Riesgo controlado
Julián Álvarez, tras empatar el duelo.Manu FernandezAP
El primer movimiento fue retirar a un Giuliano tocado en el costado por Le Normand y poner al multiusos Llorente de interior. Pero lo que se vio también fue un cambio de actitud que se refrendó con tres acciones casi consecutivas: una falta directa de Julián, una contra que pudo suponer el empate si Griezmann acierta una doble ocasión y un penalti por mano de White con el que Julián, ya sí, volvió a poner las cosas en su sitio. El gol trajo colmillo al Atlético que ya se echó a campo rival y Griezmann mandó una contra al palo y el rechace terminó en córner. Se olía la sangre en el Metropolitano.
Estaba el partido esperando un chispazo o un error. Pudo llegar en una carrera de Llorente que Lookman no pudo convertir. Una jugada en la que Julián terminó en el suelo con una torsión de rodilla y el Metropolitano contuvo el aliento. Simeone respondió pronto sacando al argentino por Baena. Había una vuelta a la que llegar. Pero el error llegó del lado rojiblanco. Repitió Hancko, que pisó a Eze porque se le adelantó en el área. Makkelie pitó penalti, pero el VAR le desdijo. Eso en España...
El susto encerró al Atlético y el Arsenal se echó encima. Los rojiblancos pasaron de la ofensiva a la ressistencia. Lo dicho, 180 minutos. Por qué no hacer la machada a domicilio. La Liga está perdida y el sueño está en Europa. Aún no hay que levantarse.
Rodeado de comida, pero fino y atlético como el futbolista que todavía se siente, Andrés Iniesta (Fuentealbilla, 1984) busca nuevas oportunidades para seguir jugando al fútbol toda vez que, según anuncia a EL MUNDO, el año próximo no seguirá en los Emiratos Árabes. "Me siento aún con con ganas de seguir algún tiempo más", revela. Se encuentra en Madrid como embajador del nuevo acuerdo de patrocinio de Uber Eats a LaLiga, de ahí lo de la comida, y aprovecha para diseccionar a España, el fenómeno Lamine y la salud mental en el deporte.
¿Qué sensación le transmite España?
Siempre me ha transmitido muy buena sensación, sobre todo mucha confianza en el juego. El grupo de jugadores me parece fantástico y la Eurocopa que está haciendo es fabulosa. En un partido hacen muchísimas cosas para ganar y eso te da más opciones de hacerlo.
¿Le recuerda un poco a la de 2008?
A lo mejor en la confianza, en el grupo, con jugadores que creo que se conocen también bastante bien y, a pesar de ser muy jóvenes, con mucho recorrido en sus clubs y en partidos importantísimos. Eso les da un poco un bagaje para hacer lo que están haciendo y ojalá podamos ganar la Eurocopa.
¿Le ha sorprendido el nivel tan alto?
A mí no, sobre todo por la materia que tienes. España estaba capacitada para llegar donde ha llegado. Dentro de la dificultad que tiene cada partido pero yo a España y a los equipos españoles siempre les pondré como candidatos al título.
¿Igual es por el nombre, pero ve similitudes entre Luis Aragonés y Luis de la Fuente?
Es difícil valorar su figura porque no he estado. Evidentemente, lo que me transmite el seleccionador es buenísimo y sobre todo también que conoce muy bien a los jugadores. Veo al grupo comprometido con su entrenador y eso se nota.
¿Le gusta este cambio de estilo de juego?
El estilo siempre diremos que es bueno o menos bueno según los resultados. Pero lo que está claro es que tenemos dos extremos puros que dan ciertas características, pero también centrocampistas como Rodri, Fabián, Pedri, Olmo o Merino que pueden dominar el partido. No es solo un equipo titular, es una plantilla en la que el que sale da muy buen nivel.
Esos extremos que ha mencionado son los mejores de la Eurocopa
Son dos jugadores que vienen de hacer un grandísimo año, que están a un nivel muy bueno y que tienen ese uno contra uno que, en un fútbol digamos muy táctico, te dan ventaja en muchas partes del campo.
Lamine Yamal celebrando con España.Ebrahim NorooziAP
A Lamine es que lo ungió Messi en aquella marmita mágica, ¿no?
(Risas) Todos coincidimos en lo extraordinario que es o lo anormal que puede llegar a ser con la edad que tiene y el nivel de talento que está mostrando. Es una suerte para el Barça y para la selección.
¿Cómo se afrontan estos partidos tan importantes con 16 años?
Lo bueno es que no lo piensa. Si ahora pones un chaval de 16 años que cojamos al salir de aquí, lo pones en el estadio, pues no daría ni 3 pases. Creo que disfruta jugando al fútbol y que lo que está haciendo ahí lo hacía en su barrio, no lo piensa, lo disfruta y le gusta entonces yo creo que es algo que le sale de manera natural.
Con la juventud que hay, ¿cree que hay mimbres para revivir la época dorada?
Mimbres hay. Son muy jóvenes, ya llevan muchos partidos y la experiencia te da ciertas cosas. A partir de ahí, pues los grandes torneos no siempre los gana el mejor equipo. ¿Que habrá selección para años? No tengo ninguna duda. ¿Que se ganarán torneos? Ojalá.
¿Qué sensaciones le vuelven cuando ve este tipo de escenarios?
De alegría. Ver a mis hijos y a mis hijas todos con cosas de España liándola por el pueblo al final es un reflejo de lo que hemos vivido, lo que se transmite. Y también felicidad por ese grupo de gente trabajando por España y por el aficionado al fútbol.
Morata disputa un balón con Maignan.Ebrahim NorooziAP
Sumaremos este domingo otro nombre a los Marcelino, Torres, Iniesta... ¿Quién le gustaría que fuera?
Me daría igual siempre que la copa fuese para España, pero te diría Morata. Estaría muy bien porque si en la Eurocopa fue Torres, que fue el 9, pues ahora está ahí Álvaro. Al final los nombres son puntuales y lo que importa es el trofeo.
Casi reeditamos la final del Mundial, pero Watkins lo evitó al final, ¿tenía alguna preferencia?
Llegado a este punto da un poco igual. No será fácil Inglaterra, con todo lo que está aguantando durante la Eurocopa de su mismo público pues tendrá ganas de ganar un un torneo así.
Sus grandes nombres no están funcionando.
Inglaterra es un poco así. Siempre da la sensación de estar cuestionada por la gente, pero es un arma de doble filo, tienen una opción de ganar esta Eurocopa. Y aunque nosotros lleguemos con buenas sensaciones hay que tener cuidado.
¿Qué le pasaba por la cabeza antes de una final?
No me acuerdo (risas). No, en serio, nervios en las horas previas por las finales y lo que representan y sobre todo con muchas ganas de que empezase. Ya cuando empieza te metes en tu mundo en el campo y los momentos previos te crean un poco más de ansiedad.
Minuto 116
Hay que hacer un paréntesis porque, cuando se le pregunta a Iniesta si recuerda el minuto en que marcó en el Mundial de 2010, mira un poco alrededor, como si fuera Steve Carrell en The Office, y responde muy serio: "115". Aguanta la risa unos segundos hasta que guiña un ojo al periodista y riendo ya 'acierta' el minuto. Y es que ayer, día de la entrevista, se cumplían exactamente 14 años de aquel mágico momento.
Iniesta antes del gol del Mundial de Sudáfrica.EM
¿Qué ha quedado de aquel minuto 116?
Si te digo la verdad, es como si hubiese sido ayer y creo que es algo que será así siempre. No sé si es por la importancia que tuvo o por el momento que fue. Lo único que ha pasado es que te vas enterando de más historias en estos 14 años.
¿En ese momento se le pasó por la cabeza que podía fallar el remate?
No te da tiempo a nada, es decir, te da tiempo a lo que pasó y felizmente acabó en gol.
Esa final fue un momento de liberación especialmente mental, ¿ha conseguido dominar el monstruo de la ansiedad?
He mejorado mucho. Ese momento fue un poco el punto más álgido o el de más dificultad durante ese periodo, pero afortunadamente son cosas que te hacen mejor. A día de hoy sigo con mis terapias y mis rutinas. La mente, como el físico, hay que entrenarla. Siempre hay situaciones que te generan distintas emociones y lo importante es intentar gestionarlas.
Se lo pregunto porque en este periódico, Álvaro Morata habló un poco también de esos problemas, ¿le entiende?
Evidentemente. Pero son cosas que van en la en la vida de cada uno. Creo que todos en nuestra vida pasamos momentos así, pero se pasan. Lo importante es tener las herramientas, conocer las situaciones y a partir de ahí mejorar. Hay situaciones de todo tipo, pero afortunadamente las malas no duran para siempre así que hay que saber gestionarlas y superarlas.
A veces a la gente le cuesta entender como un futbolista, que parece que lo tiene todo, viva ese tipo de situaciones.
Es que son situaciones que no atacan al personaje sino a la persona seas futbolista, nadador o atleta. Si por ti mismo no puedes tienes que pedir ayuda. Es un cúmulo de cosas que con el paso del tiempo y la experiencia te hace mejorar y siempre con mentalidad positiva.
Fútbol femenino
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Lunes,
23
octubre
2023
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