Muriel Furrer, de 18 años, se halla en estado “muy crítico” después de haber sufrido una caída durante la carrera en línea júnior en los Mundiales, este jueves en Zúrich. La corredora suiza, que fue trasladada al hospital en helicóptero, sufre un “traumatismo craneal grave”, según confirmó la Unión Ciclista Internacional (UCI).
La caída de Furrer -que la pasada semana ya había competido en la prueba contrarreloj del Mundial de Zúrich, donde acabó en 44ª posición- se produjo en el tramo inicial de una prueba disputada sobre 73,5 kilómetros. Bajo una intensa lluvia, la española Paula Ostiz se colgó la plata, con el mismo tiempo que la británica Cat Ferguson (1:54.28).
Hace unos meses, Furrer logró sendas medallas de plata en contrarreloj y carretera en los campeonatos de su país. En categorías inferiors ya se había colgado la plata en ciclocross y el bronce en cross-country de bicicleta de montaña.
La UCI se mostró “extremadamente preocupada” por la situación de la joven corredora helvética, cuya experiencia en carreras de primer nivel en línea se reducía a la Omloop van Borsele, una prueba de tres etapas disputada el pasado abril.
«Yo también correré y ganaré en el Giro». A los 15 años, Tadej Pogacar quedó prendado por la Corsa Rosa tras contemplar la victoria de su compatriota Luka Mezgec en la clausura de la edición de 2014. Desde entonces, aquel adolescente se empeñó, sin éxito, en debutar en la ronda italiana, un anhelo que cumplirá este sábado, en la salida en Venaria Reale, en la zona del Piamonte. Será una jornada inolvidable para el esloveno, que se ha marcado el reto de conquistar en el mismo año Giro y Tour, hazaña inédita desde hace 26 años, cuando Marco Pantani selló el doblete. En aquel 1998 nació Pogacar. Un guiño cómplice del destino. Los anteriores que cumplieron este desafío fueron Fausto Coppi (ediciones de 1949 y 1952), Jacques Anquetil (1964), Eddy Merckx (1970, 1972 y 1974), Bernard Hinault (1982 y 1985), Stephen Roche (1987) y Miguel Indurain (1992 y 1993).
«Siempre quise disputar el Giro, porque se corre cerca de Eslovenia. Cuando era un niño iba a ver las etapas que pasaban cerca de mi casa. Recuerdo la victoria de Luka Mezgec, aquello fue algo inolvidable para mí», ha dicho el incomparable Pogacar.
Mezgec, un veterano sprinter de 35 años, es la inspiración rosa de Pogy. Diez años separan a ambos eslovenos, pero sus vidas comparten paralelismos y escenarios. Mezgec nació en Kranj; Pogacar, en Klanec. Ambas ciudades están separadas por sólo 16 kilómetros. La primera carrera disputada por Pogacar, con 10 años, fue en Trstenik, muy cerca de Kranj. El bicampeón del Tour de Francia estudió en la Facultad de Gestión Deportiva de Kranj.
1 de junio de 2014
Aquel día inolvidable para Pogacar fue el 1 de junio de 2014, en la última etapa de un Giro ganado por Nairo Quintana. En la clausura, Mezgec impuso su punta de velocidad en la meta de Trieste, superando a Giacomo Nizzolo y a Tyler Farrar. Entonces, Pogacar saltaba de alegría con la victoria de su compatriota, un velocista notable, que esa misma temporada sumó tres triunfos en la Volta a Catalunya. Un año antes consiguió tres terceras posiciones en el Giro. En 2020 logró dos segundos puestos en el Tour. Es uno de los mejores lanzadores de Caleb Ewan en el equipo Jayco y este sábado también tomará la salida del Giro'2024.
Desde crío, Pogi se entusiasmó por el ciclismo, con nueve años ingresó en el club Rog Ljubljana, donde corría su hermano Tilen. Nunca se despejada de la televisión para ver el Tour y el Giro. Disfrutaba con Nibali, Contador, Scarponi o Froome. A veces se trasladaba con su padre al norte de Italia para ver en directo el paso del Giro. Desde su casa hastra Trieste (ciudad que tanto le influyó) sólo hay 111 kilómetros. «Siempre quise ir al Giro y ahora es el momento», dijo el esloveno en la presentación del recorrido de la Corsa Rosa de 2024. Desde que fichó por el UAE, en 2019, pidió a Joxean Fernández Matxin participar en el Giro, pero el director español le recomendó que se volcara en el Tour y en la Vuelta, pero al finales del pasado año aceptó la propuesta del esloveno. «El recorrido se ajusta bastante bien a sus necesidades. Creo que Tadej es tan polivalente que puede ganar en cualquiera carrera », aclaró el técnico vasco.
Pogacar, que ha convertido exhibiciones mayúsculas en acto rutinarios, necesitaba nuevos retos. «Quiero probar algo diferente, no repetir siempre el mismo calendario. Siento que si sigo haciendo lo mismo, al final eso no será bueno para mi cuerpo y por eso propuse al equipo hacer algo nuevo», ha señalado el extraordinario escalador, que en este curso ha arrasado en la Lieja-Bastoña- Lieja, Volta a Catalunya y Strade Bianche.
Pogacar parte como indiscutible favorito para una ronda que arranca este sábado (Venaria Reale-Turín, 140 kilómetros) y que finalizará el 21 de mayo en Roma, con una etapa llana de 125 kilómetros. Las citas claves son las contrarrelojes de las jornadas 7ª y 14ª y los ejercicios montañosos de la 15ª, 16ª (Monte Pana), 17ª, 19ª y 20ª (Monte Grappa). Con la ausencia de Remco Evenepoel, los principales rivales de Pogacar serán el galés Geraint Thomas y los colombianos Daniel Felipe Martínez y Nairo Quintana. Las apuestas españolas se centran en Juanpe López (Lidl-Tek) y Pelayo Sánchez (Movistar).
"La commedia è finita". Primoz Roglic ganó la etapa riojana, se vistió de precioso rojo rubí; y, a menos que sea víctima de un cataclismo personal en forma de trompazo, otro de índole meteorológica como consecuencia de la caída de un rayo o un tercero de naturaleza animal a causa del ataque de un oso en la etapa del sábado, sentenció la Vuelta. El ciclismo no goza de la exactitud ni la certeza de la ciencia, ni padece la incertidumbre especulativa de la filosofía. Pero no deja de basarse en hipótesis lo suficientemente sólidas como para no verse sometido, al menos completamente, al puro azar.
Y esa hipótesis no del todo empírica, pero tampoco nada volátil, nos asegura más que nos sugiere que Roglic va a ganar esta Vuelta. Lo que queda de ella será con toda probabilidad una exhibición final que ratificará su superioridad física, su dominio táctico y, en resumen, su predominio "with the little help from their friends" (con la pequeña ayuda de sus amigos). El equipo, digno de su líder, se ha comportado magníficamente.
Esta vez la etapa y la general se disputaron simultáneamente. Dio gusto que lo parcial y lo total se unieran para proporcionar un espectáculo conjunto y exento de otra descripción y otro juicio que no fueran los que, de modo simbiótico, inspiraran ambas circunstancias. La larga (130 kms.) y poco prometedora escapada del día entre horizontes agraciados de una tierra fértil, cinco hombres que se quedaron en cuatro (Del Toro, Planckaert, Miholjevic y Petilli), fue neutralizada al pie del Alto de Moncalvillo, 8,6 kms. con una pendiente media del 8,9% y una máxima del 16%. Sol, temperatura agradable y un festival de buen ciclismo.
Y allí, en las iniciales faldas del coloso, empezó y acabó todo. A las primeras de cambio, el Bora Red Bull, atacó a saco. Vlasov y Daniel Felipe Martínez tiraron de su jefe, el auténtico Toro Rojo de la carrera. Tras los esfuerzos efímeros pero brutales de los compañeros, el esloveno se vio solo. El pelotón ya se había quedado en los huesos. Pero tenía aún carne y sustancia en los primeros-segundos espadas. Sin embargo, sorprendidos, aturdidos por lo precoz del ataque, no reaccionaron. Mientras pensaban qué hacer, cómo, cuándo y quiénes, Roglic ya volaba cuesta arriba. Aparte del más listo, también era el más fuerte. Una combinación imbatible. Recordaba al Roglic que, en 2020, en esas mismas rampas ya con los colores otoñales de octubre, se enfrascó en un duelo victorioso con Carapaz. Estaba en terreno conocido y amigo.
Enric Mas fue el primero en reaccionar. Salió en persecución, es un decir, de Roglic. En el acelerón le recortó unos segundos a Primoz, que ya iba con la velocidad de crucero. Luego, agotado el impulso, perdió esos segundos y algunos más. Tantos, que flaqueó en los últimos envites y fue superado por cuatro segundos en la llegada por Gaudu y Skjelmose, segundo y tercero a 46 de Roglic. Es posible que esté en la mejor forma de su vida. Pero no le da para lanzar ataques cortos y devastadores o emprender largos y sostenidos que le proporcionen victorias y nos hagan pensar en él como en un ganador. Los podios secundarios, valorables en su justa y alta consideración, pero insuficientes para hacer de él un campeón, son la medida de sus capacidades.
Se ha acercado a O'Connor, que, un día más, peleó hasta la extenuación para mantener el rojo. Pero igual que él amenaza al australiano, Carapaz le amenaza a él. Sábado imponente con una de las etapas capitales de la Vuelta. Tres puertos de tercera, dos de segunda y dos de primera, con la llegada en alto al Picón Blanco. No le faltará interés y algún tipo de trascendencia antes de la contrarreloj de Madrid, atractivo epílogo de una obra que parece resuelta, escrita en esloveno con tinta roja.
Albania se abre al mundo, un país de sol aunque diluvie este lunes navideño en Tirana, día de presentación de la Grande Partenza 2025. El próximo 9 de mayo, el Giro arrancará, por primera vez en su historia, desde los Balcanes, en esta "pequeña Italia al otro lado del mar" como presume con entusiasmo y perfecto italiano Edi Rama, primer ministro de un país candidato a entrar bien pronto en la Unión Europea y que también aspira a albergar, antes de 2030, un Gran Premio de Fórmula 1.
Pero no hay escaparate turístico como el ciclismo. Serán "250 millones de personas" observando durante tres días ese país que deja atrás décadas de oscuridad y comunismo, tres etapas diseñadas por Mauro Vegni para mostrar playas y montañas y también las calles de Tirana, una Grande Partenza "poco propicia para velocistas". La segunda jornada, una contrarreloj individual de 13 kilómetros y la tercera, en Valona, con un tremendo puerto, el Qafa e Llogarase, de casi 11 kilómetros con rampas de hasta el 12%.
"Supone llevar la semilla del Giro a un nuevo país, ampliar la familia. Es un área con tradición, ya habíamos hecho una Grande Partenza en Atenas y ahora tocan los Balcanes. Creo que es un gran oportunidad, para nosotros, pero sobre todo para Albania", admite Paolo Bellino, CEO y director general de RCS Sports & Events, hacedor del acuerdo junto al presidente Urbano Cairo.
Spada/LaPresseMUNDO
Será la 15ª ocasión en que la Grande Partenza se produzca fuera de las fronteras de Italia en 108 ediciones del Giro. Tirana tomará el relevo de Budapest 2022 y su nombre estará junto a los de Jerusalén, Apeldoorn, Belfast, Herning o Ámsterdam, últimas ciudades no transalpinas de una tradición que inauguró Grecia en 1996 para celebrar el centenario de los Juegos Olímpicos (aunque antes también hubo salidas desde San Marino y Montecarlo).
Una oportunidad de expansión y un gancho más para las estrellas, que aguardan al próximo 13 de enero para que en el Auditorio Parco della Musica Ennio Morricone de Roma se desvele el recorrido completo de la Corsa Rosa. Entonces, Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar definirán sus caminos, destinados a colisionar únicamente en el Tour de Francia. El danés se estrenaría en busca de la maglia rosa y el esloveno buscaría revalidar la asombrosa hoja de ruta de 2024, el histórico y arrasador doblete. Lo segundo, que Tadej esté en la salida de Tirana, se antoja más improbable, aunque aún no se ha pronunciado oficialmente. Como tampoco Remco Evenepoel. "Será un Giro muy bonito. Habrá una etapa importante sobre sterrato, por supuesto etapas de montaña y tocaremos las principales ciudades de Italia, no sólo Roma, también Nápoles y otras. El año pasado fue un gran Giro y el próximo también lo será. El 13 de enero lo desvelaremos todo", confirma a EL MUNDO Bellino.
El que ya ha asegurado su presencia, primer atractivo, es el otro gran esloveno del pelotón. Primoz Roglic aplazará su intento de hacer historia ganando su quinta Vuelta a España para intentar sumar a su palmarés su segundo Giro tras el conquistado hace dos años por 14 segundos a Geraint Thomas. Daniel Felipe Martínez (segundo en 2024) y Jai Hindley (ganador en 2023) serán sus escuderos de lujo en el Bora. Después acudirá a su cita 'maldita' con el Tour.
También Juan Ayuso, acompañado de Adam Yates e Isaac del Toro en el UAE Emirates, estará en Albania en su debut en la Corsa Rosa (arrasó en el Giro sub 23 de 2021). "Parece que el podio ya está escrito", bromea Vincenzo Nibali, presente también en Tirana, capital de un país que recibe cada año un millón de turistas italianos, como embajador del Giro. La representación española la completará Pello Bilbao y probablemente Mikel Landa. Y Nairo Quintana, ganador en 2014, y Einer Rubio liderando el Movistar Team. Todos en Albania, un territorio que pretende descubrirse al ciclismo. "No sólo su país nos convenció, sino también su organización y su entusiasmo. Y sobre todo el impulso del presidente Rama. No pudimos decirle que no. Aquí dejaremos un gran legado, habrá un gran aumento del turismo y el nacimiento de nuevas profesiones, por ejemplo las vinculadas al cicloturismo", concluye Paolo Bellino.
Tres etapas eléctricas
Realmente será en Durazzo donde comience el Giro 2025. Una primera etapa, la del 9 de mayo, de 164 kilómetros con final en dos vueltas a circuito en Tirana en el que se subirá, también dos veces, el puerto de tercera de Surrel para sumarse al anterior Gracen, casi 14 kilómetros de ascensión al 5,2% de promedio. No es muy probable que un sprinter se capaz de enfudarse la primera maglia rosa, que en cualquier caso perdería al día siguiente, con la crono de casi 14 kilómetros por las calles de Tirana, que tampoco es para especialistas puros, pues cuenta con un duro repecho (Sauk) a la mitad. El tríptico albanés se completa con la más exigente de las tres etapas, con llegada y final en Valona, 160 kilómetros exigentes con el largo puerto de segunda Qaba e Llogarase (7,4% de pendiente media) tras cuyo descenso se llegará a la meta. El traslado a Italia será el lunes 12.