Pedro Rocha no podrá presentarse a las próximas elecciones a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol. El Juzgado número 2 de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional le ha denegado el recurso en el que se solicitaban medidas cautelares contra su reciente inhabilitación por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD).
Así, sólo si el mismo organismo admite un recurso urgente ante esta decisión podría permitirle ser candidato en las próximas elecciones al principal organismo del fútbol español que se celebran el próximo 10 de septiembre. Un recurso que, como ha adelantado IUSPORT, ya se plantean los abogados del ex dirigente.
El TAD inhabilitó a Rocha por dos años por excederse en sus funciones y le impuso una sanción de 33.000 euros. El Tribunal Deportivo consideró que Rocha no estaba capacitado para despedir el ex secretario general de la RFEF, Andreu Camps, y que tampoco para prescindir de los servicios de GC Legal, el bufete al que pertenecía Tomás González Cueto.
El Atlético debió evitar los penaltis. Debió ser más ambicioso en los 120 minutos que tuvo para evitarlos. La historia no iba a su favor. Nunca había ganado una tanda al Real Madrid y lo peor es que está Milán en la memoria. Los penaltis y Europa son una combinación cruel para los rojiblancos. Sea en una final o en unos octavos. Y para terminar la crueldad, la mala suerte se cebó con Julián.
El argentino se resbaló en su lanzamiento e hizo dos toques antes de transformar el penalti que terminaría por no subir al marcador. Avisaron a Marciniak por el VAR y este anuló el tanto del delantero e ídolo rojiblanco. Si un guionista escribe una película trágica, no le sale como la que protagoniza el Real Madrid en Europa con su vecino de secundario. Y eso que la cosa había empezado bien.
El golpeo de Julián en la tandaESPN
Hay jugadores a los que les gusta llamar a la puerta del entrenador con acciones y no con palabras. Lógicamente, los derbis son un escenario perfecto para hacerlo. Galán lo sabía y salió del ostracismo con una asistencia en liga ante el vecino de la capital. Gallagher, que entró con diferente pie que el extremeño en el Atlético de Madrid, había perdido los focos que le alumbraron en sus inicios. Y así, con un inicio fulgurante, volvió a pedir protagonismo a Simeone.
No se habían cumplido 60 segundos de juego cuando el balón entró en la portería del fondo sur, esa en la que le gusta atacar al Atlético las segundas partes pero que el Madrid decidió arrebatarle el privilegio con el sorteo. Como si se vengaran de esa afrenta, los rojiblancos salieron en tromba y hasta cinco esperaron dentro del área el centro de De Paul. La cazó Gallagher para elevar a 22 las asistencias del argentino, si es que no se la borra el leve toque de Julián, y sumar tres tantos en su cuenta.
Gallagher es abrazado por Julián tras marcar.JAVIER SORIANOAFP
El partido de Gallagher es una oda al último servicio de Andrea Berta a este club. Porque este verano, el italiano trajo al británico para cimentar el mediocampo rojiblanco y eso hizo el ocho del Atlético ante el Madrid. Otro as del ya ex director deportivo colchonero fue Julián. Más que un as es el joker. En la ida reclamó los focos con un golazo y en la vuelta hizo tres disparos en la primera media hora, cada uno más peligroso que el anterior.
Ambos han encajado como un guante en el sistema del Cholo, porque son sacrificados, humildes y generosos en el esfuerzo, pero es que además tienen talento. Especialmente el argentino, que salió del City para buscar un protagonismo que ha agarrado por las solapas para no soltarlo, aunque la suerte en esta vuelta de cuartos le abandonó.
No sufrió en los primeros 30 minutos el conjunto de Simeone. Con las líneas muy juntas, esperó el error de un Madrid perezoso. Y los errores llegaron, aunque no consiguió hacérselos pagar. Siete tiros a tres en la primera parte y 0,8 frente a 0,08 en la famosa estadística de los expected goals, ocasiones claras.
Otro jugador con el que contó Simeone y del que dijo que ayuda, pero no decide, fue el Metropolitano. Más de 69.000 personas hicieron del estadio una caldera que casi estalla cuando Vinicius falló un penalti en la segunda parte provocado por una de las pocas arrancadas que los rojiblancos permitieron a Mbappé. El francés había estado desaparecido y también el brasileño.
Final... esperado
El Atlético se fue refugiando cada vez más cerca de su portero a medida que iban transcurriendo los minutos y claro, ese espacio, era demasiado para que lo recorriera un jugador como Griezmann. El francés no tiene físico para carreras de 60 metros y, la mala noticia para los rojiblancos, tampoco fue capaz de lanzar con criterio los contraataques de conjunto de Simeone, que decidió cambiarlo antes de la prórroga.
El tiempo extra fue para que el de siempre, Sorloth, reclamara más minutos al Cholo. Lo bajó y aguanto todo, si hubiera estado más acertado en el remate se corona. El Madrid no quería llegar a los penaltis pese a que la historia ante el Atlético siempre le ha favorecido. Cinco de cinco con Milán en la memoria.
"Hemos hecho un gran partido pero ha faltado un poquito de suerte, duele mucho. La gente es increíble apoyando y la verdad es que... decepcionados por la derrota. No hemos podido remontar", ha explicado Oblak tras el partido. Una nueva tragedia.
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LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Sábado,
21
octubre
2023
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23:49El equipo rojiblanco consigue su quinta victoria consecutiva en Liga y...
Decía Roberto Canessa, que cuando el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya se cayó en plena cordillera andina hace más de 50 años sólo había una premisa: "sobrevivir". El fútbol, por suerte, no es tan trágico como la vida y pase lo que pase en una fría noche de Champions, a la mañana siguiente, todo ha terminado. Y el Atlético decidió sufrir, pero se agarró a la vida agarrado al filamento de la tela de una araña. Julián Álvarez quiso tejer su primera obra de arte en el Metropolitano. [Narración y estadísticas, 2-1]
Y eso que una roja a Pablo Barrios, por una imprudencia cometida justo frente a Xabi Alonso marcó el desarrollo de un partido que arrancó complicado, pero que pareció imposible. Antes de esa acción, el Bayer ya había tenido tres ocasiones. Pero de repente, Giuliano consiguió provocar la expulsión de Hincapié para igualar las fuerzas y así culminar el milagro. Hasta entonces, había un clavo al que agarrarse: Jan Oblak. El esloveno está viviendo una segunda juventud en el equipo rojiblanco. Bien es cierto que este año le apoya una defensa más compacta que otras temporadas, pero se le ve ágil y atento a cualquier acción por arriba o por abajo que pase a sus alrededores. Wirtz, la estrella germana se acordará de él tras pararle varias ocasiones.
Wirtz y muchos, porque los primeros 20 minutos del Bayer fueron arrolladores, como los de aquellos antiguos equipos alemanes que te ganaban atropellándote. Pero Oblak ejerció de quitamiedos y, aunque resulte increíble, tras la expulsión, al conjunto de Alonso le debió quedar para septiembre cómo atacar a un equipo con 10, porque se le terminó atragantando el fútbol para desesperación de su entrenador.
Hasta que al filo del descanso, cuando Frimpong volvió a conectarse al partido y volvió a irse de Galán, pasó a Tella que la puso al segundo palo donde Hincapié, con un salto poderoso, colocó el balón en la base del palo más alejado de Oblak. La supervivencia se antojaba difícil para el equipo del Cholo y más tras ese golpe psicológico justo antes del paso de los vestuarios.
Igualmente, Simeone había planteado un partido largo a Alonso. Con un equipo en bloque bajo esperando las acometidas alemanas y con Griezmann tirado a la izquierda para ayudar a Galán por su banda y Llorente más metido al medio. Se buscaba contención y pierna fuerte. A veces esta segunda premisa mal entendida.
El choque estaba siendo más bronco de lo esperado, siendo la roja de Barrios un accidente entre todas las refriegas que hubo en el campo, con un Giménez especialmente nervioso con los jugadores alemanes, y con varias tanganas que terminaron con el árbitro italiano sacando demasiadas tarjetas amarillas para que no se le fuera el encuentro.
Homenaje a Helenio Herrera
A la salida de los vestuarios Xabi se fue a por el partido y el Cholo quiso apuntalar la banda de Galán, que había sufrido un calvario con Frimpong. Pero como esto del fútbol no va de tácticas ni Griezmann entiende de reservas, decidió el francés dibujar un pase imposible para que Julián, otro jugador que cree en los milagros, corriese como si le persiguieran una jauría de lobos. Cuando llegó a Kovar, la cruzó para júbilo del Metropolitano. Alonso no se lo creía.
Y de repente, en homenaje a Helenio Herrera, el Atlético empezó a jugar mejor que su rival con uno menos. Hasta que Giuliano consiguió igualar las fuerzas provocnado a Hincapié. Y las tornas cambiaron radicalmente. Las energías que diría el mismo Xabi Alonso. Esa supervivencia, ese clavo ardiendo al que se agarraron los rojiblancos, podía valer un top-8. Y Julián Álvarez lo agarró y lo clavó consus botas en el último minuto. Locura en el Metropolitano. Roja, resiliencia y milagro.