La delegación española de atletismo sub-20 que se encuentra disputando los mundiales en Lima (Perú), del 27 al 31 de agosto, se ha visto afectada por una intoxicación alimenticia que ha implicado a una parte de la expedición que ha viajado a disputar el campeonato.
Los afectados, que están siendo atendidos por los servicios médicos de la Real Federación de Atletismo (RFEA) y de la organización, quedan pendientes de su evolución en las próximas horas, según informó el organismo federativo, este martes, en su cuenta de la red social ‘X’.
El combinado nacional, que acude a los Mundiales con 47 atletas, cerró la primera jornada con dos pases a las finales -en longitud y pértiga- y uno a semifinales en los 800 metros femeninos.
Laura Martínez, saltadora de longitud, consiguió el pase a la gran final con la mejor marca de clasificación de las participantes gracias a los 6,37 metros que consiguió en su segundo salto, y Naiara Pérez, en pértiga, con una marca de 4,10 metros luchará por las medallas con la cuarta mejor marca en la clasificación general.
Por otro lado, Marta Mitjans en los 800 metros, con su segunda posición en la serie 2 y los 2:09.87 le permiten disputar la semifinal de su disciplina.
El 4X400 metros mixto, formado por Asabu Pines, Natalia Rojas, Biel Cirujeda y Ana Gálvez conseguían la mejor marca española de todos los tiempos (3:27.53), aunque no les valió para disputar la final.
El maratón es una prueba de fortaleza física y mental. Nadie lo acaba sin sufrir, sin superar muros, dolores y sin aprender a domar la mente para no ceder y rendirse hasta cruzar la línea de meta. Es una metáfora de la vida que este domingo en Valencia tendrá más sentido que nunca. La ciudad acoge su gran evento deportivo anual un mes después de que su área metropolitana se viera arrasada. No ha sido fácil mantener una prueba que tiene la etiqueta platino y en mente ser sede del próximo récord del mundo. Es el reto que se ha marcado su mecenas, Juan Roig.
Este año importará más recuperar la imagen de la ciudad y recaudar apoyos para los damnificados que la marca que haga el ganador. La prueba no tendrá el latido habitual, pero las zancadas se darán con el alma, aunque sea encogida. Hasta 20 clubes con participantes inscritos se han visto golpeados y cada uno tiene su historia. La carrera tenía 1.919 inscritos que vivían en los pueblos arrasados. La mitad ha decidido no tomar la salida. Otros casi 200 son miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad que han decidido volcar sus energías donde más las necesitan.
La preparación del Maratón de Valencia arranca en agosto, pero el 29 de octubre se paró en seco ese millar de corredores. Algunos han intentado sortear el barro y la desgracia para trotar buscando un descanso emocional. Otros lo harán mañana. «Todos los que corramos vamos a llevar una mochila muy grande y muy pesada con botas, con palas, con fango, con mascarillas y con mucho polvo», asegura Paco Milán, faro y guía de la Escuela de Corredores de Albal. Mario y Chus no tienen ganas de correr, pero lo harán. Su amigo y entrenador, Eugenio, murió en Benetússer tratando de salvar a vecinos. «Nadie del club tiene ganas, pero entraremos en la meta aunque sea andando con una pancarta con su nombre», cuentan entre lágrimas.
Las cifras de la solidaridad
Homenaje, visibilidad de la tragedia y solidaridad de 30.000 corredores populares que saldrán a las calles. Muchos de ellos han colaborado en la iniciativa Dorsal 0 han hecho aportaciones que ya superan los 84.000 euros. Los patrocinadores sumarán su pellizco y por cada atleta que cruce la pasarela azul de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Maratón donará tres euros. El destino es el deporte, recuperar las instalaciones y el material que casi 350 clubes de todas las disciplinas han perdido.
Levantar Valencia es el objetivo que se ha marcado el Maratón, que desde el primer día estuvo vistiendo a las víctimas, y todo el Legado Juan Roig, que convirtió L'Alqueria del Basket en un refugio seguro, primero, y en hogar de centenares de militares que trabajan en la reconstrucción.
El empresario no se ha quedado ahí. A través del programa Alcem-se (Levantémonos) ha convocado una línea de ayudas de 25 millones de euros para pymes, autónomos y emprendedores que en este primer mes ha beneficiado a casi 1.500 profesionales. Además, este programa tiene una línea para la reposición de instalaciones y material deportivo de cuatro millones de euros.
Otros cuatro destinará Hortensia Herrero a la cultura, al sector textil tradicional valenciano, las sociedades musicales, las escuelas de danza y los centros educativos. Los ganadores del Maratón de Valencia se colgarán al cuello la medalla con una cinta de espolín de seda valenciano tejido en una fábrica, la Compañía de Valenciana de la Seda, arrasada por la DANA. Su marca no será sólo un logro deportivo, sino que tendrá un fuerte contenido social.